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Denuncian penalmente a ex Magistrados destituidos de la Sala Constitucional
Una fuente fiscal, informó que este día los abogados del empresario Suizo Salvadoreño han interpuesto una denuncia penal en contra de los Ex Magistrados de Sala de lo Constitucional, Doctor Óscar Armando Pineda Navas, licenciado Aldo Enrique Cáder Camilot, licenciado Carlos Ernesto Sánchez Escobar, licenciada Marina de Jesús Marenco de Torrento y licenciado Carlos Sergio Avilés Velásquez, acusándolos de haber cometido los delitos de Incumplimiento de deberes (Art. 321 Código Penal) y el de Atentados relativos al derecho de igualdad (Art. 292 Código Penal), conductas que habrían cometido en perjuicio de Rais al demorar más allá de lo razonable las resoluciones para reparar las violaciones cometidas en sus derechos fundamentales, especialmente el de la libertad.
Art 321 Incumplimiento de deberes : 4 a 6 años de cárcel
Art 292 Atentado derecho: 1 a 3 años de cárcel
De acuerdo al contenido de la denuncia, los apoderados de Enrique Rais, consideran que la Sala retardó injustificadamente emitir resoluciones de fondo, respecto de las solicitudes de Hábeas Corpus que fueron promovidas para demostrar que el empresario se encontraba ilegal y arbitrariamente restringido en su derecho de libre circulación y con ello prolongó indebidamente los perjuicios generados a Enrique Rais.
Existen solicitudes de Hábeas Corpus que fueron presentadas en el mes de noviembre de 2018, a escasos días que los ahora Exmagistrados tomaran posesión de su cargo, sin embargo dejaron transcurrir prácticamente DOS AÑOS Y SEIS MESES, sin resolver la petición, sobrepasando por mucho lo que se conoce internacional y nacionalmente como “plazo razonable”
En cuanto al delito de “Atentados relativos al derecho de igualdad” contenido en el art. 292 del Código Penal, de acuerdo con uno de los abogados de Enrique Rais, el fundamento o el por qué se invoca este delito, tiene que ver con la justicia constitucional “selectiva” que practicaron los magistrados recién destituidos, al grado que los expedientes de solicitudes de Hábeas Corpus promovidos a favor del empresario, no avanzaban y nunca fueron resueltos en todo ese periodo, a pesar que en ese tiempo se dio respuesta a otras peticiones que ingresaron mucho tiempo después, como también se aplicaron medidas cautelares en casos relacionados con fiscalizaciones tributarias, que fueron adoptadas de forma “exprés”, de manera que hay suficientes indicios para establecer que el Tribunal Constitucional integrado por los ahora denunciados tuvo como prioridad resolver asuntos de naturaleza económica o patrimonial, por encima de otros derechos; inclusive por sobre el derecho a la libertad física o ambulatoria.
Los argumentos señalados en la denuncia, vienen a coincidir con algunos de los criterios adoptados por la Asamblea Legislativa para decidir el 1º de mayo de 2021, la destitución de los Magistrados de la Sala de lo Constitucional, donde también se destacó que inobservaron la obligación bajo la cual manifestaron su compromiso con “cumplir y hacer cumplir la Constitución” lo que se materializó en “invasión de funciones de otros Órganos de Estado” “categorización de casos a resolver, por prioridades vinculadas a criterios políticos y económicos”, “aplicación discrecional de pautas normativas” y “distanciamiento de criterios jurisprudenciales previos que se ajustaban al texto constitucional”
Para el abogado de Rais, detrás del retardamiento de justicia para su cliente, se encontraban los intereses particulares del Ex Magistrado Carlos Ernesto Sánchez, quien sabía que dictar una sentencia apegada a derecho a favor del empresario, significaba aceptar que había cometido ilegalidades cuando formando parte de la Cámara 1ª de lo Penal de San Salvador, junto con el Dr. Guillermo Arévalo Domínguez a fecha 12 de enero de 2017 le decretaron orden de detención provisional a Enrique Rais, dándole validez a unas escuchas telefónicas que ni tenían vinculación con éste y además que sus efectos jurídicos habían caducado.
Sin embargo, la resolución emitida por el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de Naciones Unidas, al establecer que Rais sufrió una privación de libertad arbitraria, como resultado que se infringieron sus derechos humanos reconocidos en Tratados Internacionales que El Salvador está obligado a cumplir de buena fe, cuenta con un dictamen del más autorizado órgano de Naciones Unidas, para esa materia; tal y como manifestó la Fiscalía Suiza en la más reciente resolución en que sobreseyó definitivamente a Enrique Rais, por los mismos hechos por los que está siendo juzgado en El Salvador, dándole total credibilidad al pronunciamiento del Grupo de Trabajo y cuestionando sobre todo las omisiones y retardos de justicia para reparar los daños infrinfidos a Rais.
Para el abogado de Enrique Rais, lo evidenciado por los Ex Magistrados de la Sala de lo Constitucional es sumamente grave, ya que convirtieron la justicia constitucional en una parcela favorable solamente a los “mismos de siempre” y que esto no puede volver a pasar, ya que en el caso del empresario, tuvo la oportunidad de ventilar su caso ante instancias internacionales, pero qué pasa con otros ciudadanos que requieren que su situación se resuelva a través de una Exhibición Personal o un Amparo, si no tenía los contactos o la venía de los poderes fácticos que controlaban el Tribunal, no tenía ninguna oportunidad de tutela efectiva. Por eso vemos la demora judicial que encuentran los nuevos Magistrados, porque es claro que la anterior Sala tuvo una agenda, que le demandaba su tiempo, donde tenías resoluciones en 24 o 48 horas, mientras en otros casos tenemos hasta 2 años para notificar una prevención.
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Ulloa se reune con delegación de alto nivel de Costa Rica
El vicepresidente de la República de El Salvador, Sr. Félix Ulloa, sostuvo un importante encuentro con una delegación de alto nivel de la República de Costa Rica, integrada por el Ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos; el Ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar; y la Embajadora de Costa Rica en El Salvador, Samy Araya.
El vicepresidente Ulloa agradeció la visita de la delegación costarricense y resaltó el carácter histórico de los vínculos entre El Salvador y Costa Rica, los cuales continúan fortaleciéndose a través de una agenda común orientada a la seguridad, el desarrollo económico y la asistencia técnica recíproca.
Durante la reunión, compartió la experiencia salvadoreña con el Plan Control Territorial y el fortalecimiento institucional y a la voluntad del pueblo salvadoreño. En esa línea, resaltó el #PlanCeroOcio como una estrategia clave para transformar el sistema penitenciario, mediante la incorporación de actividades productivas, técnicas, artísticas y agrícolas, incluyendo la elaboración de mobiliario para #2EscuelasXDía, en beneficio de la comunidad estudiantil.
Además, destacó que, tras consolidar el denominado milagro de la seguridad, el país avanza hacia una etapa orientada al crecimiento económico, la innovación y la atracción de inversiones. Mencionó los avances normativos vinculados a sectores estratégicos como fintech, activos digitales y criptomonedas, así como el papel de la Comisión Nacional de Activos Digitales como parte del ecosistema que posiciona al país como referente regional en transformación tecnológica.
Por su parte, el Ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Sr. Gerald Campos, reconoció el trabajo articulado con el Presidente Bukele en materia de seguridad y señaló que ambas naciones comparten un mismo norte en esta área, por lo que la visita busca reforzar la cooperación y conocer de primera mano las acciones implementadas por el Gobierno salvadoreño. De igual manera, agradeció la apertura de las autoridades nacionales, entre ellas el ministro de SeguridadSV, Gustavo Villatoro, y el M¿ministro de Defensa, Merino Monroy.
A su vez, el Ministro de Justicia y Paz, Sr. Gabriel Aguilar, señaló que Costa Rica enfrenta desafíos importantes en esta materia y expresó el interés de retomar ideas del modelo salvadoreño para tropicalizarlas a la realidad costarricense. También reiteró la disposición de su país de fortalecer el apoyo mutuo, reconociendo que El Salvador puede compartir su experiencia en seguridad, mientras Costa Rica puede aportar conocimientos en áreas vinculadas al desarrollo económico.
Esta visita reviste especial importancia al constituir el primer acercamiento oficial de alto nivel de la nueva gestión del Gobierno costarricense, con la participación de dos ministros, reafirmando el interés de fortalecer los lazos históricos de amistad y cooperación entre ambos países. En la reunión también participó el Viceministro de Justicia y Paz, Sr. Nils Alonso Ching Vargas.
ENTREGA ESPECIAL
Viejo Lin murió como vivió: encerrado, enfermo y derrotado. Fin del mito que bañó de sangre a El Salvador
La muerte de Carlos Ernesto Mojica Lechuga, alias “Viejo Lin”, ocurrida este día mientras permanecía bajo custodia estatal, cierra uno de los capítulos más oscuros y sangrientos de la historia reciente de El Salvador. Durante décadas, su nombre provocó miedo en colonias, mercados, rutas de buses y cárceles. Para muchos salvadoreños fue más que un pandillero: fue el símbolo del ascenso del Barrio 18 como una maquinaria de terror que convirtió comunidades enteras en territorios de guerra.
Carlos Ernesto Mojica Lechuga, alias el «Viejo Lin», histórico cabecilla de la pandilla Barrio 18, nació el 4 de junio de 1962 en San Salvador, según la Fuente de consulta oficial: Expediente Judicial de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador. Las autoridades atribuyeron su muerte a complicaciones derivadas de una cirrosis hepática y un fallo multiorgánico. En los últimos años su estado de salud se había deteriorado gravemente. Reportes médicos hablaban de encefalopatía hepática, hemorragias y un progresivo desgaste físico dentro del penal de máxima seguridad de Zacatecoluca. El hombre que durante años ordenó asesinatos y controló estructuras criminales terminó consumido por la enfermedad, aislado y derrotado.

Pero la historia del Viejo Lin no comenzó en una celda. Comenzó en un país golpeado por la pobreza, la migración y la violencia de posguerra. Nacido en El Salvador, pasó buena parte de su juventud en Estados Unidos, especialmente en Los Ángeles, donde absorbió la cultura de las pandillas callejeras que dominaban barrios marginales. Fue en ese entorno donde se vinculó a la Calle 18, una pandilla nacida en California que luego se expandió agresivamente por Centroamérica.
Cuando fue deportado a El Salvador en la década de los noventa, regresó a un país que apenas salía de la guerra civil y que no tenía capacidad para enfrentar el fenómeno de las maras. Ahí comenzó su verdadero ascenso. Viejo Lin se convirtió en uno de los principales organizadores del Barrio 18 en territorio salvadoreño. Importó códigos, estructuras, disciplina y métodos criminales aprendidos en Estados Unidos. Las pandillas dejaron de ser pequeños grupos de barrio y comenzaron a transformarse en organizaciones con jerarquías, territorios y poder armado.

Con el tiempo, Mojica Lechuga se convirtió en uno de los máximos líderes de la facción Sureños del Barrio 18. Su figura adquirió un peso casi mítico dentro de la estructura criminal. Desde prisión continuó ejerciendo influencia sobre homicidios, extorsiones y castigos internos. Investigaciones policiales y fiscales lo señalaron durante años como un estratega violento, temido incluso por miembros de su propia organización.
Toda una vida de crímenes
Hablar del Viejo Lin es hablar de una época en la que El Salvador llegó a convertirse en uno de los países más violentos del mundo. Su nombre apareció ligado a homicidios agravados, agrupaciones ilícitas, extorsiones, tráfico de armas y asesinatos ordenados desde prisión.
Uno de los casos más recordados ocurrió en 2003, cuando fue acusado junto a otros pandilleros del asesinato brutal de una joven de 16 años, un crimen que conmocionó al país por su nivel de violencia. Posteriormente recibió condenas que sumaron décadas de prisión. Las autoridades lo identificaban como uno de los cabecillas que daban órdenes de ejecución tanto contra rivales como contra miembros de su propia pandilla considerados “traidores”.

Durante los años más duros de la guerra entre pandillas, miles de salvadoreños quedaron atrapados entre fronteras invisibles, amenazas y asesinatos. Comerciantes pagaban extorsión para sobrevivir; conductores de autobuses eran asesinados por no pagar renta; jóvenes eran ejecutados simplemente por cruzar el territorio equivocado. Aunque muchas de esas órdenes jamás pudieron probarse judicialmente de forma directa contra Viejo Lin, su nombre aparecía constantemente en expedientes policiales e informes de inteligencia vinculados al crecimiento del terror pandillero.
El Barrio 18, bajo liderazgos como el suyo, evolucionó de una pandilla callejera a una estructura criminal con control territorial, reglas internas y capacidad de intimidar comunidades completas. La cárcel se convirtió en centro de mando. Desde ahí surgían órdenes, negociaciones y castigos. En Zacatecoluca, el penal de máxima seguridad conocido como “Zacatraz”, Viejo Lin pasó gran parte de sus últimos años.
Uno de los episodios más polémicos de su vida fue su participación en la llamada “Tregua” entre pandillas durante el gobierno de Mauricio Funes. Entre 2012 y 2014, líderes de la MS-13 y Barrio 18 negociaron con intermediarios cercanos al gobierno para reducir homicidios a cambio de beneficios carcelarios. Viejo Lin fue identificado como uno de los voceros y actores clave dentro de esas negociaciones.
La tregua redujo temporalmente los asesinatos, pero también fue acusada de fortalecer el poder de las pandillas. Mientras los homicidios bajaban, las estructuras criminales consolidaban territorios, reorganizaban sus mandos y mantenían las extorsiones. Para muchos críticos, aquella negociación legitimó a criminales responsables de miles de muertes.

SAN SALVADOR (EL SALVADOR), 19/01/2013.- El líder de la pandilla 18, Carlos Mójica Lechuga, alias “Viejo Lin” habla hoy, sábado 19 de enero de 2013, durante una rueda de prensa en el penal de «La Esperanza», cerca de San Salvador, donde fue leído un boletín conjunto de las maras Barrio 18, la MS, Mao-Mao, Máquina y Mirada Locos EFE/Roberto Escobar
Con la llegada del régimen de excepción y la ofensiva masiva contra las maras, el viejo liderazgo pandillero comenzó a desplomarse. Muchos murieron, otros fueron capturados y algunos perdieron completamente su influencia. El Viejo Lin terminó convertido en una sombra del personaje temido que una vez controló estructuras criminales enteras. Enfermo, envejecido y aislado, pasó sus últimos días lejos del poder que durante años ejerció mediante el miedo.
La vida del Viejo Lin deja una lección brutal sobre cómo la violencia puede devorar generaciones enteras. Detrás del mito criminal quedaron miles de víctimas: familias destruidas, jóvenes asesinados, comunidades sometidas y un país marcado por el terror. Durante años, las pandillas convirtieron la sangre en una forma de control social. Y aunque algunos dentro de esas estructuras buscaron presentarse como líderes, negociadores o figuras políticas, la realidad es que detrás de ese discurso hubo muerte, dolor y miedo.
El final de Viejo Lin no tuvo gloria. No murió como un rey criminal ni como una leyenda invencible. Murió enfermo, encarcelado y derrotado. Su historia es también la historia de un país que permitió durante demasiado tiempo que las pandillas crecieran hasta convertirse en monstruos sociales. Y es, al mismo tiempo, una advertencia para las nuevas generaciones: el camino de la violencia puede dar poder momentáneo, pero termina consumiendo incluso a quienes un día parecieron intocables.

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Pavimentan calle de tierra en la zona oriental
E l Gobierno inauguró una nueva carretera que pavimentó desde el cantón Anchico, en San Miguel, hasta el distrito de Yayantique, en La Unión Sur. El proyecto fue una promesa del presidente Nayib Bukele, y la ejecutó el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
La calle era de tierra, y en el pasado los habitantes eran afectados por las acumulaciones de agua por las lluvias; mientras que en la época seca soportaban el polvo que se levantaba cuando transitaban los vehículos.
El acto de inauguración de la nueva carretera fue presidido por el titular del MOP, Romeo Rodríguez; la alcaldesa de La Unión Sur, Victoria Gutiérrez; diputados de la Asamblea Legislativa y los habitantes beneficiados.
«En algunos tramos era una calle más angosta, más difícil de transitar. Ahora es una calle más amplia; es decir, se abrió la calle, se hicieron una serie de drenajes, tanto longitudinales como transversales. Se tuvieron que hacer excavaciones en varios puntos para colocar tuberías y cajas, entre otro tipo de obras», detalló el ministro Rodríguez.
La obra comprende un tramo de más de nueve kilómetros y se desarrollaron obras de drenaje en la vía. También el MOP construyó dos puentes, que incluso no tenía la anterior calle de tierra.
«Era un sueño tener esta carretera que estaba en pésimas condiciones, pero hoy es una realidad, sobre todo es una promesa cumplida de nuestro presidente, Nayib Bukele», señaló la alcaldesa Gutiérrez.
La obra beneficiará el tránsito vehicular en la zona y también a los habitantes, así como a los estudiantes que asisten a sus prácticas profesionales al campo experimental de la Universidad de Oriente (Univo) en el cantón Anchico.
La obra se inició en julio del año pasado y fue ejecutada con una inversión superior a los $9 millones, cuyos fondos provienen de un préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
«Este invierno [sic] no van a tener las mismas complicaciones que tenían antes; los buses, los pick-ups, los camiones ya no se van a quedar en este sector, sino que ahora el tránsito va a ser más ágil y seguro para todos», puntualizó el titular del MOP.




