Internacionales
Cifra de fallecidos por erupción del volcán de Fuego sube a 99
La potente erupción del volcán de Fuego, que sepultó comunidades aledañas con una avalancha de lodo y ceniza ardiente, dejó un total de 99 muertos y casi 200 desaparecidos, informaron este miércoles las autoridades
Un informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) señaló que las morgues de ese organismo recibieron los cuerpos sin vida de 99 personas, víctimas de la erupción volcánica registrada el domingo.
El documento precisa que hasta este miércoles solo 28 personas han podido ser identificadas.
Los socorristas mantienen la tarea para rescatar víctimas mortales entre toneladas de ceniza que sepultaron varias comunidades en medio de condiciones adversas, mientras el coloso no da tregua al registrar explosiones que lanzan columnas de ceniza.
A ello se suma el peligro que representan las lluvias, que amenazan con provocar avalanchas debido a la gran cantidad de material que emanó durante la erupción, advirtió el Instituto de Vulcanología (Insivumeh).
«La actividad continúa y no se descarta la posibilidad que se dé un nuevo descenso de flujos piroclásticos en las próximas horas o días, por lo que se recomienda no permanecer cerca de la zona de afectación», agrega la entidad oficial.
El volcán, de 3.763 metros de altura y situado a 35 km al suroeste de la capital, registró el domingo su erupción más fuerte en los últimas cuatro décadas.
Según cifras de la estatal Coordinadora para la Reducción de Desastres (Conred) la furia del coloso ha dejado 197 desaparecidos. El martes el número era de 192.
La fuerte erupción dejó además 58 personas heridas y 12.277 evacuadas, de las cuales 3.665 fueron llevadas a 21 albergues, según el último balance divulgado la noche de este miércoles por ese ente estatal.
A pesar de las malas condiciones del clima, cientos de rescatistas, policías y militares ingresaron a la llamada «zona 0» para reanudar las tareas de búsqueda de desaparecidos.
Un grupo de agentes de policía fue designado para marcar con tinta roja las viviendas que ya fueron revisadas en búsqueda de desaparecidos.
Casi 200 desaparecidos
«Ya tenemos un dato con nombres y de las localidades donde hay personas desaparecidas y tenemos el número que son 192», dijo en rueda de prensa el secretario de la Conred, Sergio Cabañas.
El funcionario por primera vez dio una cifra de desaparecidos desde la erupción del domingo.
Cabañas aseguró que continuarían con las tareas de búsqueda pese a que las autoridades admitieron que será casi imposible hallar sobrevivientes debido a la naturaleza de la erupción.
En la aldea El Rodeo, donde la mayoría de pobladores abandonó sus casas, decenas de vehículos en caravana circulan de un lado a otro repartiendo alimentos, agua, papel higiénico, pañales y otros objetos, observó un periodista de la AFP.
Ante la inseguridad que golpea al país, varios pobladores se han organizado para evitar los saqueos que, según sus denuncias, ocurrieron a mayor escala la primera noche de la emergencia.
El general Walter Sánchez, a cargo de las operaciones de rescate en la zona cero, dijo que continuaban haciendo «barridos» para ubicar a las víctimas, aunque el fuerte calor de la ceniza y arena volcánicas dificulta las tareas.
Ayuda internacional en impase
Varios países como Estados Unidos, Chile, México, Venezuela y el grupo de países donantes conocido como G13, han ofrecido ayuda humanitaria ante la tragedia, pero la asistencia permanece en el limbo porque las autoridades guatemaltecas no la han pedido formalmente.
El G13 está integrado por Alemania, Canadá, España, Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Suecia, Suiza, Francia, la Unión Europea así como el Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Organización de Estados Americanos y el sistema de la ONU en Guatemala.
«Estamos en apresto y listos para cuando Conred, como ente rector del manejo de emergencias, nos autorice a realizar el llamamiento internacional» por la ayuda, indicó la cancillería en una nota.
En redes sociales, algunos guatemaltecos criticaron la pasividad del gobierno del presidente Jimmy Morales a la hora de activar el apoyo de la comunidad internacional.
Internacionales
Colombia avanza en la remoción de escombros tras terremoto que deja cerca de 300 muertos
Colombia avanza este domingo en la remoción de escombros tras la destrucción provocada hace casi una semana por un potente terremoto, mientras las probabilidades de rescatar sobrevivientes son cada vez menores.
El ruido de retroexcavadoras, grúas y camiones se escucha en las zonas más afectadas por el sismo de magnitud 7.4 que, el lunes pasado, derribó miles de casas, edificios, hoteles y hospitales.
Los momentos de silencio que acompañaron las extensas jornadas de búsqueda y rescate comienzan a quedar atrás tras el terremoto más letal registrado en Colombia en este siglo, que deja cerca de 300 muertos.
El terremoto ocurrió horas después de la asunción del nuevo gobierno del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien el sábado solicitó a su aliado estadounidense Donald Trump la suspensión temporal de aranceles para ayudar a Colombia.
El oeste del país y la región cafetera fueron las zonas más golpeadas. A casi una semana de la tragedia, las esperanzas de encontrar sobrevivientes se reducen debido al paso de los días.
Voluntarios no renuncian
En Cali, una pared de un edificio de cinco pisos que colapsó tras el sismo fue marcada por un rescatista con una «V» roja atravesada por una línea horizontal, señal que indica la finalización de las labores de búsqueda de posibles sobrevivientes.
Sin embargo, los rescatistas voluntarios se niegan a abandonar las labores.
«A pesar de que nos han dicho que ya han pasado muchos días, nosotros seguimos buscando vida porque queremos seguir apostándole a la vida», aseguró a la AFP el profesor Juan Carlos Tabares, de 58 años, quien lidera junto a varios voluntarios el punto de rescate denominado «Valentía».
Hasta el momento se registra al menos un centenar de personas desaparecidas a causa del terremoto, aunque se considera que después de 72 horas las posibilidades de supervivencia disminuyen drásticamente.
Más maquinaria
En Cali, una mujer continúa recorriendo los alrededores de su casa en busca de su perro Lucky, en la ciudad que registra la mayor cantidad de fallecidos, con 111.
Algunos vecinos aseguraron haber escuchado los gemidos del animal entre los escombros, por lo que los equipos de rescate continúan buscándolo con micrófonos especiales bajo los restos del edificio.
«Ya no quedaban personas vivas, pero vecinos del sector dijeron que habían escuchado a Lucky llorar en la noche y convocamos a los voluntarios para que vinieran», relató Cristian Moreno, un bombero de 32 años.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, estimó que la reconstrucción de la tercera mayor ciudad de Colombia tendrá un costo de al menos 3,200 millones de dólares.
Colombia ha recibido ayudas millonarias de países como Estados Unidos y de organismos como el Banco Mundial.
En las ciudades más afectadas por el sismo, numerosos edificios fueron marcados con una «X» roja para advertir sobre el riesgo de colapso y prohibir el paso de transeúntes.
En Pereira, una de las zonas afectadas casi en su totalidad por el terremoto, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, solicitó el sábado a empresarios poner a disposición maquinaria para la remoción de escombros, aunque advirtió que todavía hay personas bajo las ruinas.
Internacionales
Terremoto de magnitud 7.7 deja 53 muertos y miles de evacuados en Indonesia
Miles de personas evacuadas aguardaban ayuda el domingo en la isla de Flores, en el este de Indonesia, tras un potente terremoto que dejó 53 muertos, decenas de heridos y daños en centenares de casas y edificios.
Unas 5,000 personas huyeron de sus viviendas después del sismo de magnitud 7.7 registrado la mañana del sábado, seguido de 341 réplicas, informó Berton Suar Pelita Panjaitan, portavoz de la agencia nacional de gestión de desastres BNPB.
Numerosos habitantes de las zonas afectadas quedaron sin electricidad ni telecomunicaciones, mientras que al menos una ruta de acceso permanecía inaccesible.
«Necesitamos comida, bebida, medicamentos y pañales para los niños», declaró el domingo a la AFP Umri, un poblador de 55 años de la aldea Nangahale, en la costa norte de Flores. El hombre, quien utiliza un solo nombre al igual que muchos indonesios, permaneció durante 24 horas sobre una colina por temor a regresar a su vivienda.
Nurhidayati, también de 55 años, pasó la noche sobre una estera en la misma colina.
«Sigo aterrorizada, mi corazón late fuerte al recordar el temblor de ayer (…) Subimos aquí ayer; estoy muy asustada, traumatizada por el terremoto de 1992», expresó.
En el pueblo de Kisol, Bertolomeus Tiga, de 42 años, relató a la AFP que su casa se derrumbó debido al sismo.
«Todavía no ha llegado ninguna ayuda. Lo que más necesitamos son los productos básicos. Comida, agua… medicamentos», explicó.
Flores ya había sido impactada en 1992 por un terremoto de magnitud 7.7 que provocó un tsunami y dejó unos 2,500 muertos.
Berton informó que 101 residentes de Flores resultaron heridos. «Además de la pérdida de vida, el terremoto en el mar causó daños materiales que paralizaron las actividades diarias de los pobladores», indicó el domingo en un comunicado.
Los sobrevivientes requieren con urgencia carpas, comida, medicamentos, frazadas, camas de campaña, esteras, agua potable y generadores eléctricos, precisó Berton.
Una búsqueda esforzada
Fathur Rahman, responsable de los servicios de rescate, informó el domingo a la AFP que no se han reportado personas sepultadas o desaparecidas.
«Por ahora nos concentramos en los esfuerzos de búsqueda», indicó Fathur.
Las autoridades señalaron que el epicentro del terremoto, de poca profundidad, se ubicó frente a la costa norte de la isla. Las zonas afectadas no cuentan con edificios altos.
Berton precisó que al menos 914 viviendas presentan daños severos y que centenares más registran daños menores. También resultaron afectados 93 centros educativos, 36 centros de salud y 38 instalaciones gubernamentales.
La Cruz Roja Internacional informó el sábado que se preparaban acciones para llevar ayuda a las personas instaladas en albergues temporales.
El Gobierno envió 50,000 paquetes de ayuda, con un peso total de 275 toneladas, a la zona. Además, la jefa de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, ofreció asistencia mediante los satélites de observación Copernicus para apoyar las labores de búsqueda y rescate.
Anillo de fuego
Después del terremoto del sábado, los habitantes de Flores huyeron hacia zonas elevadas ante el repliegue del mar, una posible señal de la aproximación de un tsunami.
La alerta de tsunami fue levantada, pero las autoridades instaron a los pobladores a no regresar a los edificios dañados, debido al riesgo de que colapsen por nuevas réplicas.
El servicio meteorológico de Indonesia reportó olas de hasta 1.6 metros en algunas regiones costeras.
Indonesia registra terremotos con frecuencia debido a su ubicación en el denominado «Anillo de Fuego» del Pacífico, un arco de intensa actividad sísmica que abarca Japón, el sudeste asiático y la cuenca del Pacífico.
Internacionales
Aguaceros en el este de Japón dejan nueve muertos
Intensos aguaceros que azotaron el este de Japón dejaron nueve personas muertas, tras un diluvio descrito como «sin precedentes» que provocó inundaciones en más de mil viviendas y paralizó carreteras y servicios ferroviarios, informó la televisión pública el domingo.
Las lluvias torrenciales comenzaron la noche del jueves y provocaron alertas por deslizamientos de tierra y apagones. Ante la intensidad del fenómeno, el servicio meteorológico emitió por primera vez para la región de Chiba el nivel más alto de alerta por lluvias.
Una estación meteorológica de la prefectura registró 30 centímetros de lluvia en un periodo de 24 horas, convirtiendo el episodio en el mes de agosto más lluvioso de las últimas seis décadas.
Desde el inicio de las lluvias han muerto nueve personas, según informó la mañana del domingo la televisión NHK, citando su propio balance.
En Chiba, más de 70 viviendas sufrieron daños parciales debido a las lluvias, de acuerdo con el balance más reciente de la prefectura. Además, más de mil casas reportaron inundaciones y alrededor de 1,200 vehículos fueron abandonados en carreteras inundadas.








