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Sabes por qué deberías borrar a tu ex de tus redes sociales
A quien no le ha pasado que cuando termina una relación amorosa, lo primero que piensa es lo borro o mantengo como amigo /a mi ex? pues se tienen que tomar decisiones que nos ayuden a superar el dolor. Pero, ¿debemos borrar a nuestros ex de las redes sociales?
Un artículo publicado por el Huffpost habla al respecto y la conclusión es que una separación completa es la más recomendable.
Cualquiera que haya salido con una persona después de 2004 muy probablemente haya tenido acceso a redes sociales. Estas han mejorado nuestra conexión con las personas, pero la conexión constante también tiene sus peligros, especialmente cuando te separas de tu novi@ o pareja.
Así que presentemos un escenario común: comienzas a salir con alguien, conoces a sus amigos y se lleva muy bien. Los agregas a Facebook. Luego comienza la cadena de conexiones cuando todos los demás amigos siguen el ejemplo y te agregan. Te tomas muchas fotos con ellos, salen juntos a restaurantes y bares; te empiezan a caer bien los amigos de tu pareja.
Todo va bien… O eso parece. Luego, un espantoso día, tú decides (o, lo que es peor, deciden por ti) que la relación ha llegado a su fin. Estás devastad@. O si fuiste tú quien terminó, es posible que tengas dudas sobre tu decisión.
¿Cuál es el dilema entonces? Todavía tienes a tu ex en Facebook… y a sus amigos. Y ahora contemplas la posibilidad de borrarlos a todos.
Sin embargo, la única pregunta válida que debería hacerte es la siguiente: ¿Qué funcionará para mi salud emocional en este momento y me ayudará a salir adelante?
Si eres una persona curiosa, o tu peor enemigo, descubrirás que, por aburrimiento, inevitablemente verificas la página de tu ex, solo para ver sus fotos con amigos, adónde salen…
Esto arde, ¿no?
Si bien puedes estar al tanto de que tu ex sigue adelante con su vida, es diferente cuando la evidencia está justo frente a ti. En lugar de ser feliz inconscientemente y seguir adelante, al ver esa foto retrocedes dos pasos.
Lo más probable es que en respuesta decidas publicar una foto estilo ‘mira, estoy guapísima/o/de lo que te estás perdiendo’. Nuevamente, algo nada útil. Presumir ante tu ex en Facebook con la esperanza de que él o ella pueda verlo puede ser algo satisfactorio a corto plazo, particularmente si le dan «Me gusta».
Pero es más probable que haya una razón por la que terminaron y ninguna cantidad de fotos sexys realmente harán que vuelvan, esto solo da falsas esperanzas. Si te sientes profundamente afectada/o por la ruptura, probablemente pases el resto del día analizando el «Me gusta» que dio o el comentario que hizo, algo que tampoco es útil.
Sin embargo, si la separación fue una decisión mutua y ninguno de los dos estaba emocionalmente involucrado en la relación, mantener a tu ex en Facebook puede no ser un problema (simplemente un poco incómodo).
Bueno, y respecto a los amigos..
Es posible que no tengas un problema con ellos personalmente, pero en la mayoría de los casos siempre serán leales a tu ex, ya que fueron sus amigos primero. También existe el riesgo de que publiquen fotos con tu ex. El tipo de imágenes que no quieres ver
Si te preocupa que se ofendan porque los elimines, siempre puedes explicarles que los estás eliminando como amigos, pero no es nada personal. Es solo para darte un poco de espacio y que tú salgas adelante. Deberían ser capaces de entender esto.
Otra cosa a tomar en cuenta es que solo porque elimines a tu ex y a sus amigos de una plataforma de redes sociales no significa que esto sea una decisión inamovible. Siempre puedes volver a agregarlos en otro momento cuando hayas superado la situación al 100% y estés listo para que sean tus amigos.
El punto es que debes ser sincera/o contigo mismo/a. Una separación completa es lo que realmente necesitas para dejar atrás una relación.
Jetset
Francia anima a mujeres a denunciar violaciones tras investigación contra famoso cantante
El gobierno francés animó este martes a las mujeres a denunciar agresiones sexuales y violaciones, «incluso décadas después», en reacción a las crecientes acusaciones contra el popular cantante y actor Patrick Bruel.
Bruel, de 67 años, es una figura destacada de la cultura francesa, con múltiples álbumes superventas en su haber, y el último de una serie de celebridades acusadas de agresión sexual en Francia.
«Debemos seguir llevando al debate público mensajes extremadamente claros que animen a las mujeres a denunciar, incluso décadas después», declaró la vocera del gobierno, Maud Bregeon, en la cadena pública France 2, en referencia a las denuncias contra el cantante.
«Todos debemos trabajar por un sistema político, mediático y judicial que permita a las mujeres que han sido víctimas de violencia sexista y sexual denunciar, decirlo públicamente y ser escuchadas por la justicia», defendió.
«Yo las escucho. Y luego corresponde al sistema judicial establecer la veracidad de los hechos», agregó.
Bruel afronta varias investigaciones en Francia y Bélgica, aunque niega todas las acusaciones.
El lunes, la fiscalía anunció que había reabierto una investigación contra Bruel por una presunta violación en 2015.
Su denunciante, Ophélie Fajfer, tenía 19 años en el momento de la supuesta violación, declaró su abogada, Myriam Guedj Benayoun, al canal BFMTV.
Fajfer –entonces una joven compositora– había acudido a la residencia de vacaciones de Bruel, en el sur de Francia, con la esperanza de recibir asesoramiento profesional del cantante, explicó.
La fiscalía de Nanterre, al oeste de París, ya instruye tres investigaciones por denuncias de violación contra el intérprete, relativas a hechos que supuestamente tuvieron lugar en 1997, 2000 y 2008.
Otra investigación se abrió en Bélgica tras una denuncia por una presunta agresión sexual.
La semana pasada, otras dos mujeres presentaron otra denuncia por violación y agresión sexual, que debería dar lugar a una nueva investigación.
«Jamás he forzado a una mujer», escribió Bruel en Instagram el domingo.
Jetset
Una escultura de Brancusi se convierte en la segunda más cara de la historia
Antes de esta venta, las tres esculturas más caras de la historia eran todas obras del suizo Giacometti.
A partir de ahora, apenas «El hombre que señala» («L’homme au doigt»), vendido por 141,3 millones de dólares en Christie’s, en Nueva York en 2015, supera a la «Danaide» de Brancusi, subastada el lunes por la misma casa.
Otra obra de Giacometti, «El hombre que camina I» («L’homme qui marche I») ocupa el tercer lugar, con 104,3 millones de dólares.
Margit Pogany, una joven artista húngara a la que Brancusi conoció en 1910 en París, donde el escultor franco-rumano (1876-1957) tenía su taller, prestó su rostro a la «Danaide».
Se trata de un rostro estilizado y recubierto con pan de oro, y cuyos ojos están formados por amplios arcos de círculo.
«El oro reservado al rostro y la pátina negra del cabello confieren a la fisonomía una elegancia meditativa y un refinamiento cercano al arte budista de Extremo Oriente, admirado por Brancusi», analiza Marielle Tabart, experta en la obra del escultor, citada en la página web del Centro Pompidou.
Según el museo parisino, que posee en sus colecciones una hermana gemela de la escultura vendida el lunes, Brancusi multiplicó los vaciados en bronce de su «Danaide» entre 1913 y 1918.
Otros ejemplares se exponen en instituciones como la Tate de Londres, el Kunst Museum de Winterthur, cerca de Zúrich, y en el Philadelphia Museum of Art.
Según Christie’s, el vaciado vendido el lunes era el único ejemplar dorado que seguía en manos privadas.
Fundido en 1913, había sido comprado por el banquero Eugene Meyer y su esposa Agnes, mecenas y amigos de Brancusi, durante la primera exposición individual del artista en Nueva York, en 1914.
La obra había permanecido en su familia hasta 2002, cuando fue adquirida por el magnate de los medios SI Newhouse Jr.
Adquirida 18,2 millones de dólares, la escultura se convirtió en ese momento en la escultura más cara jamás vendida en subasta. El lunes, la obra fue adquirida por un comprador anónimo que presentó sus ofertas por teléfono.
Jetset
Detienen al hijo del fundador de Mango, investigado por la muerte de su padre
La policía catalana detuvo este martes a Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango Isak Andic, quien está siendo investigado por la muerte de su padre tras caerse por una montaña cuando paseaban juntos en diciembre de 2024.
La causa por el fallecimiento de Isak Andic, que se consideró inicialmente como un accidente, dio varios giros hasta la detención de Jonathan, quien siempre ha defendido su inocencia.
Tras su arresto, el hijo del empresario, de 45 años, fue conducido desde comisaría para declarar ante la magistrada en los juzgados de Martorell, adonde llegó pasado el mediodía esposado y custodiado por la policía, constataron periodistas de la AFP.
La causa, de momento, está declarada secreta, según indicó el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.
Fuentes de la familia afirmaron tener un convencimiento «absoluto» de la inocencia de Jonathan Andic y aseguraron que «no existen ni se hallarán pruebas de cargo legítimas contra él».
En este sentido, se mostraron «seguros de que el desarrollo de las diligencias así lo demostrará», y pidieron que «se respete el principio de presunción de inocencia».
Isak Andic, que creó de la nada una de las mayores firmas de moda del mundo, se precipitó al vacío el 14 diciembre de 2024 mientras hacía senderismo en un conocido lugar de montaña, a las afueras de Barcelona. Tenía 71 años.
Jonathan, el mayor de sus tres hijos, era la única persona que lo acompañaba en aquel paseo.
Investigada inicialmente como un accidente, la causa fue archivada provisionalmente a comienzos de 2025. Meses más tarde, sin embargo, la justicia decidió reabrirla y añadir más pesquisas.
El diario La Vanguardia, que adelantó este martes la detención, informó entonces que la policía estaba investigando el teléfono celular del hijo, quien habría incurrido en contradicciones durante sus declaraciones como testigo.
Durante estos meses, la jueza ha ido tomando declaración al entorno del empresario fallecido.
De acuerdo con El País, la golfista Estefanía Knuth, pareja de Isac Andic en el momento del accidente, había indicado que él y su hijo mayor habían atravesado épocas de mala relación, pero sin apuntar en ningún momento a la tesis de un presunto homicidio.
Tras la muerte de Andic, Knuth y los tres hijos del empresario mantuvieron una disputa por la herencia, que se saldó con un principio de acuerdo tras complejas negociaciones, informó el mismo diario.
Actualmente, Jonathan es vicepresidente del Consejo de administración de Mango, de quien la empresa destaca en su web que «inició su trayectoria profesional en la compañía en 2005».
En la década pasada, estuvo durante un breve periodo de tiempo al mando de la empresa, pero poco después su padre retomó las riendas.
Isak Andic Ermay nació en 1953 en Estambul en el seno de una familia judía sefardí que emigró a España cuando él era una adolescente.
Empezó en Barcelona vendiendo camisas que traía de Turquía y en 1984 abrió finalmente su primera tienda Mango, en el Paseo de Gracia de la capital catalana.
La marca se expandió rápidamente por toda España y se convirtió en uno de los principales grupos de moda del mundo, haciendo de él una de las personas más ricas del país, con una fortuna estimada por Forbes en unos 4,500 millones de dólares.
La empresa cuenta con más de 16,400 empleados y 2,900 puntos de venta en más de 120 mercados mundiales, según su web.
Al igual que su rival Inditex, propietario de Zara y Bershka, número uno mundial de la moda de masas, Mango cimentó su éxito en precios bajos y una rápida respuesta a las tendencias de la moda.
En diciembre de 2023, Andic cedió por primera vez el 5 % de su empresa a una tercera persona: su brazo derecho, Toni Ruiz, consejero delegado del grupo y su actual timonel.
El pasado octubre, Ruiz y los otros dos albaceas de la herencia de Andic publicaron un escrito reivindicado el legado de quien fue «un emprendedor visionario», así como la inocencia de su hijo.
«Defendemos la inocencia de Jonathan y su única condición de víctima», escribieron afirmando haber sido testigos «de cómo el dolor de un duelo privado se ha visto agravado por un debate público».




