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Inspirada por el hombre de su vida, María Celeste Arrarás ya tiene un nuevo trabajo
Después de su inesperada salida de ‘Al Rojo Vivo’ y de Telemundo, algo sorpresivo hasta para ella misma, María Celeste Arrarás encontró un nuevo trabajo al que se está dedicando casi a tiempo completo: la carrera y el lanzamiento como cantante de su hijo Adrián Vadim.
La periodista contó, que después de escucharlo cantar por años en la ducha, se dio cuenta que su hijo, a quien adoptó cuando era un bebé, tenía un gran talento y decidió preguntarle qué quería ser de grande, a lo que el joven le dijo: cantante.
Su primera aparición desarrollando su pasión fue justamente en el programa de su mamá: ‘Al Rojo Vivo’, hace 3 años y hoy la propia MC lo recordó en su cuenta de Instagram:
“#TBF con @adrianvadim en el 2017 cuando empezó con la idea de cantar. Si van a su cuenta de Instagram @adrianvadim hoy publicó un pedacito de sus primeros pasos en la música cantando las canciones de otros. Comenzando este 25 de septiembre van a escuchar como se ha desarrollado con los años en un cantante con un gran potencial con canciones originales de la mano de @someillanproductions”, escribió acompañando la siguiente imagen.
Jetset
«La reina de la Ketamina» será sentenciada por la muerte de Matthew Perry
Javeen Sangha podría enfrentar hasta seis décadas de cárcel tras haber admitido una serie de cargos, incluido uno por distribución de ketamina con resultado de muerte o lesiones corporales graves.
Sangha, quien es ciudadana estadounidense y británica, está bajo custodia federal desde agosto de 2024.
La mujer de 42 años es una de las cinco personas condenadas en relación a la muerte del querido actor, quien luchó durante décadas con problemas de adicción a las drogas.
Perry fue encontrado muerto a los 54 años en el jacuzzi de su casa de Los Ángeles en octubre de 2023. La autopsia reveló que tenía altos niveles de ketamina en su organismo.
Su muerte conmocionó a los fans de «Friends» y dio lugar a una investigación policial que desarticuló una red de proveedores y cómplices, entre los cuales figuraban médicos que lucraban con la adicción de Perry, quien era su paciente.
El doctor Salvador Plasencia, quien admitió cuatro cargos por distribuir ketamina en las semanas previas a la muerte de Perry, fue sentenciado a 30 meses de cárcel el año pasado.
Otro doctor, Mark Chavez, fue condenado a prisión domiciliaria y a cientos de horas de servicio comunitario. Ambos entregaron su licencia para ejercer la medicina.
Plasencia compraba la ketamina de Chavez y se la vendía al actor a precios elevados.
«Me pregunto cuánto pagará este imbécil», le escribió Plasencia a Chavez en un mensaje de texto revelado en el caso.
Los fiscales dijeron que Perry pagaba más de 2.000 dólares por un frasco de ketamina, algo que a sus traficantes les costaba apenas una fracción de ese valor.
Sangha trabajó con un intermediario, Erik Fleming, para venderle 51 frascos de ketamina al asistente personal de Perry, Kenneth Iwamasa.
Iwamasa le administró la sustancia a Perry en varias ocasiones, incluyendo el 28 de octubre de 2023, cuando le inyectó al menos tres dosis de la ketamina suministrada por Sangha, lo cual le provocó la muerte.
Cuando Sangha escuchó las noticias sobre la repentina muerte de Perry, intentó cubrir su rastro.
«Borra todos nuestros mensajes», instruyó a Fleming.
Cuando los investigadores allanaron la casa de Sangha en North Hollywood, encontraron metanfetaminas, ketamina, éxtasis, cocaína y relajantes, así como una máquina para contar dinero, una balanza, y artefactos para detectar señales inalámbricas y cámaras escondidas.
Iwamasa y Fleming deben ser sentenciados este mes.
Sangha se declaró culpable de un cargo por mantener un local relacionado con drogas, tres cargos por distribución de ketamina y un cargo por distribución de ketamina resultante en muerte o lesiones corporales graves.
También reconoció que le vendió cuatro frascos de ketamina a otro hombre, Cody McLaury, de 33 años, en agosto de 2019.
McLaury murió horas después por sobredosis.
«Ella asumió la responsabilidad de sus acciones», dijo anteriormente su abogado Mark Geragos a AFP.
Perry había estado tomando ketamina como parte de una terapia supervisada para la depresión. Sin embargo, los fiscales afirman que se volvió adicto a la sustancia, que también tiene propiedades psicodélicas.
La serie «Friends», que se emitió entre 1994 y 2004 y que seguía la vida de seis jóvenes neoyorquinos, atrajo a una audiencia masiva.
El papel de Perry como el sarcástico e infantil Chandler le llevó a hacer fortuna. Pero el actor ocultaba una oscura lucha contra la adicción a los analgésicos y al alcohol.
En 2018, tuvo que ser operado varias veces tras una perforación de colon relacionada con el consumo de drogas.
En su libro «Amigos, amantes y aquello tan terrible», Perry narró haber pasado decenas de veces por procesos de desintoxicación.
«Me he mantenido mayoritariamente sobrio desde 2001», escribió Perry. «Excepto por unos sesenta o setenta pequeños contratiempos».
Jetset
Britney Spears reaparece con sus hijos tras años de distanciamiento
El reencuentro se da en medio de un proceso de reconciliación familiar que ha ido fortaleciéndose en los últimos meses. Durante años, la relación entre la artista y sus hijos, fruto de su relación con Kevin Federline, estuvo marcada por la distancia, especialmente después de que el bailarín obtuviera la custodia mayoritaria tras su divorcio.
Sin embargo, recientes apariciones en redes sociales y encuentros privados han evidenciado un acercamiento emocional. En imágenes compartidas, se observa a Spears disfrutando momentos relajados y cercanos con los jóvenes.
El reencuentro ha sido interpretado como un nuevo capítulo en la vida de la llamada «Princesa del pop», quien, tras años de conflictos familiares y mediáticos, parece enfocada en fortalecer los lazos con sus hijos y recuperar el tiempo perdido.
Principal
Google agrega funciones a Gemini tras demanda por suicidio de usuario
Un padre en Estados Unidos demandó el mes pasado a Google para considerar que Gemini incitó a su hijo a suicidarse tras involucrarlo en una historia delirante.
El gigante tecnológico declaró que Gemini mostrará ahora una función rediseñada de «Hay ayuda disponible» cuando las conversaciones indiquen un posible estado de angustia mental, para facilitar el acceso a servicios de emergencia.
Cuando el chatbot detecta señales de una posible crisis relacionada con suicidio o autolesión, una interfaz simplificada ofrecerá la posibilidad de llamar o chatear con una línea de ayuda, con un solo clic.
Esta función, según Google, permanecerá visible durante el resto de la conversación una vez activada.
El brazo filantrópico de Google, Google.org, se comprometió a destinar 30 millones de dólares en tres años para ayudar a ampliar la capacidad de las líneas de ayuda a nivel mundial.
«Somos conscientes de que las herramientas de IA pueden plantear nuevos desafíos», afirmó Google en una entrada de blog en la que anunció estas medidas.
«Pero a medida que esas herramientas mejoran y más personas las utilizan como parte de su vida cotidiana, creemos que una IA responsable puede desempeñar un papel positivo en el bienestar mental de las personas».
Los anuncios ocurren después de que una demanda en California acusara a Gemini de contribuir a la muerte en 2025 de Jonathan Gavalas, de 36 años.
Su padre alega que el chatbot pasó semanas fabricando una fantasía delirante y encuadró la muerte de su hijo como un viaje espiritual.
Gemini se presentaba como una superinteligencia «plenamente consciente» y enamorada de él, y le aseguró que su vínculo era «lo único real».
Entre las reparatorias que solicita están la exigencia de que Google programe su IA para terminar las conversaciones sobre autolesiones, que prohíba a sus sistemas presentarse como seres con sentimientos y que deriven obligatoriamente a los usuarios a servicios de emergencia cuando manifiesten ideas suicidas.
Google señaló que ha entrenado a Géminis para evitar actuar como una compañía humana, simular intimidad emocional o fomentar el acoso.
El caso contra Google es el más reciente de una ola de litigios contra empresas de IA a raíz de muertes vinculadas al uso de chatbots.
OpenAI enfrenta múltiples demandas en las que se alega que su chatbot ChatGPT llevó a usuarios al suicidio.
Character.AI llegó recientemente a un acuerdo con la familia de un adolescente de 14 años que falleció tras desarrollar un vínculo romántico con uno de sus chatbots.





