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Muere ‘Chabelo’, el amigo de todos los niños’ a los 88 años
Xavier López «Chabelo», fue un ícono para la televisión en México por más de seis décadas. Hoy, quien se convirtiera en meme y tendencia en redes sociales por su ‘inmortalidad’ cada vez que alguna figura fallecía, dejó de respirar a los 88 años dejando una larga trayectoria que incluyó el exitoso programa En familia con Chabelo, que tuvo transmisiones entre 1968 y 2015.
La noticia fue confirmada por familiares del actor a través de su cuenta de Twitter esta mañana.

Quien fuera acreedor de dos Récord Guinness gracias a la longevidad de su personaje (más de 57 años) –cuyo nombre surgió de un libro de chistes que utilizó en 1956 en Carrusel Musical cuando reemplazó a otro actor– y por su larga trayectoria como conductor infantil, había lidiado en los últimos años con diversos problemas en su salud como un cáncer, que en mayo de 2022 afirmó haber superado.
En distintas ocasiones Chabelo ya había sido relacionado con un deterioro, por lo que incluso salió a desmentir los rumores sobre una posible demencia. El conductor fue protagonista de algunos accidentes con la lesión de un brazo a principios de 2022 y en 2008, cuando fue atropellado por una camioneta que se dio a la fuga, por lo que sufrió de una fractura de dos costillas y un esguince cervical.
En 2019 tuvo que ser operado después de algunos dolores en la espalda. Debido a sus problemas motrices dejó una de sus pasiones: la motocicleta. Según su hijo, Xavier López Miranda, sus últimos años le trajeron achaques que también lo orillaron a alejarse de la actuación.
Su Legado.
Pese a que su carrera inició en la década de los cincuenta como asistente de Ramiro Gamboa para Televicentro, su popularidad recae en el personaje con peculiar voz y bermudas que hacía ‘catafixias’ los domingos por la mañana y que llegó a las televisiones mexicanas durante 48 años hasta su grabación final, el 20 de diciembre de 2015, en donde incluso el entonces presidente Enrique Peña Nieto le mandó una carta.
Pero tuvieron que pasar algunos años para que lograra dicha notoriedad, ya que empezó con puestos como camarógrafo y floor manager. La carrera de Xavier López como actor fue casi fortuita porque estudió medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México luego de formar parte del ejército en Estados Unidos como parte de su servicio militar. Sus visitas cada vez más frecuentes a la televisora lo hicieron cambiar de opinión hasta que fue invitado a hacer radio.
Su debut televisivo fue en el programa Carrusel musicalal que se sumaron participaciones en programas de comedia como El show del Loco Valdés (1971), La carabina de Ambrosio (1978), La Guereja y algo más (1998) o La escuelita VIP (2004). Sin embargo, también fue invitado a telenovelas gracias a Carita de ángel (2000) y Amarte es mi pecado (2004).
Pronto su talento inundó el cine. Aunque su último proyecto es la película El Complot Mongol (2019), también formó parte del elenco de producciones como El Extra (1962), donde compartió con Mario Moreno Cantinflas.
La lista –con más de 30 títulos- la completan Escuela para solteras (1965), Pepito y la lámpara maravillosa (1971), Chabelo y Pepito contra los monstruos (1973), Macho que ladra no muerde (1984), La tumba de Matías (1988) o Réquiem para Diana (2006).
Todo esto le trajo la oportunidad de que se creara una serie animada basada en su popular personaje, además de una bioserie sobre su vida en una alianza con THR3 Group que fue anunciada en mayo de 2022.
Deportes
El Salvador toca fondo: la Selecta fracasa en la Nations League y regresa a la Liga B
La Azul apenas empató 1-1 ante Martinica en un partido que estaba obligada a ganar y consumó un nuevo descenso. Más preocupante que el resultado fue la imagen: un equipo sin la urgencia, rebeldía ni determinación que exigía jugarse la permanencia en la máxima categoría de Concacaf.
El Salvador volvió a fracasar. No hay demasiadas maneras de suavizar lo ocurrido en Fort-de-France. La Selecta empató 1-1 contra Martinica y cerró su participación en la Liga de Naciones de Concacaf con apenas cuatro puntos, producto de una victoria, un empate y dos derrotas. El saldo fue todavía más duro: 4 goles a favor, 10 en contra y una diferencia de -6. La consecuencia es concreta: la selección salvadoreña regresa a la Liga B.
Y lo preocupante no fue únicamente descender. Fue la manera de hacerlo. El Salvador llegó a Martinica sabiendo que necesitaba ganar y recibió muy temprano el mejor escenario posible. Apenas al minuto 3, Jefferson Valladares aprovechó una acción iniciada por Styven Vásquez y marcó el 0-1. Con casi todo el partido por delante, la Selecta tenía la oportunidad de tomar el control, buscar el segundo y demostrar que realmente estaba dispuesta a pelear por su permanencia.

Pero ocurrió prácticamente lo contrario. Después del gol, el equipo de Hernán Darío “Bolillo” Gómez fue perdiendo iniciativa. En lugar de imponer condiciones ante un rival al que había derrotado 3-1 en la primera jornada, permitió que Martinica creciera. Mario González tuvo que intervenir para conservar la ventaja y la Azul desperdició oportunidades claras para liquidar el encuentro. Brayan Gil tuvo una muy importante al 19′ y volvió a encontrarse con el portero al 50′. Christian Martínez también dispuso de una posibilidad inmediatamente después.
Ahí aparece una de las grandes responsabilidades de los futbolistas. Un planteamiento puede discutirse, pero ningún entrenador puede rematar por sus delanteros ni disputar cada pelota por ellos. La sensación que dejó El Salvador fue la de un equipo que no comprendió —o no logró ejecutar— la urgencia del partido. No podemos afirmar desde fuera que los jugadores deliberadamente “no respetaron el planteamiento” del técnico, porque eso requeriría conocer las instrucciones internas, pero futbolísticamente sí se observó una selección incapaz de mantener una idea consistente durante los 90 minutos.
El empate de Martinica al 56′ retrató precisamente esa fragilidad. Labeau participó en la acción con un taconazo y Janis Antiste terminó venciendo a Mario González para colocar el 1-1. A partir de allí quedaba más de media hora para salvar la categoría, pero la reacción que demandaba semejante emergencia nunca terminó de aparecer. Martinica incluso consiguió apropiarse de mayores tramos del encuentro mientras El Salvador fue cayendo en imprecisiones, juego directo y desesperación.

Ese es probablemente el aspecto más cuestionable de la noche: ¿dónde estuvo la rebeldía? Cuando una selección está a minutos de perder su lugar en la Liga A, debería transmitir desesperación competitiva, presión, intensidad y convencimiento. En cambio, la crónica del partido deja oportunidades desperdiciadas y una fase final sin soluciones suficientes. El Salvador necesitaba comportarse como un equipo que estaba jugando una final; demasiados pasajes parecieron los de un conjunto esperando que algo sucediera.
Sería injusto, sin embargo, responsabilizar únicamente a los jugadores. El cuerpo técnico también queda inevitablemente bajo escrutinio. Hernán Darío Gómez fue contratado para conducir un proceso que debía devolver competitividad a una selección golpeada, pero esta Nations League terminó mostrando exactamente lo contrario. El Salvador derrotó 3-1 a Martinica en el debut, después recibió un 6-0 de Guatemala, perdió 0-2 contra Jamaica en el Cuscatlán y terminó empatando 1-1 nuevamente con Martinica. Son ocho goles recibidos y apenas uno anotado en los últimos tres partidos del torneo.
El 6-0 ante Guatemala debió representar una sacudida. El 0-2 contra Jamaica debía provocar una reacción. Y el encuentro contra Martinica era la última oportunidad para demostrar que todavía existía una respuesta deportiva. No ocurrió. Tres partidos consecutivos sin ganar y una selección que, cuando más necesitaba mostrar carácter, terminó despidiéndose de la máxima categoría. El descenso, por tanto, no puede explicarse por una jugada desafortunada o por un mal partido: es el resultado acumulado de una campaña deficiente.
Ahora aparece una pregunta incómoda para el fútbol salvadoreño: ¿qué se está construyendo realmente? Cambian entrenadores, aparecen nuevos futbolistas, se anuncian procesos y vuelve la ilusión, pero cuando llegan los partidos que miden el verdadero nivel internacional, los mismos problemas regresan: dificultades para generar fútbol, poca contundencia, errores defensivos, irregularidad emocional y una enorme distancia entre las expectativas y lo que finalmente ocurre sobre el terreno.
El descenso a la Liga B no debe verse simplemente como cambiar una letra en la clasificación. Competir en la Liga A significa medirse con selecciones de mayor exigencia y disponer de una ruta deportiva diferente. Tras este fracaso, El Salvador tendrá además que recorrer un camino más largo hacia la Copa Oro 2027: deberá disputar en noviembre un play-in para intentar avanzar posteriormente al repechaje clasificatorio.
La Nations League deja, entonces, una conclusión dolorosa: El Salvador no estuvo a la altura de la Liga A. Y el problema sería todavía mayor si después del descenso todo se redujera a buscar un único culpable. Hay responsabilidades del entrenador, de los futbolistas y de la estructura que rodea a la selección. La Liga B será ahora la realidad de la Selecta. La verdadera discusión ya no debería ser cómo justificar el descenso, sino qué debe cambiar para que, si El Salvador consigue regresar algún día a la máxima categoría, no vuelva simplemente para repetir la misma historia.
Política
El Salvador pone a Grok en las aulas y busca socios en Uruguay para escalar su apuesta por la inteligencia artificial
El vicepresidente Félix Ulloa aterrizó en Montevideo con un mensaje claro: El Salvador no quiere quedarse en los discursos sobre inteligencia artificial y ya está metiendo herramientas concretas en sectores sensibles como la educación y la salud. Durante una visita al Centro de Inteligencia Artificial del Instituto Vidart, Ulloa detalló cómo el país está incorporando tecnologías de xAI, incluida Grok, en procesos de tutoría, aprendizaje y evaluación educativa, al tiempo que exploró posibles puentes de cooperación con Uruguay.

La conversación no se limitó a presentaciones protocolares. El mandatario salvadoreño expuso avances como DoctorSV en el ámbito de la salud y la integración de sistemas de tutoría impulsados por IA en educación. También recordó el andamiaje institucional que el gobierno ha impulsado, entre ellos la Ley de Fomento de la Inteligencia Artificial y Tecnologías y la Agencia Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA), creada para regular, promover y orientar el uso ético de estas herramientas y de la robótica.
Del lado uruguayo, el director ejecutivo del Instituto Vidart, Diego Garagorry, y el director científico Matías Di Martino presentaron el trabajo que desarrollan en investigación, gobernanza de datos y desarrollo de software aplicado a sectores productivos y educativos. Entre las referencias estuvo Ceibal, el programa estatal uruguayo de innovación educativa con tecnologías digitales, además de iniciativas de acompañamiento y tutoría tecnológica que articulan universidades, empresas e instituciones públicas.
La reunión sirvió para identificar puntos de contacto concretos: formación de talento, intercambio de experiencias en gobernanza de datos y posibles proyectos conjuntos en transformación digital. Ambos lados coincidieron en que la IA solo tiene sentido si se traduce en soluciones para problemas reales de educación, salud, economía y seguridad, y no queda reducida a laboratorios o anuncios.

También participó la embajadora de El Salvador en Uruguay, Astrid Moreno. El encuentro no derivó en acuerdos firmados de inmediato, pero dejó abierta la puerta a una colaboración más técnica entre dos países que, con ritmos distintos, están tratando de posicionarse en el mapa regional de la inteligencia artificial.
Para El Salvador, la visita forma parte de un esfuerzo más amplio por mostrar que su apuesta digital va más allá de las criptomonedas y el bitcoin. Uruguay, con una trayectoria más consolidada en gobierno digital y educación tecnológica, aparece como un interlocutor natural para contrastar modelos y, eventualmente, compartir herramientas. Si la cooperación avanza, el siguiente paso será ver si las experiencias piloto —incluida la de Grok en las aulas— logran escalar sin quedar atrapadas en la retórica.
Nacionales
Finaliza búsqueda de hombre desaparecido en la laguna de Aramuaca, San Miguel
La Cruz Roja Salvadoreña, seccional San Miguel, informó que, después de nueve días de labores, finalizó el protocolo de búsqueda de Wilmer Odir Amaya Alvarado, quien murió ahogado el pasado 24 de septiembre en la laguna de Aramuaca, en San Miguel Centro.
De acuerdo con la información proporcionada por la institución, Amaya se encontraba en el lugar cuando intentó auxiliar a una turista que había sufrido un accidente con una moto acuática.
Durante la maniobra de auxilio ocurrió el incidente en el que Amaya perdió la vida. Ante esta situación, equipos de rescate realizaron labores de búsqueda durante nueve días en la zona.
La Cruz Roja Salvadoreña confirmó la finalización del protocolo de búsqueda luego de las jornadas de trabajo efectuadas en la laguna de Aramuaca.




