Judicial
Empresario Kriete inicia proceso por caso de violencia intrafamiliar
El Juzgado 7° de Paz inició un segundo proceso en contra del empresario salvadoreño, Eduardo Antonio Kriete Ávila, tras ser demandado por el delito de lesiones agravadas cometido en contra de su actual esposa, Helweth Batarsé de Kriete
Según la acusación, el dueño de la Fundación Refugio Salvaje en El Salvador (FURESA) golpeó fuertemente a la mujer de 45 años de edad, su tercera esposa y con quien ha compartido más de dos años de casados, luego de haber entablado una relación de cinco años de noviazgo, tras dos matrimonios fallidos.
En un primer momento, el caso tenía reserva total considerando el artículo 57 de la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV). Sin embargo, con el transcurso del proceso y ahora que ya se encuentra en la etapa final, Batarsé de Kriete solicitó al juez del Tribunal 3° de Sentencia que levantara la limitación impuesta para conocer los hechos.
Esta no es la primera vez que el empresario la agrede, según relató la víctima en otras denuncias interpuestas anteriormente. Tal es el caso que consta en la Certificación del Proceso de Violencia Intrafamiliar –del expediente 01-VI-16-1- iniciado por la afectada y basado en el reconocimiento médico forense de sangre que fue remitido por el Juzgado 11° de Paz, primer sitio en donde se ventiló una de las problemáticas agresivas.
Según el relato hecho por la víctima y que al final el imputado terminó aceptando, este tiene problemas de adicción a las drogas y al alcohol. Batarsé de Kriete indicó que desde el 10 de diciembre de 2015 su esposo retomó el consumo constantes de estupefacientes como: cocaína, pastillas como dormicum, tafil, ribotril, kataflán, entre otras. Y bebidas alcohólicas como whisky y tequila.
La denuncia se basa –según el expediente judicial- en que a eso de la 1:00 de la madrugada del pasado 2 de enero de 2016, la afectada se encontraba en una de las habitaciones de su residencia, ubicada en la colonia Maquilishuat, en San Salvador.
En la parte baja de la vivienda se encontraba Kriete junto a unos amigos, entre ellos dos mujeres y tres hombres. Invitados que un sujeto, al que solo lo identifica ella como “El Colocho”, habría llevado para “pasarla bien”. La víctima aseguró que “El Colocho” es quien le comercializa la droga al empresario.
Debido a que Batarsé de Kriete se encontraba vestida para dormir, mandó a llamar a su pareja con la empleada doméstica, Gloria M., para poder desearle las buenas noches.
El dueño de FURESA subió y tras los buenos deseos para que descansara vinieron los reclamos por parte de la mujer: “Tú me dijiste que a partir del 1° de enero dejarías de consumir drogas”.
La respuesta por parte de Kriete fue sencilla ante la protesta de su esposa: “Yo quiero conguear (divertirse)”.
Después de esto, él le pidió a la víctima que lo acompañara y que bajara para reunirse con sus amistades. Ella accedió. Se colocó un vestido negro, se arregló el cabello y bajó a donde estaban los invitados de “El Colocho”.
Al bajar las gradas de la casa, ella observó que los sujetos estaban bebiendo alcohol y consumiendo droga, según consta en el expediente del caso.
Una de las mujeres se le acercó a Batarsé de Kriete, se presentó y le solicitó el número de celular, no sin antes “pedirle permiso” al empresario. Con un “sí, no hay problema”, la víctima compartió los dígitos con Marcela Cristales, la mujer que se lo pidió.
El rostro de molestia en Kriete fue obvia, que la víctima se despidió y decidió retornar a su habitación.
La agresión
Los invitados se retiraron a los pocos minutos. Ante esto, el empresario subió a donde se encontraba su esposa y de un salto se abalanzó sobre ella de manera agresiva, relata en detalle el expediente.
“¡Hija de la gran puta! ¿crees que no me di cuenta de lo que bajaste a hacer? No sos más que una gran puta”, le gritó el hombre que, bajo los efectos de las drogas y el alcohol, empezó a golpear a Batarsé de Kriete, creyendo que ella había compartido el número telefónico con los hombres que estaban en la residencia.
El sujeto la agarró del cabello, la arrojó contra la cama y le propinó golpes con sus puños en el rostro, en la cabeza, en su pecho y en las piernas. Además, arrancó gran cantidad de cabello castaño de la víctima.
La afectada logró, como pudo, quitarse de encima a su agresor, por lo que este salió de la habitación para dirigirse a la plana baja. Al hacerlo, él se resbaló por las gradas, pero pudo salir ileso.
Después de este accidente, Batarsé de Kriete logró salir de la residencia y se dirigió a la caseta de seguridad, en donde localizó al asistente de su victimario, Roberto C., quien llegó a auxiliarla. Ella quería sacar sus pertenencias personales del sitio en donde había sido golpeada.
El asistente ingresó a la vivienda y observó al empresario enloquecido. Por la rabia que este sentía, empezó a tirar todo artículo que veía en la casa.
“Él estaba destruyendo las cosas de la casa ‘como loco’, por lo que se cortó con los vidrios de un retrato que quebró”, se lee en el expediente.
Ante la herida que él mismo se causó, Roberto llevó a Kriete hacia un hospital privado ubicado en la colonia Escalón para que pudiera ser atendido. Luego de esto, en los juzgados él acusó a su mujer de haber provocado esas lesiones.
La violencia intrafamiliar ha sido tal que en los días después de la boda –en la “Luna de miel”- la pareja viajó a otro país y fueron expulsados de dos hoteles por un desorden provocado por Kriete. En esa ocasión, la afectada no quiso interponen ninguna denuncia, según plasma el expediente.
La denuncia ante la PNC
La afectada logró ingresar a traer algunas de sus pertenencias –ropa, zapatos, cartera y artículos de higiene personal- cuando observó que Kriete salió hacia el hospital. Luego, se dirigió hacia la casa de sus padres situada en la colonia San Benito.
A eso de las 2:00 de la tarde, el empresario agresor hizo una llamada amenazante al teléfono fijo de la casa de sus suegros: “Más te vale que abras el portón, sino lo voy a volver a botar”.
Por el temor, Batarsé de Kriete decidió llamar a la unidad del 911 de la Policía Nacional Civil (PNC) para denunciar el problema. Por ello, cinco agentes llegaron y se marcharon hasta las 5:00 de la mañana tras la espera del empresario. Todo por si cumplía con sus palabras intimidantes.
El reconocimiento de las lesiones
A eso de las 4:50 de la tarde de ese 2 de enero, en el Instituto de Medicina Legal (IML) se le realizó a la víctima un reconocimiento de las lesiones y en el diagnóstico se plasma que Batarsé de Kriete tenía hematomas en diferentes partes del cuerpo y hasta en el cuero cabelludo.
Además, su ojo derecho, su mandíbula y el mentón presentaban evidentes lesiones hechas con los puños del hombre.
En las pruebas fotográficas presentadas por la víctima (24 imágenes para ser precisos) se observa el cabello arrancado y las huellas de los golpes derivados por el episodio de violencia.
Los juzgados, en el caso del 11° de Paz, solicitaron que se le impusiera medidas de protección a la víctima.
Problemas de drogas desde la infancia
En el expediente se indica que Kriete consume drogas desde los 11 años, justo como ha declarado. Por eso él ha tenido tres intentos fallidos de rehabilitación en Estados Unidos, según el historial médico. Mientras que su historia familiar encierra malas relaciones.
Por otro lado, el peritaje psicológico indica que el hombre padece de trastornos mentales y su comportamiento se debe al uso de drogas y otras sustancias psicoactivas, por lo que los médicos recomiendan que sea sometido a un tratamiento psiquiátrico de largo plazo.
Ante esto, el 4 de diciembre de 2017, Kriete pasó consulta con el exdirector de Medicina Legal, Miguel Fortín Magaña, quien es médico psiquiatra, para iniciar con el proceso requerido por el tribunal para que pueda comparecer ante los miembros que compondrán del jurado civil.
El juez del Tercero de Sentencia solicitó a IML una visita al establecimiento en donde el imputado podría recibir su tratamiento de desintoxicación y rehabilitación, y así garantizar que este reúna las condiciones mínimas. Por no ser sus labores, Medicina Legal solicitó ayuda a otras instituciones de salud para verificar lo antes mencionado.
Por el estado de salud de Kriete no es pertinente realizar el juicio en su contra, por lo que sería tratado en una clínica privada llamada Factoría Ciudadana para que pueda comparecer.
De no ser atendido ahí, tendría que ser llevado al Hospital Nacional de Neumología y Medicina. Familiar, “Dr. José Antonio Saldaña”, debido a que la audiencia de vista pública ha sido suspendida en dos ocasiones por “complicaciones de salud”. Una programada para el 3 de octubre y la otra para el 21 de noviembre, ambas del año pasado.
El pasado 7 de marzo de este 2018, el empresario chocó un segundo vehículo deportivo marca Ferrari, en el kilómetro 9 1/2 de la carretera Panamericana, en el municipio de Santa Tecla, La Libertad, según confirmaron agentes de la PNC.
El primero lo dañó el 18 de enero de 2014, en el redondel Masferrer, en la colonia Escalón. El hecho estuvo rodeado de sigilo y se llegó a especular que el conductor era el entonces presidente de El Salvador, Mauricio Funes Cartagena, ahora asilado en Nicaragua.
Por: El Salvador Times
Judicial
Condenan a 32 integrantes de la MS-13 por múltiples crímenes cometidos en Ahuachapán
Treinta y dos integrantes de la clica Cobras Locos Salvatruchos, del programa Ahuachapán de la MS-13, fueron condenados a penas que van de los 35 a los 324 años de prisión por múltiples crímenes cometidos en el distrito de Tacuba, departamento de Ahuachapán, entre ellos al menos 17 casos de homicidio agravado, además de proposición y conspiración en el delito de homicidio agravado y agrupaciones ilícitas.
Todos los procesados enfrentaron juicio en el Tribunal Tercero contra el Crimen Organizado de Santa Ana.
De acuerdo con la resolución judicial, la pena más alta fue impuesta a Willian Antonio García Rumaldo, alias «Sospechoso», quien recibió una condena de 324 años de prisión por su participación en 10 casos de homicidio agravado, proposición y conspiración en el delito de homicidio agravado y agrupaciones ilícitas.
Por su parte, Luis Ángel Hernández Vásquez, alias «Snayper» o «Sayper», fue condenado a 134 años de prisión tras comprobarse su participación en cuatro homicidios agravados y el delito de agrupaciones ilícitas.
Asimismo, Élmer Eduardo Medina García, alias «Memito», recibió una pena de 125 años de prisión por cuatro homicidios agravados y agrupaciones ilícitas.
Entre los casos de homicidio resueltos con estas condenas se encuentra el de Clementino Esteban Rosales, de 56 años y hermano de un agente de la Policía Nacional Civil (PNC), quien fue asesinado el 16 de octubre de 2017 en el cantón Sincuyo, distrito de Tacuba, Ahuachapán Centro. Según la resolución, la víctima fue atacada con armas de fuego y machetes.
También se comprobó la participación de los condenados en el homicidio agravado del soldado de la Fuerza Naval José Alfredo Ascencio de la Cruz, ocurrido el 22 de septiembre de 2017 en una vereda de la finca San Martín, en el caserío El Arenal, distrito de Tacuba.
Los demás integrantes de la estructura criminal, entre ellos chequeos, observadores y colaboradores, recibieron condenas que oscilan entre los 35 y 95 años de prisión, de acuerdo con su grado de participación en los distintos hechos.
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Ocho integrantes de la clica Hollywood Locos Salvatruchos de la MS fueron condenados hasta con 53 años de prisión
Ocho integrantes de la clica Hollywood Locos Salvatruchos de la MS-13 fueron condenados a penas de hasta 53 años de prisión por formar parte o liderar agrupaciones con estructura jerárquica y organizadas como la MS-13 que en el pasado infundieron terror e inseguridad en la población.
Según el expediente de la Fiscalía General de la República (FGR), los imputados formaban parte de la estructura que delinquían en diferentes sectores de Chalatenango en donde fueron capturados en 2022, durante el Régimen de Excepción.
Entre los condenados se encuentra el homeboy José Gerardo Hércules Pineda, alias «charcha», quien recibió una pena de 53 años de prisión; y los paros Luis Fernando Alvarado Reyes, alias «canchis»; Hugo Alberto Romero Castillo, alias «Hugo»; y Josué Ezequiel Marroquín Pineda, alias «beleti» o «zunso», fueron condenados a 26 años de prisión cada uno.
También recibieron una condena de 26 años de cárcel los colaboradores Yeimy Gregoria Clavel Quijada, también conocida como Yeimin Gregoria Clavel Quijada, alias «my friend» o «yeimi»; Ramón Ernesto Castillo Mejía, alias «gargamón»; Simón Alvarado Orellana, alias «Simón»; y Nelson de Jesús Palma Escobar.
Las condenas fueron impuestas por el delito de organizaciones terroristas con agravación especial por el Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Salvador, juez 2, luego de valorar la abundante prueba documental, pericial y testimonial presentada por la Fiscalía General de la República.
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Cárcel para abusador de dos niñas de Ciudad Arce
A una pena de 32 años de prisión fue condenado Nelson Osvaldo Hernández Álvarez por haber abusado sexualmente de dos niñas (una de ellas con discapacidad mental) en Ciudad Arce, La Libertad Centro, durante los años 2022 y 2024.
El imputado habría aprovechado su relación con la madre de las víctimas para acercarse a ellas y violarlas mientras estaban bajo su cargo o cuando dormían.

Durante dos años Álvarez mantuvo amenazadas a las menores para que guardaran silencio y no lo delataran; tiempo después le contaron a unos familiares, quienes las acompañaron a denunciar y mediante orden fiscal el imputado fue detenido.
La condena de cárcel fue impuesta en presencia del imputado por el Tribunal Segundo de Sentencia de Santa Tecla, luego de valorar la abundante prueba documental, pericial y testimonial que presentó el fiscal en juicio.
A Hernández Álvarez se le condenó por el delito de violación agravada continuada (16 años por víctima) y está obligado al pago de $3,600 dólares en concepto de responsabilidad civil a favor de las víctimas.






