Internacionales
“Yo me metí a esta profesión para proteger, no para ser abusivo”: policía colombiano que se negó a realizar un desalojo
“Yo me metí a esta profesión para proteger a los ciudadanos, no para ser abusivo contra ellos”.
Palabras de Ángel Zúñiga, patrullero de la policía de Cali, Colombia, en un video que lo muestra negándose a cumplir órdenes superiores: desalojar a un grupo de campesinos que ocuparon un terreno a las afueras de la tercera ciudad más grande del país.
El camarógrafo, al parecer uno de los campesinos, lo felicita entre llantos. “Usted es un héroe”, le dice. “Esto es histórico en Colombia”, añade.
Acto seguido, Zúñiga hace un gesto de renuncia: entrega el arma a su superior. Y se atiene a las consecuencias: “Si quieren, me echan”.
El video fue viral en las redes sociales en Colombia, un grupo de congresistas de izquierda solicitó formalmente que Zúñiga sea condecorado y su familia dijo temer por su vida y pidió “que no lo castiguen por haber seguido su corazón y ayudar a una familia pobre”.
El patrullero —como se conocen acá a los policías de menor rango— está ahora detenido y espera ser sometido a un proceso disciplinario en la justicia militar.
Los desalojos son comunes en Colombia, el país con más desplazamiento interno del mundo, según Naciones Unidas.
Pero lo que ha generado indignación pública es que los procedimientos continúen durante la pandemia por el coronavirus.
Poco más de la mitad de la población en Colombia depende de la economía informal, ahora congelada por la cuarentana. Las cifras de desempleo se dispararon hasta llegar a un histórico 20%, según cifras oficiales.
El brote de miseria desatado por la pandemia, sin embargo, no ha detenido los desahucios en las principales ciudades del país, que han sido trasmitidos casi en vivo por las redes sociales y generado cada tanto una ola de ira colectiva.

En pandemia todos los desalojos parecen iguales
El operativo que se hizo famoso por el video de Zúñiga, según explicó la alcaldía de Cali, buscaba recuperar zonas de protección natural aledañas al río Pance, en el sur de la capital del Valle del Cauca.
El proceso judicial por el terreno comenzó hace dos años y el grupo campesino ha promovido 20 acciones judiciales —conocidas como tutelas— para quedarse en él. Todas fueron declaradas “improcedentes” por la justicia.
El acalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina, dijo: “No deben posibilitarse invasiones aprovechándose de la crisis del covid-19, no debe permitirse ninguna invasión de gran constructor, ni de ninguna comunidad de las riberas del Rio Pance, no debe existir desalojo que no respete dignidad y derechos humanos”.
Así como este desalojo buscaba proteger una reserva natural, ha habido otros que pretenden evitar una tragedia.
El mes pasado, por ejemplo, 50 familias fueron desalojadas en uno de los barrios más pobres de Bogotá, Altos de la Estancia.
Los colombianos vieron cómo una mujer encapuchada gestionaba el desalojo en una imagen que para muchos recordó los tiempos de tomas paramilitares en barrios populares persiguiendo guerrilleros subversivos.
La alcaldía de Bogotá, sin embargo, explicó que la mujer encapuchada era una contratista y que el desalojo era necesario porque el inclinado terreno donde estaban las viviendas informales era particularmente propenso a un derrumbe, sobre todo ahora, que estamos en época de lluvia.
Una tercera causa de desalojos es, por supuesto, la falta de pago.
El presidente, Iván Duque, prohibió los desalojos por esta razón mientras dure la cuarentena y avaló prórrogas en el pago de arriendos, una medida común en muchos países durante la crisis del covid-19.
Esto, sin embargo, no impidió que cientos de personas, sobre todo migrantes venezolanos, hayan sido expulsados de las residencias informales donde se alojaban y muchos hayan tenido que devolverse a su país en crisis.
Internacionales
Esto es lo que se sabe del accidente que dejó siete policías muertos en Honduras
Una de las mayores tragedias viales que ha afectado a la Policía Nacional de Honduras en los últimos años ocurrió el miércoles en la cuesta de El Rodeo, sobre la carretera CA-5, donde al menos siete agentes policiales fallecieron y más de una veintena resultaron heridos tras un accidente entre un autobús institucional y una rastra.
Según informaron las autoridades hondureñas, en la unidad de transporte viajaban aproximadamente 35 uniformados que regresaban de la ciudad de Comayagua, luego de realizar diligencias relacionadas con la entrega de indumentaria policial.
#CRONIO En Honduras, siete policías fallecieron y otros 11 resultaron heridos tras un accidente de tránsito registrado el miércoles en el sector de El Rodeo, en Comayagua.
Tres de los lesionados se encuentran en estado crítico.
📹: Cortesía pic.twitter.com/ce09Eand9y
— Diario Digital Cronio (@croniosv) June 18, 2026
El director de Comunicación Estratégica de la Policía Nacional, comisionado Wilber Mayes Ríos, confirmó que entre las víctimas mortales se encuentran cinco hombres y dos mujeres. Además, indicó que varios de los lesionados fueron trasladados de emergencia a distintos centros asistenciales debido a la gravedad de sus heridas.
El accidente ocurrió cuando una rastra impactó contra el costado izquierdo del autobús de la Policía Nacional.
De acuerdo con las versiones preliminares, el vehículo pesado habría invadido el carril por donde circulaba el autobús policial. Las autoridades informaron que el conductor de la rastra se encuentra bajo requerimiento mientras continúan las investigaciones correspondientes para determinar las circunstancias del percance.
#CRONIO #ADVERTENCIA Tragedia en Honduras. Un accidente de tránsito registrado en el sector de El Rodeo, en Comayagua, dejó un saldo preliminar de siete policías fallecidos y 11 agentes lesionados. Según los reportes, tres de los heridos permanecen en estado crítico y reciben… pic.twitter.com/ovF2etvA31
— Diario Digital Cronio (@croniosv) June 18, 2026
Internacionales
Epidemia de ébola en República Democrática del Congo supera las 200 muertes
Más de 200 personas han fallecido a causa del ébola en la República Democrática del Congo (RDC), poco más de un mes después de que se declarara la epidemia, informó este jueves el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), organismo sanitario de la Unión Africana.
De acuerdo con la entidad, se han registrado 202 muertes y un total de 875 casos confirmados de la enfermedad, lo que representa una tasa de mortalidad del 23 %.
La provincia de Ituri, ubicada en el noreste de la República Democrática del Congo, se encuentra en el epicentro de la decimoséptima epidemia de ébola del país, declarada oficialmente el pasado 15 de mayo. Según el último balance oficial, el virus ha contagiado a 837 personas y ha provocado 196 fallecimientos en esa zona.
En la ciudad de Bunia se han confirmado 215 casos. Sin embargo, las capacidades de diagnóstico continúan siendo limitadas, mientras que científicos y autoridades sanitarias internacionales reconocen que aún se desconoce la verdadera magnitud de la crisis sanitaria.
En medio de la emergencia, el fútbol se ha convertido en un espacio de distracción para parte de los casi 100 millones de habitantes del país, quienes también enfrentan el conflicto armado en el este del territorio y los constantes ataques de grupos armados.
“Tenemos la esperanza”, expresó Nathanaël Amuli. Tras el empate entre Cabo Verde y España el pasado lunes, aficionados congoleños comenzaron a ilusionarse con las posibilidades de la selección nacional, conocida como los Leopardos.
No obstante, en Bunia el entusiasmo deportivo se vio afectado por las restricciones sanitarias. A primeras horas de la tarde, alrededor de un centenar de jóvenes se congregaron frente a una pantalla gigante en el centro de la ciudad, portando camisetas de la selección nacional y banderas de la República Democrática del Congo pintadas en sus rostros.
Sin embargo, la actividad no pudo desarrollarse como esperaban debido a que las autoridades prohibieron desde finales de mayo las reuniones de más de 50 personas como medida para contener la propagación de la epidemia de ébola.
Internacionales
Costa Rica captura a dirigente de equipo de fútbol acusado de narcotráfico en Estados Unidos
Las autoridades de Costa Rica arrestaron el miércoles a un presunto narcotraficante colombiano, identificado como Wilder Eusse Osorio, presidente del equipo de fútbol Municipal Liberia de la primera división, quien es requerido en extradición por Estados Unidos por presuntos cargos relacionados con el tráfico de cocaína.
De acuerdo con el organismo judicial costarricense, Eusse Osorio, colombiano nacionalizado costarricense, enfrenta acusaciones en un tribunal de Texas por presuntamente traficar cocaína.
El director general del Organismo de Investigación Judicial, Michael Soto, informó mediante un video publicado en la red social X que el detenido estaría vinculado a una organización transnacional dedicada al tráfico y distribución de drogas en Costa Rica con destino final hacia Estados Unidos.
Soto señaló además que las autoridades costarricenses trabajan estrechamente con la agencia antidrogas estadounidense para capturar a varias personas que podrían ser extraditadas hacia ese país.
Tras su captura, Eusse Osorio fue puesto a disposición de las autoridades judiciales para iniciar el proceso de extradición, luego de que una reforma legal aprobada en 2025 autorizara que ciudadanos costarricenses puedan ser juzgados por países que los requieran.
Por su parte, la Federación Costarricense de Fútbol informó en un comunicado que realizó ajustes en los procesos de licenciamiento y control financiero con el objetivo de fortalecer los mecanismos de supervisión dentro del fútbol nacional.
La entidad deportiva agregó que durante junio emitió dos prevenciones, una dirigida al club Municipal Liberia y otra a la empresa administradora presidida por Eusse Osorio, debido a inconsistencias detectadas en la información financiera y legal presentada.
En el ámbito deportivo, Municipal Liberia fue eliminado en las semifinales del torneo Clausura por Saprissa, equipo que posteriormente perdió la final frente al actual campeón, Club Sport Herediano.
El caso ocurre meses después de que Costa Rica realizara, el pasado 20 de marzo, su primera extradición hacia Estados Unidos, cuando entregó al exministro de Seguridad y exmagistrado costarricense Celso Gamboa, también acusado de narcotráfico.
Gamboa, sancionado por el Tesoro de Estados Unidos, fue extraditado junto con Edwin López Vega, alias “Pecho de Rata”, señalado como su presunto socio.
El exfuncionario rechaza las acusaciones de que ambos habrían lavado ganancias provenientes del narcotráfico a través de un equipo de fútbol de segunda división y sostiene que los señalamientos forman parte de maniobras impulsadas por narcotraficantes encarcelados en Estados Unidos para obtener reducciones de condena.
Costa Rica forma parte de una ruta utilizada para el traslado de cocaína procedente de Colombia con destino a Estados Unidos, considerado el principal mercado consumidor de esta droga.




