Internacionales
¿Por qué la reina Isabel II va a ser enterrada en un ataúd revestido de plomo?
El pasado 8 de octubre sorprendió al mundo la muerte de la Reina Isabel II del Reino Unido, sin embargo, entre una serie de extrañas tradiciones que involucran su muerte, se ha destacado un hecho poco conocido: su ataúd pesará una cantidad sorprendente, en comparación con su estructura delgada.
Esto se debe a que, al igual que la princesa Diana y el príncipe Felipe antes que ella, su ataúd estará revestido de plomo. De hecho, ya está forrado de plomo y ha estado listo para ella desde hace 30 años.
La práctica de colocar (póstumamente) a la realeza en ataúdes forrados con plomo se remonta a cientos de años.
Durante siglos, los reyes, reinas, príncipes y princesas han sido colocados en ataúdes de plomo para preservar mejor sus cuerpos. La tradición data de una época en la que aún no se disponía de métodos modernos de conservación: el uso de formaldehído para conservar los cuerpos no se descubrió hasta 1869.
La descomposición es, obviamente, algo que afecta a todos, desde los reyes hasta los campesinos, lo que significa que los cuerpos pueden terminar de una manera particularmente desordenada, como le sucedió el primer rey nombrado de Inglaterra. William el Conquistador.
William sufrió una lesión mientras cabalgaba en una batalla que le atravesó los intestinos. Mientras moría lentamente, las personas en su vida, a la mayoría de las cuales no había tratado bien, incluido su hijo, con quien estaba en guerra real, decidieron no organizar su funeral. Después de su muerte, su cuerpo quedó en descomposición sobre una losa de piedra mientras esperaba que alguien se ofreciera como voluntario.
Eventualmente, un caballero se encargó de transportar el cuerpo 112 kilómetros (70 millas) hasta Caen para ser enterrado, mientras el cuerpo continuaba descomponiéndose. El rey, que ya no estaba ocupado con asuntos de gobierno, ahora pasaba las horas acumulando gas a través de la descomposición.
Al llegar, un incendio en la ciudad calentó un poco más el cadáver y mantuvo esos gases en expansión. Para el día del funeral, estaba demasiado hinchado para caber en el sarcófago. Sin dejarse intimidar por la física básica, como un niño que intenta meter un juguete cuadrado a través de un agujero en forma de círculo, los sepultureros intentaron meterlo allí de todos modos.
Fue en ese momento cuando el cuerpo explotó y “las entrañas hinchadas reventaron, y un hedor intolerable asaltó las fosas nasales de los transeúntes y de toda la multitud”, según el monje benedictino y cronista Orderic Vitalis.
Los miembros de la realeza que llegaron a su ataúd en los siglos siguientes han tenido un final más digno gracias a un método que significa que sus cuerpos se conservan hasta un año más de lo que ocurre en los ataúdes estándar.
Los ataúdes revestidos de plomo retrasan la descomposición del cuerpo al mantener la humedad fuera del ataúd. El plomo no se descompone y, por lo tanto, permanece hermético, evitando la descomposición.
Este tipo de ataúd estuvo fuera del rango de precio para todos, excepto para los más ricos, durante siglos en Europa, y en el Reino Unido todavía se requiere legalmente para cualquier cuerpo que vaya a ser enterrado en la superficie.
Internacionales
«Es sofocante»: una nube contaminante asfixia el norte de Tailandia
«Es como estar atrapada constantemente en el humo», describe a la AFP la vendedora de cocos de 36 años en Chiang Mai, un destino turístico que figura entre las áreas afectadas esta semana por niveles peligrosos de contaminación.
La quema agrícola estacional, los incendios forestales y los patrones climáticos producen cada año una temporada de contaminación en gran parte del sudeste asiático. Pero algunas zonas del norte de Tailandia experimentan una neblina que incluso extraña a los residentes.
«Vivo en Chiang Mai desde niña y ahora es peor que nunca», relata Pon, que trabaja al aire libre. «No tengo opción, necesito salir y ganarme la vida», lamenta.
Esta semana, Chiang Mai -segunda ciudad de Tailandia- encabezó con frecuencia la lista de las localidades más contaminadas del sitio de monitoreo IQAir.
La situación es aún peor hacia el oeste, en Pai, destino popular entre mochileros conocidos por su vegetación y montañas.
Algunos medidores registraron niveles de PM2.5 —partículas lo suficientemente pequeñas como para entrar en el torrente sanguíneo y asociados a enfermedades como el cáncer— superiores a 900 microgramos por metro cúbico. Es decir 60 veces más alto que el promedio de exposición de 24 horas recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMC).
La geografía montañosa de la zona la hace doblemente vulnerable porque el humo queda fácilmente atrapado y es difícil acceder a las laderas boscosas cuando se producen incendios.
Salas libres de polvo
La AFP observó múltiples incendios en escaleras ya lo largo de carreteras entre Pai y Chiang Mai.
Bomberos voluntarios como Maitree Nuanja hacen lo posible por reforzar la capacidad limitada local.
«El centro de control de incendios nos dio 20 litros de combustible y nos prestó sopladores de hojas. Cuando termine la temporada tenemos que devolverlos», comenta.
«Está tan oscuro y brumoso que no se ve nada», detalla frente a una extensión de terreno ennegrecido y cubierto de ceniza.
Le preocupa su casa, situada junto a un bosque, y su salud. «Vivimos con este humo y lo respiramos todos los días», destaca.
El miércoles un bombero voluntario fue encontrado muerto por presunto agotamiento, provocado por el calor y problemas de salud preexistentes, según las autoridades.
La contaminación es especialmente peligrosa para los enfermos, las personas mayores y los niños.
En Chiang Mai el gobierno instaló cientos de «salas libres de polvo» (equipadas con purificadores y sistemas que impiden la entrada de aire contaminado).
En la residencia de ancianos donde vive Watwilai Chaiwan hay una.
La enfermera jubilada, de 82 años, explica que la contaminación agrava sus mareos y migrañas. «Es un verdadero problema. Hay que llevar mascarilla todo el tiempo», dice.
El gobierno tailandés busca una solución y algunos distritos de Chiang Mai declararon situaciones de desastre para acelerar la ayuda financiera.
Internacionales
Muere corneado un extorero español cuando preparaba una corrida en Málaga
El exmatador español Ricardo Ortiz murió corneado por un toro mientras manejaba a los astados que debían ser lidiados este sábado en el coso de Málaga, indicaron los organizadores del evento
El extorero de 51 años estaba manejando a los animales en los corrales de la plaza de la Malagueta, cuando de pronto «uno de los toros le propinó una fuerte cogida que le provocó la muerte», la tarde del viernes, indicó la empresa organizadora, Lances de Futuro.
Ortiz, que tomó la alternativa en Quito en 1994 y era hijo de matador, se retiró de las plazas hace más de veinte años. Pero siguió trabajando como parte del personal del coso malagueño, con un aforo de 9.000 espectadores.
Los toros estaban previstos para la corrida picassiana de este Sábado Santo, diseñada según la estética de Pablo Picasso, nacido en Málaga y fascinado durante toda su vida con la tauromaquia, como dejó plasmado en su obra.
El último torero en ejercicio que murió corneado en España fue Víctor Barrio en 2016 en Teruel.
Internacionales
Primer viacrucis del papa León XIV en el Coliseo, en tiempos de guerra
Faltando dos días para la Pascua, reflexiona que «desgraciadamente, política y religión no son una buena combinación». Sin embargo, Sarah quiere creer que la paz sigue siendo posible.
De pie, frente al imponente anfiteatro romano suntuosamente iluminado, esta sexagenaria nacida en Nazareth y residente en Estados Unidos, que prefiere no dar su apellido, ha esperado más de cinco horas la vigilia de oración.
«Necesitamos la paz en Tierra Santa», dice a la AFP, aun cuando los llamados del papá tienen, a sus ojos, sobre todo un valor «simbólico».
«Los gobiernos no escuchan. Siguen actuando a su antojo. Prometen pero no cumplen sus promesas. Es política», lamenta.
Como ella, unos 30.000 fieles de varios países se reúnen en silencio la noche del viernes a la luz de las velas para este momento culminante de la Semana Santa que precede a las fiestas de Pascua, ensombrecidas este año por la guerra en Oriente Medio.
Geryes Bejjani, un libanés de 33 años, vino con amigos para «traer un mensaje de paz y de convivencia», pese a la dificultad para viajar y cuatro meses después de haber ayudado en su país a la visita que hizo el papa León XIV.
«El papa es el único líder político sin interés personal (…) No hay una agenda oculta, no hay ambiguedades en su mensaje. Y esa es su fuerza», asegura.
Con un cirio en la mano, los fieles -familias, laicos y religiosos- se sumergen en un silencio solo interrumpido por los cantos litúrgicos y las meditaciones leídas en un micrófono.
El viernes, el jefe de la Iglesia católica pidió de nuevo por la paz en conversaciones telefónicas con el presidente israelí Isaac Herzog y el ucraniano Volodimir Zelenski, luego de haber invitado el martes a Donald Trump a «encontrar una salida» al conflicto que arrasa en Oriente Medio.
Estados Unidos e Israel desencadenaron la guerra el 28 de febrero al bombardear Irán, que ha respondido a su vez con ataques represalias en estados del Golfo y un efectivo bloqueo del estratégico paso de Ormuz.
«¡Si solo Trump escuchara a alguien!», suspira Inés Duplessis, de 29 años, quien vino de París para las fiestas de la Pascua.
«Para mí, es muy simbólico, pero nada más. Por desgracia, hay tantos intereses políticos y económicos que es un esfuerzo casi perdido», añade.
– «Humildad» –
Es la primera vez desde 2022 que el obispo de Roma participa en persona en esta conmemoración organizada desde 1964 en el Coliseo.
El papa Francisco, fallecido el lunes de Pascua de 2025 a los 88 años, había tenido que dejar de asistir por motivos de salud.
León XIV escucha con los ojos cerrados las meditaciones bajo la luz de los cirios y los focos de los proyectores que realzan los arcos del anfiteatro.
El papa, de 70 años, acarrea él mismo una gran cruz de madera por las 14 estaciones que reviven el recorrido de Jesús hasta su inhumación, lo que marca el regreso a una tradición observada por Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Augustin Ancel, de París, ve en eso un «fuerte mensaje». «Es también una forma de humildad, ya que del papá tendemos a tener una imagen de lejanía, por pensar que es alguien que tiene un rol muy importante», dice.
Para Patrick Buehler, de 20 años, estudiante de Tennessee y que vino a Roma por dos meses en un viaje universitario «es una gran bendición para Estados Unidos tener un papá» nacido allí.
El domingo por la mañana, León XIV presidirá la misa de Pascua en la plaza de San Pedro antes de pronunciar su bendición «Urbi et Orbi» («A la ciudad y al mundo»), específicamente política y este año esperada con especial anticipación.
«Siempre hay esperanza. Si perdemos la esperanza, la vida ya no tiene valor», dice la palestina Sarah.






