Internacionales
Cohete chino de 23 toneladas se estrella en el Pacífico
Los riesgos que asume China en su carrera espacial han vuelto a poner en alerta al mundo entero este día.
Y es que una etapa de 23 toneladas de un cohete Gran Marcha 5B (CZ-5B) lanzado el pasado lunes por el gigante asiático ha caído este viernes sin control en el Pacífico tras dar varias vueltas a la Tierra.
En su trayectoria, ha sobrevolado la Península Ibérica, por lo que esta mañana Protección Civil se ha visto obligada a cerrar el espacio aéreo de varios aeropuertos españoles, entre ellos Barcelona, Reus (Tarragona) e Ibiza, durante unos 40 minutos (desde las 9.20) por el paso del objeto espacial.
El cohete alcanzó la órbita terrestre el lunes (31 de octubre) después de lanzar Mengtian, el tercer y último módulo de la estación espacial Tiangong, una de las grandes ambiciones de China en el espacio.
Desde entonces, la etapa central del cohete ha ido bajando por el rozamiento con la atmósfera sin que, durante unas horas de infarto, se supiera con exactitud dónde y cuándo iba a caer de forma «incontrolada» a lo largo del día de hoy.
El tramo horario que detallaba la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) para la caída de CZ-5B era entre las 9.03 y las 19.37 hora peninsular española. Finalmente, según ha informado la Fuerza Espacial de los Estados Unidos (USS Space Comand), la pieza de chatarra espacial ha entrado en la atmósfera a las 11.01 sobre el Pacífico sur.
La EASA ha señalado que, debido a su masa, el objeto es una de las mayores piezas de desechos que ha reentrado en la atmósfera en los últimos años, por lo que ha merecido «un seguimiento cuidadoso».
«El problema cuando un objeto está a una altura tan baja es que el efecto de la atmósfera es tan fuerte que es difícil hacer predicciones en el plazo más allá de unas horas», explica César Arza, responsable de análisis de misión del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), sobre por qué no se ha sabido el punto de impacto del cohete hasta el último momento.
El cohete avanzaba a kilómetros por segundo y descendía varios kilómetros por hora. Según se ha ido acercando, se han podido afinar las predicciones.
Aunque gran parte del cuerpo del cohete se habrá quemado en la atmósfera, algunas de las piezas más grandes y resistentes pueden haber sobrevivido e impactado en el océano. «La probabilidad de que (el cohete) caiga en un sitio habitado y que cause daños materiales es ínfima», mencionó Arza antes de saber el destino del Larga Marcha.
Internacionales
Sheinbaum aborda «la seguridad con respeto a nuestras soberanías» en llamada con Trump
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo una llamada con su homólogo estadounidense Donald Trump, en la que abordó «la seguridad con respeto a nuestras soberanías», según refirió la mandataria en un mensaje en redes.
La llamada ocurrió luego de que Trump amenazara el jueves con «atacar por tierra» a los cárteles de la droga, tras el derrocamiento en medio de bombardeos del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el 3 de enero.
«Hablamos de distintos temas, incluyendo la seguridad con respeto a nuestras soberanías, la disminución del tráfico de drogas, el comercio y las inversiones», dijo la presidenta en la red social X.
«La colaboración y la cooperación en un marco de respeto mutuo siempre dan resultados», añadió.
El viernes, Sheinbaum dijo que su gobierno buscaría más coordinación con Washington tras las recientes amenazas de Trump.
El presidente estadounidense advirtió el jueves pasado que se avecinaban ataques terrestres contra los cárteles de la droga tras las operaciones marítimas de los últimos meses en el Pacífico y el mar Caribe, sin aclarar dónde ocurrirían ni dar más detalles.
«Vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles. Los cárteles están controlando México», dijo Trump en una entrevista en Fox News.
México ha reforzado la cooperación con Estados Unidos en la frontera y extraditó en 2025 decenas de capos narcotraficantes a su vecino del norte, pero la presidenta, Claudia Sheinbaum, ha asegurado en repetidas ocasiones que no desea ver ningún tipo de intervención militar en su país.
Internacionales
Presidente cubano afirma que «no existen conversaciones» en curso con EE. UU., tras presiones de Trump
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este lunes que no hay conversaciones en curso con Estados Unidos, en momentos en que Washington aumenta la presión sobre la isla comunista.
«No existen conversaciones con el gobierno de EEUU, salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio», dijo Díaz-Canel en la red X, luego de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, señalara el domingo que su gobierno tiene diálogo con La Habana.
«Estamos hablando con Cuba», aseguró Trump a bordo del Air Force One el domingo.
El presidente de Estados Unidos había instado más temprano a Cuba desde su red Truth Social a «alcanzar un acuerdo», sin más detalles, una semana después de que fuerzas militares capturaran a Nicolás Maduro, el depuesto presidente venezolano aliado del régimen cubano.
«Existen Acuerdos Migratorios bilaterales en vigor que Cuba cumple escrupulosamente», sostuvo Díaz-Canel en una serie de mensajes en X este lunes.
«Como demuestra la historia, las relaciones entre EEUU y Cuba, para que avancen, deben basarse en el derecho internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica», añadió.
Trump ha subido el tono contra Cuba tras el derrocamiento de Maduro.
«¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA: CERO!», dijo en Truth Social el domingo. «Les sugiero encarecidamente que alcancen un acuerdo, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE», añadió.
Trump no dio detalles sobre a qué tipo de acuerdo se refiere.
Poco antes de su mensaje dirigido al gobierno cubano, Trump publicó un comentario de un usuario desconocido de la red X que sugería que su secretario de Estado, Marco Rubio, sería presidente de Cuba y añadió: «¡Suena bien para mí!».
Internacionales
La OTAN trabaja para fortalecer la seguridad en el Ártico
La OTAN trabaja en los «próximos pasos» para reforzar la seguridad en la región del Ártico, aseguró el lunes el secretario general, Mark Rutte, en momentos en que Estados Unidos busca apoderarse de Groenlandia.
«Actualmente, estamos trabajando en los próximos pasos para asegurarnos de que protejamos debidamente lo que está en juego», dijo Rutte durante una rueda de prensa en Zagreb, junto al primer ministro croata, Andrej Plenkovic.
De acuerdo con Rutte, desde el año pasado los 32 países de la alianza militar —entre ellos los siete situados en la región ártica, incluidos Estados Unidos y Dinamarca— debaten sobre la mejor manera de «garantizar que el Ártico siga siendo seguro».
Los 32 países de la OTAN ya debatieron esta cuestión la semana pasada en Bruselas, donde se barajaron varias opciones, como el refuerzo del número de buques en el Ártico, pero no se decidió nada concreto.
Varios países europeos, entre ellos Francia, Alemania y Polonia, analizan la mejor forma de responder a Estados Unidos de manera «convincente y contundente», aseguró la semana pasada el ministro francés de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot.
Esas reacciones, sin embargo, no han desanimado por ahora al presidente estadounidense.
El domingo, Donald Trump reafirmó que Estados Unidos se apoderará de Groenlandia «de una forma u otra, porque si no lo hacemos nosotros, lo hará Rusia o China».
Todos los países de la OTAN «coinciden en la importancia del Ártico y de la seguridad en el Ártico, porque sabemos que, con la apertura de las rutas marítimas, existe el riesgo de que rusos y chinos estén más activos», dijo Rutte este lunes.
Trump precisó que EE. UU. no está interesado en un «alquiler» de Groenlandia, sino en la adquisición de ese territorio.
«Necesitamos un título de propiedad», dijo. Sin embargo, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ya advirtió que tal perspectiva firmaría la sentencia de muerte de la alianza militar transtlántica.
Los países europeos de la OTAN buscan la manera de convencer a Trump de que renuncie a apoderarse de Groenlandia.
Estados Unidos ya tiene en Groenlandia una base militar.
De acuerdo con Rutte, «los daneses no tendrían ningún problema con que Estados Unidos tuviera una presencia más importante que la actual».


