Internacionales
Abuela metió a su nieta de 4 años en agua hirviendo por orinarse en el sofá; pasará 12 años en prisión
Una mujer en Indiana que se declaró culpable de de bañar a su nieta de 4 años con agua hirviendo por haberse orinado en el sofá cumplirá 12 años de cárcel.
Seguido del tiempo en prisión, Gretta Feil, de 50 años y residente en Lebanon, deberá completar cuatro años en probatoria por dos cargos de agresión agravada.
Los hechos por los que resultó convicta la mujer se reportaron en abril pasado cuando la menor estaba al cuidado de Feil.
“Las cicatrices físicas están sanando, y esperamos que esta sentencia hoy la ayude al proceso de sanación de las cicatrices emocionales”, dijo Heidi Jennings, fiscal de Víctimas Especiales del condado Boone.
Medios locales informaron que la mujer se supone que cuidara a la menor y a su hermano luego de recogerlos en la casa de su hijo en Alabama a principios de ese mes.
A finales de abril, la abuela fue arrestada luego que trabajadores de bienestar infantil detectaran quemaduras de tercer grado en el rostro, el cuero cabelludo y los genitales de la pequeña.
En principio, la menor dijo que se había quemado en el baño. Pero parientes indicaron a la Policía que la niña fue golpeada con un
rascador de espalda de madera y luego la mujer la llevó a bañarse.
La investigación reveló que la mujer puso a la víctima en la bañera luego de que se mojara por accidente u orinara en la cama y por cortar una parte del sofá.
La temperatura del agua a la que la niña fue sometida alcanzó los 132 grados en unos 15 segundos, y en 30 segundos, llegó a 137 grados.
De permanecer demasiado tiempo bajo agua, la menor pudo haber muerto.
Feil, quien se declaró culpable en septiembre, en principio alegó que su nieta se había quemado con unas cremas y lociones que se colocó en la piel.
Internacionales
Evacuan a más de 15,000 personas tras deslizamientos de tierra y lodo en provincia de Jiangxi, este de China
Doce personas habían sido confirmadas muertas y otra permanecía desaparecida hasta las 18:00 horas del martes, luego de que un deslizamiento de lodo azotara la aldea de Mingkeng, en la provincia oriental china de Jiangxi, informaron los rescatistas.
El alud golpeó la aldea, ubicada en el distrito de Suichuan, durante las primeras horas del sábado.
Después de varios días de lluvias torrenciales, también se confirmó la muerte de una persona y se reportó la desaparición de otras dos tras una serie de deslizamientos de tierra y lodo que afectaron a los poblados de Zuo’an y Tanghu, en el mismo distrito.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan, junto con los trabajos de refuerzo de caminos y las medidas de prevención ante posibles desastres secundarios.
Hasta la tarde del martes, más de 15,000 residentes del distrito de Suichuan habían sido evacuados hacia zonas seguras cercanas. A las personas evacuadas se les proporcionaron artículos de primera necesidad, entre ellos agua potable, mantas, medicinas y equipos de desinfección.
Un taller de procesamiento de té ubicado en el poblado de Tanghu fue acondicionado como refugio temporal y actualmente alberga a más de 800 residentes.
Al lugar del siniestro también fueron enviados vehículos cargados con vegetales, carne de cerdo y agua embotellada. El taller cuenta ahora con áreas separadas para descanso, alimentación y suministros, además de personal médico disponible para atender a quienes lo necesiten.
Ye Xiangdian, uno de los evacuados de la aldea Ganshan, ubicada en el poblado de Tanghu, relató que empacó rápidamente algunas pertenencias personales y salió de su vivienda tras recibir el aviso de evacuación.
Una vez restablecidas las comunicaciones, Ye contactó inmediatamente a sus familiares para informarles que se encontraba a salvo. «Aquí tenemos suficiente comida y ropa, lo que nos da mucha tranquilidad», dijo.
Por su parte, Xie Shuhua, funcionario de la aldea de Ganshan, ha permanecido durante varios días en el refugio, donde escucha a los aldeanos y presta atención a sus necesidades, debido a que muchos tuvieron que abandonar sus hogares con rapidez y poco tiempo para prepararse.
«Así que seguimos pendientes de ellos, les preguntamos qué quieren y hacemos todo lo posible para asegurarnos de que lo tengan», señaló Xie. «Las casas se pueden reconstruir. Mientras las personas estén a salvo, siempre habrá esperanza», añadió.
Asimismo, más de 200 aldeanos de Mingkeng fueron reubicados en un alojamiento familiar situado en la localidad vecina de Wuzhifeng.
Durante el almuerzo se sirvió una variedad de comidas calientes en el comedor. Debido a que gran parte de las personas reubicadas eran de la tercera edad, la mayoría de los platillos fueron preparados para que fueran blandos y fáciles de comer.
Internacionales
Accidente de autobús en Cabo Verde deja al menos 25 fallecidos
Al menos 25 personas, en su mayoría niños y adolescentes, murieron la noche del sábado en un accidente de tráfico ocurrido durante una gira de estudiantes en la isla de Fogo, Cabo Verde, informaron las autoridades en un comunicado divulgado este domingo por la radio pública.
El autobús transportaba a 32 personas que regresaban a Sao Filipe después de una excursión cerca del volcán Pico do Fogo. Según funcionarios locales, el recorrido formaba parte de una actividad anual dirigida a los niños antes de su regreso a clases.
El accidente ocurrió en un archipiélago de África Occidental de aproximadamente 550,000 habitantes, ubicado en el océano Atlántico frente a las costas de Senegal. Las autoridades señalaron que los accidentes de gran magnitud son poco frecuentes en Cabo Verde y que, en general, el país cuenta con carreteras en buen estado.
Otras personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, informó José Canuto, representante de Protección Civil de la municipalidad de Sao Filipe.
De acuerdo con testigos, el accidente se produjo cuando uno de los neumáticos del autobús explotó. El vehículo derrapó y terminó cayendo en un barranco de aproximadamente 30 metros de profundidad, ubicado en un valle de difícil acceso.
Internacionales
Aumentan a seis los muertos por explosiones en unidad militar en Bolivia
El Ministerio de Defensa de Bolivia elevó a seis la cifra de personas fallecidas tras las dos explosiones registradas el viernes por la tarde en una unidad militar de la ciudad de Viacha, ubicada a 30 kilómetros al suroeste de La Paz y con una población superior a los 100,000 habitantes. La actualización se produjo luego de que los equipos de rescate localizaran tres nuevos cadáveres entre los escombros.
Según el Ministerio de Defensa, en el recinto militar se almacenaba material pirotécnico decomisado, granadas y explosivos con base de TNT. De las seis personas fallecidas, tres han sido identificadas y corresponden a soldados, mientras que las identidades de los otros tres cuerpos recuperados permanecen pendientes de confirmación.
“El número de personas fallecidas tras las explosiones registradas el viernes en instalaciones militares de Viacha se elevó a seis (…) Tres de las víctimas fueron identificadas (…) mientras que otras tres permanecen en proceso de identificación”, indicó el comunicado oficial.
La cartera de Defensa señaló que se mantiene la cifra de 11 personas desaparecidas mientras continúan las labores de búsqueda entre las estructuras destruidas. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, explicó que todavía existen sectores afectados, materiales que deben ser revisados por especialistas y estructuras comprometidas.
Familiares de los soldados permanecían en los alrededores del cuartel en busca de información sobre sus seres queridos. Mientras tanto, las causas de las explosiones continúan bajo investigación. La Fiscalía abrió una causa por “homicidio culposo” y otros delitos.
El expresidente Evo Morales, opositor del mandatario Rodrigo Paz, calificó lo ocurrido como un “crimen de guerra” y cuestionó la actuación del Gobierno. A través de la red social X, afirmó que lo sucedido debería motivar una demanda ante la Corte Penal Internacional y pidió que la Fiscalía actuara de oficio.
Morales también señaló que el incidente afectó a varias familias de soldados que cumplían con su deber de servir a Bolivia.
Las explosiones provocaron daños en decenas de viviendas de los alrededores. Entre las afectaciones se reportaron ventanas hechas añicos, techos removidos, piedras esparcidas y árboles derribados como consecuencia de las ondas expansivas. Además, las puertas de algunos establecimientos comerciales quedaron retorcidas por la fuerza de las detonaciones.




