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Roberto Manrique, actor de «Sin Senos no hay paraíso», sale del closet
El actor ecuatoriano Roberto Manrique, conocido por su papel en la telenovela “Sin senos no hay paraíso” rompió el silencio sobre su orientación sexual.
En un video de casi nueve minutos en su cuenta de Instagram, Manrique les contó a sus seguidores que es homosexual y que desde hace ocho años tiene una pareja estable.
“Tengo un novio maravilloso, un ser increíble. Me ha apoyado a la distancia, me tiene enamorado”, dijo el intérprete.
Y continuó: “Nunca me había parecido importante contar que soy homosexual porque realmente consideraba que es irrelevante, que hay otros aspectos de quién soy y es lo prioritario”.
Sin embargo, explicó las razones por las que decidió ahondar en el tema y compartir esa parte íntima de su vida con sus miles de seguidores.
Según Manrique, recuerda que en las últimas semanas ha estado un poco extraño y ha meditado bastante, durante sus momentos de reflexión ha llegado a la conclusión de que “no me termino de amar”.
“Tengo que dar un paso para mi bienestar personal y es contar esto, a pesar de que no siento que fue una salida del closet porque mi familia sabe, en el trabajo, todos mis círculos saben y si voy conociendo gente les cuento”, agregó Manrique.
Igualmente, aseveró que con su confesión no está saliendo del closet, no obstante, aseguró que se estaba engañando a sí mismo. Además, dijo que había una parte que no podía fluir debido a la situación.
El actor narró el miedo que sintió al confesarle a su padre que era gay, esto debido a que su papá siempre pensó que las personas homosexuales no eran felices.
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«Minions y Monstruos» se tomarán Hollywood desatando el caos
Fiestas con elefantes, metrajes en blanco y negro, el nuevo adelanto de «Minions y Monstruos» es cine. La franquicia favorita de muchos regresa con la séptima película de los ya conocidos aliados de Gru, los Minions, quienes buscan la fama en la época dorada de Hollywood en la década de 1920. Esta vez, los secuaces de Gru tendrán la compañía de nada más y nada menos que Monstruos.
Consumidos por el deseo de más fama, los Minios recurrirán a míticas y terroríficas criaturas para brillar como estrellas de cine en la época dorada hollywoodense, pero, cuando la situación se salga de sus manos deberán salvar el mundo de los problemas que provocaron.
Anteriormente, la franquicia ha tenido una relación especial con la historia del séptimo arte, ya que, durante la primera entrega del spin-off «Minions», que fue ambientada a la década de 1960, llevó clásicos de The Rolling Stones, The Doors y Kinks, pero esta vez, aunque se retratan los años 20, el tráiler incluye música actual y moderna con la de Bad Bunny para la banda sonora.
La séptima historia del universo de «Mi Villano Favorito» parte cronológicamente como la primera de la franquicia, y estrenará en las salas de cine el próximo 1 de julio.
Pierre Coffin vuelve para dirigir una película de los Minions, a quienes también les ha dado su voz. Christoph Waltz, ganador de dos premios Óscar, se suma el elenco para interpretar al director Max. Al reparto también se suma Jeff Bridges, Allison Janney, Jesse Eisenberg, Zoey Deutch y Trey Parker.
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LVMH vende la marca de moda Marc Jacobs a WHP Global
Marc Jacobs, adquirido por LVMH en 1997, permanecerá al diseñador estadounidense que le da nombre como director creativo una vez que se finalice la transacción, según los detalles anunciados el jueves.
Se espera que la venta se cierre a finales de año, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias necesarias.
Tras su gran popularidad a principios de los años 2000, Marc Jacobs ha perdido impulso y realizó varios cambios estratégicos para encontrar un modelo de negocio viable.
En paralelo a la venta, el grupo G-III indicó en un comunicado que formará con WHP Global una empresa conjunta, una nueva entidad que será la dueña también de Marc Jacobs.
Según el comunicado de LVMH y WHP Global, el acuerdo permitirá que G-III gestione los negocios de venta directa al consumidor y al por mayor de Marc Jacobs.
WHP Global tiene marcas como rag & bone, G-Star y Vera Wang.
El Wall Street Journal, citando a fuentes cercanas, informó el pasado año que LVMH estaba en conversaciones con varios compradores potenciales para vender Marc Jacobs, en una operación estimada en 1.000 millones de dólares. El anuncio del jueves no precisó ningún montante.
LVMH es el mayor grupo de lujo del mundo y propietario de marcas como Louis Vuitton, Dior, Celine o Moët Hennessy.
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Cinco cosas sobre la película «El ser querido» con Javier Bardem
«El ser querido», de Rodrigo Sorogoyen, con el conocido actor Javier Bardem en el papel de un impulsivo director de cine, es una de las tres películas españolas que compiten por la Palma de Oro en Cannes.
Estas son cinco cosas sobre esta historia protagonizada por Bardem y Victoria Luengo.
Un padre y una hija en un rodaje
La película muestra el reencuentro entre Esteban Martínez, un famoso director que vuelve a España tras triunfar en Estados Unidos, con su hija actriz, a la que no ve desde hace una década. Le propone trabajar en su próxima película, que será rodada en las islas Canarias.
Sorogoyen, que escribió el guión junto a su colaboradora habitual Isabel Peña, explica que la relación de un padre y una hija le permitió hablar de muchos sentimientos.
«Hay un amor, aunque sea una relación tormentosa, dolorosa, ausente a veces, no deja de haber un amor, no deja de haber un deseo, un sentimiento muy fuerte», dice a la AFP.
La idea de ambientar la acción en un rodaje llegó más tarde, cuando ya sabía que iba a trabajar con Bardem y Luengo, dos actores «soñados».
«Hace tiempo que quería contar algo sobre el mundo del cine, me apasiona mucho el mundo en el que vivimos porque pertenezco a él y porque lo conozco de sobra», cuenta el cineasta madrileño.
Masculinidad tóxica
Situar la historia en el sector del cine, un «mundo muy jerarquizado», permitió abordar la masculinidad tóxica que desprende el personaje de Bardem. Su carácter colérico hace trizas la relación con su hija y el ambiente de trabajo.
Aunque en un principio este sentimiento no estaba tan presente, con el tiempo se fue imponiendo en la relación.
«No era para nada el tema que más nos interesaba, pero vivimos en este mundo, sabemos cómo es y creo que la escritura navegó sola hacia ese lugar», recuerda Sorogoyen.
«Ahora que veo la película y pienso en ella, me parece importante, por supuesto, me gusta que hable de eso, me gusta que lo ponga sobre la mesa», añade.
Trabajar con Bardem
Sorogoyen, un director experimentado con numerosos premios Goya a sus espaldas y que presentó en Cannes «As bestas» (2022) fuera de competición, nunca había trabajado con Bardem.
Antes de empezar el rodaje, el cineasta dijo que «estaba muy a la expectativa de cómo iba a ser trabajar con este hombre, esta estrella, este icono», y al final resultó ser «una persona sencillísima, muy trabajadora y muy profesional, a la que le encanta el riesgo».
Para Luengo, trabajar con el actor oscarizado fue «muy bonito».
«Javier es una persona muy accesible, muy de igual a igual, muy generoso en su trabajo y también en la vida. Me sentí muy bien con él y me he sentido muy respetada también por él», explicó la actriz en Cannes.
«Una gran cara»
«El ser querido» es una película con mucho diálogo, pero también con planos largos que escrutan el rostro y las expresiones.
«A Rodrigo le gusta acercarse a las caras», dice bromeando Bardem. «Y aquí hay una gran cara», comenta señalando su propia faz. «Le decía: ‘ten cuidado porque cuando veamos la película [en la gran sala de Cannes], voy a estar así’», comenta tapándose los ojos.
De todas formas, dice el intérprete, Sorogoyen se centra en los rostros porque «sabe que el mejor efecto especial del cine es la emoción humana».
Escena en el restaurante
La cinta empieza con una larga secuencia en un restaurante, donde se reencuentran por primera vez Esteban y su hija. Bardem y Luengo tenían una parte del diálogo escrito pero tuvieron que improvisar el resto.
«Fue una escena rodada en tiempo real, basada en la improvisación, pero con una estructura muy clara de qué se tenía que hablar ya dónde teníamos que dirigir la escena», explica Bardem.
«Había ocho o diez páginas escritas. Teníamos que entrar en ese diálogo, pero cómo entrar y cómo salir dependía de Victoria y de mí», añade.
Luengo admite que en ese primer día de rodaje estaba muy nervioso, «pero después de la primera secuencia que rodamos, que fue improvisada y un salto al vacío muy grande» ya estuvo más tranquila.




