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Bad Bunny besó apasionadamente a un bailarín y fue galardonado como ‘Artista del Año’
El cantante Bad Bunny estuvo presente en la nueva edición de los MTV VMAs que se llevaron a cabo el pasado domingo donde siempre quedan registrados momentos destacados para la historia, y es que va desde los vestuarios, peinados, hasta las presentaciones de ellos tal y como lo fue la del puertorriqueño.
La ceremonia tuvo lugar en Nueva York, momento en el cual el ‘Conejo Malo’ tuvo la oportunidad de ofrecer un gran show acompañado por sus bailarines, haciendo de este espectáculo algo bastante particular porque ya se ha vuelto costumbre para muchos cantantes.
Con el transcurrir de su presentación, y mientras interpretaba ‘Titi me preguntó’ se besó no solamente con una de sus bailarinas, también lo hizo con uno de los hombres que estaba ahí con ellos en escena.
Las imágenes desde el pasado domingo se viralizaron en gran parte del mundo, debido a que esto había sido practicado mucho por mujeres. No obstante, él quiso darle un toque muy peculiar al darle un ardiente beso a un integrante de su equipo de trabajo.
Benito además siempre ha sido reconocido por lo llamativo que suele ser en sus presentaciones y no es solamente por los vestuarios extravagantes, también por el uso de maquillaje, boobies ficticias, hasta uñas postizas y pintadas.
Los MTV Video Music Award tenían a siete artistas nominados en esta categoría, esos eran: Lizzo, Drake, Ed Sheeran, Harry Styles, Lil Nas X, Jack Harlow y el afortunado ganador de la noche, Bad Bunny.
“Muchas gracias. De corazón no puedo describir lo que siento, del orgullo de recibir este premio. Lo llevo diciendo desde el principio que yo podía ser grande sin cambiar mi cultura ni mi lengua“, fueron sus palabras de agradecimiento al recibir el reconocimiento por su trabajo.
Bad Bunny recibiendo el premio "Artista del Año" en los #VMAs.
— Bad Bunny Info (@badbunnyinfope) August 29, 2022
Felicidades @sanbenito. ❤ pic.twitter.com/SBWeRXnwq5
El intérprete de ‘Un verano sin ti’ se encuentra atravesando uno de los mejores momentos de su carrera artística que va más allá de la estatuilla que recibió hace tan solo un día, y es que también enfrenta un gran acontecimiento con la receptividad de ‘Tren Bala’, filme en el que trabajó con Brad Pitt.
Además, se encuentra ofreciendo una gira con sus más grandes éxitos musicales donde más de un fanático ha enloquecido de emoción en sus conciertos.
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Guillaume Canet y Marion Cotillard aprenden español para una película sobre sectas
«Karma» arranca en un pueblo del norte de España, donde Jeanne (Marion Cotillard) intenta empezar de cero con Daniel (Leonardo Sbaraglia).
Pero tras la desaparición de un niño, la policía española sospecha de esta mujer inestable. Ella huye entonces a Francia, a la comunidad donde creció y fue víctima de una secta.
Para rodar esta película, que Canet escribió para la que fuera su pareja, las dos estrellas galas se pusieron a hablar español.
«Sueño con hablarlo [el español] desde siempre. Hablo un poquito», dijo Cotillard en rueda de prensa.
«Es muy agradable actuar en una lengua extranjera. En realidad, no complica las cosas […] Incluso puede facilitar la entrada en un personaje», explicó la actriz oscarizada.
Canet, por su parte, dijo que «el español era también una especie de homenaje a [su] sangre», en alusión a los orígenes ibéricos de su familia materna.
«Pero me sentí muy frustrado. Y desde entonces estoy aprendiendo español y me gustaría algún día poder hablarlo mucho mejor», agregó.
La intérprete que dio vida a Edith Piaf en «La vida en rosa» elige sus papeles cuidadosamente: «Guillaume lo escribió para mí», confiesa la actriz, que el año pasado anunció su separación del director tras casi dos décadas de vida en común.
Durante mucho tiempo fueron una pareja muy mediática y las dos estrellas trabajaron juntas en múltiples ocasiones, comenzando por «Quiéreme si te atreves» (2003), donde el público los descubrió, hasta «Astérix y Obélix y el reino medio» (2023).
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Cannes concede una Palma de Oro honorífica a John Travolta
El Festival de Cannes entregó el viernes una Palma de Oro honorífica a la estrella estadounidense John Travolta, un reconocimiento que no estaba anunciado y tuvo lugar antes del estreno de su primer filme como director.
«Mis películas favoritas en mi vida siempre fueron las ganadoras de la Palma de Oro. No puedo creerlo, esto es más que un Óscar», dijo el intérprete de «Grease» y «Pulp Fiction» al recibir el premio.
El actor de 72 años presentó «Ven a volar conmigo», sobre un niño de 8 años que toma el avión por primera vez para seguir a su madre, actriz, de camino a Hollywood, una adaptación de un libro que el propio intérprete publicó en 1997.
En el trayecto el niño conocerá a sorprendentes viajeros y vivirá una serie de aventuras bajo la mirada de las azafatas de vuelo, una de las cuales está encarnada por Ella Bleu Travolta, la hija de actor.
«Este es el proyecto de mi vida. Y todas las personas que aparecieron en la película están sentadas en el público, aquí mismo: mi familia. Y por eso existe esta película y, en realidad, por eso existo yo como artista: por esas personas que están aquí», declaró Travolta sobre su ópera prima.
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«Fast and Furious» celebra sus 25 años en el Festival de Cannes
Las estrellas estadounidenses Vin Diesel y Michelle Rodriguez, protagonistas de la franquicia «Fast and Furious», se reencontraron el miércoles en Cannes para celebrar los 25 años de la saga.
Diesel y Rodriguez posaron ante las cámaras junto a la actriz Jordana Brewster y la hija de Paul Walker, fallecido en un accidente de auto en 2013.
La película inaugural de la saga, lanzada en 2001, será proyectada en la sesión de medianoche del famoso festival de cine.
Tras 11 películas en la gran pantalla, Diesel anunció el lunes que Universal –propietaria de la franquicia– prepara una serie ambientada en el universo de «Rápido y furioso».
La presencia de los actores de la saga, cuyas películas giran en torno al mundo del automóvil y las carreras callejeras ilegales, aporta un toque de brillo de Hollywood a un certamen este año sin grandes producciones estadounidenses.
Durante años, el Festival de Cannes se apoyó en Hollywood para aportar grandes estrenos comerciales al público, como complemento al cine independiente que constituye el núcleo de su programación.




