Política
Multitudinaria reunión – Agricultores y viveristas de Ahuachapán respaldan a Hugo Martínez y Karina Sosa
En un multitudinaria concentración en El Refugio, Ahuachapán, los viveristas salvadoreños mostraron su total apoyo al proyecto presidencial de Hugo Martínez y Karina Sosa, candidatos a la presidencia y vicepresidencia por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) para el período 2019 – 2024.
Con la fórmula de izquierda, aseguró Noé García, en representación de los viveristas, “los beneficios sociales, medioambientales y económicos, con un enfoque sostenible y más equitativo, se mantendrán y fortalecerán”. Éste caficultor manifestó que ese sector confía que en las manos de Hugo Martínez y Karina Sosa no solo crecerá dicho sector, sino que la economía de El Salvador experimentará un crecimiento constante durante el próximo quinquenio presidencial.

Entre los 20 puntos que acordaron los viveristas y la fórmula del FMLN se destaca el impulso de programas de incentivo al parque cafetalero a través de la renovación al parque con un componente de suministro de plantas con variedades resistentes a la roya con y alta capacidad productiva, con adaptación al cambio climático y alta calidad, a partir del 2020 la distribución será de 25 millones de plantas.
Además, se estableció la creación de incentivos fiscales y ambientales para la producción de cafés especiales, continuar con el programa de sanidad vegetal que incluya el combate integral a la roya y otras plagas. También establecieron el seguimiento a la promoción de las cooperativas de viveristas nacionales y caficultores como potenciales proveedores de semilla de café sanas y con fidelidad genética.

La viverista Leticia de Molina dijo que confían que la dupla de izquierda cumplirá con los acuerdos establecidos este viernes, porque desde la gestiones del FMLN el gobierno ha mostrado “liderazgo, sabiduría y compromisos desde el Ministerio de Agricultura”.
El próximo jefe de estado salvadoreño agradeció el apoyo de los y las caficultores y dijo que para él los compromisos adquiridos “no significan ninguna dificultad porque creo que el trabajo que ustedes realizan es fundamental para la renovación del parque cafetero en nuestro país”.

La caficultura no es únicamente la producción y comercialización del café, sino una serie de actividades que se derivan como “cuidar nuestras tierras, nuestros mantos acuíferos”, agregó Martínez.
El camino recorrido por este sector productivo es mucho, sin embargo, el efemelenista aseguró que en su quinquenio lo proyectará aún más a escala internacional porque “nuestro café es uno de los de mejor calidad en todo el mundo, lo que tenemos que hacer es darlo a conocer más en el mundo. Mi compromiso es que en cada reunión que yo haga, en cada visita, estará el café salvadoreño. Yo tengo experiencia en las relaciones internacionales, sé cómo hacerlo”.

La calidad del grano salvadoreño se garantizará con la “creación del Instituto Salvadoreño de Investigaciones del Café para que estemos al día con las plagas y enfermedades que amenazan nuestros cultivos”, indicó Martínez.
El sector caficultor se une a médicos, profesionales, mujeres, mipymes, jóvenes, salvadoreños en el exterior, veteranos, entre otros, que el próximo 3 de febrero apoyarán la continuidad de la justicia social es en El Salvador que solo la garantiza Hugo Martínez y Karina Sosa.
Política
VIDEO | Candidata presidencial de ARENA evita hablar del pasado de compañeros vinculados a corrupción
La candidata presidencial de ARENA, Mayteé Iraheta, explicó este martes que no quiere hablar sobre el pasado de sus compañeros vinculados a casos de corrupción.
Según Iraheta, no le corresponde juzgar a sus compañeros como excompañeros del partido tricolor.
ARENA ha estado vinculada con casos relacionados con corrupción y pactos con pandillas. En este último caso, el partido realizó pactos con este tipo de estructuras criminales con el objetivo de obtener votos en las elecciones.
Política
Cemento Panam amplía sus operaciones en Centroamérica con adquisición de planta en El Salvador
La empresa dominicana Cemento Panam, filial del Grupo Estrella, amplió su presencia en Centroamérica con la adquisición de la planta de Cementos Fortaleza ubicada en Acajutla, El Salvador, con una capacidad de producción de 350,000 toneladas de cemento al año.
Con esta operación, Cemento Panam incorpora a El Salvador a los mercados donde mantiene operaciones, junto con República Dominicana y Panamá, país en el que comercializa sus productos bajo la marca Cemento Bayano.
La adquisición contó con el respaldo financiero del Banco Latinoamericano de Comercio Exterior (Bladex), Banco de América Central (BAC) y Global Bank.
La incorporación de la planta salvadoreña permitirá a la compañía ampliar su participación en el mercado de materiales de construcción de Centroamérica y el Caribe, además de fortalecer su plataforma regional de producción de cemento.
Giuseppe Maniscalco, presidente de la División Industrial de Estrella, destacó que la operación permitirá a la empresa continuar con su estrategia de expansión regional desde República Dominicana.
«Ejecutar esta operación en El Salvador representa un paso importante para Cemento Panam», afirmó Maniscalco.
Cemento Panam forma parte del Grupo Estrella y desarrolla actividades relacionadas con la producción y comercialización de cemento, concreto y agregados.
El Grupo Estrella cuenta con 43 años de trayectoria y presencia en 16 países de Centroamérica y el Caribe. Sus operaciones abarcan sectores como construcción, desarrollo inmobiliario, prefabricados de hormigón, acero y materiales de construcción.
Además, el grupo mantiene inversiones en los sectores energético, hospitalario, aeroportuario, ferretero y de medios de comunicación.
Opinet
En El Salvador pasa algo mucho más profundo
Por: Francisco Martínez
El libro que nos comparte Yossi Abadi, es el autorretrato novelado de una nación que tocó fondo, que levantó la cabeza y a lo salvadoreño enfrentó sus quimeras y se atrevió a soñar, y a soñar en grande, construir un gran país.
El relato que Yossi nos cuenta, con toques de realismo mágico, es el testimonio de alguien que vino a este paisito aventurando, por curiosidad, corriendo riesgos, llegó por unos días sin decir a su familia que estaba acá y terminó atrapado, prendado por la resistencia, resiliencia, gallardía, pundonor y bravura libertaria del pueblo salvadoreño.
Es una historia contada desde la mirada humilde y ambiciosa del ciudadano salvadoreño de a pie en su día a día, desde la calle, cuenta aspectos, no públicos, desde los ejecutores de la política del cambio; no ignora la opinión de los detractores del proceso, tanto locales y en particular de los extranjeros; sin ignorar ni falsear la historia inmediata político social del país.
Su escrito asume una verdad social histórica, la guerra civil resultó de las injusticias y desigualdades, le siguió la posguerra que legó un modelo de solución negociada de conflictos celebrado internacionalmente pero sin mantra local; el dolor, las desigualdades, las crisis de vidas se profundizaron, aquel país forjado por la guerra permaneció por la falta de reflexión colectiva sobre los Por Qué de la guerra que fue soportada en una narrativa controlada que evitaba el fondo del asunto y evitaba se mirara a los responsables, mientras las elites restauraban su poder.
Políticos e instituciones, aupados desde fuera por la política de control blando, se casaron con el sacrosanto mito de la democracia funcional, la de lo políticamente correcto, donde la formalidad y las formas lo son todo; no les importó que el país se deslizara en una vorágine sangrienta, optaron por la omisión y la desidia, lo que llevó a la instauración de la república de las pandillas donde la violencia no vestía el humeante verde olivo de los setentas y ochentas sino, que esta vez se vestía de tatuajes, los números y las letras, ese era el pedo, qué onda eh.
Cero Crimen cuenta el proceso de cómo se gestó y ejecutó un cambio, de cómo un líder: Nayib Bukele, con una narrativa esperanzadora y disruptiva ganó gradualmente la confianza ciudadana y democráticamente desplazó el viejo orden para instaurar uno nuevo, un orden de seguridad y desarrollo; relata cómo con una política innovadora de seguridad una startup politic y usando todo el poder del Estado hizo posible para El Salvador pasar de ser la capital mundial del crimen a ser el país más seguro del hemisferio occidental, esa es la experiencia que cuenta Yossi desde un enfoque humano, con la lupa de alguien que viaja por el mundo, desde un ciudadano israelí que conoce la violencia, desde una visión empresarial, en una interrelación activa con salvadoreños acá y por el mundo.
Por las páginas del libro se puede ver que este cambio no se limitó a la guerra contra las pandillas, es una estrategia para desatascar las trampas que tenían atada el potencial de la economía, y ahí en ese escenario Yossi nos habla de cómo la seguridad es después de todo una moneda un resguardo de valor de la inversión, que permite atraer capitales de inversión y abre las puertas al regreso de los que tuvieron que irse, nos presenta un enfoque desenfadado (NO OFICIAL) respecto de los trasfondos de la adopción del Bitcoin como moneda de curso legal y su uso como ancla de la nueva imagen y aviso de la transformación estatal y del renacer de un país.
Yossi destaca que la política del nuevo orden se basa en resultados, no en discursos, sino en acciones no en reuniones, con decisión y celeridad frente a los problemas desde una forma sin manuales ni formalidades, simplemente: hágase.
El libro, es una provocación al estudio critico de El Salvador para comprender el nuevo modelo de gobernanza con liderazgo fuerte y cercano al pueblo, es un relato ameno desde la visión particular de Yossi y su cariño y compromiso con este paisito.
Narra como El Salvador no solo sobrevivió, a la inestabilidad y al caos, sino que, desde esa realidad, asumió que no había más opción que diseñar la nueva arquitectura nacional, una que evite repetir o regresar al pasado, una nación que no sea desangrada por la violencia, una sociedad que se integre y supere las desigualdades, en donde no tengamos que tomar o entender porque alguien toma los fúsiles.

Francisco Martínez




