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#LOMÁSLEÍDO Kevin fue asesinado por no unirse a la pandilla; herido, escondió a su hermana para ponerla a salvo de los disparos
«Ya me robaron al niño», gritó llorando la madre de Kevin al enterarse de su muerte. A pesar de estar herido de bala, ocultó a su hermanita para los pandilleros no atentaran en su contra.
El cuerpo sin vida de Kevin Ernesto Espinoza Huezo, de 17 años, yacía muerto a las afueras de su casa luego de que pandilleros de la zona lo acribillaron a los balazos en el caserío El Carao de Nuevo Cuscatlán, Chalatenango. Con las balas en su cuerpo, tomó fuerzas y corrió al lado de su pequeña hermana y la escondió debajo de la cama para protegerla; fue su último acto antes de caer desplomado en el corredor de la humilde vivienda.
Eran las 9:15 de la mañana del viernes. Su madre, como todos los días, salió de su casa hacia el mercado a vender verduras y dejó a Kevin al cuidado de su hermanita de 5 años en la pequeña casa donde tenía tres años de residir. Ella salió sin pensar que la muerte estaría por llegar a su hogar.

Kevin salió al patio trasero de la casa junto con su hermanita, cuando de pronto pandilleros salieron de unos arbustos para dispararle. Las balas le penetraron su cuerpo, pero con lo que le quedó de fuerzas, sin pensarlo tomó a su hermanita y con mucha prisa la metió a una habitación para esconderla debajo de la cama.
Ensangrentado y asustado buscó la salida con el propósito de escapar de sus verdugos, pero ya era tarde.
«Ya me robaron al niño»
La madre llevaba caminando unos diez minutos con su venta, confiada de que ese sería como cualquier otro día, de pronto sonidos finos cruzaron por sus oídos y detuvieron su caminar.
¡Bang, Bang!, se escuchan otros disparos. Eran los tiros que le arrebataron la vida a Kevin.
Apresurada se dio la vuelva y corrió hasta encontrarse con el cuerpo de su hijo herido de bala, tendido en el suelo; fue como un balde de agua fría, sintió que el corazón se le estrujaba como quien toma una hoja papel y la aprieta, lo tomó entre sus brazos mientras lloraba.
El pecado de Kevin fue no querer unirse a la pandilla que delinque en la zona.

Por muchos años la familia de Kevin trató de huir de asedio de las pandillas; ser joven y vivir en zonas peligrosas lo pusieron en una situación de riesgo. Su madre asegura que tres años antes vivieron en una comunidad donde los grupos delincuenciales quisieron reclutarlo por lo que decidieron escapar a un lugar seguro.
“Ahora ya no tengo porque huir, ya me robaron al niño. Ya está contigo, Padre”, gritó con enojo mientras lloraba frente al cadáver de Kevin.
La mujer relató que el hombre nunca perteneció a la pandilla y que siempre le ayudó a vender verduras en el mercado para llevar ingresos a la familia. Para ella solo quedan preguntas y resignación, “y ahora… ¿qué hago?”, se preguntó sin encontrar una respuesta inmediata.
POR Yéssica Hompanera
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Mujer pierde la vida tras ser arrollada en Cuscatlán
Una mujer perdió la vida a primera hora de este martes tras ser arrollada sobre la carretera Panamericana, en el departamento de Cuscatlán.
La víctima falleció en el lugar del hecho debido a la gravedad de las lesiones que sufrió durante el impacto.
El siniestro vial ocurrió en el kilómetro 23 de la carretera Panamericana, a la altura de la pasarela de San Pedro Perulapán, en el municipio de Cuscatlán Norte.
De acuerdo con el informe, la mujer optó por no utilizar la pasarela y cruzó por la carretera, momento en el que fue arrollada en el sentido que conduce hacia el oriente del país.
Al lugar también se hicieron presentes oficiales de la División de Tránsito Terrestre de la Policía Nacional Civil (PNC), quienes iniciaron las investigaciones para determinar cómo ocurrieron los hechos y deducir responsabilidades.
Nacionales
40,000 jóvenes salvadoreños entran en la recta final para conquistar sus sueños, a través del Proceso Formativo
El entusiasmo de hacer los sueños realidad se respira en los pasillos del Instituto Nacional Gral. Francisco Menéndez (INFRAMEN). Los estudiantes de último año de bachillerato que participan en el programa Proceso Formativo están en la etapa final de completar los requisitos para obtener su certificación y estudiar una carrera universitaria, técnica o un curso vocacional, según su esfuerzo; y así ser parte del Florecimiento Salvadoreño.
Más de 40,000 jóvenes salvadoreños, a nivel nacional, se han inscrito en este programa; esto representa más del 80% de la matrícula 2026. Las autoridades escolares se sienten satisfechas con este nivel de participación, que refleja la esperanza de un futuro mejor, en el que los futuros bachilleres asumen su rol protagónico en la construcción de una nueva historia en El Salvador.

Darío Salmerón, coordinador a nivel nacional, invita a los jóvenes a completar las actividades que son parte del programa. Estas son: recibir el curso ADN de la Pobreza y la Cultura de Integración, refuerzos académicos en matemáticas y lenguaje, recibir una charla con profesionales, visitar o participar en ferias con universidades, ser parte de capacitaciones, formar parte de actividades en el Mundo de Arte y Entretenimiento y actividades de la Dirección de Integración y brindar servicio a las comunidades.
Esta es una transformación histórica, ya que, en años anteriores, para muchos de ellos, las opciones eran migrar de El Salvador o engrosar una enorme fuga de talento por falta de oportunidades.
Salmerón también invita a los jóvenes a que verifiquen que todas las actividades en las que han participado estén debidamente documentadas, ya que hay muchos estudiantes que no las han ingresado. Para conocer el status, los interesados pueden visitar la página beneficiarios.culturadeintegracion.com. Si alguna actividad no aparece reflejada, la página muestra el camino a seguir para actualizar la información.
Dentro de unas semanas, el domingo 16 de agosto, los aspirantes a becas y los más de 16,000 becados de la Dirección de Integración vivirán una fiesta nacional, un encuentro inolvidable en el estadio “Mágico González”, donde gritarán a viva voz que esta vez es diferente: ahora las oportunidades están al alcance de sus manos y alcanzarlas depende únicamente del compromiso que cada uno muestra por conquistar sus sueños.

Nacionales
Cruz Roja Salvadoreña incorpora a Balto Bernabé, un cachorro que será entrenado para búsqueda y rescate
La Cruz Roja Salvadoreña informó sobre la incorporación de Balto Bernabé, un cachorro de cuatro meses de edad que se integra a la Unidad Canina de Búsqueda y Rescate (KSAR) con el propósito de fortalecer las capacidades operativas de los equipos especializados que participan en la atención de emergencias.
La institución explicó que el canino iniciará un proceso de formación para convertirse en un perro de búsqueda y rescate, entrenamiento que le permitirá apoyar en futuras operaciones de localización de personas en diferentes escenarios de emergencia.
Balto Bernabé fue donado por Samuel R. Honnold, cuya contribución hizo posible su incorporación a la Unidad KSAR. La Cruz Roja Salvadoreña agradeció este apoyo y destacó que fortalecerá la capacidad de respuesta de sus equipos especializados.
Asimismo, la institución señaló que la incorporación del cachorro forma parte de los esfuerzos por dotar a su personal y voluntariado de mayores herramientas para brindar una respuesta oportuna y eficaz durante situaciones de emergencia, en cumplimiento de su misión de prevenir y aliviar el sufrimiento humano.
Con este nuevo integrante, la Unidad Canina de Búsqueda y Rescate continuará fortaleciendo sus capacidades para apoyar las labores de búsqueda y rescate que desarrolla la institución en beneficio de la población salvadoreña.






