Internacionales
Trump engañó a sus abogados sobre documentos clasificados, fuentes
Donald Trump sigue siendo tema de conversación, no solo por el caso de Stormy Daniels, sino por los documentos que se hallaron en su casa de Mar-a-lago y que salieron deliberadamente de la Casa Blanca cuando terminó su mandato; los fiscales argumentaron con éxito ante un juez que tienen evidencia de que el expresidente pudo haber cometido un crimen.
Un tribunal de Circuito de Apelaciones en D.C. dio a los abogados de Trump hasta la media noche del martes para proporcionar información y argumentos relacionados con el caso de los documentos clasificados, mientras que el Departamento de Justicia fue más benevolente y dio hasta las 6 de la mañana del día de hoy para presentar una respuesta rápida para presentaciones legales.
Las peticiones llegaron después de que la oficina del fiscal especial presentó pruebas preliminares convincentes de que el exmandatario engañó a su equipo legal sobre la retención de materiales clasificados tras dejar el cargo, escribió un exjuez federal de alto rango el viernes durante una presentación sellada, aseguraron personas familiarizadas en el caso a ABC News.
La fuente también indicó que la jueza Beryl Howell escribió la semana pasada, antes de dejar su cargo, que los fiscales de la oficina del fiscal especial Jaks Smith había hecho “una prueba facie de que el expediente había cometido violaciones criminales”, por lo que los privilegios de abogado-cliente invocados por sus abogados podrían ser violados, pero no constituía motivo para presentar cargos contra Trump.
Tras esta filtración, se cree que Evan Corcoran podría verse obligado a testificar en la investigación de documentos clasificados ya que fue él quien tiempo atrás entregó una serie de registros vinculados a los que Howell describió como el supuesto “esquema criminal” de Trump; los registros incluyen notas escritas a mano, facturas y transcripciones de grabaciones de audio personales.
El mismo medio indicó que los fiscales aún tienen que cumplir con un estándar más alto de evidencia para presentar cargos contra Trump (quien ha mencionado en reiteradas ocasiones que no actuó mal en el manejo de los documentos) y aún más para probar “su culpabilidad más allá de la duda razonable”.
“Es un obstáculo menor, pero es una indicación de que el gobierno había presentado algunas pruebas y acusaciones de que tenían pruebas que cumplían con los elementos de un delito“, dijo Brandon Van Grack, exalto funcionario de seguridad nacional en el Departamento de Justicia al medio antes citado.
Howell encontró evidencia “suficiente” de que Trump “ocultó intencionalmente” la existencia de documentos clasificados adicionales de Corcoran antes de redactar un documento que afirmaba que una “búsqueda diligente” de Mar-a-Lago arrojó solo 38 documentos clasificados.
Los fiscales descubrieron más tarde evidencia de que Trump estaba guardando más documentos por lo que el FBI se vio en la necesidad de hacer un registro autorizado por la corte de las instalaciones en agosto pasado.
Los abogados de Trump apelaron el fallo de Howell el martes y un panel de la corte de apelaciones podría pronunciarse sobre la orden el miércoles por la mañana. Ambas partes podrían apelar nuevamente después de que la corte de apelaciones se pronuncie sobre la orden.
Internacionales
¿Quién es el acusado del mayor robo de joyas en EE.UU. que quedó en libertad tras ser deportado a Ecuador?
Un hombre acusado de participar en lo que las autoridades calificaron como el mayor robo de joyas en la historia de Estados Unidos, con un botín estimado en USD 100 millones, quedó en libertad luego de ser deportado a Ecuador, una decisión que dejó en suspenso el proceso judicial en su contra.
Se trata de Jeson Nelon Prescilla Flores, uno de los siete sospechosos señalados por el asalto a un camión blindado de la empresa Brinks ocurrido en julio de 2022.
De acuerdo con la acusación, el vehículo transportaba oro, diamantes, piedras preciosas y relojes de lujo cuando fue interceptado a plena luz del día.
La banda habría seguido el camión durante más de 480 kilómetros, desde el norte de California hasta una parada al norte de Los Ángeles, antes de ejecutar el robo.
Según reportó el diario Los Angeles Times, la mayor parte de la mercancía robada aún no ha sido recuperada.
Sin embargo, Prescilla Flores fue liberado bajo fianza en agosto y poco después quedó bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
En un giro inesperado, el imputado optó por la deportación a finales de diciembre, mientras aún estaba detenido por ICE, lo que paralizó en la práctica el caso penal.
En una moción presentada el 15 de enero, la defensa sostuvo que “el Gobierno decidió renunciar a la persecución penal” al permitir la expulsión del acusado del país.
No obstante, los fiscales aseguran que no fueron informados de la deportación mientras el proceso seguía abierto y argumentaron que el caso no debería extinguirse simplemente porque el acusado haya salido del territorio estadounidense.
Los joyeros afectados expresaron su indignación. “Cuando un acusado en un importante caso federal de robo abandona el país antes del juicio, las víctimas se quedan sin respuestas, sin un veredicto y sin cierre”, afirmó Jerry Kroll, abogado de algunas de las empresas joyeras, citado por el Los Angeles Times.
“Para nuestros clientes —joyeros que perdieron el trabajo de toda su vida— este desenlace deja al descubierto una falla del sistema que merece transparencia. Tienen derecho a respuestas claras sobre cómo ocurrió esto y sobre si existen salvaguardas para evitar que vuelva a suceder”, agregó.
Prescilla Flores, quien se había declarado no culpable, se enfrentaba a hasta 15 años de prisión por conspiración. Por su parte, las autoridades indicaron que podría volver a ser acusado si regresa a Estados Unidos.
Mientras tanto, la coordinación entre agencias federales quedó bajo cuestionamiento y el paradero de gran parte del botín continúa siendo un misterio.
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Hallados todos los cadáveres de los 10 pasajeros de avioneta accidentada en Indonesia
Los equipos de rescate completaron este viernes el hallazgo de los restos mortales de los 10 pasajeros que iban en una avioneta que se estrelló contra una montaña en Indonesia el fin de semana, informó un funcionario local.
El avión turbohélice de Indonesian Air Transport, fletado por el Ministerio de Pesca indonesio, transportaba a siete tripulantes y tres funcionarios cuando perdió contacto con el control de tráfico aéreo el sábado.
A principios de esta semana se recuperaron ocho cadáveres, mientras los equipos de rescate peinaban las empinadas laderas de la montaña, con sus esfuerzos dificultados por el difícil terreno y las malas condiciones meteorológicas.
Los cuerpos de las dos personas que seguían desaparecidas fueron encontrados este viernes y serán recuperados, informó el responsable local de rescate, Andi Sultan.
La caja negra del avión fue localizada el miércoles y podría arrojar luz sobre las causas del accidente, ocurrido poco antes de que el avión aterrizara en la ciudad de Makassar, según la agencia local de búsqueda y rescate.
Los restos del avión, incluyendo el fuselaje, partes de la cola y las ventanas, fueron encontrados el domingo cerca de la cima de la montaña.
Indonesia, un extenso archipiélago en el sudeste asiático, depende del transporte aéreo para comunicar sus islas.
El país tiene un mal balance en materia de seguridad aérea. El pasado septiembre, un helicóptero con seis pasajeros y dos tripulantes se estrelló poco después de despegar de Borneo Meridional, sin supervivientes.
Menos de dos semanas después, cuatro personas murieron al estrellarse otro helicóptero en el distrito de Ilaga, en la isla de Papúa.
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Más de 5,000 muertos en protestas en Irán, según oenegé radicada en EE. UU.
Un grupo de defensa de derechos humanos radicado en Estados Unidos anunció este viernes que pudo confirmar que más de 5,000 personas murieron durante las recientes protestas en Irán, y que en su gran mayoría se trata de civiles abatidos por las fuerzas de seguridad.
Oenegés que monitorean el balance dejado por la represión de las mayores manifestaciones organizadas en Irán en años indicaron que su labor se había visto entorpecida por el corte de internet impuesto por las autoridades desde el 8 de enero, y advirtieron que el saldo real probablemente sea mucho más elevado.
La organización Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, anunció este viernes que había confirmado la muerte de 5.002 personas, incluidas 4,714 manifestantes, 42 menores de edad, 207 miembros de las fuerzas de seguridad y 39 transeúntes.
Sin embargo, el grupo agregó que todavía está investigando otros 9,787 posibles decesos.
Al menos 26.852 personas fueron detenidas, según la misma organización, cuyo balance supera al único que han dado hasta la fecha las autoridades iraníes, de 3,117 muertos.
El organismo que comunicó ese balance el miércoles es la fundación iraní de mártires y veteranos, que distingue entre «mártires» —miembros de las fuerzas de seguridad o transeúntes inocentes— y «alborotadores» respaldados por Estados Unidos. De las 3.117 personas muertas, según la fundación, 2,427 eran «mártires».
Al divulgar su propio balance, HRANA señaló que las autoridades iraníes «intentaron apuntalar el relato oficial del gobierno respecto a las matanzas».
Otra oenegé, Iran Human Rights (IHR), radicada en Noruega, afirmó haber documentado la muerte de al menos 3.428 manifestantes a manos de las fuerzas de seguridad, pero advirtió que el saldo final podría rondar los 25.000 decesos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con nuevas acciones militares contra Teherán en respuesta a la represión, advirtiendo en particular sobre consecuencias en caso de ejecución de manifestantes.
La Casa Blanca indicó el 15 de enero que «800 ejecuciones que estaban programadas y debían realizarse» el 14 de enero «fueron suspendidas» tras las presiones de Washington.
Sin embargo, el fiscal general de Irán, Mohamad Movahedi, calificó esa afirmación de «completamente falsa».
«El irracional y arrogante presidente estadounidense (…) afirmó que impidió la ejecución de 800 personas en Irán. Esa afirmación es completamente falsa: no existe tal cifra, ni el poder judicial ha tomado una decisión en ese sentido», declaró, citado por el sitio web del poder judicial Mizan.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó el viernes a las autoridades iraníes a poner fin a su «represión brutal», en particular «a los juicios sumarios y a las penas desproporcionadas».


