Internacionales
Latino con deformidad en su nariz recibe como regalo de Navidad una cirugía plástica
Esta Navidad el latino Conrado Ramos recibió uno de sus mejores regalos en su vida: una cirugía plástica para arreglarle el severo caso de rinofima que padeció por años y que le deformó la nariz.
De acuerdo con el diario New York Post, por años, Ramos tuvo que aprender a vivir con dicho padecimiento y ocultó su nariz con una mascarilla o un pañuelo porque no podía con la mirada de la gente.
“La gente me miraba fijamente. Los niños les preguntaban a sus madres qué me había pasado y yo lo evitaba usando mascarillas todo el tiempo”, conto al medio antes mencionado.
Un día, mientras trabajaba se le acercó un cirujano plástico y se acercó a él para ofrecerle ayuda.
“Vi a este hombre haciendo jardinería y noté su caso severo de rinofima. Me presenté y me ofrecí a corregir su deformidad facial, algo que él aceptó felizmente”, contó el cirujano plástico Thomas Romo a través de sus redes sociales.
El médico también contó que la enfermedad de Romo pudo haber sido causada por una rosácea severa y mal tratada que le causó una inflamación crónica; en cuanto a la pigmentación, el especialista señaló que es resultado de la exposición al sol, pese a los cuidados postoperatorios.
Conrado Ramos no encontró mejor descripción para su cirujano que el de un ángel: “Creo que Dios envió un ángel para cuidar de mí. Así es como yo veo al doctor Romo”.
En redes sociales, quienes han podido leer el testimonio del doctor Thomas Romo, han aplaudido el acto de bondad que tuvo el especialista con el latino que lleva años viviendo en Nueva York.
Incluso resaltaron que Conrado Ramos luce diferente en las imágenes del antes y después de la operación: “Que gran corazón tiene el médico, su paciente luce ahora más feliz, sólo asta con mirarle esa sonrisa”. “Ojalá existiera más gente como el médico Romo para que pueda ayudar a miles de personas”. “Bien hecho doctor Romo, felicitaciones”.
Internacionales
Joven en Colombia es enterrada hasta el cuello tras ser alcanzada por un rayo
Un insólito caso ocurrió en Córdoba, Colombia, donde una joven de 22 años, identificada como Arlidis Osuna Rubio, fue enterrada parcialmente hasta el cuello por sus familiares tras recibir una descarga eléctrica indirecta de un rayo que impactó una palmera cerca de su vivienda.
Tras el incidente, la afectada presentó síntomas como entumecimiento, debilidad y problemas de audición. Ante esta situación, sus allegados decidieron aplicar una creencia ancestral bajo la falsa premisa de que la tierra puede absorber la electricidad acumulada en el cuerpo.
Aunque la información indica que la joven logró recuperarse, las autoridades sanitarias y médicos especialistas advierten que este tipo de prácticas carecen de respaldo científico y no sustituyen la atención médica de emergencia. Una descarga eléctrica de este tipo puede causar lesiones internas graves, arritmias cardíacas y daños neurológicos, incluso cuando no existen heridas visibles en la piel.
Internacionales
¡Escándalo total en el mundo apostólico!
La joven novia de 18 años, Isabel, por fin rompió el silencio tras el tsunami de críticas que desató al hacerle «desprecio» y negarle un beso apasionado al pastor evangélico don Lino… ¡justo después de recibir las llaves de un carrazo del año!
Mientras las redes sociales arden y la acusan de interesada, Isabel se puso los pantalones (¡o mejor dicho, el vestido de novia!) y salió a defender su honor con uñas y dientes. Lejos de achicarse ante los malintencionados que aseguran que al viejo «ni lo traga», la joven dejó claro que por su amado pastor ¡mata y muere!: «Voy a luchar por el amor que le tengo a mi viejo y nada ni nadie nos va a separar», sentenció furiosa.
Según la flamante dueña del nuevo vehículo, ella ama a su pareja en la intimidad y le encanta su viejo, pero admitió sin pelos en la lengua que lo de los besos públicos simplemente no es lo suyo. ¿Amor verdadero o pura polémica sobre ruedas?
¡El culebrón apenas comienza!
Internacionales
Tragedia en vivo: Sacerdote muere aplastado por una cruz de madera en plena eucaristía
Una solemne transmisión en directo se convirtió en cuestión de segundos en una auténtica pesadilla que hoy conmueve al mundo entero. El padre Patricio Sánchez Molinari perdió la vida de forma trágica e instantánea luego de que una pesada estructura religiosa se derrumbara sobre su cabeza mientras oficiaba misa.
El dramático episodio ocurrió en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en Guayaquil, Ecuador. Las imágenes, captadas por los fieles a través de una cámara que emitía la ceremonia por Facebook, muestran al sacerdote dirigiéndose a los presentes momentos antes de que el madero cediera sorpresivamente desde la pared del altar, provocando gritos de desesperación y un profundo impacto en toda la comunidad virtual y presencial.
Lo que hace aún más escalofriante el suceso son las impactantes palabras que formaron parte de su última homilía minutos antes del accidente. Reflexionando sobre la fugacidad de la vida terrenal ante una lectura del Evangelio, el párroco había advertido ante los feligreses: “Un día todos los que estamos aquí también vamos a morir”, un presagio macabro que hoy recorre todos los portales internacionales de noticias en medio de un sinfín de especulaciones sobre el destino y las señales sobrenaturales.






