Internacionales
¡Adiós Jack Sparrow! Disney rechaza el regreso de Johnny Depp a “Piratas del Caribe”
En los últimos meses, Johnny Depp ha vuelto a acaparar titulares a raíz de su despido de la tercera película de Animales Fantásticos. Pero antes de que Warner obligase al actor a dejar su papel como Grindelwald, Disney tomó una decisión similar respecto a las próximas entregas de “Piratas del Caribe”, una franquicia en la que, según el estudio, ya no hay futuro para Depp ni siquiera en un pequeño cameo.
De acuerdo con The Hollywood Reporter, Disney tomó la decisión definitiva de que Johnny Depp no vuelva a interpretar al capitán Jack Sparrow en futuras películas de “Piratas del Caribe”. Una medida que había sonado desde que comenzaron las disputas legales entre él y su expareja Amber Heard, pero que finalmente se ha hecho oficial.
Disney ya había tomado la decisión mucho antes del juicio del actor contra The Sun por difamación, cuyo fallo del juez en su contra fue el desencadenante de su despido de Animales Fantásticos 3, señala el medio.
“Disney ya se había alejado del futuro de Depp en Piratas mucho antes del juicio de Reino Unido, incluso si no había cortado los lazos», explican.
¿Decisión anticipada?
Jerry Bruckheimer, quien ha sido uno de los mayores defensores de Depp e incluso sugirió que su lesión en el dedo sucedió porque “se lo machucó con la puerta del coche’”, esperaba al menos traer de vuelta al capitán Jack Sparrow brevemente en la próxima película, añade el informe.
Por último, el medio señala que «Disney se resistió» a la participación de Depp en la que será la sexta entrega de “Piratas del Caribe”, y que estará centrada en «una mujer interpretada por Margot Robbie».
«Los conocedores dicen que la relación del actor con Bruckheimer se ha deteriorado mucho en los últimos meses», sentencian.
Esto quiere decir que, si bien ahora se ha hecho pública, la decisión de un futuro de “Piratas del Caribe” sin Jack Sparrow ya se había tomado mucho antes del polémico juicio de The Sun y del despido por parte de Warner.
Internacionales
Violencia y cierres de tiendas por venta de colección de relojes Swatch-Audemars Piguet
Frente a la tienda de Swatch en Times Square, en Nueva York, «la gente empujaba y se abalanzaba» para poder entrar en la tienda cuando esta abrió, a las 10H00 locales (14H00 GMT), contó a la AFP John McIntosh, un neoyorkino de 44 años que llevaba haciendo fila desde el miércoles.
El objetivo de los interesados era comprar relojes -vendidos por entre 400 y 420 dólares- para revenderlos inmediatamente con un importante margen de ganancia.
En Francia, se formaron largas filas de cientos de personas durante la noche en numerosas ciudades, y hubo momentos de tensión con los equipos de seguridad en algunas tiendas.
Según una fuente policial francesa, unas 300 personas que acudieron antes de la apertura de una tienda Swatch en un centro comercial de la región parisina fueron dispersadas por los agentes con gases lacrimógenos.
De acuerdo con la misma fuente, una persiana metálica y dos pórticos de seguridad resultaron dañados, y policías y agentes de seguridad fueron agredidos.
La venta fue cancelada sin anunciar una nueva fecha, ya que «los organizadores habían subestimado el dispositivo de seguridad».
Consultado por AFP, Swatch declinó hacer comentarios. En su cuenta de Instagram, Swatch Francia indicó simplemente que, debido a «consideraciones de seguridad pública», sus tiendas de Lyon, Deauville, Rennes, Lille, Saint Tropez y Montpellier permanecerían cerradas durante el día.
En Italia, la operación también salió mal en Milán, donde se produjo una pelea frente a una tienda de Swatch en el momento de la apertura, según imágenes difundidas por los medios.
También hubo tensiones frente a otro establecimiento de la marca cuando los vendedores anunciaron que el stock se había agotado.
En el Reino Unido, por motivos de «seguridad» para clientes y empleados, el grupo suizo cerró durante toda la jornada sus tiendas de Londres, Liverpool, Mánchester, Birmingham, Sheffield, Glasgow y Cardiff.
Internacionales
Islandia confirma éxito de la semana laboral de cuatro días
Desde 2019, Islandia comenzó a implementar jornadas laborales reducidas, permitiendo que gran parte de sus trabajadores pasaran de 40 a 36 horas semanales sin disminución salarial.
Lo que inicialmente generó dudas sobre posibles pérdidas económicas y baja productividad, hoy es considerado por muchos como un caso exitoso. Actualmente, cerca del 86% de la población trabajadora del país cuenta con jornadas reducidas o flexibles.
Según reportes sobre el modelo islandés, la productividad no solo se mantuvo estable, sino que incluso registró un crecimiento anual cercano al 1.5%. Además, la economía del país experimentó un crecimiento del 4.9% en 2025, superando el promedio europeo.
Uno de los cambios más destacados ha sido la reducción del estrés y el agotamiento laboral, así como una mejor conciliación entre la vida personal y el trabajo. Esto ha permitido que las personas tengan más tiempo para sus familias, actividades recreativas y descanso.
Para lograr que el sistema funcionara, empresas y empleados realizaron ajustes importantes en la organización laboral. Entre las medidas implementadas estuvieron reuniones más cortas, eliminación de tareas innecesarias y un mayor enfoque en la eficiencia.
La tecnología y la digitalización también jugaron un papel clave en esta transformación. Islandia fortaleció el uso de herramientas digitales y promovió desde la educación el desarrollo de habilidades tecnológicas para adaptarse a las nuevas dinámicas laborales.
El modelo islandés ha sido visto por muchos como una validación de las ideas impulsadas principalmente por la Generación Z, cuyos integrantes han defendido durante años jornadas más flexibles, mejor salud mental y equilibrio entre trabajo y vida personal.
Además, expertos señalan que este tipo de esquemas también ha favorecido una distribución más equitativa de las tareas domésticas y familiares, impulsando una mayor participación de los hombres en el hogar.
Internacionales
Putin viaja a China días después de Trump
China considera a Rusia como un socio prioritario para crear un nuevo orden mundial multipolar postoccidental.
Durante el viaje, Putin abordará con su homólogo chino Xi Jinping la manera de «fortalecer aún más la relación global y la cooperación estratégica», anunció este sábado el Kremlin.
Ambos hablarán sobre «los principales temas internacionales y regionales» y firmarán una declaración conjunta, según precisó en un comunicado.
Según la misma fuente, también está previsto un encuentro con el primer ministro chino, Li Qiang, para examinar la cooperación económica y comercial bilateral.




