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VIDEO | Aparece presunta hija no reconocida de Vicente Fernández y pide estar con él: “No busco dinero”
lleva ya dos meses hospitalizado tras sufrir una fuerte caída y las polémicas no lo dejan de seguir, pues ahora una mujer aseguró ser su presunta hija no reconocida y habló de su interés por estar cerca de él ahora que se encuentra delicado de salud.
Ana Lilia Aréchiga, como dijo llamarse, afirmó que no ha intentado contactar a la familia de Vicente, pues no busca molestarlos; sin embargo, dice que se encuentra preocupada por la salud de “su padre” y espera tener una oportunidad para verlo.
“Lo único que queda es pedirle a Dios, yo no puedo decir nada porque no tengo comunicación con él, le pido a Dios que este no sea su tiempo todavía para que me dé permiso de poder conversar con él, no quiero fama, sólo que reconozca que tiene una hija y que esta hija no está mintiendo, ni le está pidiendo nada”, expresó Aréchiga en una entrevista que circula por redes.
Resaltó que ella no está buscando dinero del cantante: “Ese señor es mi padre desde que no era nadie. Las regalías son de la esposa y de los hijos. No busco dinero. No necesito su dinero, no me hace falta”.
Finalmente le envió palabras de aliento para su pronta recuperación y pidió conocerlo, aunque sea por medio de plataformas digitales, pues no existe la confianza suficiente para ir a visitarlo al hospital donde está ingresado, a pesar de ser la supuesta hermana mayor.
“El rechazo ya sé que ya lo tengo, ese ya me lo enteré desde las dos veces que platiqué con Alejandro y con Vicente cuando miré a mi padre enfrente. Ya me di cuenta (…) Yo soy su hermana mayor y su mamá bien lo sabe. Yo no les voy a pedir absolutamente nada”, sentenció.
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Karol G bailará su «Tropicoqueta» en Coachella
La reguetonera colombiana Karol G subirá aún más la temperatura en el desierto de California este domingo, cuando se espera que presente su «Tropicoqueta» en el cierre del primer fin de semana de Coachella.
La intérprete de «Mañana será bonito» es la primera latina en encabezar el festival que aglomera multitudes durante dos fines de semana consecutivos en Indio, California.
Su maquillador, Duvan Foronda, quien conversó con la AFP este domingo anticipó que la bichota «va a estar súper hermosa, y nunca la van a ver bailando como va a bailar hoy».
La cantante debutó en Coachella en 2022 con un set en el que montó una fiesta latina abrazando sus raíces, con invitados como su paisano J Balvin, además de DJ Tiësto y Becky G, con quien interpretó su éxito empoderador «Mamiii».
Desde entonces, la colombiana ha lanzado dos discos, el más reciente «Tropicoqueta», una explosión caribeña que debutó el año pasado con su sencillo «Latina Foreva».
Con su visual de vedette tropical, se espera que Karol G ponga a bailar a los miles de seguidores congregados en el Empire Polo Club.
Algunos de ellos comenzaron el día visitando el mercado de pulgas próximo al festival que la cantante promocionó en sus redes para impulsar a marcas latinas en Estados Unidos.
«Me emociona mucho», dijo Cristina Medina rompiendo en llanto. «Latina Foreva significa fortaleza y orgullo de ser latino, y de apoyarnos una a la otra. Mira esta oportunidad que le dio a los latinos. Ella es muy especial», agregó.
Medina vistió la vendimia organizada por Bichota Records para entrar en el look de la reguetonera. No podía creer cuando se encontró con el maquillador de la colombiana, quien estaba en el lugar para maquillar a las fans y promocionar su línea MIM.
«La gente se quiere poner mucho glitter, mucho brillo. Están listos para ver a la bichota pero bien brillantes», dijo Foronda a la AFP.
Destacó que la clave de una «Tropicoqueta» es verse «súper natural», y en tonos naranja que marcan el visual actual de la diva de Medellín.
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Almodóvar dice que se siente como «un pintor»
El autor de filmes tan emblemáticos como «Todo sobre mi madre» o «Volver» desgranó el sábado algunos aspectos de su filmografía, en una charla con estudiantes ante una sala abarrotada de un cine de París.
Pocos días después de que se anunciara que su última película, «Amarga Navidad», competirá por la Palma de Oro en el próximo Festival de Cannes, el cineasta manchego celebró que, desde el inicio de su carrera, el cine para él es «una gran fiesta».
«Cuando estoy rodando, me siento como un pintor, como un artista plástico», dijo el director, de 76 años, en esta charla, en el marco de una retrospectiva integral que le dedica el Centro Pompidou hasta el 26 de mayo.
«De algún modo estoy pintando con elementos de tres dimensiones», añadió. «Los colores para mí son un elemento esencial a la hora de narrar una película».
Almodóvar atribuye este entusiasmo por los colores brillantes a las primeras películas que vio, en tecnicolor.
Según él, también podría ser una reacción al hecho de que su madre tuvo que ir de luto durante su infancia y hasta que tuvo más de 20 años, incluso estando embarazada de él.
«La explosión de los colores en mis películas es la respuesta que mi madre engendró a una tradición tan brutal como condenar a la gente a que vista de negro casi de por vida», dijo, en alusión a la costumbre ya extinta en su región natal de llevar prendas oscuras debido al duelo.
El resultado son esas tonalidades intensas que le ayudan a plasmar esos «personajes barrocos y excesivos» que habitan sus historias, como Leo Macías (Marisa Paredes) en «La flor de mi secreto» o Raimunda (Penélope Cruz) en «Volver».
«Acompañar»
Almodóvar, que ha rodado cerca de una treintena de películas, habló de la «fascinación» que siente por los intérpretes.
«Entre todas las opciones narrativas que se te ofrece en una película a través de la imagen, yo siempre elijo al actor», afirmó quien ha trabajado con Carmen Maura, Antonio Banderas, Victoria Abril, Javier Bardem o más recientemente con Tilda Swinton y Julianne More.
«El actor es el que porta el mensaje. Son los ojos de los actores los que ves, el rostro de los actores, los cuerpos de los actores», insistió.
Almodóvar también habló sobre las historias dolorosas y traumáticas que abundan en su filmografía.
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Justin Bieber regresa con fuerza y nostalgia en su show de Coachella 2026
Con un set minimalista y un viaje a su pasado musical, el astro del pop Justin Bieber regresó oficialmente al escenario este sábado, cuando encabezó el segundo día del Coachella.Bieber se presentó ante una multitud que colmó el Empire Polo Club vistiendo suéters, camisetas y gorros alusivos al cantante canadiense que no subía a un escenario similar desde 2022, cuando canceló su gira mundial debido a temas personales y de salud.
Bieber fue adentrándose en las búsquedas de YouTube que no sólo le mostraron sus antiguos clips sino también momentos particulares capturados por las cámaras que suelen perseguirlo, así como a su esposa, Hailey Bieber.
El cantante, vestido de suéter rojo, bermudas y botas negras, estableció de inmediato una conexión con su público en la arena, pero también con quienes estaban viéndolo en casa gracias a la transmisión en vivo de YouTube.
Bieber, que comenzó su carrera publicando videos de niño en la plataforma, fungió este sábado como una suerte de DJ invitando a los seguidores que lo veían virtualmente a sugerir las canciones que querían escuchar.
Tras un repaso por varias canciones de su más reciente álbum Swag II, lanzado el año pasado, Bieber se sentó al computador y comenzó un viaje al pasado buscando sus videos en YouTube y cantando retazos de varios éxitos como That Should Be Me, Beauty and a Beat, Never Say Never y el himno pop adolescente Baby, que se convirtió en la banda sonora de una generación.
Bieber fue adentrándose en las búsquedas de YouTube que no sólo le mostraron sus antiguos clips sino también momentos particulares capturados por las cámaras que suelen perseguirlo, así como a su esposa, Hailey Bieber.
Pero su paseo virtual no alteró su interacción con la gente en directo. «Esto es especial», dijo a la audiencia el artista de 32 años. «Esta es una noche que soñé por mucho tiempo, estar aquí es increíble», agregó.
Bieber no se presenta en un espacio de las dimensiones de Coachella desde 2022, cuando participó en el Rock in Rio en Brasil, pero en el último año ha protagonizado un regreso paulatino a la escena. El anuncio de su participación en Coachella surgió poco después de los lanzamientos de Swag y «Swag II».Este sábado, el cantante invitó a la tarima a Tems, Dijon, Wizkid y el productor y guitarrista Mk.gee, y también entonó éxitos como Sorry, Stay, Where Are Ü Now y Daisies, con la cual se despidió de la audiencia.«Teloneros de Justin Bieber»
Poco antes, los rockeros neoyorquinos de The Strokes se subieron a la tarima en lo que también fue una especie de regreso: la banda anunció un nuevo disco para junio, luego de una pausa de seis años.
La banda entonó varios de sus himnos, como Hard to Explain, Reptilia, Last Nite y Someday.
Julian Casablancas bromeó varias veces con el peso de tocar antes de Justin Bieber, y su bajista Nikolai Fraiture llegó a ironizar con el tema.
«Quiero agradecerles por llenar nuestro sueño de vida de abrir para Justin Bieber», dijo Fraiture, poco antes de tocar What Ever Happened, la tonada sobre el lado b del éxito, con la cual se despidieron.Mientras que, Nine Inche Noize, la colaboración de Nine Inch Nails y el productor alemán Boys Noize, tomó por asalto el escenario Sahara.
Con un dramático juego de luces y un sonido visceral, Trent Reznor, Atticus Ross y Boys Noize bombardearon la escena y pusieron a saltar a sus seguidores con versiones de éxitos como Closer, Heresy, The Warning y Copy of A.
Una de las sorpresas del segundo día de festival estuvo a cargo de Sombr, quien invitó a su set a Billy Corgan, de The Smashing Pumpkins, con quien cantó 1979.
Los nueve escenarios del festival desplegaron una diversidad de géneros con un cartel variopinto en el que se contaron, entre otros, Luísa Sonza, Addison Rae, PinkPantheress, Taemin y David Byrne.
El festival se celebra del 10 al 12 de abril, y regresa con un cartel prácticamente idéntico el siguiente fin de semana.





