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Murió Paul Di’Anno, el primer vocalista de Iron Maiden
El mundo del heavy metal ha perdido a una de sus voces más emblemáticas. Paul Di’Anno, conocido por ser el primer vocalista de la legendaria banda Iron Maiden, falleció el 21 de octubre de 2024, a los 66 años. La noticia fue confirmada por su familia y el sello discográfico Conquest Music, que expresó su dolor en un comunicado oficial.
En la mañana del 21 de octubre, Conquest Music emitió un mensaje en el que se leía: “En nombre de su familia, lamentamos confirmar la muerte de Paul Andrews, conocido profesionalmente como Paul Di’Anno. Paul falleció en su hogar en Salisbury”. Esta noticia ha causado una profunda consternación entre sus fans y colegas músicos, quienes recuerdan su poderosa influencia en el mundo del rock.
Un viaje musical que comenzó en 1977
Paul Di’Anno nació el 17 de mayo de 1958 en Chingford, Inglaterra, aunque tenía ascendencia brasileña. En 1977, se unió a Iron Maiden, tomando el relevo de Dennis Wilcock, el vocalista anterior.
Di’Anno fue el primero en grabar discos con la banda, participando en sus dos primeros álbumes: Iron Maiden (1980) y Killers (1981). Su voz distintiva y su enérgico estilo de presentación fueron fundamentales para dar forma a la identidad de Iron Maiden y establecer las bases del heavy metal en una época en la que el género estaba en plena expansión.
Sin embargo, su carrera no estuvo exenta de altibajos. En medio del éxito, Di’Anno enfrentó serios problemas de adicción al alcohol y las drogas, lo que eventualmente llevó a su expulsión de la banda en 1981. A pesar de esto, su legado musical continuó a través de proyectos como Paul Di’Anno’s Battlezone y Killers, aunque siempre fue recordado como el vocalista original de Iron Maiden.
Un regreso a Colombia y su legado en el escenario
En agosto de 2024, Paul Di’Anno realizó un emotivo regreso a Colombia después de 17 años. Se presentó en Medellín y Bogotá los días 2 y 3 de agosto, compartiendo el escenario con la banda Airforce y el exvocalista de AC/DC, Dave Evans. Este evento fue un hito para sus seguidores, ya que fue su primera actuación en el país desde 2007.
A pesar de las dificultades de salud que lo aquejaban, Di’Anno demostró su compromiso con la música y sus fans. A lo largo de 2023, logró realizar más de 100 shows, aunque tuvo que actuar en silla de ruedas debido a sus problemas físicos. En septiembre de 2024, lanzó su primer álbum retrospectivo titulado The Book of the Beast, que recopilaba lo mejor de su carrera desde su salida de Iron Maiden.
La reacción de Iron Maiden y el legado de Di’Anno
Tras el anuncio de su fallecimiento, Iron Maiden también emitió un comunicado que reflejó la tristeza de la banda. “Todos estamos profundamente entristecidos de saber sobre el fallecimiento de Paul Di’Anno hoy temprano. La contribución de Paul a Iron Maiden fue inmensa y nos ayudó a ponernos en el camino que hemos viajado como banda durante casi cinco décadas”. Este tributo resalta no solo su influencia en la banda, sino también su impacto en la escena del heavy metal en general.
Aunque se desconoce la causa exacta de su muerte, Paul Di’Anno había estado lidiando con múltiples problemas de salud en los últimos años. En una de sus entrevistas recientes, habló sobre una complicada cirugía de rodilla a la que se sometió en Croacia.
“Estoy mejorando muchísimo. El único problema es, y me entristece decirlo, con mi propio país, que aquí el NHS [Servicio Nacional de Salud] es una mierda. Está completamente roto”, comentó en referencia a su experiencia con el sistema de salud británico.
A medida que el mundo del metal se despide de Paul Di’Anno, Iron Maiden está programado para dar un concierto en Bogotá el 24 de noviembre de 2024, en el Estadio El Campín. Será una oportunidad para que los fans celebren el legado de Di’Anno y la música que ayudó a crear.
La influencia de este vocalista perdurará en la historia del rock, recordando siempre su poderoso grito que unió a generaciones de amantes del heavy metal.
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Bad Bunny visibilizó la economía latina en el show de medio tiempo del Super Bowl
El medio tiempo del Super Bowl 2026 no solo marcó un hito musical con Bad Bunny al frente, también dejó una lectura social que llamó la atención, porque el escenario se transformó en una postal viva de la economía latina de «barrio»
Lejos de logotipos corporativos y marcas globales, el show apostó por taquerías, barberías, puestos ambulantes y oficios que forman parte del día a día de millones de personas dentro y fuera de EE. UU.
Durante la presentación aparecieron referencias a vendedores de cocos, tiendas de esquina, barberías, albañiles y locales de compra de oro y plata, donde cada elemento aportó a una narrativa clara sobre la cultura latina y su excepcional mano de obra en la economía de cada país.
Estos micronegocios representan una forma de autoempleo con baja inversión, márgenes ajustados y un fuerte vínculo comunitario. La barbería y la tienda de barrio, por ejemplo, funcionan como espacios de confianza, puntos de encuentro y, en muchos casos, como el primer paso económico de familias migrantes.
La presencia de albañiles destacó el papel de trabajadores esenciales en la construcción de las ciudades, frecuentemente invisibilizados pese a su peso en la economía productiva. En paralelo, los locales de compra de oro y plata aludieron a negocios que suelen funcionar como salvavidas financiero en momentos de crisis.
La taquería Villa’s Tacos, de Los Ángeles, fue otro de los momentos clave, el negocio, fundado por Víctor Villa, hijo de migrantes michoacanos, tuvo apenas unos segundos en pantalla, pero el impacto fue inmediato, y al día siguiente, las filas superaban la hora de espera.
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Vendedora de cocos que apareció junto a Bad Bunny en el Super Bowl es salvadoreña
La breve pero llamativa aparición de una vendedora de cocos junto a Bad Bunny durante el Super Bowl generó una ola de reacciones en redes sociales, luego de que se confirmara que la mujer es de origen salvadoreño.
La información fue compartida por su sobrina a través de un video que publicó en su cuenta de Instagram, donde expresó su emoción y orgullo por la respuesta del público hacia su tía, quien participó en el medio tiempo del Super Bowl de este año.
«Solo quiero darles las gracias por todo el cariño hacia el video de mi titi, nuestra titi, mi tía», expresó la joven identificada en redes como Fabiola Jessica.
Según relató, su tía ya está jubilada y participa en comerciales por diversión, por lo que logró formar parte del proyecto, conocer a Bad Bunny y representar a El Salvador en uno de los eventos televisivos más vistos del mundo.
«Estoy tan orgullosa de ella porque está representando a El Salvador», señaló la sobrina, destacando además la importancia de la representación latina. «La representación latina importa, así que estoy súper orgullosa de ella», añadió.
El video ha sido compartido y comentado, con mensajes de apoyo y orgullo por la participación de la salvadoreña en un escenario de alcance global como el Super Bowl.
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El Super Bowl se tiñe de identidad
Lo que el mundo presenció en el show de medio tiempo del Super Bowl LX no fue solo un concierto de música urbana, fue una puesta en escena cinematográfica diseñada para celebrar la identidad latina. Fiel a su estilo impredecible, Bad Bunny transformó el césped del estadio en un mapa vivo de la historia puertorriqueña y la unidad hispana.
Estos son algunos símbolos que hicieron de este espectáculo un acto cultural lleno de historia.
1. El inicio: La caña de azúcar y el peso de la historia
El show no empezó con pirotecnia, sino con una toma amplia que transportó a la audiencia a los campos de caña de azúcar. Mientras Benito comenzaba los primeros versos de «Tití Me Preguntó», caminaba entre trabajadores que cortaban la caña con machetes.
Este no fue un detalle decorativo. La caña de azúcar fue el motor económico del Caribe, pero también es el símbolo del colonialismo y la esclavitud. Al vestir a los bailarines con ropa blanca y la tradicional pava (el sombrero de paja del campesino o «jíbaro»), Bad Bunny honró a los antepasados que trabajaron estas tierras hasta que se abolió la esclavitud en Puerto Rico en 1873.
2. Un paseo por el barrio
A medida que avanzaba la música, el escenario se convirtió en una calle llena de vida. El cantante pasó por:
El puesto de piraguas (parecida a las minutas salvadoreñas): Un ícono de la nostalgia boricua. El detalle maestro estuvo en las botellas de sirope: cada una llevaba la bandera de países como México, España y Colombia, reforzando el mensaje de hermandad latina que menciona la letra de su canción.
La cotidianidad latina: Se observó a hombres mayores concentrados en una partida de dominó, jóvenes en un puesto de «coco frío» y mujeres en un local de aplicación de uñas, reflejando la estética y los negocios que dan vida a los barrios tradicionales desde San Juan hasta Nueva York, y que también existen en algunos países latinos.
3. El Sapo Concho y El Morro
En las pantallas gigantes apareció un personaje inesperado: Concho, un sapito animado. Se trata del sapo concho, una especie endémica de Puerto Rico en peligro crítico de extinción. Con esto, el artista subrayó la importancia de proteger el hábitat natural de la isla frente al desarrollo desmedido.
Poco después, la escenografía se transformó en una réplica de El Morro (Castillo San Felipe del Morro). Esta fortaleza del siglo XVI, que protege la bahía de San Juan, sirvió de marco para que Lady Gaga se uniera a Bad Bunny para cantar «Baile Inolvidable». La presencia de este monumento nacional subrayó la antigüedad y la fuerza de la cultura puertorriqueña.
4. Toñita y la resistencia en «NuevaYol»
Durante la interpretación de «NuevaYol», ocurrió un momento cargado de significado social. Bad Bunny aceptó un trago de María Antonia “Toñita” Cay.
¿Quién es Toñita? Es la dueña del Caribbean Social Club en Brooklyn, un lugar que ha resistido por más de 50 años la presión de la gentrificación. Al incluirla, Benito envió un mensaje claro: la diáspora latina no olvida sus raíces.
5. Una denuncia colgada de los postes
El tono cambió cuando sonó «El Apagón». Los mismos trabajadores que al inicio cortaban caña, ahora estaban subidos a postes eléctricos. Este es un símbolo potente de la frustración por los constantes cortes de luz en Puerto Rico tras el huracán María. La escena recordó cómo los propios ciudadanos tuvieron que arriesgar sus vidas trepando postes para reconectar a sus comunidades.
6. La Flor de Maga y el boxeo
El simbolismo visual llegó incluso al vestuario. Tanto Lady Gaga como el director de orquesta Giancarlo Guerrero portaron la Flor de Maga, la flor nacional de Puerto Rico.
El show también rindió homenaje al boxeo, el deporte que ha dado gloria a México, Puerto Rico, Argentina, Panamá y Cuba. El cuadrilátero en el escenario representó esa lucha constante y la disciplina que caracteriza al atleta latino.
7. Tradiciones familiares
Uno de los momentos más comentados por su autenticidad fue cuando Bad Bunny despertó a un niño que dormía en dos sillas en medio de la fiesta. Esta es una imagen universal en las celebraciones hispanas: la fiesta dura tanto que los niños terminan acomodados donde pueden mientras los adultos siguen bailando.
Además, en un gesto de inspiración, vimos a una familia viendo por televisión el momento en que Bad Bunny ganó su Grammy. Benito, en el escenario, le entregó el trofeo al niño, cerrando el círculo de que los sueños, por más grandes que parezcan, son alcanzables para los jóvenes de la isla.
8. El Gran Final: La Casita y las banderas
El espectáculo culminó con la aparición de «La Casita», una estructura sencilla de techo plano que representa el hogar típico de Puerto Rico. Desde allí, Bad Bunny nombró uno a uno los países de América Latina mientras las banderas de toda la región ondeaban en el estadio.
Fue un cierre épico que no dejó duda alguna: el Super Bowl LX no fue solo un evento estadounidense, fue, por trece minutos, la capital de toda Latinoamérica.


