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Arnold Schwarzenegger recordó el momento en que le confesó a su esposa que había tenido un hijo con su ama de llaves
Arnold Schwarzenegger llegó a un acuerdo con Netflix para lanzar este junio Arnold, una serie documental donde el roble austríaco hace un repaso por los momentos que marcaron su vida para siempre, tales como sus años en el fisicoculturismo, su participación en Terminator y su carrera política como gobernador de California. Todos estos han sido logros que convirtieron a Schwarzenneger en un personaje único dentro de la industria del entretenimiento. Sin embargo, entre todas estas luces también hubo varias sombras, como el sonado amorío que tuvo con su ama de llaves Mildred Baena.
Fue en 2011 cuando los tabloides se llenaron con la noticia de que Schwarzenegger le había sido infiel a su esposa Maria Shriver. Sin embargo, el amorío se remonta a finales de los años 90. De hecho, la relación extramarital entre Arnold y Mildred dio como resultado un hijo de nombre Joseph en 1997, el cual decidieron esconder por varios años.
Ahora, en el nuevo documental, Arnold comparte cómo fue para Maria enterarse que Joseph era su hijo.

“Maria y yo íbamos a terapia una vez a la semana. En una de las sesiones el consejero dijo: ‘Creo que hoy Maria quiere ser muy específica sobre algo. Quiere saber si tú eres el padre de José’. Pensé que se me había parado el corazón, y entonces dije la verdad. ‘Sí, María, José es mi hijo’. Ella quedó destrozada por eso”.
Schwarzenneger confiesa en el documental que fue muy difícil para él mantener el secreto, sobre todo porque mientras pasaban los años, Joseph se parecía cada vez más a su verdadero padre.
“Tuve una aventura en el 96. Al principio no lo sabía. Cuanto más crecía (Joseph), más claro lo tenía, y entonces me pregunté cómo podía mantenerlo en secreto. ¿Cómo mantenerlo en secreto?” declara Arnold quien también aseguró que hablar de esto ha sido muy difícil ya que “se abren nuevamente las heridas”.

Arnold conoció a Maria durante un partido de tenis en 1977. La pareja contrajo nupcias en 1985 y durante su matrimonio concibieron cuatro hijos: Katherine (33 años), Christina (31 años), Patrick (29 años) y Christopher de 25 años, quien nació poco antes que Joseph. Mildred comenzó a trabajar para la familia Schwarzenneger en 1996 mientras estaba casada con Rogelio Baena. Al principio, tanto Mildred como Arnold creían que Joseph era hijo de Rogelio, pero los genes del roble austríaco hablaron por sí solos.
Mildred se separó de Rogelio y Arnold se encargó tanto de ella como de su hijo, comprándoles una casa en California en el año 2010 y dándoles una vida bastante cómoda. Schwarzenneger aún define esta aventura como “su mayor fracaso”, en el que todos terminaron sufriendo.
“Voy a tener que vivir con ello el resto de mi vida. La gente recordará mis éxitos y también mis fracasos. Éste es un gran fracaso. Tuve fracasos en el pasado en mi carrera, pero esto es un juego de pelota totalmente diferente”.
La relación entre Arnold y su hijo Joseph ha mejorado mucho con los años; el actor ha hecho hincapié en que incluso en el contexto que se dieron las cosas, está muy feliz de que Joseph sea parte de su familia.

“Lo que hice estuvo mal. Pero no quiero hacer sentir a Joseph que no es bienvenido en este mundo, porque es muy bienvenido en este mundo. Lo quiero y se ha convertido en un joven extraordinario”. Sin embargo, varios medios han reportado que mientras la relación entre Arnold y Joseph es muy buena, el resto de los hijos del actor no quieren a su hermanastro.
Arnold y Maria mantienen una relación “muy unida”, y a pesar de los errores, el actor asegura que ambos están muy orgullosos de cómo criaron a sus hijos.
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«Minions y Monstruos» se tomarán Hollywood desatando el caos
Fiestas con elefantes, metrajes en blanco y negro, el nuevo adelanto de «Minions y Monstruos» es cine. La franquicia favorita de muchos regresa con la séptima película de los ya conocidos aliados de Gru, los Minions, quienes buscan la fama en la época dorada de Hollywood en la década de 1920. Esta vez, los secuaces de Gru tendrán la compañía de nada más y nada menos que Monstruos.
Consumidos por el deseo de más fama, los Minios recurrirán a míticas y terroríficas criaturas para brillar como estrellas de cine en la época dorada hollywoodense, pero, cuando la situación se salga de sus manos deberán salvar el mundo de los problemas que provocaron.
Anteriormente, la franquicia ha tenido una relación especial con la historia del séptimo arte, ya que, durante la primera entrega del spin-off «Minions», que fue ambientada a la década de 1960, llevó clásicos de The Rolling Stones, The Doors y Kinks, pero esta vez, aunque se retratan los años 20, el tráiler incluye música actual y moderna con la de Bad Bunny para la banda sonora.
La séptima historia del universo de «Mi Villano Favorito» parte cronológicamente como la primera de la franquicia, y estrenará en las salas de cine el próximo 1 de julio.
Pierre Coffin vuelve para dirigir una película de los Minions, a quienes también les ha dado su voz. Christoph Waltz, ganador de dos premios Óscar, se suma el elenco para interpretar al director Max. Al reparto también se suma Jeff Bridges, Allison Janney, Jesse Eisenberg, Zoey Deutch y Trey Parker.
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LVMH vende la marca de moda Marc Jacobs a WHP Global
Marc Jacobs, adquirido por LVMH en 1997, permanecerá al diseñador estadounidense que le da nombre como director creativo una vez que se finalice la transacción, según los detalles anunciados el jueves.
Se espera que la venta se cierre a finales de año, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias necesarias.
Tras su gran popularidad a principios de los años 2000, Marc Jacobs ha perdido impulso y realizó varios cambios estratégicos para encontrar un modelo de negocio viable.
En paralelo a la venta, el grupo G-III indicó en un comunicado que formará con WHP Global una empresa conjunta, una nueva entidad que será la dueña también de Marc Jacobs.
Según el comunicado de LVMH y WHP Global, el acuerdo permitirá que G-III gestione los negocios de venta directa al consumidor y al por mayor de Marc Jacobs.
WHP Global tiene marcas como rag & bone, G-Star y Vera Wang.
El Wall Street Journal, citando a fuentes cercanas, informó el pasado año que LVMH estaba en conversaciones con varios compradores potenciales para vender Marc Jacobs, en una operación estimada en 1.000 millones de dólares. El anuncio del jueves no precisó ningún montante.
LVMH es el mayor grupo de lujo del mundo y propietario de marcas como Louis Vuitton, Dior, Celine o Moët Hennessy.
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Cinco cosas sobre la película «El ser querido» con Javier Bardem
«El ser querido», de Rodrigo Sorogoyen, con el conocido actor Javier Bardem en el papel de un impulsivo director de cine, es una de las tres películas españolas que compiten por la Palma de Oro en Cannes.
Estas son cinco cosas sobre esta historia protagonizada por Bardem y Victoria Luengo.
Un padre y una hija en un rodaje
La película muestra el reencuentro entre Esteban Martínez, un famoso director que vuelve a España tras triunfar en Estados Unidos, con su hija actriz, a la que no ve desde hace una década. Le propone trabajar en su próxima película, que será rodada en las islas Canarias.
Sorogoyen, que escribió el guión junto a su colaboradora habitual Isabel Peña, explica que la relación de un padre y una hija le permitió hablar de muchos sentimientos.
«Hay un amor, aunque sea una relación tormentosa, dolorosa, ausente a veces, no deja de haber un amor, no deja de haber un deseo, un sentimiento muy fuerte», dice a la AFP.
La idea de ambientar la acción en un rodaje llegó más tarde, cuando ya sabía que iba a trabajar con Bardem y Luengo, dos actores «soñados».
«Hace tiempo que quería contar algo sobre el mundo del cine, me apasiona mucho el mundo en el que vivimos porque pertenezco a él y porque lo conozco de sobra», cuenta el cineasta madrileño.
Masculinidad tóxica
Situar la historia en el sector del cine, un «mundo muy jerarquizado», permitió abordar la masculinidad tóxica que desprende el personaje de Bardem. Su carácter colérico hace trizas la relación con su hija y el ambiente de trabajo.
Aunque en un principio este sentimiento no estaba tan presente, con el tiempo se fue imponiendo en la relación.
«No era para nada el tema que más nos interesaba, pero vivimos en este mundo, sabemos cómo es y creo que la escritura navegó sola hacia ese lugar», recuerda Sorogoyen.
«Ahora que veo la película y pienso en ella, me parece importante, por supuesto, me gusta que hable de eso, me gusta que lo ponga sobre la mesa», añade.
Trabajar con Bardem
Sorogoyen, un director experimentado con numerosos premios Goya a sus espaldas y que presentó en Cannes «As bestas» (2022) fuera de competición, nunca había trabajado con Bardem.
Antes de empezar el rodaje, el cineasta dijo que «estaba muy a la expectativa de cómo iba a ser trabajar con este hombre, esta estrella, este icono», y al final resultó ser «una persona sencillísima, muy trabajadora y muy profesional, a la que le encanta el riesgo».
Para Luengo, trabajar con el actor oscarizado fue «muy bonito».
«Javier es una persona muy accesible, muy de igual a igual, muy generoso en su trabajo y también en la vida. Me sentí muy bien con él y me he sentido muy respetada también por él», explicó la actriz en Cannes.
«Una gran cara»
«El ser querido» es una película con mucho diálogo, pero también con planos largos que escrutan el rostro y las expresiones.
«A Rodrigo le gusta acercarse a las caras», dice bromeando Bardem. «Y aquí hay una gran cara», comenta señalando su propia faz. «Le decía: ‘ten cuidado porque cuando veamos la película [en la gran sala de Cannes], voy a estar así’», comenta tapándose los ojos.
De todas formas, dice el intérprete, Sorogoyen se centra en los rostros porque «sabe que el mejor efecto especial del cine es la emoción humana».
Escena en el restaurante
La cinta empieza con una larga secuencia en un restaurante, donde se reencuentran por primera vez Esteban y su hija. Bardem y Luengo tenían una parte del diálogo escrito pero tuvieron que improvisar el resto.
«Fue una escena rodada en tiempo real, basada en la improvisación, pero con una estructura muy clara de qué se tenía que hablar ya dónde teníamos que dirigir la escena», explica Bardem.
«Había ocho o diez páginas escritas. Teníamos que entrar en ese diálogo, pero cómo entrar y cómo salir dependía de Victoria y de mí», añade.
Luengo admite que en ese primer día de rodaje estaba muy nervioso, «pero después de la primera secuencia que rodamos, que fue improvisada y un salto al vacío muy grande» ya estuvo más tranquila.




