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Robbie Williams preocupa a sus fans con su reciente pérdida de peso
Al cantante Robbie Williams nunca le ha dado miedo publicar en Instagram fotografías que otras celebridades jamás permitirían que vieran la luz. A él le da igual aparecer en ropa interior, desnudo o mostrando los indicios de la calvicie que no ha conseguido frenar ni con los tratamientos más caros; si consigue arrancarle una sonrisa a sus fans, ha merecido la pena.
De cara al lanzamiento de su nuevo documental para Netflix, el antiguo componente de Take That decidió hacerse un bronceado en spray, y por supuesto, su esposa Ayda Field no pudo resistirse a sacarle una foto dentro de la carpa de plástico, con un gorro puesto y una postura bastante indigna.
En esta ocasión, lo que ha llamado la atención de sus seguidores no ha sido su falta de sentido del ridículo, sino su aspecto físico. A lo largo de los años, Robbie ha experimentado muchas subidas y bajadas de peso, relacionadas con su adicción a las drogas y al consumo de comida basura, y él mismo reconoce que ha sufrido todos los trastornos de la alimentación imaginables en un momento u otro de su vida.
Hace unos días, también reveló en una entrevista al periódico The Times que había perdido cerca de diez kilos gracias al consumo de Ozempic. Esta droga es el último método de adelgazamiento milagroso que arrasa en Hollywood, y su consumo con fines no médicos ha llegado a tal punto que hubo problemas de abastecimiento. Esto era especialmente peligroso para las personas que lo necesitan como tratamiento para la diabetes de tipo 2, y causó una gran polémica hace meses.
En el caso de Robbie, no está claro si utiliza Ozempic únicamente para perder peso. «Es como un milagro de Navidad. Y lo necesito, a nivel médico. Me han diagnosticado un caso de odio a mí mismo de tipo 2. Es terriblemente catastrófico para mi salud mental ser más grande», aseguró en su última entrevista. Pero tratándose de Robbie, es difícil saber si habla en serio, en broma, o si hay una parte de verdad en sus declaraciones.
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Los Hermanos Flores conquistan Coachella 2026 y hacen historia por El Salvador
El Salvador volvió a decir presente en la escena internacional con la histórica participación de Los Hermanos Flores en Coachella 2026, uno de los festivales más influyentes del planeta. Su presentación no solo fue un espectáculo musical, sino una muestra de identidad cultural que conquistó a miles de asistentes en el desierto de California.Con más de seis décadas de trayectoria, la dinastía musical de Los Hermanos Flores llevó su cumbia al escenario Outdoor Theatre, el segundo más grande del festival, donde ofrecieron un show de 50 minutos que dejó claro que su repertorio trasciende generaciones. Lejos de un simple recorrido de éxitos, la orquesta estructuró su presentación en cinco bloques de «trencitos», como llaman a sus emblemáticas mezclas de canciones.
Frente a una multitud diversa, donde banderas con el azul y blanco se mezclaban con públicos de distintas nacionalidades, la cumbia salvadoreña encontró su lugar. A pocas horas del concierto de Justin Bieber, la energía latina dominó el ambiente y reflejó el espíritu multicultural que define a Coachella.
El espectáculo arrancó con una introducción audiovisual que repasó la historia de la orquesta, seguida por «Yo viviré», tema con el que se celebraron los 50 años de carrera de Nory Flores. A partir de ahí, clásicos como «Linda muchachita» y «El momento» marcaron el ritmo inicial, antes de elevar la intensidad con «Estás bien buena» y «La cumbia es una hembra».El calor del desierto —superó los 30 grados— no fue impedimento para que el público se entregara por completo. «Cumplí el sueño de ver al grupo con el que crecieron mis padres. Es la primera vez que los veo en vivo y ha sido increíble», comentó Javier, un joven salvadoreño residente en Estados Unidos que viajó hasta Indio para presenciar el concierto.
Tras un saludo dirigido a la comunidad latina e internacional por parte del cantante César Cortez, la orquesta continuó con temas como «Guanaquita», «Sin visa ni pasaporte», «El emigrante latino» y «Arriba El Salvador» que conectaron especialmente con la diáspora. El momento sorpresa llegó con «La enfermera», interpretada por Julio Roberto Hernández, histórico vocalista que regresó al escenario para reencontrarse con el público tras 28 años como parte de la agrupación.
El recorrido musical siguió con otro bloque de clásicos como «La medallita», «El mango», «Salvadoreñas» y «Somos latinos», que convirtió el espacio frente al escenario en una pista de baile improvisada entre saltos, risas y pasos de cumbia.Uno de los momentos más significativos de la presentación llegó cuando Nory Flores tomó el micrófono para enviar un mensaje a los salvadoreños dentro y fuera del país. Destacó la transformación de El Salvador y extendió una invitación a la diáspora a reconectarse con su tierra natal.«Al fin podemos vivir en paz. Los invito a visitar su país y a que disfruten de su belleza», expresó en medio de los aplausos.
El cierre fue tan enérgico como emotivo. Con la interpretación de «La bala», la fiesta alcanzó su punto máximo, lo que consolidó una presentación que combinó historia, identidad y celebración.
Más que un concierto, la participación de Los Hermanos Flores en Coachella 2026 marca un momento simbólico: la cumbia salvadoreña cruza fronteras y se posiciona en uno de los escenarios más importantes del mundo. Un hito que confirma que la música también es una forma de representar a un país.
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Madre emocionada ve a su hijo bailar en Coachella desde un cine al aire libre
Ivania Avendaño junto a más de un centenar de salvadoreños disfrutó de la presentación de Los Hermanos Flores en el escenario Outdoor Theatre de Coachella y que este sábado el Ministerio de Obras Públicas proyectó en el cine al aire libre.
La Bala, Salvadoreña, Mi País, Secretaria, Linda Muchachita y otros éxitos hicieron bailar a los asistentes que desde tempranas horas llegaron al lugar.
Para Avendaño, el concierto histórico de la orquesta salvadoreña tuvo algo especial, pues era el grupo favorito de sus padres e hijos que ya fallecieron.
En su honor bailó y cantó cada éxito del show que duró alrededor de 40 minutos.«Sentí una mezcla de emociones recordando a mis padres, a mis hijos que ya partieron al cielo y gozaban de la música de Los Hermanos Flores así que por eso lo disfruté», comentó la asistente.Sobre su canción favorita contó que es «Mi País», «porque cambiamos, ya somos un país diferente, ya somos un país libre y con paz».
Entre los asistentes también estuvo María Amaya, quien llegó desde Soyapango a ver bailar su hijo, Ronald Villalta, quien acompañaba al grupo musical salvadoreño.«Creo que no tengo palabras correctas, solo sé que me siento más orgullosa también de ver el apoyo que tienen Los Hermanos Flores de todos los hermanos lejanos que están en el extranjero. Yo no esperaba ver así ese ese recibimiento», opinó Amaya, quien también gozó cada canción.
Amaya también se mostró orgullosa por la presentación de su hija y manifestó que desde hoy lo apoyará más en sus proyectos de baile.
«Es un orgullo como mamá. En su momento le aconsejé que ya no bailara que mejor buscara otra forma de ganarse la vida, pero verlo ahora bailando en ese escenario tan importante lo apoyaré más, pues es su fuerte, tengo que apoyarlo», agregó entre lágrimas.
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El sector hostelero de París espera una lluvia de millones con la nueva gira de Céline Dion
Los fans de Céline Dion no son los únicos entusiasmados con la nueva gira de la megaestrella en París: hoteles, restaurantes y tiendas esperan un impulso de varios millones de euros gracias a los asistentes a los conciertos en la capital francesa.
La cantante canadiense de 58 años anunció en marzo que volvía a los escenarios con 16 conciertos tras una larga pausa motivada por una rara enfermedad, que rompió con su actuación desde la Torre Eiffel durante la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París-2024.
La Torre Eiffel se iluminó en marzo para homenajear el regreso de la cantante –que interpreta temas tanto en francés como en inglés– y, con la ciudad cubierta de vallas publicitarias y carteles, los comercios parisinos esperan que la gira sea una importante máquina de hacer dinero.
Su gira prevista en septiembre y octubre podría aportar entre 300 y 500 millones de euros adicionales ($351 a $585 millones) a la ciudad, afirmó a AFP Alexandra Dublanche, presidenta de Choose Paris Region, la organización que promueve el área metropolitana de París.
Esta cifra incluye la venta de entradas, las reservas de hotel y restaurantes, el gasto en comercios y más, explicó Dublanche, añadiendo que los visitantes internacionales tienden a gastar más que los viajeros nacionales.
Cuando Taylor Swift ofreció cuatro conciertos en París en 2024, la ciudad registró un impacto económico de unos 150 a 180 millones de euros, agregó.
Las últimas entradas para los conciertos de Dion, que lucha contra el síndrome de la persona rígida, salieron a la venta el viernes y se espera que asistan alrededor de medio millón de fans, un tercio de ellos procedentes del extranjero, según Dublanche.
Los beneficios económicos podrían alcanzar incluso los 1,200 millones de euros si se tienen en cuenta los transportes, así como todos los gastos y la logística asociados al equipo de apoyo de Dion y a los fans, según el analista de la consultora MKG Vanguelis Panayotis.
«Los grandes eventos musicales impulsan los viajes», aseguró Vanessa Heydorff, directora general para Francia de Booking.com. Este sitio de reservas de hoteles registró un aumento del 49% de las búsquedas en París alrededor de las fechas de los conciertos de Dion.
Arthur Lemoine, director ejecutivo de los grandes almacenes de lujo Galeries Lafayette, dijo que vieron un aumento de clientes durante los conciertos de Taylor Swift y espera un movimiento similar cuando Dion esté en la ciudad.





