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Nueva evidencia indica que la obesidad y la hipertensión pueden ser una causa directa de la demencia
La tasa de obesidad se triplicó en las últimas cuatro décadas a nivel mundial, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y es hoy una de las mayores preocupaciones de la salud pública.
Ahora, científicos de Dinamarca y el Reino Unido presentaron pruebas que sugieren que la obesidad y la presión arterial alta pueden ser causas del desarrollo de la demencia, el trastorno mental que puede implicar un deterioro progresivo de la memoria, el pensamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas.
El estudio fue publicado hoy en la revista The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism. Los investigadores señalaron que mantener un peso óptimo y la presión arterial bajo control podría ayudar a evitar el deterioro cognitivo.
“Encontramos que el índice de masa corporal elevado y la presión arterial alta son causas directas de demencia”, dijo Ruth Frikke-Schmidt, profesora y médica jefe del Hospital Universitario de Copenhague – Rigshospitalet y de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca.
Así, la salud física y la salud mental resultan estar mucho más conectadas de lo que se pensaba.
En la investigación, también participaron científicos de la Universidad de Bristol, en Reino Unido. Contaron con el financiamiento del Fondo Independiente de Investigación de Dinamarca, la Fundación Lundbeck, la Región Capital de Dinamarca, Hjerteforeningen y Sygeforsikringen Danmark.
La obesidad es una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Se define por un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30, según OMS. Sin embargo, el uso del IMC como único criterio para definir la obesidad ha sido cuestionado porque no distingue entre masa muscular y grasa ni considera la distribución de la grasa en el cuerpo. Por eso, algunos expertos proponen complementar el IMC con otras mediciones para evaluar el riesgo real para la salud.
El objetivo de los investigadores del Reino Unido y Dinamarca fue averiguar si la obesidad y la hipertensión no solo acompañan a la demencia, sino que la provocan.
El equipo analizó datos de miles de personas de Dinamarca y Reino Unido. Utilizó una técnica llamada aleatorización mendeliana, que emplea información genética para simular un experimento natural y eliminar confusiones externas.
Esta metodología compara a quienes tienen variantes genéticas ligadas a la obesidad con quienes no las tienen. Así se puede detectar el efecto real del exceso de peso sobre la salud mental.
El análisis demostró que el riesgo de demencia aumenta con el IMC mayor y se intensifica cuando existe hipertensión.
Frikke-Schmidt comentó: “Recientemente se han probado medicamentos para bajar de peso con el objetivo de detener el deterioro cognitivo en las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer, pero no se observó ningún efecto beneficioso”.
Una cuestión abierta que queda por probar es si la medicación para bajar de peso, iniciada antes de la aparición de síntomas cognitivos, podría ser protectora contra la demencia.
“Nuestros datos actuales sugerirían que las intervenciones tempranas para bajar de peso podrían prevenir la demencia, especialmente la demencia de tipo vascular”, estimó.
En diálogo con Infobae, el doctor Ricardo Allegri, médico neurólogo, jefe del Servicio de Neurología Cognitiva, Neuropsicología y Neuropsiquiatría de Fleni e investigador en neurociencias del Conicet, señaló: “Hasta ahora, la obesidad se reconocía como un importante factor de riesgo para la demencia, pero la evidencia previa no la definía como una causa directa”.
Estudios anteriores habían sugerido una relación clara entre obesidad y mayor riesgo de demencia, aunque consideraban que el vínculo era complejo y dependía de varios factores intermedios.
“Aún se necesita más investigación para confirmar una relación causal directa”, consideró Allegri.
“Recientemente se planteó que los pacientes obesos en tratamiento con medicamentos GLP-1 podían desarrollar menos demencia. Pero otro estudio encontró que ese tipo de fármaco no frenan el deterioro cognitivo”, dijo.
En cuanto a la prevención de la demencia, “implementar campañas de salud pública enfocadas en los factores de riesgo es una de las acciones más económicas y efectivas a largo plazo. El estudio publicado en la revista The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism lo reafirma”, subrayó Allegri.
Nacionales
El Salvador consolida el diálogo y cooperación con aliado estratégico en materia humanitaria
El Vicepresidente de la República, Félix Ulloa se reunió con la Presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric, en la sede del organismo en Ginebra, Suiza, con el propósito de fortalecer la colaboración y el diálogo.
Durante este espacio, el Vicepresidente Ulloa conversó sobre el Plan Cero Ocio, una de las apuestas más importantes del Gobierno del Presidente Nayib Bukele para transformar por completo el sistema penitenciario salvadoreño. Este modelo busca que las personas privadas de libertad trabajen, se formen y aporten a la sociedad; eliminando las acciones que convertían las cárceles en universidades del crimen y el Ocio carcelario.
Reiteró la disposición de El Salvador de continuar trabajando de manera cercana con el Comité Internacional de la Cruz Roja, promoviendo una cooperación basada en el respeto, el diálogo permanente y el acompañamiento a las prioridades nacionales. De la misma forma, agradeció el apoyo brindado por la CICR en diferentes áreas, así como las sugerencias recibidas tras las visitas realizadas por la organización en el país.
Por su parte, la Presidenta Spoljaric reconoció la cooperación voluntaria que El Salvador ha mantenido de manera constante, destacando que esta relación basada en la confianza puede servir como ejemplo para otros países. Además, señaló que toda acción orientada a mejorar las condiciones en los centros de detención representa un avance significativo.
Con este acercamiento, el Gobierno salvadoreño refuerza alianzas con aliados confiables para impulsar iniciativas orientadas al fortalecimiento del sistema penitenciario y la atención de estándares humanitarios.
Internacionales
Ola de calor en Bélgica deja 1,747 fallecidos
La intensa ola de calor que afectó a Europa a finales de junio provocó 1,747 fallecimientos en Bélgica, lo que representa el mayor exceso de mortalidad registrado durante un episodio de canícula en ese país desde que comenzaron los registros en el año 2000, informaron este jueves las autoridades sanitarias.
Un balance provisional divulgado la semana pasada había contabilizado 1,222 fallecidos durante el episodio de calor extremo, que se prolongó del 18 al 29 de junio.
Desde el 18 de junio, Bélgica registró diez días consecutivos de altas temperaturas, con máximas cercanas a los 30 °C y tres jornadas en las que los termómetros superaron los 35 °C. El 26 de junio se alcanzó un récord de 35.5 °C.
En un comunicado difundido este jueves, el instituto nacional de salud pública Sciensano informó que entre el 18 de junio y el 1 de julio «se registraron 1,747 muertes adicionales respecto al número esperado, lo que representa un exceso de mortalidad del 47.8 %».
La ola de calor, que afectó a cientos de millones de personas en distintos países europeos, fue calificada como «histórica» por varios expertos.
Sciensano explicó que «el carácter excepcionalmente mortífero de esta ola de calor se explica por la combinación de los tres principales factores que influyen en la salud: la duración del episodio, la intensidad de las temperaturas y las concentraciones de ozono». Asimismo, indicó que en cada uno de estos factores el fenómeno alcanzó niveles particularmente elevados.
Las autoridades también advirtieron que se espera una nueva ola de calor en Bélgica durante los próximos días, con temperaturas máximas que podrían superar los 30 °C durante cinco días consecutivos a partir del sábado.
Internacionales
Brote de ébola en República Democrática del Congo deja 600 fallecidos, según la OMS
El brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha causado 600 fallecidos, de acuerdo con el más reciente balance publicado este jueves por la Organización Mundial de la Salud (OMS), basado en datos proporcionados por las autoridades sanitarias congoleñas.
Según el informe de situación, fechado el 7 de julio, desde el inicio del actual brote también se han confirmado 1,759 casos de la enfermedad en el país.
La OMS recordó que el ébola se transmite por contacto con fluidos corporales y provoca una fiebre hemorrágica. En los últimos 50 años, esta enfermedad ha causado más de 15,000 muertes en África.
Asimismo, señaló que la epidemia más mortífera registrada en la República Democrática del Congo dejó cerca de 2,300 fallecidos entre los 3,500 casos detectados entre 2018 y 2020.
Mientras tanto, en Uganda el balance permanece en dos fallecidos y 20 casos confirmados.
La representante de la OMS en la República Democrática del Congo, Anne Ancia, afirmó esta semana, mediante una videoconferencia, que la epidemia continúa expandiéndose y que su verdadera magnitud aún no ha sido determinada por completo.
«A pesar de los avances alentadores, seguimos enfrentando importantes desafíos. Los centros de tratamiento actuales funcionan aproximadamente al 90 % de su capacidad, lo que ejerce una presión considerable sobre la respuesta sanitaria», expresó.
El principal foco del brote se encuentra en Ituri, una provincia del noreste de la República Democrática del Congo, fronteriza con Sudán del Sur y Uganda. La OMS indicó que la magnitud real de la crisis sigue siendo difícil de evaluar y que esta podría prolongarse durante varios meses.
El virus también está presente en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, donde las capitales provinciales y amplias zonas del territorio permanecen bajo el control del grupo armado antigubernamental M23.
Anne Ancia explicó que los desplazamientos de población, la persistente inseguridad y la fragilidad del sistema sanitario continúan dificultando los esfuerzos para controlar la epidemia. Además, señaló que las necesidades humanitarias siguen siendo importantes, especialmente en materia de protección de la población civil y acceso a alimentos y servicios esenciales de salud.
La decimoséptima epidemia de ébola en la República Democrática del Congo, declarada oficialmente el 15 de mayo, es causada por la variante Bundibugyo, para la cual no existe vacuna ni tratamiento.
No obstante, la OMS informó que el pasado 2 de julio inició un ensayo clínico de dos tratamientos dirigidos contra esta rara variante y autorizó el uso de emergencia del primer test de diagnóstico molecular para detectar este virus.






