Internacionales
Daniel Ortega desterró a quince sacerdotes y entre ellos al obispo Rolando Álvarez
El gobierno de Daniel Ortega desterró a más sacerdotes y religiosos como parte de la campaña contra de la iglesia católica. En esta oportunidad mandó al exilio a quince religiosos, entre ellos al obispo Rolando Álvarez. Todos presos políticos de la dictadura sandinista que purgaban penas o estaban acusados de “traición a la patria”.
La Prensa nicaragüense destaca que los dos obispos y trece curas, partieron este sábado en un vuelo hacia Caracas y de allí en otro hacia Roma, con destino al Vaticano.
Entre los excarcelados también está el obispo Isidoro Mora y otros trece sacerdotes detenidos en diciembre, según el sacerdote Uriel Vallejos, la activista humanitaria Haydée Castillo y medios de prensa, todos en el exilio.
“Los Ortega-Murillo, quiere dejar sin sacerdotes a Nicaragua. Otro avión lleno de pastores del pueblo al exilio”, denunció Vallejos
Monseñor Álvarez, obispo de la diócesis de Matagalpa y administrador apostólico de la diócesis de Estelí, ambas en el norte de Nicaragua, llevaba 500 días preso del régimen. Fue condenado por la dictadura de Daniel Ortega en febrero de 2023 a 26 años y 4 meses de prisión por delitos considerados traición a la patria.
El religioso tuvo un papel destacado en la mediación que ejerció la Conferencia Episcopal de Nicaragua durante el fallido proceso de diálogo tras las masivas protestas ocurridas en abril de 2018. Posteriormente, en agosto de 2022, fue arrestado por la Policía Nacional, que lo envió a su casa, acusado de “conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional y propagación de noticias falsas”.
El 9 de febrero de 2023 fue enviado al Sistema Penitenciario Nacional, la prisión de máxima seguridad de Nicaragua conocida como “La Modelo”, tras negarse a subir a un avión que lo iba a llevar, junto con otros 222 excarcelados políticos nicaragüenses, a Estados Unidos. La negativa del obispo provocó la indignación de Ortega, que lo calificó de “soberbio”, “desquiciado” y “energúmeno”.
Un día después fue sentenciado a más de 26 años de prisión, despojado de su nacionalidad, y suspendidos sus derechos ciudadanos de por vida.
Las relaciones del régimen de Ortega y la Iglesia católica viven momentos de gran tensión, marcadas por la expulsión y encarcelamiento de sacerdotes, la prohibición de actividades religiosas, y la suspensión de sus relaciones diplomáticas.
Ortega ha calificado como una “mafia” a la Iglesia. En tanto, el papa Francisco tachó en diálogo con Infobae como una “dictadura grosera” la del sandinista.
“Con mucho respeto, no me queda otra que pensar en un desequilibrio de la persona que dirige (Ortega). Ahí tenemos un obispo preso, un hombre muy serio, muy capaz. Quiso dar su testimonio y no aceptó el exilio”, aseveró Francisco al portal Infobae en una entrevista del 10 de marzo pasado.
La excarcelación de los religiosos ocurre 14 días después de que el papa Francisco, tras el rezo del primer Ángelus del año, expresara su “preocupación” por la detención de sacerdotes católicos en Nicaragua, y pidiera que “se busque siempre el camino del diálogo” para superar los problemas.
También casi tres semanas después de que Estados Unidos exigiera a Ortega, que liberara “inmediatamente” a Álvarez, y nueve días después que la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (Oacnudh) para América Central demandara al régimen del Ortega informar sobre el paradero del obispo Isidoro Mora, quien que se encontraba detenido desde el pasado 20 de diciembre en medio de una ola de arrestos de religiosos católicos.
El 18 de octubre la dictadura nicaragüense excarceló a 12 sacerdotes y los envió al Vaticano tras un acuerdo con la Santa Sede, aunque entre estos no estaba el obispo Álvarez, que se resistía a abandonar el país. Antes, el 9 de febrero de 2023, las autoridades excarcelaron a otros 8 sacerdotes y los enviaron a Estados Unidos, como parte de 222 excarcelados políticos nicaragüenses.
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Mecánico es asesinado dentro de un taller en La Ceiba, Honduras
La ola de violencia en Honduras continúa dejando víctimas en diferentes hechos criminales registrados en el territorio nacional.
Las autoridades hondureñas reportaron este lunes el asesinato de un mecánico dentro de un taller de reparación de vehículos en la ciudad de La Ceiba, Atlántida.
El crimen ocurrió en el sector de Las Delicias del Norte, a orillas de la carretera CA-13, en la salida que conduce hacia el municipio de Tela.
De acuerdo con las autoridades, la víctima fue identificada preliminarmente como Pedro Lobo, quien falleció en el lugar del ataque.
Según la información proporcionada, varios individuos que se movilizaban en una motocicleta llegaron hasta el taller donde se encontraba Lobo. Los sujetos habrían ingresado al establecimiento y disparado en reiteradas ocasiones contra el joven, provocándole heridas que le causaron la muerte.
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Hombre que sobrevivió al terremoto en Colombia murió al intentar salvar vidas
En medio de la tragedia provocada por el terremoto que sacudió Colombia la semana pasada, la historia de Luis Salguero, cariñosamente conocido como “Lucho”, se convirtió en un símbolo de valentía y solidaridad.
Lucho logró ponerse a salvo tras el fuerte movimiento telúrico registrado en la zona de Quibdó. Sin embargo, lejos de permanecer resguardado, decidió sumarse voluntariamente a las labores de rescate para ayudar a las personas que habían quedado atrapadas entre los escombros.
Durante las labores de emergencia, logró ingresar a una estructura colapsada y rescatar con vida a una primera víctima. En lugar de detenerse y ponerse a salvo, regresó nuevamente al lugar para intentar rescatar a una segunda persona.
Fue durante este segundo ingreso cuando una réplica provocó el desprendimiento de parte de la estructura. Un fragmento cedió y Lucho quedó atrapado entre los escombros, perdiendo la vida en el lugar.
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Sismo de magnitud 4.0 sacude Venezuela durante la madrugada de este martes
Los venezolanos aún no han terminado de recuperarse del impacto de los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio, que dejaron miles de personas fallecidas y daños en la infraestructura del país sudamericano. En este contexto, un nuevo sismo de magnitud 4.0 volvió a sacudir Venezuela durante la madrugada de este martes.
De acuerdo con información de las autoridades venezolanas, el movimiento telúrico se registró a las 3:07 a. m., con epicentro localizado a 10 kilómetros al noroeste de La Guaira y una profundidad de 10 kilómetros.
El sismo también fue percibido en Caracas, donde habitantes reportaron haberse despertado debido al movimiento y haber recibido alertas sísmicas en sus teléfonos.
Hasta el momento, no se reportan personas afectadas ni daños materiales relacionados con este nuevo sismo.








