Dos costarricenses culpan al gerente de su empresa por mal manejo de dinero; sin embargo, ellos también enfrentaran audiencia por el delito de estafa

El Juzgado 7° de Instrucción de San Salvador,  instaló la audiencia preliminar contra Jack Liberman y Gary Liberman acusados por el delito de estafa agravada en perjuicio de una sociedad anónima. El juez Miguel Angel García  escuchó este día las intervenciones de las partes y programó la resolución para el 23 de noviembre.

Según el fiscal del caso los acusados, en su calidad de propietarios  de la empresa de capital costarricense,  Modern Plastics,    presuntamente ordenaron al  Gerente General de su empresa en El Salvador,  falsificar unos quedan para cobrar servicios  prestados  a la sociedad ofendida  por un monto de 274 mil dólares,   el periodo  del 27 de enero de 2013 a febrero de 2014.

Señaló que los procesados al enterarse que los estaban  acusando como costarricenses  interpusieron  una denuncia en contra de su ex empleado y  así presuntamente  tapar el ilícito , por lo que fue acusado el pasado mes de octubre en el 9° de Paz,  por el delito  administración fraudulenta y donde las víctimas son los procesados.

La fiscalía manifestó que cuentan con  un testigo criteriado quien manifiesta en su declaración  que él alteró los quedan  por órdenes de su superior, es decir  Jack Liberman,  con el objetivo de hacer volumen de cobros  y quedarse con el dinero.

Por su parte el grupo de defensores de los empresarios señalaron al testigo criteriado  como el responsable de desorden  administrativo y del mal uso del dinero  y manifestaron que cuentan con documentación extendida por  dos bancos corroborando que el gerente  libró  varios cheques a la empresa  Coanza en Costa Rica,  que no tiene ninguna  relación con sus clientes.

Aceptan que el dinero ingresó a la sociedad de sus clientes, pero  que después fue retirado por el testigo criteriado de la cuenta de  empresa Modern Plastic  aseguran que dicha investigación debe ser enfocado en este testigo porque él es quien falsificó la documentación,  y se la presentó a la sociedad ofendida y asi retiró el dinero, aseguran.

Por su parte la querella en sus alegatos señaló  que nunca dijeron que los procesados  se beneficiaron de manera personal con el dinero de su cliente, “ellos culpan a su gerente general del mal manejo  del dinero, pero esto  no los excluye  de su responsabilidad”.