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VIDEO | Hombre a toda velocidad cae de su motocicleta; una rastra iba detrás y esto sucedió
Un hombre se cayó de su motocicleta en una de las carreteras de Moscú y estuvo cerca de ser arrollado por un camión, pero el conductor del vehículo de carga pesada pudo frenar a tiempo.
En las imágenes divulgadas en las redes sociales, se capta el momento que el motociclista perdió el control y rodó por la carretera adelante del camión, y después se levantó y corrió hacia la orilla de la autopista, ya que sufrió heridas en las piernas y los brazos, pero su cabeza se salvó de los golpes gracias al casco de seguridad.
El video ha desatado un intenso debate en la esfera en las plataformas virtuales acerca de la importancia del equipo de protección de vehículos de dos ruedas, sobre respetar las normas de tránsito, para poder evitar situaciones potencialmente mortales como la que se ha presenciado.
De inmediato varios internautas comentaron sobre este hecho ocurrido, en una reconocida carretera de Moscú Rusia.
“Por supuesto que era evitable, solo tenia que haber considerado que en una moto, todas las leyes de la física están en tu contra y que usar una moto sin que nada te pase, implica ser plenamente cociente de que se requiere no solo habilidad sino por sobre todo, total atención, precaución y pe-evision cocas que cuando uno es joven e inmortal suele no considerar”, dijeron.
Mientras que otro comentó: “Bajo que norma de tránsito ese motociclista rebasa así a otros vehículos? va en medio de dos vehículos en ningún carril sino en medio de los dos, sin embargo es obligación que el resto de los conductores prácticamente tienen que protegerlos de las bestialidades que hacen”.
“Se cayó de la moto porque hay agua en el piso, caída del puente … solo imprevisto inevitable”, mencionó otro en los comentarios.
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México y Estados Unidos inauguran planta de moscas contra gusano barrenador
México y Estados Unidos inauguraron este sábado, en el sureño estado mexicano de Chiapas, una planta destinada a producir 100 millones de moscas estériles por semana como parte de la estrategia para combatir la plaga del gusano barrenador que afecta al ganado.
La fábrica fue inaugurada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins. El proyecto representa una inversión binacional de 61 millones de dólares y fue construido en menos de un año.
Durante el acto, la mandataria mexicana destacó que la iniciativa demuestra que, ante los desafíos, es necesario sumar capacidades y construir soluciones comunes.
«Nuestra relación con los Estados Unidos debe seguir construyéndose sobre principios muy claros: el respeto mutuo, el diálogo, la cooperación y el reconocimiento de la soberanía de cada nación», afirmó Sheinbaum.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, anunció que Washington aportará 83,8 millones de dólares adicionales para fortalecer esta planta.
El complejo iniciará su producción de manera gradual con 10 millones de moscas por semana, las cuales se sumarán a las que actualmente proporciona una planta ubicada en Panamá.
De acuerdo con el proyecto, las moscas estériles funcionan como un «escudo biológico», ya que al ser liberadas se aparean con moscas silvestres sin producir descendencia, lo que permite interrumpir el ciclo de reproducción de la plaga.
El primer caso de gusano barrenador fue detectado en noviembre de 2024 en Chiapas. Posteriormente, este año, Estados Unidos confirmó la presencia de la plaga, que se alimenta del ganado, dentro de su territorio.
Desde mayo de 2025, Washington ha impuesto restricciones y bloqueos a las importaciones de ganado mexicano, medidas que han sido criticadas por la presidenta Sheinbaum.
Estados Unidos había erradicado el gusano barrenador en 1996, aunque la plaga registró un repunte en 2017 en Florida. Actualmente, el país mantiene la prohibición a las importaciones de ganado procedente de México.
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Fallecimientos por ébola en RDC superan los 300 y endurecen medidas de control
El número de fallecidos por el actual brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) superó las 300 personas, mientras el país endurece las medidas de control para contener la propagación de la enfermedad, según la información más reciente divulgada por el Gobierno.
El Ministerio de Comunicaciones y Medios informó que se han confirmado 1,155 casos de ébola, incluidos 304 fallecimientos. Además, 138 pacientes se han recuperado y otros 326 permanecen aislados o hospitalizados.
Entre los casos confirmados figura un médico francés que participó en las labores de respuesta en la provincia de Ituri, considerada el epicentro del brote. El ministerio informó, a través de un mensaje publicado en X, que las autoridades sanitarias de ambos países mantienen un seguimiento cercano de la situación.
Como parte de las medidas para frenar la propagación del virus, la República Democrática del Congo implementó reglas de viaje más estrictas para las personas que regresan de las zonas afectadas por el ébola.
De acuerdo con un decreto firmado el miércoles por el ministro de Salud, Roger Kamba, los trabajadores sanitarios, personal de laboratorio y equipos de respuesta que regresen de las áreas afectadas deberán cumplir un monitoreo sanitario activo durante 21 días. Durante ese período tendrán prohibido realizar viajes nacionales e internacionales.
Asimismo, todas las personas que hayan permanecido en una provincia afectada por el brote solo podrán viajar al extranjero después de permanecer 21 días fuera de la zona afectada. Además, los pasajeros internacionales deberán completar un formulario de declaración de salud emitido por las autoridades sanitarias fronterizas, mientras que las aerolíneas serán responsables de verificar el cumplimiento de este requisito.
El brote, declarado a mediados de mayo, es causado por la cepa Bundibugyo del virus del ébola, para la cual actualmente no existen vacunas autorizadas ni tratamientos específicos.
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Más de 50,000 desaparecidos tras terremotos en Venezuela, afirma la ONU
Más de 50,000 personas permanecen desaparecidas tras los potentes terremotos que sacudieron Venezuela, informó a la AFP el jefe de ayuda humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Tom Fletcher, quien advirtió que el número de fallecidos «aumentará considerablemente».
«Se trata de una operación de rescate extremadamente compleja. Hay más de 50,000 personas desaparecidas y más de 500 han fallecido; por lo tanto, rebuscar entre los escombros es una tarea colosal», declaró Fletcher en una entrevista concedida a la AFP en Ginebra.
El funcionario, quien también se desempeña como secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, explicó que las labores de rescate enfrentan dificultades adicionales debido a la amenaza de réplicas.
«También existe la amenaza de réplicas, por lo que los equipos de rescate trabajan en condiciones de una complejidad increíble», afirmó.
El último balance difundido por las autoridades venezolanas reporta al menos 589 personas fallecidas. Sin embargo, los daños observados por periodistas de la AFP en las zonas afectadas hacen prever que el número de víctimas mortales podría ser mayor.
Fletcher reiteró que unas 50,000 personas continúan desaparecidas y señaló que el principal objetivo de los equipos de emergencia es localizar al mayor número posible de sobrevivientes.
«Nuestra misión es encontrar al mayor número posible de ellas y mantener el número de fallecidos lo más bajo posible, pero es evidente que la cifra aumentará considerablemente», reconoció.
La ONU anunció este viernes el despliegue de equipos de rescate procedentes de al menos 17 países para reforzar la búsqueda de sobrevivientes.
Actualmente, la operación cuenta con 35 equipos desplegados sobre el terreno, integrados por más de 1,600 rescatistas urbanos calificados y más de 100 perros de rescate.
Además, Fletcher informó que también se utilizan drones para acceder a edificios inaccesibles y localizar sobrevivientes, como parte de una operación de rescate a gran escala.
Como referencia, terremotos de magnitud similar dejaron más de 200,000 muertos en Haití en enero de 2010, 73,000 en Cachemira en octubre de 2005 y cerca de 53,500 en la frontera entre Turquía y Siria en febrero de 2023.




