Internacionales
Un niño pide disculpas a un árbitro por la actitud de su padre en la grada
¿Ha visto usted a un jugador pedir un abrazo a un árbitro y pedir disculpas por el comportamiento de su padre en las gradas? Ocurrió en un partido en Portugal el pasado 20 de enero, en un contexto en el que el arbitraje vive un momento difícil.
Ese día el Moura AC y el Despertar SC, dos equipos de la región de Beja, en el sur de Portugal, enfrentan a sus formaciones para menores de diez años, cuando el árbitro Edgar Ramos decide interrumpir el duelo al cuarto de hora de juego.
La causa, el comportamiento muy agresivo del padre de uno de los jugadores del Despertar en las gradas.
«Este hombre estaba amenazando y perturbando el partido, frente a esta situación y como no había presencia policial, decidí pararlo», señaló este viernes Ramos en las columnas del diario deportivo A Bola.
Fue entonces cuando el hijo de este ruidoso hincha, Martim Venancio, se dirigió hacia el árbitro y le pidió si le podía dar un abrazo.
«Le dije enseguida que sí y él me respondió ‘señor árbitro, le pido disculpas por el mal comportamiento de mi padre'», se lee en el informe de Ramos, accesible en la página de internet de la Asociación de Fútbol de Beja.
Para recompensar el gesto del niño, el árbitro decidió atribuirle una tarjeta blanca, herramienza lanzada por la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) en 2017, para promover el ‘fair play’ en todas las categorías hasta los 14 años.
Árbitro desde hace 20 años, Edgar Ramos no olvidará «jamás» el comportamiento del futbolista. «Me aporta la motivación para seguir ejerciendo esta función», añadió.
Después de una ovación del público al niño, el partido pudo seguir. El padre continuó siguiendo el partido en una esquina de la grada, avergonzado por lo que había ocurrido.

Internacionales
Aumentan a 9,478 los casos de sarampión en México
Autoridades sanitarias de México informaron hoy que el país acumula 9.478 casos confirmados de sarampión y 29 defunciones asociadas a la enfermedad, en un contexto de vigilancia epidemiológica reforzada ante el incremento de contagios en distintas regiones del territorio nacional.
En un comunicado, la Secretaría de Salud indicó que el grupo de edad con el mayor número de casos es de uno a cuatro años con 1,391 casos, seguido del grupo de cinco a nueve años con 1,158 casos y el de 25 a 29 años con 1,053 casos.
De acuerdo con la fuente, la tasa de incidencia más elevada se presenta en menores de un año con 52,68 casos por cada 100.000 habitantes, seguido del grupo de uno a cuatro años y cinco a nueve años con tasas de 116,23 y 10,94, respectivamente.
Con respecto a los decesos, se han confirmado 29 acumulados, distribuidos en siete entidades federativas, a saber, los estados de Chihuahua (21), Jalisco (2), Sonora (1), Durango (1), Michoacán (1), Tlaxcala (1) y Chiapas (1), así como la capital, Ciudad de México (1).
En esta misma semana, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que se ampliará la disponibilidad de puntos de vacunación en la nación, debido a la alta afluencia registrada en distintos módulos. Sheinbaum confió en que se controlará el brote, como ocurre en Chihuahua, donde hace un año se registró el primer caso.
«Estamos seguros de que podemos hacerlo en todos lados; nada más se requiere coordinación y pedir calma a la gente. Casi todos los niños están vacunados, para no generar una idea de que estamos ante una terrible causa», dijo la mandataria a periodistas.
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa que afecta, sobre todo, a los niños y se transmite por gotículas procedentes de la nariz, boca y faringe de las personas infectadas.
No hay tratamiento específico para el sarampión, y la mayoría de los pacientes se recuperan en dos o tres semanas. Sin embargo, el sarampión puede causar complicaciones graves, tales como ceguera, encefalitis, diarrea intensa, infecciones del oído y neumonía, en particular en niños con desnutrición y pacientes inmunodeprimidos.
Internacionales
Terremoto de magnitud 6,4 sacude Vanuatu en el Pacífico
Un terremoto de magnitud 6,4 sacudió la costa de Vanuatu este sábado, sin que se reportaran daños o víctimas en ese país insular del Pacífico, informaron las autoridades.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que el epicentro se ubicó unos 50 kilómetros al oeste de la localidad de Port Olry, en la isla de Espiritu Santo.
Se descartó el riesgo de tsunami por el sismo, que sacudió Vanuatu poco antes de la 13H30 locales (02H30 GMT), precisó el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico.
Angelic Frank, empleada de un complejo turístico frente al mar en Port Olry, dijo a la AFP que el terremoto fue muy fuerte y pareció durar alrededor de un minuto.
Los terremotos son frecuentes en Vanuatu, un archipiélago de baja altitud con 320.000 habitantes que se extiende a lo largo del Anillo de Fuego, un arco de intensa actividad tectónica que se extiende por el sudeste asiático y la cuenca del Pacífico.
Internacionales
Un tercio de los casos de tuberculosis de Ecuador están en las cárceles
Casi un tercio de los casos de tuberculosis reportados en Ecuador en 2025 se registraron en las hacinadas y violentas cárceles del país, informó el viernes el ministerio de Salud.
La tuberculosis es una enfermedad con una alta tasa de prevalecimiento en las prisiones, principalmente debido a su fácil contagio, a la superpoblación y a la falta de servicios sanitarios.
En el «contexto penitenciario tenemos entre diez y 100 veces más alta la transmisión» de la enfermedad ya que esta se contagia por vía aérea, explicó en una rueda de prensa Andrés Carrazco, subsecretario de Vigilancia, Prevención y Control de la cartera.
En 2025, la nación reportó 9,142 casos de tuberculosis en todo el país.
«Transparentando los datos, tenemos 2,649 casos a nivel de los CPL (Centros de Privación de Libertad)», expresó Carrazco.
Representan un 29 % del total de casos. El año pasado murieron 609 reclusos en las prisiones del país por la tuberculosis.
La enfermedad ha afectado principalmente a la Penitenciaría del Litoral del puerto de Guayaquil (suroeste), la ciudad más violenta del país a causa de la disputa por el poder entre bandas del narco con nexos con cárteles internacionales.
Según un reciente informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al menos 663 presos han muerto en «hechos violentos» al interior de las cárceles ecuatorianas desde 2020.
Las masacres son frecuentes en las penitenciarías de Ecuador, que en los últimos años se han convertido en centros de operaciones y enfrentamientos entre grupos narcotraficantes.


