Internacionales
Un niño pide disculpas a un árbitro por la actitud de su padre en la grada
¿Ha visto usted a un jugador pedir un abrazo a un árbitro y pedir disculpas por el comportamiento de su padre en las gradas? Ocurrió en un partido en Portugal el pasado 20 de enero, en un contexto en el que el arbitraje vive un momento difícil.
Ese día el Moura AC y el Despertar SC, dos equipos de la región de Beja, en el sur de Portugal, enfrentan a sus formaciones para menores de diez años, cuando el árbitro Edgar Ramos decide interrumpir el duelo al cuarto de hora de juego.
La causa, el comportamiento muy agresivo del padre de uno de los jugadores del Despertar en las gradas.
«Este hombre estaba amenazando y perturbando el partido, frente a esta situación y como no había presencia policial, decidí pararlo», señaló este viernes Ramos en las columnas del diario deportivo A Bola.
Fue entonces cuando el hijo de este ruidoso hincha, Martim Venancio, se dirigió hacia el árbitro y le pidió si le podía dar un abrazo.
«Le dije enseguida que sí y él me respondió ‘señor árbitro, le pido disculpas por el mal comportamiento de mi padre'», se lee en el informe de Ramos, accesible en la página de internet de la Asociación de Fútbol de Beja.
Para recompensar el gesto del niño, el árbitro decidió atribuirle una tarjeta blanca, herramienza lanzada por la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) en 2017, para promover el ‘fair play’ en todas las categorías hasta los 14 años.
Árbitro desde hace 20 años, Edgar Ramos no olvidará «jamás» el comportamiento del futbolista. «Me aporta la motivación para seguir ejerciendo esta función», añadió.
Después de una ovación del público al niño, el partido pudo seguir. El padre continuó siguiendo el partido en una esquina de la grada, avergonzado por lo que había ocurrido.

Internacionales
VIDEO | Niño de 11 años arrolla a grupo de monjes durante peregrinación en Tailandia; nueve fallecieron
Nueve monjes budistas murieron y al menos 14 más resultaron heridos luego de que una camioneta conducida por un niño de 11 años embistiera a un grupo de religiosos que realizaba un peregrinaje junto a una carretera en la provincia noroccidental de Mukdahan, en Tailandia.
El grupo estaba integrado por 35 monjes y cinco seguidores laicos cuando ocurrió el incidente.
«El sospechoso es un niño. El vehículo fue llevado a una evaluación forense para determinar la causa» del accidente, declaró a la prensa Pairoj Thaiphutsa, comandante de la policía provincial de Mukdahan.
El jefe policial agregó que las autoridades solicitaron la presencia de los padres del menor para establecer quién era responsable de su cuidado y continuar con el proceso legal.
Según la policía, el niño tomó sin autorización la camioneta de sus padres, perdió el control del vehículo y chocó contra el grupo de monjes.
Uno de los sobrevivientes, identificado como Phra Sompong, relató en un video difundido por equipos locales de rescate que vio a un niño al volante de la camioneta mientras recitaba el mantra de meditación «Buddho, Buddho».
«Luego, de repente, la camioneta nos embistió a toda velocidad», afirmó. «Por suerte, otro monje y yo logramos apartarnos a tiempo. Los nueve monjes que encabezaban la fila sobrevivieron, pero los demás, que fueron alcanzados por el vehículo, salieron despedidos por los aires», añadió.
#CRONIO #ADVERTENCIA 🚨 Tragedia en Tailandia. Un niño de 11 años atropelló a un grupo de monjes que participaba en una peregrinación.
Cinco de las víctimas murieron en el lugar del accidente y tres más fallecieron en el hospital. Posteriormente, las autoridades confirmaron la… pic.twitter.com/Tu8ftdv6nV
— Diario Digital Cronio (@croniosv) July 2, 2026
Por su parte, Prayut Ruanthongkam, jefe de la policía de la ciudad de Mukdahan, confirmó a la AFP que el conductor tiene 11 años.
Cinco monjes fallecieron en el lugar del accidente y otros tres murieron posteriormente en un hospital. Más tarde, la oficina provincial de Mukdahan confirmó el fallecimiento de un noveno monje.
Además, cuatro monjes permanecían en estado crítico en el mismo centro asistencial y otros diez presentaban heridas graves.
Los monjes budistas son figuras profundamente respetadas en Tailandia, donde desempeñan un papel central en la preservación y transmisión de las enseñanzas de Buda. Es habitual que participen en ceremonias y procesiones públicas, además de recibir ofrendas de la población.
Tailandia figura entre los países con los peores registros de seguridad vial del mundo. Los accidentes de tránsito con víctimas mortales son frecuentes y suelen estar relacionados con el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol y el insuficiente cumplimiento de las normas de circulación.
Internacionales
Piloto que colisionó contra un rascacielos en Pekín manifestó ideas suicidas
Las autoridades de China informaron este jueves que el piloto que murió tras impactar una avioneta contra la Torre CITIC, el rascacielos más alto de Pekín, había escrito en su diario sobre la idea de suicidarse. El accidente dejó además 13 personas lesionadas.
El hombre, de 66 años, estrelló la aeronave contra la Torre CITIC, de 528 metros de altura, la tarde del viernes en el distrito empresarial de la capital china.
El incidente generó dudas sobre la seguridad de la aviación en la ciudad, ya que la Torre CITIC se encuentra a siete kilómetros de Zhongnanhai, el complejo gubernamental donde residen las máximas autoridades chinas.
Periodistas de AFP observaron en el lugar un agujero en la ventana de uno de los pisos más altos del edificio. Asimismo, varios testigos reportaron la presencia de restos de la aeronave y un pequeño incendio al pie de la torre.
En un comunicado, la administración del distrito de Chaoyang indicó que el piloto, identificado únicamente por el apellido Liu, estaba divorciado, vivía solo en Pekín y «sufría desde hacía mucho de insomnio y ansiedad, y su diario contiene múltiples referencias a «terminar con su vida»».
«Este fue un incidente que puso en peligro la seguridad pública por motivos personales», señaló la administración.
Las autoridades también informaron que el día del accidente Liu despegó desde un aeropuerto ubicado en el distrito periférico de Pinggu, pero «se desvió de la zona designada y perdió contacto con el aeropuerto» antes del impacto.
Tras el accidente, fotografías y videos del hecho fueron retirados rápidamente de las redes sociales chinas, mientras que la policía impidió que periodistas y transeúntes tomaran imágenes del edificio.






