Internacionales
Madre olvida a su niña por 50 minutos para hablar con su novia, y la bebé termina ahogada en la bañera de la vivienda
Sarah Elizabeth Morris, de 35 años, de Bagillt, Gales, enfrenta el juicio por la muerte de su hija Rosie, a la que dejó en la bañera mientras hablaba por teléfono por 50 minutos.
La bebé tenía 13 meses de edad y estaba en el baño con su hermano gemelo Mason, cuando su madre los dejó solos en la bañera. La mujer ha dado diferentes versiones de lo sucedido, sin embargo, las pericias muestran que estuvo hablando por teléfono con su novia por casi 50 minutos mientras sus hijos estaban en el baño.
Según lo que declararon en el juicio, la mujer estuvo «asomando la cabeza por la puerta» para chequear a los gemelos, después que su novia le aconsejara que lo hiciera. Pero cuando Morris fue a revisarlos, Rosie ya se había ahogado.
En ese momento la mujer llamó a su amiga Jemma Egerton, a quien conocía desde hacía aproximadamente un mes, para decirle que Rosie no estaba respirando y que no sabía qué le había sucedido.
Después de casi 10 minutos en el teléfono, su amiga le dijo que llamara a Emergencias. En cambio, Morris «corrió a la calle» sosteniendo a Rosie boca abajo y gritando por ayuda, dejando a su otro hijo en el baño.
Su vecina, Christine Murphy, pidió ayuda antes de llevarlas a las dos al interior del hogar y esperar la ambulancia.
En una entrevista policial después del incidente, Morris dijo que, antes de encontrar a su hija, estaba en la cocina «lavando y calentando las toallas para que estuvieran calientes cuando salieran del baño».
Pero también contó a la Policía que fue después de haber estado buscando un cigarrillo en su habitación creyó haber escuchado el enchufe en el baño y cuando fue a mirar se encontró a Rosie acostada de espaldas en el baño.
Aseguró que le practicó RCP a su hija antes de salir corriendo a la calle en busca de ayuda. Sin embargo, en el juicio se escuchó otro relato que hizo la acusada, pues los médicos del hospital donde atendieron a Rosie, contaron que ella había dicho que sólo había dejado a los niños durante cinco minutos mientras les buscaba toallas cuando encontró a su hija acostada boca arriba en el baño.
Internacionales
Presidente uruguayo promete endurecer seguridad tras muerte de bebé durante tiroteo
El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, prometió este martes redoblar la respuesta estatal frente a la violencia criminal en el país, luego de que un bebé de un año muriera en un ataque a balazos en Montevideo que, según la principal hipótesis policial, estaría vinculado a un enfrentamiento entre narcotraficantes.
«De poco vale saber cuál fue el motivo (…) Hay una cosa que está clara, no le vamos a aflojar, no hay que aflojar, al revés, lejos de amedrentarse lo que hay que hacer acá es apretar el acelerador», subrayó el mandatario en declaraciones a la prensa.
Orsi calificó el suceso como «terrible» y sostuvo que el problema central es, más que un hecho puntual, «una violencia que crece» y que refleja un deterioro social más amplio.
El episodio ocurrió la noche del lunes en el barrio Colón, en el noroeste de la capital, donde se desató una balacera en la que también resultó herido el padre del menor, un uruguayo de 24 años que permanece estable tras recibir tres disparos.
La policía trabaja sobre la hipótesis de un ajuste de cuentas entre grupos vinculados al narcotráfico.
Ante esto, Orsi advirtió que el país enfrenta niveles de violencia «demasiados altos», por lo que se debe abordar de manera estructural que combine seguridad, políticas sociales y prevención y no solo mediante el despliegue de «5.000 o 10.000 policías más».
En la última década, Uruguay ha registrado un aumento sostenido de homicidios asociados al narcotráfico, mientras que la seguridad pública figura desde hace años como la principal preocupación de los uruguayos, según distintas encuestas de opinión pública.
Internacionales
Alemania aprueba recortes históricos en gasto social y sanitario para financiar el aumento militar
El Gobierno alemán dio luz verde a un ambicioso plan de recortes del estado de bienestar con el objetivo de contener el déficit público y sostener un fuerte incremento del gasto militar. La coalición formada por democristianos y socialdemócratas alcanzó un acuerdo tras intensas negociaciones, adelantándose incluso al anuncio oficial previsto tras el consejo de ministros.
El paquete de medidas contempla una reducción significativa del gasto sanitario, con un ahorro proyectado de más de 38,000 millones de euros para 2030. Entre los cambios más destacados figura el fin de la gratuidad del seguro médico para cónyuges que no cotizan, quienes deberán aportar al menos el 2,5 % de los ingresos del asegurado.
Además, se prevén incrementos en los copagos por medicamentos y hospitalización, así como ajustes en la financiación de las aseguradoras públicas, que ya enfrentan déficits millonarios. El Ejecutivo defiende que estas medidas buscan «mantener estables las contribuciones» y evitar el colapso del sistema ante el envejecimiento de la población.
El plan también incluye recortes en otras áreas sociales, como las ayudas a desempleados de larga duración y una reforma de las pensiones que, según el canciller Friedrich Merz, pasarán a ser una «cobertura básica» sin garantizar el nivel de vida.
A esto se suma la intención de limitar el acceso a prestaciones para hijos de familias monoparentales, lo que podría afectar a cientos de miles de menores.
Por su parte, analistas advierten de que estas reformas podrían tener un alto impacto político, en un contexto marcado por el aumento del gasto en defensa y el debate sobre las prioridades presupuestarias del país.
Internacionales
Irán estima que su ejército debe tener autoridad sobre el estrecho de Ormuz
Ebrahim Azizi, presidente de la comisión parlamentaria de seguridad nacional, encargada de examinar el texto, declaró a la televisión estatal que el ejército controlaría el estrecho para, entre otras cosas, prohibir el paso de «buques hostiles».
El proyecto prevé también que los derechos de paso se paguen en la moneda local, el rial iraní.
El responsable de la agencia marítima de la ONU, Arsenio Domínguez, reafirmó el lunes que no existe «ninguna base legal» para reclamar un peaje por atravesar el estrecho de Ormuz, que Irán dice querer instaurar.
«No existe ningún fundamento jurídico para la introducción de ningún impuesto, de ningún arancel ni de ningún tipo de tasa sobre los estrechos utilizados para la navegación internacional», declaró Domínguez, secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), en rueda de prensa.
Irán considera que su ejército debería tener autoridad sobre el estrecho de Ormuz y está elaborando un proyecto de ley en este sentido, declaró este lunes un alto responsable.
Desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, que comenzó con ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán el 28 de febrero, el gobierno de Teherán decidió bloquear el estrecho de Ormuz, vital para el suministro de hidrocarburos.





