Internacionales
Le diagnosticaron un cáncer terminal y planificó un detallado y emotivo regalo a sus hijos antes de morir
Mi amiga Jacqueline Zinn fue diagnosticada con glioblastoma, un cáncer cerebral, en 2013. Murió 18 meses después, a los 56 años, dejando atrás a su marido y a sus cuatro hijos. Jacquie era una triatleta que sabía un par de cosas sobre la resistencia y manejó su tratamiento -cirugía, radiación y quimioterapia- con la misma habilidad y organización como gerente de proyecto de una compañía farmacéutica. Una vez que se dio cuenta de que solo le quedaban unas semanas de vida, Jacquie comenzó a planificar el próximo capítulo: su muerte y sus consecuencias.
Y así «todas las noches, durante semanas, escribió cartas a nuestros hijos», recordó su esposo Doug. Jacquie escribió varias cartas a cada hijo, para abrirlas en diferentes etapas de la vida. Jacquie quería estar «presente con sus hijos», afirmó, en cada uno de esos momentos importantes.
La planificación de lo que, en tono de broma, llamó «El fin» no es para corazones débiles. Se dice que el héroe de guerra John McCain fue disciplinado y firme al planear su funeral el año pasado, incluido el canto de Danny Boy. Pero pocos de nosotros tenemos esa fuerza. Recientemente divorciado, necesitaba reescribir mi testamento y mi poder notarial médico, así como una serie de otros documentos financieros y médicos. En casa fase, me encontraba estrellándome de cabeza contra la pared de la negación. La semana pasada, mi abogado me suplicó que reconociera que, al menos, recibía sus correos electrónicos, incluso si no podía responderle. «Sí», respondí lacónicamente. Y no estoy sufriendo ninguna enfermedad terminal.
Es por eso que las cartas de Jacquie Zinn a sus hijos me parecen heroicas. Después de todo, tenía un diagnóstico terminal cuando se sentó a escribir lo que terminó siendo más de una docena de cartas para sus hijos, con edades comprendidas entre los 11 y los 21 años, y sabía que su tiempo era corto. La primera vez que escuché sobre las cartas fue en su funeral, en 2013. La primavera pasada, trabajando en un libro sobre la muerte, contacté a su segundo hijo, Jerry, que estaba escribiendo sobre la pérdida de su madre, para preguntarle si él estaría dispuesto a compartir sus cartas. Ya había tenido dos, una poco después de su muerte y la otra cuando se graduó de la universidad. Después de algunas dudas, me dijo que sí. Ahora Jerry, con 24 años, recibirá la última carta cuando se case.
«Las cartas que mi madre me dejó están entre los regalos más preciosos que poseo», me dijo. «Con diligencia se tomó el tiempo, el tiempo muy limitado, cuando su vida estaba llegando a su final, para sentarse y pensar en el futuro de sus hijos».
Así que un día, con una caligrafía cursiva perfecta, después de que su oncólogo le dijera que le quedaban solo unas semanas, Jacquie escribió su primera carta a Jerry, que entonces tenía 19 años, para que la abriera después de su muerte. Aquí hay una parte de eso:
«Querido Jerry, mi cineasta en ciernes».
«Sé que tienes muchas emociones en tu cuerpo, como cuando murió mi padre, pero yo era mucho mayor que tú en ese momento, así que realmente no puedo comenzar a comprender realmente lo que estás sintiendo. Siento muchísimo haber tenido que morir siendo tan joven y supongo que es una mierda para ti. Tal vez puedas usar algunas de estas emociones y sentimientos en tus próximos trabajos, asumiendo que continúas queriendo hacer una película».
«Permíteme asegurarte que hice absolutamente todo lo que pude para seguir con vida el mayor tiempo posible. Habías estado conmigo en muchos de mis tratamientos o pruebas. Además de la acupuntura, también realicé muchas oraciones. Por alguna razón, no la hice al Santo correspondiente para curarme. Pero por lo que hice, estoy segura de que viví mucho más tiempo que si no hubiera estado en buena forma desde el comienzo».
«Estoy increíblemente orgullosa de ti, por todo lo que has hecho en tu vida relativamente corta. Te estaré cuidando todos los días para ver qué cosas nuevas y emocionantes lograrás, independientemente de las ocupaciones que persigas durante tu vida».
«Haz todo lo posible para apoyar a papá y a tus hermanos, especialmente durante este primer año, ya que será el más difícil para todos. Lo recuerdo cuando murió mi padre. El tiempo sin duda ayudará, pero lleva mucho tiempo enfocarse en los felices recuerdos mientras que los pensamientos tristes son más inmediatos y más cercanos».
«Tuve muchos años fantásticos en la tierra, más que mucha gente, por lo tanto, no tengo quejas. Sobreviví a un melanoma, un accidente de auto en las montañas de Virginia con el tío Jerry, un accidente de auto en Durham… Así que ya he vivido muchas vidas y estuve extremadamente agradecida por cada momento. Vive tu vida de esa manera y serás un ser humano feliz y realizado.
«Amo más de lo que nunca sabrás, mi querido Jerry».
«Te quiere, mamá».
El día en que Jerry se graduó de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill en 2016, Doug entregó la segunda carta, escrita con el mismo bolígrafo y en el mismo tipo de papel.
«Mi dulce y querido Jerry».
«Bueno… Ya está. Ha sido un gran hito en tu vida… ¡Eres un graduado universitario! ¡Felicidades! Estoy muy orgullosa de ti, sin importar cuál sea tu especialización. Sé que hiciste que valiera la pena y sacaste exactamente lo que querías de la experiencia. Sé que aprendiste muchos temas y probablemente aún más sobre las personas».
Jerry señaló que varias veces durante la universidad había considerado abandonar la carrera, pero que «saber que nunca recibiría esa carta si no me graduaba era una influencia muy fuerte para mantenerme en la universidad. La carta fue una motivación por la que estaré siempre agradecido». Conociendo a Jacquie, estoy seguro de que ese era su intención.
En la segunda carta, Jacquie cierra la misiva con estas palabras: «¡Te estoy cuidando todo el tiempo, o al menos espero poder hacer eso! ¡Felicidades de nuevo!. Disfruta de este día fabuloso y de todas las celebraciones que vengan. Abrazos grandes y besos. Con mucho amor, mamá».
Qué regalo, un regalo eterno, pensé mientras leía y volvía a leer las dos cartas. Más que nada, silenciosamente me incliné con asombro, comprendiendo cómo Jacquie se había enfrentado a su propia versión de «El fin». Doug me recordó que ella había escrito sus cartas en una silla de ruedas, paralizada de un lado.
Con el ejemplo de Jacquie en mente, finalmente me senté y leí la pila de documentos que mi abogado me había enviado, dándome cuenta de que mi negativa no servía para nada. Para mi sorpresa, encontré consuelo en ocuparme de ese asunto necesario, una vez hecho. Me gustaría pensar que eso también fue algo que Jacquie sintió cuando envió sus misivas para el futuro.
Por INFOBAE
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Fiscalía de Milán pide cadena perpetua para salvadoreño acusado de feminicidio de Jhoanna Nataly Quintanilla
La Fiscalía de Milán solicitó este 20 de octubre la pena de cadena perpetua (ergastolo) para el salvadoreño Pablo González Rivas, de 50 años, acusado del feminicidio de su compañera, la salvadoreña Jhoanna Nataly Quintanilla Valle, de 40 años.
Según la acusación, González Rivas habría asfixiado a Nataly la noche del 24 al 25 de enero de 2025, en el apartamento que compartían en la piazza dei Daini, zona Bicocca, en Milán. Posteriormente habría colocado el cuerpo en una maleta deportiva y lo arrojó al río Adda, donde fue hallado en marzo de 2025 en Zelo Buon Persico.
La fiscal Alessia Menegazzo pidió el ergastolo por homicidio voluntario agravado y ocultamiento de cadáver ante la Corte de Asís de Milán.
El caso conmocionó a la comunidad salvadoreña en Italia. La víctima era originaria de El Salvador y trabajaba como niñera. Su pareja confesó el crimen alegando un «juego erótico» que terminó mal, versión que la autopsia y la fiscalía desmintieron.
La familia de Nataly, su tía y su prima, viajaron desde El Salvador para constituirse como parte civil y exigen justicia.
Se espera que el tribunal de Milán dicte sentencia en los próximos días.


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Guatemalteco recibe 30 años de cárcel por su papel en la tragedia de 53 migrantes en Texas
Un tribunal federal de Estados Unidos condenó a 30 años de prisión al guatemalteco Rigoberto Ramón Miranda Orozco por su participación en la operación de tráfico de migrantes que terminó con 53 muertos en San Antonio, Texas, en junio de 2022. La sentencia fue dictada este martes 20 de octubre por el juez Orlando García.
Miranda Orozco admitió haber organizado el viaje y alojamiento de tres personas que terminaron en el camión: dos fallecieron y una sufrió lesiones graves. Fue detenido en Guatemala en 2024 y extraditado a Estados Unidos en 2025. Posteriormente se declaró culpable de cargos relacionados con el ingreso irregular de migrantes con resultado de muerte y lesiones.
La tragedia ocurrió el 27 de junio de 2022, cuando un remolque con migrantes fue abandonado en una carretera de San Antonio. Según las autoridades, el sistema de aire acondicionado falló durante el recorrido desde Laredo. Dentro del vehículo murieron 48 personas y otras cinco fallecieron después en hospitales. Los traficantes cobraban hasta 15,000 dólares por persona para realizar el traslado.
El proceso también ha derivado en condenas contra otros integrantes de la red. Felipe Orduna Torres, identificado por los fiscales como uno de sus líderes en Estados Unidos, recibió prisión perpetua, mientras Armando González Ortega fue sentenciado a 83 años. Otros involucrados, incluido el conductor del camión, permanecían pendientes de sentencia, de acuerdo con los reportes consultados.
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Ébola en RD del Congo: más de 9,400 casos y 4,500 muertes mientras el brote se extiende
La República Democrática del Congo acumulaba 9,415 casos de ébola y 4,536 fallecimientos al 16 de octubre, según el balance recogido por Reuters. Las cifras actualizan los más de 9,000 casos y 4,300 decesos mencionados en reportes anteriores y reflejan la gravedad del brote detectado en mayo de 2026.
La epidemia se extendió a una octava provincia, Ubangi del Norte, donde el Instituto Nacional de Investigación Biomédica confirmó dos casos, uno de ellos mortal. Su ubicación fronteriza con la República Centroafricana añade dificultades a la vigilancia sanitaria. Ituri continúa como el principal foco de transmisión dentro del territorio congoleño.
El brote es causado por el virus Bundibugyo, para el que no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La transmisión ocurre mediante contacto directo con sangre u otros fluidos corporales de personas infectadas, así como con materiales contaminados. La atención temprana y los cuidados de soporte pueden mejorar las posibilidades de supervivencia.
La respuesta sanitaria enfrenta dificultades para detectar rápidamente a los pacientes y dar seguimiento a sus contactos. La OMS advierte que las muertes fuera de los centros de tratamiento reflejan retrasos en el acceso a la atención. El control del brote requiere aislamiento y cuidado de los enfermos, protección del personal sanitario, entierros seguros y colaboración con las comunidades.






