Internacionales
Joven es asesinado en un supuesto ajuste de cuentas entre narcos
Un chico de 19 años fue asesinado ayer al mediodía de dos balazos en el pecho en una esquina del barrio Villa Urquiza, en la zona sudoeste de la ciudad de Buenos Aires en Argentina.
Según la información preliminar, la víctima fue atacada desde una moto por dos personas que le dispararon sin mediar palabra aunque no se descartaba que hayan participado otros dos atacantes a pie.
Fuentes judiciales indicaron que, en principio, se descarta la hipótesis de un robo como móvil a raíz de que entre las vestimentas del chico asesinado hallaron sus efectos personales. En tanto, la policía orienta la pesquisa a una disputa por la venta de droga en la zona. En ese sentido, un portavoz relacionó a la víctima con la banda de un muchacho asesinado tres años atrás en el mismo lugar.
Mario Ezequiel Sosa tenía 19 años y vivía en Gutenberg al 2500, a unas cuadras de donde fue asesinado unos quince minutos después de las 13 de ayer. Su cuerpo quedó tendido frente a un local cerrado en cuya persiana baja se leé «Papucho presente».
Según los primeros datos recabados por los investigadores el chico estaba parado en Ocampo al 5100, a metros de Felipe Moré, cuando dos hombres en una moto le dispararon sin mediar palabra para luego darse a la fuga. El joven murió en el acto, con dos balazos con orificio de entrada y salida en el tórax.
El fiscal Malaponte ordenó al Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) el levantamiento de rastros y medidas tendientes a identificar a los posibles homicidas.
Fuentes policiales señalaron que una de las hipótesis más fuertes tienen que ver con la disputa por la venta de droga en la zona y apuntaron que el chico «tenía antecedentes por robos, hurtos y abuso de armas».
«El chico era de la banda del «Rati» Carabajal, a quien mataron en el mismo lugar» el 16 de enero de 2015.
El crimen de «Rati», que estaba prófugo por el homicidio de Lucas Escalada, ocurrido en junio de 2014, fue atribuido en el barrio a soldaditos de Arnaldo Andrés «Junior» Vivas, un hombre procesado en agosto como líder de una red narco.
Luego del crimen de Germán Carabajal fue asesinado un hermano de éste, Carlos Saúl, de 26 años, atacado a balazos el 5 de noviembre de 2016 cuando circulaba con su novia en una moto por la avenida Juan Perón y Matienzo y dos personas a bordo de un auto negro le dispararon al menos cuatro veces. También en ese caso los investigadores deslizaron que el motivo podía estar vinculado con el narcomenudeo.
Internacionales
Terremoto de magnitud 7.7 deja 53 muertos y miles de evacuados en Indonesia
Miles de personas evacuadas aguardaban ayuda el domingo en la isla de Flores, en el este de Indonesia, tras un potente terremoto que dejó 53 muertos, decenas de heridos y daños en centenares de casas y edificios.
Unas 5,000 personas huyeron de sus viviendas después del sismo de magnitud 7.7 registrado la mañana del sábado, seguido de 341 réplicas, informó Berton Suar Pelita Panjaitan, portavoz de la agencia nacional de gestión de desastres BNPB.
Numerosos habitantes de las zonas afectadas quedaron sin electricidad ni telecomunicaciones, mientras que al menos una ruta de acceso permanecía inaccesible.
«Necesitamos comida, bebida, medicamentos y pañales para los niños», declaró el domingo a la AFP Umri, un poblador de 55 años de la aldea Nangahale, en la costa norte de Flores. El hombre, quien utiliza un solo nombre al igual que muchos indonesios, permaneció durante 24 horas sobre una colina por temor a regresar a su vivienda.
Nurhidayati, también de 55 años, pasó la noche sobre una estera en la misma colina.
«Sigo aterrorizada, mi corazón late fuerte al recordar el temblor de ayer (…) Subimos aquí ayer; estoy muy asustada, traumatizada por el terremoto de 1992», expresó.
En el pueblo de Kisol, Bertolomeus Tiga, de 42 años, relató a la AFP que su casa se derrumbó debido al sismo.
«Todavía no ha llegado ninguna ayuda. Lo que más necesitamos son los productos básicos. Comida, agua… medicamentos», explicó.
Flores ya había sido impactada en 1992 por un terremoto de magnitud 7.7 que provocó un tsunami y dejó unos 2,500 muertos.
Berton informó que 101 residentes de Flores resultaron heridos. «Además de la pérdida de vida, el terremoto en el mar causó daños materiales que paralizaron las actividades diarias de los pobladores», indicó el domingo en un comunicado.
Los sobrevivientes requieren con urgencia carpas, comida, medicamentos, frazadas, camas de campaña, esteras, agua potable y generadores eléctricos, precisó Berton.
Una búsqueda esforzada
Fathur Rahman, responsable de los servicios de rescate, informó el domingo a la AFP que no se han reportado personas sepultadas o desaparecidas.
«Por ahora nos concentramos en los esfuerzos de búsqueda», indicó Fathur.
Las autoridades señalaron que el epicentro del terremoto, de poca profundidad, se ubicó frente a la costa norte de la isla. Las zonas afectadas no cuentan con edificios altos.
Berton precisó que al menos 914 viviendas presentan daños severos y que centenares más registran daños menores. También resultaron afectados 93 centros educativos, 36 centros de salud y 38 instalaciones gubernamentales.
La Cruz Roja Internacional informó el sábado que se preparaban acciones para llevar ayuda a las personas instaladas en albergues temporales.
El Gobierno envió 50,000 paquetes de ayuda, con un peso total de 275 toneladas, a la zona. Además, la jefa de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, ofreció asistencia mediante los satélites de observación Copernicus para apoyar las labores de búsqueda y rescate.
Anillo de fuego
Después del terremoto del sábado, los habitantes de Flores huyeron hacia zonas elevadas ante el repliegue del mar, una posible señal de la aproximación de un tsunami.
La alerta de tsunami fue levantada, pero las autoridades instaron a los pobladores a no regresar a los edificios dañados, debido al riesgo de que colapsen por nuevas réplicas.
El servicio meteorológico de Indonesia reportó olas de hasta 1.6 metros en algunas regiones costeras.
Indonesia registra terremotos con frecuencia debido a su ubicación en el denominado «Anillo de Fuego» del Pacífico, un arco de intensa actividad sísmica que abarca Japón, el sudeste asiático y la cuenca del Pacífico.
Internacionales
Aguaceros en el este de Japón dejan nueve muertos
Intensos aguaceros que azotaron el este de Japón dejaron nueve personas muertas, tras un diluvio descrito como «sin precedentes» que provocó inundaciones en más de mil viviendas y paralizó carreteras y servicios ferroviarios, informó la televisión pública el domingo.
Las lluvias torrenciales comenzaron la noche del jueves y provocaron alertas por deslizamientos de tierra y apagones. Ante la intensidad del fenómeno, el servicio meteorológico emitió por primera vez para la región de Chiba el nivel más alto de alerta por lluvias.
Una estación meteorológica de la prefectura registró 30 centímetros de lluvia en un periodo de 24 horas, convirtiendo el episodio en el mes de agosto más lluvioso de las últimas seis décadas.
Desde el inicio de las lluvias han muerto nueve personas, según informó la mañana del domingo la televisión NHK, citando su propio balance.
En Chiba, más de 70 viviendas sufrieron daños parciales debido a las lluvias, de acuerdo con el balance más reciente de la prefectura. Además, más de mil casas reportaron inundaciones y alrededor de 1,200 vehículos fueron abandonados en carreteras inundadas.
Internacionales
Arrestan en Costa Rica a sujeto que amenazó de muerte a la presidenta Laura Fernández
Las autoridades judiciales de Costa Rica informaron sobre el arresto de un hombre sospechoso de publicar amenazas contra la presidenta Laura Fernández.
De acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el detenido publicó en redes sociales, el pasado 8 de mayo, amenazas de atentar contra la vida de Fernández con un arma de fuego.
La captura del sospechoso se ejecutó en la localidad de Desamparados, provincia de Alajuela, en el centro del territorio costarricense.
Las autoridades del OIJ informaron que el sospechoso tiene 27 años y ha sido identificado por el apellido de Villalobos.
Según el Código Penal costarricense, el delito de amenazas se sanciona con una condena que oscila entre seis meses y un año de cárcel.








