Internacionales
Drogos son más propensos a ser víctimas del coronavirus
La pandemia empeora la situación de las personas con trastornos por consumo de drogas, quienes enfrentan además un mayor riesgo de sufrir complicaciones de salud por covid-19, advierte la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La semana pasada, la muerte de al menos 24 personas y la hospitalización de decenas más en Argentina por consumo de cocaína, aparentemente adulterada con opioides, dejó en evidencia un creciente problema de salud pública en la región, intensificado en los últimos dos años por la emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus.
«Los usuarios habituales y problemáticos de sustancias psicoactivas constituyen una población de alto riesgo en el marco de la pandemia», dijo Luis Alfonzo, asesor de la OPS sobre consumo de drogas.
La incertidumbre sobre la enfermedad, los confinamientos para prevenir contagios, los cierres de escuelas, lugares de trabajo y sitios de ocio, la pérdida o deterioro del empleo, y la crisis económica en general, incrementan la predisposición al consumo de sustancias como mecanismo de afrontamiento, explicó.
No son las únicas circunstancias asociadas a problemas en el consumo de drogas en el contexto de la pandemia.
Alfonzo mencionó la alteración de la cadena de tráfico y comercialización habitual de las sustancias, algo señalado por las autoridades argentinas en relación con la reciente intoxicación masiva.
Por otra parte, la escasez de algunas drogas puede traducirse en crisis de abstinencia y el consumo solitario puede llevar a sobredosis graves, cuya atención inmediata puede verse dificultada por la sobrecarga que ya enfrentan los servicios de urgencia por el covid-19.
Otro factor, destacó, es la promoción del consumo de sustancias a través de campañas de desinformación, que le atribuyen al alcohol, el tabaco o el cannabis efectos benéficos o protectores contra el covid-19.
«El consumo de drogas es una conducta de riesgo, asociada al desarrollo de un trastorno por dependencia, pero no solamente», subrayó Alfonzo.
Infecciones, alteraciones de órganos y sistemas, trastornos mentales y neurológicos, problemas cardiovasculares y metabólicos, lesiones y envenenamientos, son «otras consecuencias graves».
Y al ver reducida su respuesta inmunológica, los consumidores de sustancias psicoactivas tienen «una vulnerabilidad mayor y una probabilidad mayor de morir y enfermar que el resto de la población, por cualquier causa y también por covid-19», explicó Alfonzo.
«Los fumadores, de tabaco y también de otras sustancias, como la marihuana, las cocaínas fumables, entre otras, tienen mayor riesgo de contagiarse con el coronavirus y de sufrir complicaciones, sumado a las dificultades para seguir una pauta de inmunización o de tratamiento», añadió.
En Latinoamérica y el Caribe, 17 millones de personas de entre 15 y 64 años consumieron drogas en 2018, y 19 millones se pronostica que lo harán para 2030, según el Informe Mundial sobre las Drogas 2021 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
«Esto podría aumentar la carga asociada a los trastornos por consumo de sustancias en los sistemas de salud de la región, que se concentra de manera desproporcionada en los países de ingresos bajos y medios», advirtió la OPS en diciembre, al lanzar un plan para mejorar las capacidades nacionales de respuesta a este problema.
El proyecto, que brinda apoyo técnico a Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guyana, Jamaica y Panamá, busca desarrollar programas para abordar el consumo de drogas desde un enfoque de salud pública.
Según Alfonzo, «deben tomarse las medidas eficaces, basadas en la evidencia, para evitar o reducir la posibilidad de ocurrencia de eventos adversos asociados al consumo».
«Algunas medidas que pueden resultar controversiales, como la distribución de material estéril para inyección, las pruebas de análisis para identificación de sustancias, o salas de inyección segura, tienen una lógica dentro de la salud pública, porque están orientadas a reducir o evitar la posibilidad de enfermar y morir», sostuvo.
«Sin embargo, no todas son aplicables en todos los contextos y requieren ser evaluadas por quienes en cada país tienen la responsabilidad de definir las políticas de salud», apuntó.
Internacionales
Policía panameña decomisa 5 toneladas de droga en una embarcación
La policía panameña incautó más de 5 toneladas de droga en una embarcación que encalló en una playa del Pacífico tras una persecución policial, informaron este sábado las autoridades del país centroamericano.
Panamá es la puerta de entrada en Centroamérica de la cocaína que, procedente sobre todo de Colombia, trata de llegar a Estados Unidos, el principal mercado consumidor de esta droga.
Desde 2023, la policía panameña ha incautado más de 360 toneladas de drogas. El año pasado incautó más de 118, incluido un decomiso récord de 13.500 kilos.
El primer gran decomiso de 2026 se produjo en Playa Bongo, en Isla del Rey, en el Archipiélago de Las Perlas, en el Pacífico, donde una embarcación encalló en un área rocosa tras huir de la policía con varios tripulantes a bordo, según informó el Servicio Nacional Aeronaval (Senan).
Los agentes habían dado el alto a la lancha, pero sus ocupantes hicieron caso omiso de las advertencias y se dieron a la fuga. Al final terminaron chocando contra las rocas.
Los presuntos narcotraficantes, que lograron huir, abandonaron la barca «con 5.356 paquetes» de droga.
Ni el Senan ni la Fiscalía de Drogas especifican el tipo de sustancia incautada. Sin embargo, según las imágenes distribuidas muestarn paquetes de aproximadamente un kilo, muy similares a los que habitualmente se usan para el traslado de cocaína.
El pasado 31 de diciembre, el ministro de Seguridad panameño, Frank Ábrego, manifestó que 2025 fue un año «particularmente desafiante» para Panamá debido a la «sobreproducción de drogas en la región», donde Colombia viene registrando un fuerte incremento en la oferta de cocaína.
Además, en los dos últimos años aumentaron en puertos del Caribe panameño las incautaciones con destino a Bélgica, Francia, España y Reino Unido.
Internacionales
Motines en cárceles de Guatemala buscan traslado de líder del Barrio 18: «No voy a ceder a esos chantajes», afirma ministro
El ministro de Gobernación de Guatemala, Marco Antonio Villeda, afirmó que los motines registrados de forma simultánea en varios centros penitenciarios del país responden a un intento de presión para trasladar a un líder del Barrio 18 y recuperar privilegios que le fueron retirados.
Según explicó el funcionario, el objetivo del motín coordinado sería beneficiar a Aldo Dupié Ochoa Mejía, alias «el Lobo», recluido en la cárcel de máxima seguridad Renovación I, en Escuintla.
Villeda señaló que Ochoa Mejía había solicitado anteriormente una serie de comodidades dentro del penal, entre ellas la instalación de aire acondicionado, el ingreso de una cama y la autorización para recibir comida de determinados restaurantes, entre otros.
«Este gobierno, esta administración del Ministerio de Gobernación no va a pactar con ningún grupo terrorista, no voy a ceder a esos chantajes y no voy a regresarles los privilegios», enfatizó el funcionario en una conferencia de prensa.
Villeda advirtió además que, de ser necesario, se hará uso de la fuerza del Estado para retomar el control de los centros penitenciarios. «Si es necesario utilizar la fuerza del Estado para retomar el control de estos centros lo vamos a hacer», afirmó.
Las autoridades señalaron que ya se han desplegado fuerzas de la policía y del ejército para crear anillos de seguridad, para proteger a los civiles y evitar que haya fuga de los privados de libertad.
Las declaraciones del ministro se dieron luego de que durante la mañana de este sábado se registrara un motín en la cárcel Renovación I, el cual provocó un incendio visible desde el exterior.
De manera simultánea, se reportaron disturbios en la cárcel Fraijanes II y en el sector 11 del Centro Preventivo para Hombres de la zona 18.
Internacionales
Porsche pisa el acelerador de los récords con más de 279,000 deportivos vendidos en 2025
En el tablero global de la industria automotriz, Porsche volvió a marcar tiempo propio. Porsche entregó 279,449 autos deportivos a clientes durante 2025, una cifra que confirma la solidez de una marca que compite no por cantidad, sino por excelencia, ligado al ADN de la leyenda alemana sobre ruedas.
Como en toda buena carrera, el equilibrio fue clave. Porsche logró una estructura de ventas estable entre regiones, con Norteamérica como su principal mercado (86,229 unidades) y un desempeño destacado en mercados emergentes. La marca demostró que sabe dosificar potencia y tracción, adaptándose a cada terreno sin perder su identidad deportiva.
El protagonista indiscutible del año fue, una vez más, el inconfundible y codiciado Porsche 911. El modelo que define el ADN de la casa alemana rompió su propio récord con 51,583 entregas, impulsado por versiones como el 911 Turbo S con sistema T-Hybrid. En tiempos de electrificación, el «nueve-once» probó que la tradición puede convivir con la innovación sin levantar el pie del acelerador.
En volumen, el Macan se mantuvo como el modelo más vendido de la marca con 84,328 unidades, reflejando la versatilidad de un deportivo pensado para el día a día. Más de la mitad de esas entregas correspondieron a versiones completamente eléctricas, mientras que en mercados fuera de la Unión Europea el Macan de combustión siguió rodando con fuerza, demostrando la flexibilidad de la estrategia de Porsche.
Uno de los hitos más relevantes del año llegó desde esta parte del mapa, Latinoamérica, que alcanzó un récord histórico con 5,110 unidades entregadas, un crecimiento del 13 % respecto a 2024. El dato confirma que el prestigio de Porsche no conoce fronteras y que la región acelera con paso firme dentro del portafolio global de la marca.
En términos tecnológicos, 2025 marcó un punto de inflexión. El 34.4 % de los Porsche entregados fueron electrificados, entre modelos totalmente eléctricos e híbridos enchufables. En Europa, por primera vez, se entregaron más autos electrificados que de combustión pura, mientras que el estreno mundial del Cayenne completamente eléctrico abrió una nueva recta hacia el futuro sin renunciar a las versiones tradicionales.
No todas las curvas fueron suaves. Europa y China registraron descensos en entregas debido a interrupciones de suministro, regulaciones y una competencia cada vez más intensa en el segmento premium. Sin embargo, la marca asumió estas condiciones como parte de su estrategia de largo plazo, reafirmando su enfoque en ventas orientadas al valor y en la exclusividad que históricamente la ha diferenciado.
Mirando al horizonte de 2026, Porsche prepara la siguiente vuelta con una hoja de ruta definida, que consiste en gestionar oferta y demanda con precisión quirúrgica, fortalecer su estrategia de tren motriz de tres vertientes y apostar por la personalización a través de Exclusive Manufaktur y Sonderwunsch. Porque en el universo Porsche, cada entrega no es solo un número más en el odómetro, sino otra prueba de que el prestigio también se construye kilómetro a kilómetro.


