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VIDEO: Árbitro Marco Rodríguez recuerda lo que pasó en la famosa mordida de Suárez a Chiellini

El ex árbitro internacional mexicano Marco Antonio Rodríguez, quien fue el encargado de dirigir el duelo entre Uruguay e Italia por la última fecha de la fase de grupos de la Copa del Mundo de Brasil, reveló cómo se vivió desde adentro el polémico episodio en el que Luis Suárez mordió en un hombro a Giorgio Chiellini.
A poco más de cinco años de aquella acción, el hoy entrenador del Salamanca UDS de la Segunda División B española, aseguró que hasta el momento «no hay una toma televisiva que confirme la mordida» y que no echó al uruguayo porque no había VAR.

Los futbolistas se reencontraron en cancha con sus respectivos equipos (Reuters)
«En ese momento veo a un jugador tocándose los dientes y a otro enseñando el hombro. Hablo con el asistente uno, le veo el rostro y estaba blanco. ‘No vi’, me dijo. Le pido información y me dice ‘no vengas, vete al otro'», recordó el ex árbitro en una entrevista al programa radial español «El Partidazo de Cope»,
«El asistente dos me dice: ‘Tocayo, tocayo’, porque también se llama Marco, métele una tarjeta amarilla». Le respondo: ‘No, no no, dame información del acontecimiento no me des la resolución’. Le pregunto al cuarto árbitro y se queda enmudecido», reveló.
Marco Antonio Rodríguez, que participó en tres mundiales consecutivos (2006, 2010 y 2014) explicó que, «mi sensación fue que algo grave pasó, pero no quise aventurarme a mostrar amarilla para aparentemente calmar el lado emocional del partido, porque pensé ‘si se quedó corto y hay algo grave voy a perder’. Así que tuve que resolver con la honestidad: no vi. Entonces, a Buffon le dije balón a tierra, porque mi asistente había marcado un empujón, no una mordida. De hecho no hay una toma que se vea mordida, no hay un zoom que diga lo mordió».

Al finalizar aquel partido, en el que Uruguay se impuso a Italia por 1-0 con gol de Diego Godín a los 81 minutos, la polémica continuó: «Tardamos un poquito de salir de la cancha y todo el staff italiano me estaba esperando. Baja el veedor y me dice ‘muy buena actuación, felicitaciones’. Pero a los diez minutos me dice que hay una jugada muy complicada que dicen que Suárez ha mordido. Reportamos el juego y me pidieron ampliación, reporté que no lo observé».
Acto siguiente, se juntó con la terna arbitral que lo acompañó y los regañó: «para los saques de banda o tiros de esquina no los quiero. Las importantes es lo que tenemos que ver, no quiero más fallos. Vamos a acertar todas», les dijo y agregó: «Algo pasó y no podemos volver a fallar».
Finalmente el ahora entrenador del Salamanca UDS, que ya ha dirigido su primer entrenamiento a puerta cerrada en el estadio Helmántico, reconoció que, «hasta el día de hoy no he vuelto a hablar con Suárez y tampoco con Chiellini» y que el vio «lunares y no mordida».
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El Barcelona golea al Girona y mantiene la ventaja en el liderato

Al Barcelona le costó ganar un partido que jugó de forma fantástica, pero en el fútbol muchas veces los méritos van por un lado y la contundencia por otro. En parte, porque los porteros están para algo, y Gazzaniga se hizo enorme para mantener al Girona vivo. Tuvo que ser una jugada extraña la que pudiera con el guardameta por primera vez, una falta lateral lanzada por Lamine Yamal. La pelota tocó en su compañero Krejci. Le dio en la mano y desvió completamente la trayectoria. También le quitó la velocidad y se fue a la red despacito, como regodeándose, ante la mirada impotente de Gazzaniga, que había iniciado ya el movimiento para el otro lado. Era imposible para él. Las casi imposibles, si las paró, especialmente un cabezazo de Araujo cruzado. Respondió con una estirada extraordinaria, llegando a despejar el balón con la punta de los dedos. También detuvo un mano a mano con Lewandowski.
La hiperactividad del portero era consecuencia de lo que estaba sucediendo en el campo. El Girona ganó al Barcelona el año pasado por un motivo muy sencillo: fue mejor , consiguió hacerle daño y quitarle la pelota a ratos. Esta vez el esférico sólo tuvo un dueño. En la primera parte un tiro de Tsygankov alto fue la única vez que los visitantes pisaron el área de Szczesny. Lo demás fue defender y defender, porque cuando querían salir, siempre perdían el balón a mitad de camino. La presión azulgrana se activaba rápido y agobiando a los defensas del Girona, que tenían que buscar una solución improvisada que solía ser una pérdida. Eric García, en su partido cien como barcelonista, estuvo extraordinario para rebañar todas esas pelotas y que el ataque azulgrana volviera a empezar. Si el jueves pasado fue central, esta vez ocupó el puesto de mediocentro y lo hizo tan bien que no fue el sustituido cuando entró al campo De Jong. Alteró mucho Flick su equipo habitual, ahora que ha llegado el momento de presumir de plantilla por la acumulación de partidos, pero los que no descansan son Pedri y Lamine. El centrocampista estuvo de nuevo imperial y el extremo es un peligro constante. Casi cierra el partido con un gol de bandera: la pelota llegó a tocar dos veces en el palo, al larguero y al poste, pero se fue para afuera. Cuando consiga mejorar en la toma de decisiones, no sabe dónde va a llegar porque cada vez que toca la pelota saltan las alarmas en el rival.
Ese tiro de Lamine llegó cuando ya estaban relajados los azulgrana. Habían pasado un mal rato precisamente porque en el fútbol los méritos y la contundencia no van de la mano. El primer tiro a puerta del Girona fue a la cesta. Araujo arriesgó con un pase y Blind se la ganó a Lewandowski. Estaba descolocado el Barcelona y el central encontró el pase filtrado para Danjuma, que resolvió con un tiro cruzado. El gol pareció animar a los chicos de Míchel, que empezaron a pisar más campo contrario. Iñigo Martínez estuvo muy sobrio en esos momentos, y uno de sus despejes fue reconocido por Szczesny con un beso en la cabeza de agradecimiento. El Barça se desordenó un pelo, pero no dejó de atacar y se llevó el triunfo gracias al oportunismo de Lewandowski, que remató de forma acrobática en el área pequeña, ante la indecisión de Krejci y Gazzaniga.
El Pichichi de LaLiga repitió al culminar una contra perfectamente llevada por De Jong, y el partido acabó ahí. Los últimos diez minutos se le hicieron eternos al Girona, que sólo encajó un tanto más, el habitual de Ferran Torres, pero pudieron ser otro par. Acabó el Barça goleando un partido que había empezado con una acción extraña por poco habitual: una falta a Fermín que era dentro, pero al revisarla el colegiado en la pantalla, consideró que era el azulgrana el que cometió la infracción, cuando jugadores y afición locales ya se relamían pensando que se iba a pitar penalti.
El líder mantiene los tres puntos de ventaja con el Real Madrid en Liga y ya mira a la batalla de Copa contra el Atlético.
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La caza ‘imposible’ del Real Madrid

El Real Madrid jugará mañana contra el Leganés y solo ganar le sirve para seguir a la caza del Barcelona en la lucha por LaLiga.
Si bien cierto que jugarán en casa contra un equipo considerado muy menor, salir confiados, como ya ha pasado en otros juegos, les podría pasar factura a los merengues y dejar servida la competición a su eterno rival.
Los de Carlo Ancelotti han sido criticados en los últimos meses por no salir enchufados y con mucha confianza a inicio de los juegos, mientras que sus rivales salen con el objetivo muy claro y van a por todas para lograr rascar algún punto. Y a veces la victoria, como el Espanyol.
Un empate o una derrota sería básicamente despedirse de LaLiga, pues, incluida esta fecha, solo quedan 10 jornadas por jugar o el equivalente a 30 puntos.
Ahora mismo el Madrid tiene 60 puntos, 03 menos que el Barcelona, por lo que el campeón será el equipo que logre sacar, al menos, 25 de los 30 puntos que quedan por jugar.
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Justicia española absuelve a Dani Alves por falta de pruebas

En un comunicado publicado este viernes, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJCat) informó que los cuatro jueces del tribunal de apelaciones decidieron por unanimidad dar la razón al exfutbolista y anular una sentencia condenatoria en la que hallaron «vacíos, imprecisiones, inconsistencias y contradicciones sobre los hechos, la valoración jurídica y sus consecuencias».
El tribunal de apelaciones habla también de «insuficiencias probatorias» en la sentencia y describe el testimonio de la denunciante como «no fiable».
Aún así, no se atreve afirmar que «la hipótesis verdadera» de lo que ocurrió fuera la de Alves, sino que la acusación no quedó suficientemente «acreditada».
Por ello, los jueces absolvieron al exjugador del Barça de 41 años, que ya estaba en libertad condicional a la espera de la resolución del recurso, y anularon las medidas cautelares.
La sentencia puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo
«Estamos muy felices. Es inocente y se ha demostrado. La justicia ya ha hablado», dijo a la radio RAC1 la abogada de Alves, Inés Guardiola, que se encontraba con él.
«Ha sido muy emocionante», añadió Guardiola.
La ministra de Igualdad, la socialista Ana Redondo, dijo en cambio que «el poder judicial tiene que hacer una reflexión».