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Muere a los 61 años Ana Bejerano, integrante del grupo Mocedades
Debido a problemas digestivos, falleció a los 61 años la cantante Ana Bejarano, quien sustituyó en la década de los 80 a la legendaria intérprete Amaya Uranga, voz icónica del grupo Mocedades.
“La artista no ha superado un grave problema en el aparato digestivo por el que fue ingresada el 11 de diciembre (en el Hospital de Urdúliz, en Vizcaya). El funeral está previsto para el lunes 10 de enero a las 19:00 en la Iglesia de Santa Ana, en su localidad natal de Las Arenas de Getxo”, informó un comunicado.
Bejarano se mantenía activa en el mundo de la música fuera de Mocedades, agrupación a la que perteneció de 1985 (cuando contaba con tan sólo 24 años) hasta 1993.
También formó parte de El Consorcio, grupo que formaron algunos integrantes de Mocedades cuando hubo problemas legales por el nombre.
De acuerdo con el diario español El País, en 2018, la cantante regresó a Mocedades (bajo la batuta de Javier Garay), y participó en una amplia gira con la que la banda celebró por media España, el año pasado, sus cinco décadas encima de los escenarios.
“El 29 de octubre recogen el Premio Especial Radiolé 2021 a toda una trayectoria en el Auditorio Fibes de Sevilla, donde cantan ‘Eres Tú’ y ‘Que No se Acabe el Mundo’. Las últimas canciones de Ana Bejerano sobre el escenario”, precisa el comunicado.
Admiradora de grandes figuras del jazz, Bejarano solía cantar temas que hicieron grandes Billie Holiday y Ella Fitzgerald, entre otras celebridades del género.
En su paso por Mocedades figuró en los álbumes Colores, Sobreviviremos e Íntimamente.
Grabó al lado de Amaya Uranga en el disco Lliura Urdinak, y apenas hace cuatro años promovió un disco de jazz, bossa nova y baladas llamado Solitude.
Su voz y talento la llevaron por diversos escenarios fuera de España, principalmente México, Argentina y Colombia.
Mocedades anunció que el primer concierto que celebren este año estará dedicado a la memoria de Ana Bejerano.
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J Balvin se suma al Super Bowl como capitán en partido de flag football
Los New England Patriots de Christian González y Andy Borregales, jugadores de raíces colombianas y venezolanas, se enfrentarán a los Seattle Seahawks en la edición 60 del Super Bowl, que tendrá como protagonista del espectáculo musical al puertorriqueño Bad Bunny.
La final de la liga de fútbol americano (NFL) tendrá lugar el 8 de febrero en Santa Clara, a las afueras de San Francisco (California).
Un día antes, y como parte de una intensa semana de eventos, un grupo de figuras del deporte y entretenimiento se reunirá para disputar un partido de flag football, una modalidad sin contacto del fútbol americano.
J Balvin y el comediante estadounidense Druski capitanearán a los dos equipos, que contarán también con la estrella del flag football mexicano Diana Flores y los ex quarterbacks de la NFL Cam Newton y Michael Vick, según anunció este martes la liga.
«Ser parte de un enorme juego de bandera como este durante la semana del Super Bowl va a ser increíble», dijo J Balvin en el comunicado. «Estoy listo para liderar a mi equipo, traer la vibra y montar un espectáculo divertido que los fans recordarán».
El cantante y productor de Medellín, que tiene 50 millones de seguidores en Instagram, ya participó en el Super Bowl de 2020, cuando subió al escenario de Miami junto al propio Bad Bunny como invitados del show conjunto de Shakira y Jennifer López.
El juego de flag football, incluido en la previa del pasado Super Bowl de Nueva Orleans, se celebrará en el centro de convenciones Moscone de San Francisco y será retransmitido por YouTube.
En este deporte, que vivirá su estreno olímpico en los Juegos de Los Ángeles de 2028, no está permitido el contacto entre jugadores y, para recuperar el balón, las defensas deben arrebatarle al atacante una de las dos tiras de tela sujetas a sus caderas.
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Juez de California reactiva demanda contra Marilyn Manson por agresión sexual
La querella, presentada en mayo de 2021 por un exasistente del músico, fue descartada en diciembre, cuando el juez del tribunal superior de Los Ángeles Steve Cochran falló a favor de la defensa de Manson por considerar que infringía el plazo de prescripción.
Pero la demandante, Ashley Walters, pidió a la corte reconsiderar su caso en enero, cuando entró en vigencia una ley que abre una ventana de dos años para casos de índole sexual que prescribieron.
«Examiné esto detenidamente», dijo el juez Cochran en una audiencia el lunes, citado por medios de comunicación locales. «Creo que la ley reactiva la demanda. Van rumbo [a juicio] nuevamente», resolvió Cochran.
Ashley Walters, quien trabajó con Manson Records entre 2010 y 2011, afirma que el roquero abusó de ella sexualmente y la agredió varias veces, además de hacerla viajar con drogas.
La también fotógrafa sostiene que Manson, nombre artístico de Brian Hugh Warner, alardeaba de violar mujeres y que llegó a mostrarle un video en el cual abusaba de una joven menor de edad.
El abogado de Manson, Howard King, sostuvo que la demanda no prosperará.
«Aunque la señora Walters presentó varias denuncias, ahora irrelevantes, sobre supuesto acoso laboral, no tiene ninguna demanda pendiente por agresión sexual según la definición del código penal, como sería exigido en virtud de la nueva ley, ni se le permite, según el fallo, añadir nuevas demandas», dijo King en una declaración enviada a la AFP este martes.
«El hecho innegable es que Warner nunca cometió ninguna agresión sexual», agregó.
Varias mujeres han señalado durante años a Manson, de 57 años, de abusos y ataques de índole sexual, entre ellas las actrices Esmé Bianco («Game of Thrones») y Evan Rachel Wood, expareja del músico.
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Kanye West niega ser «nazi ni antisemita» y habla de su trastorno mental
El músico de 48 años, quien en los últimos años ha perdido seguidores y cuantiosos contratos comerciales por sus declaraciones antisemitas y racistas, lanzó la canción «Heil Hitler» el pasado 8 de mayo, en el 80° aniversario de la derrota de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
La canción, vetada en las principales plataformas de streaming, aunque fácil de encontrar en internet, le valió, entre otras cosas, la anulación de un visado para Australia.
West, que cambió su nombre artístico a Ye, explicó en un mensaje pago en el periódico las implicaciones del trastorno bipolar que hace años le fue diagnosticado.
«Cuando uno está en un episodio maníaco, no cree estar enfermo. Piensa que los demás están exagerando. Siente que ve el mundo con más claridad que nunca, cuando en realidad está perdiendo completamente el control», escribió el artista, ganador de 24 premios Grammy.
«Me arrepiento y me siento profundamente mortificado de mis acciones en ese estado. Me comprometo a asumir mis responsabilidades, a seguir un tratamiento y a llevar a cabo cambios reales y duraderos. Eso no justifica en absoluto lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío», añadió.
Ya en diciembre de 2023, el rapero se había disculpado ante la comunidad judía después de haber declarado unos meses antes que «adoraba a los nazis».
En 2022 también provocó indignación al mostrarse con el lema «White Lives Matter» («La vida de los blancos importa»), tergiversando el célebre «Black Lives Matter» contra el racismo contra la gente negra) y acudió a una cena en casa de Donald Trump con el supremacista blanco antisemita Nick Fuentes


