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INVESTIGACIÓN / Exfiscal Douglas Meléndez fabricó caso «Corruptela» obligando a seis testigos criteriados para que dieran testimonios falsos
A dos meses de haber dejado el cargo, el exfiscal Douglas Meléndez, ha sido denunciado junto al exdirector Anticorrupción, Jorge Orlando Cortez Díaz y los fiscales auxiliares que llevan el caso Corruptela Nefatlí Roberto Ábrego Rosales, Mario Antonio Huezo Cortez, Harold Iván Córdoba Solís, David Alfonso Ramírez Guevara, Héctor Nahúm Martínez García, Sergio Manrique Paredes Blanco, Noris Iván Quintanilla Navidad, Santos Inocente Seguro Mendoza y Carolina Beatriz Torres Hernández, ante la Procuraduría de Derechos Humanos (PDDH) y sede judicial por diversos actos que transgreden las leyes, la ética y atentan contra la integridad de seis ciudadanos.
Es una denuncia de 17 páginas que puede traspapelarse fácilmente o pasar inadvertida para muchos, sin embargo, devela una posible trama de corrupción al interior de una de las principales instituciones públicas que combaten el delito.
Lo peor, es que sería la cabeza de la institución, más bien uno de los que dirigió la entidad, quien estaría detrás de una estructura oscura, que impondría la ley del más fuerte atropellando leyes, principios, valores, así como amenazando y poniendo en riesgo la trayectoria de personas honradas, de trabajadores salvadoreños que juraron hacer cumplir la ley, pero que fueron obligados a hacer todo lo contrario, es decir, mentir, inventar testimonios y delitos para hundir personas que posiblemente no eran del agrado del exfiscal Meléndez.
Fue el pasado 29 de enero cuando los seis testigos criteriados en el caso «Corruptela» decidieron acudir a la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos para exponer las amenazas y vejámenes a los que fueron sometidos por el exfiscal Meléndez y los fiscales auxiliares que han sido denunciados
Cansados de tanto acoso y mentira, llegaron hasta esa oficina pública para exponer los ardides del exfiscal en contra de los implicados en el caso «Corruptela».
Con sus declaraciones, lo dibujaron como un funcionario totalmente corrupto, sin escrúpulos, que para lograr su cometido de impulsar otro «sonado caso de combate a la corrupción» no le importó obligar a seis de sus funcionarios para que rindieran testimonios falsos durante el proceso judicial que se sigue a su antecesor el también fiscal Luis Martínez, al empresario Enrique Rais y a decenas de señalados más de participar en esos ilícitos.

Los denunciantes, quienes se identificaron a sí mismos como cuatro fiscales y dos administrativos del Ministerio Público, concidieron en que Douglas Meléndez fabricó el caso de manera intencional y para intentar darle solidez obligó a los seis a declararse como testigos criteriados, a que inventaran los delitos que serían atribuidos a todos los que serían implicados y a admitir hechos constitutivos de delitos que no son ciertos, además, de elaborar los testimonios que brindarían ante los juzgadores que fueran designados para ventilar el proceso.
La gravedad de lo denunciado es tal, que solo cabe en el imaginario de una persona aferrada al show mediático -como solía hacer Meléndez con los casos que perseguía- quizá con la intención de mantener un perfil alto entre la percepción de la gente y así agenciarse nuevos periodos al frente de la institución.
Sin embargo, el dividido apoyo que tenía en la Asamblea Legislativa no le permitió mantenerse en el cargo y en su lugar fue nombrado Raúl Melara, en medio de una dura polémica que implicó recursos de inconstitucionalidad en la Corte Suprema de Justicia.
Fue el 5 de enero pasado cuando Meléndez debió dejar la silla principal de la Fiscalía porque así lo mandaba la ley. Solo fue cuestión de esperar un par de semanas para que los seis funcionarios decidieran exponer los abusos que sufrieron con su antiguo jefe, así como plantear la grave duda de que uno de sus casos emblemáticos es falso.
Hay gravísimos señalamientos contra el exfiscal a quien se señala directamente como el que habría orquestado todo el caso «Corruptela» sin pruebas ni testigos, según ha investigado Diario Digital Cronio. Y ahora será responsabilidad del nuevo Fiscal General determinar la veracidad de los hechos denunciados en honor a la verdadera justicia y legalidad.

En la denuncia interpuesta en la PDDH se recuerda que toda acción fiscal debe estar apegada a la legalidad e imparcialidad, entre otros principios básicos, sin embargo se asegura que esto no aplica en ningún momento al caso «Corruptela» que desde su origen no tuvo asidero para llevarse a cabo.
Los seis ciudadanos obligados a prestar testimonios falsos y acusar sin pruebas dejan claro a la PDDH que tras la no reelección de Meléndez, sobre todo, alejados de sus presiones y amenazas, decidieron renunciar al criterio de oportunidad, al que fueron obligados. Es decir, decidieron exponer la verdad sobre todo lo ocurrido pese a las consecuencias legales que esto les pueda acarrear conscientes que mintieron, aunque de forma obligada.
Los seis, se refieren al proceso judicial contra Martínez, Rais y los otros implicados: «Sabido es honorable jueza que toda violación al debido proceso legal repercute de forma directa en los actos de investigación, y que aquellos no pueden subsistir si derivan de un acto viciado».
De ahí que esperamos, como sociedad salvadoreña, el accionar del actual fiscal, Raúl Melara, que ordene una investigación, que se deduzcan responsabilidades y se castigue a los culpables fabricar casos y de manipular la Fiscalía.
Lo mismo esperamos del Juzgado Cuarto de Instrucción, de San Salvador, donde se lleva el caso «Corruptela».

Reconocido que los testimonios de los criteriados fue bajo amenazas y prefabricados por los fiscales del caso y sus jefaturas, ¿qué pasará con el caso «Corruptela»?
Los seis que denunciaron al exfiscal Meléndez y sus allegados de fabricar el caso han denunciado que debe conocerse la verdad. Argumentan que no hay pruebas ni testigos reales y que fueron obligados a acusar a los implicados en el proceso.
En sus escritos dejan entrever que el Juzgado Cuarto de Instrucción ya está informado de lo sucedido por lo que esperan se corrija esta situación.
Hay muchas preguntas obligadas que saltan en medio de este polémico caso y estas son algunas de ellas:
¿Qué debe proceder en un caso que desde el principio estuvo viciado? ¿Debería el juez de la causa invalidar todo el proceso?
¿Cuál debería ser el primer paso a tomar por el actual fiscal general Raúl Melara, luego de una revelación tan grande como la de estos seis ciudadanos que fueron obligados a criteriarse para inculpar a posibles inocentes?
Las dudas más fuertes surgen en torno a la figura del exfiscal Meléndez ¿qué procede hacer con el exfuncionario a quien se señala de haber actuado atropellando las leyes, amenazando ciudadanos y violentando su integridad y fabricando casos? ¿Cómo actuar con sus funcionarios más cercanos involucrados en este mismo proceso irregular?

¿Cómo es posible que una de las principales instituciones que combate el delito haya sido utilizada y sea señalada para cometer delitos, aprovechándose del poder que ejercía el anterior titular y sus auxiliares?
En este caso han sido seis funcionarios de la misma Fiscalía los afectados (cuatro fiscales y dos administrativos). Si esto ocurrió con estos funcionarios, ¿qué pasó con ciudadanos comunes que no tenían cómo hacer valer sus derechos con ante las mismas instituciones públicas?

«¡Amenazados y Encapuchados!». Esto sufrieron los criteriados del caso «Corruptela» obligados a mentir
En un hecho sin antecedentes, Diario Digital Cronio tuvo acceso a los escritos en la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y en la sede del Juzgado Séptimo de Paz donde llegaron los falsos criteriados a poner sus denuncias.
Aseguran que las presiones y amenazas recibidas no se comparan con las acciones de terror a las que fueron sometidas algunos de ellos.
Manifiestan en su escrito que unos fueron tomados a la fuerza y encapuchados para doblegarlos hasta aceptar ser los criteriados del proceso y a firmar declaraciones previamente elaboradas por los fiscales denunciados y sus jefaturas.
Aquí denotan que el exfiscal Meléndez tenía gente incondicional a su mando para cometer estas ilegalidades.
Hablan de una estructura irregular encabezada por el exfuncionario que actuaba al margen de la ley, así como se ha señalado previamente en otros medios de comunicación.
Piden se investigue y deduzcan responsabilidades. Se llegue a la verdad del caso «Corruptela», sobre todo, se limpie la imagen y el buen nombre de las personas que han sido dañadas al ser obligados a mentir.
Sucesos
Incendio destruye dos apartamentos en la colonia Zacamil de San Salvador; Bomberos evita que las llamas se propaguen
Un incendio estructural consumió dos apartamentos del edificio 440, ubicado en la urbanización José Simeón Cañas, conocida como colonia Zacamil, en San Salvador. La emergencia se registró este sábado 10 de octubre y movilizó a elementos del Cuerpo de Bomberos de El Salvador, quienes trabajaron para controlar las llamas y evitar que el fuego alcanzara otras viviendas del complejo habitacional.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, los dos apartamentos resultaron afectados por el incendio, que generó preocupación por el riesgo de propagación hacia las unidades residenciales cercanas. La intervención de los equipos de emergencia permitió concentrar las labores de extinción en el área afectada, evitando que el siniestro se extendiera a otros sectores del edificio.

El Cuerpo de Bomberos desplegó personal especializado para ejecutar maniobras de control y liquidación del fuego, procedimientos destinados a detener el avance de las llamas y eliminar los focos de combustión que podrían provocar una reactivación. Hasta el momento del reporte inicial, los equipos continuaban trabajando en el lugar, mientras se desarrollaban las acciones necesarias para asegurar la zona.
Las causas del incendio todavía no han sido determinadas. Se espera que las inspecciones correspondientes, realizadas por el Cuerpo de Bomberos y la Policía Nacional Civil (PNC), permitan establecer dónde comenzó el fuego y qué circunstancias provocaron su propagación. Tampoco se ha confirmado oficialmente si hubo personas lesionadas, ni se ha divulgado una estimación económica de las pérdidas materiales ocasionadas por el siniestro.
El incidente vuelve a poner de manifiesto la importancia de las medidas de prevención de incendios en edificios residenciales, donde la cercanía entre apartamentos puede facilitar la propagación del fuego. Las autoridades recomiendan revisar periódicamente las instalaciones eléctricas, evitar la sobrecarga de tomacorrientes y mantener despejadas las rutas de evacuación. Ante cualquier emergencia de este tipo, la población puede comunicarse con el Cuerpo de Bomberos al 913 para solicitar asistencia inmediata.

ENTREGA ESPECIAL
A 40 años del terremoto de 1986: los 10 segundos que devastaron San Salvador y dejaron más de 1,500 muertos
Este sábado 10 de octubre de 2026, El Salvador recuerda una de las tragedias más dolorosas de su historia. Hace exactamente 40 años, a las 11:49 de la mañana del viernes 10 de octubre de 1986, un terremoto de magnitud 5.7 sacudió violentamente San Salvador y convirtió en escombros edificios, viviendas y centros de trabajo. Bastaron aproximadamente 10 segundos para cambiar la vida de miles de familias y dejar una profunda huella en la memoria colectiva de los salvadoreños.

El movimiento telúrico tuvo su origen en fallas geológicas locales, a poca profundidad y muy cerca de la capital, factores que explican su enorme capacidad destructiva. La tragedia dejó aproximadamente 1,530 personas fallecidas, 10,000 heridas y alrededor de 200,000 damnificados, según estimaciones históricas. Las pérdidas materiales alcanzaron unos 1,031 millones de dólares, una cifra devastadora para un país que, además, atravesaba uno de los períodos más difíciles del conflicto armado.

Uno de los episodios más dolorosos ocurrió en el edificio Rubén Darío, ubicado en el centro de San Salvador, cuya estructura colapsó y sepultó a cientos de personas. También resultaron gravemente afectados el Gran Hotel San Salvador, el edificio Dueñas, el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom y numerosas construcciones históricas. La escuela Santa Catalina, en el barrio San Jacinto, fue otro de los escenarios de la tragedia. Incluso el Monumento al Divino Salvador del Mundo sufrió daños cuando la imagen cayó de su pedestal, convirtiéndose en una de las fotografías más recordadas de aquel desastre.

En medio del caos, los gritos de auxilio y las calles cubiertas de escombros, surgieron innumerables historias de solidaridad. Socorristas, bomberos, voluntarios y ciudadanos trabajaron durante horas y días para rescatar sobrevivientes, utilizando herramientas improvisadas y, en muchos casos, sus propias manos. Equipos de emergencia de Guatemala se sumaron a las labores de búsqueda, mientras cientos de familias permanecían en las calles por temor a nuevas sacudidas. Durante los cuatro días posteriores se registraron centenares de réplicas que prolongaron la angustia de una población golpeada por la pérdida de sus seres queridos.

Cuatro décadas después, el terremoto del 10 de octubre de 1986 sigue siendo una herida abierta en la historia salvadoreña, pero también un recordatorio de la importancia de la prevención, las construcciones seguras y la preparación ante emergencias. Aunque San Salvador ha cambiado su paisaje urbano y muchas de las estructuras destruidas desaparecieron, los recuerdos permanecen entre quienes sobrevivieron a aquella mañana. Hoy, el país honra a las víctimas, reconoce la valentía de los rescatistas y recuerda que, en apenas 10 segundos, una ciudad entera puede cambiar para siempre.
Judicial
Condenan a cadena perpetua a pandilleros de la MS-13 capturados durante el régimen de excepción en El Salvador
El Tribunal Cuarto Contra el Crimen Organizado de San Salvador impuso condenas de cadena perpetua a integrantes de la Mara Salvatrucha (MS-13), capturados durante el régimen de excepción y procesados por delitos relacionados con homicidios, desapariciones, extorsiones y actividades de organizaciones terroristas. La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó las sentencias el viernes 9 de octubre de 2026, como parte de los procesos judiciales contra estructuras pandilleriles que operaban en la capital y sus alrededores.
Entre los condenados se encuentran Josué Germain González Mejía, identificado por las autoridades como corredor de clica, y Giovanni Andrés Hernández, señalado como homeboy dentro de la organización criminal. Según las investigaciones fiscales, ambos formaban parte de estructuras que mantenían presencia en diferentes sectores de San Salvador, donde se les atribuyeron hechos violentos y actividades delictivas contra la población.
#CombateAPandillas | Cadena perpetua para pandilleros de la MS-13.
La @FGR_SV logró que demostrar que estos criminales mantenían el control en diferentes zonas de la capital y sus alrededores, en donde cometieron diversos casos de homicidios, desapariciones, extorsiones, organizaciones terroristas, agrupaciones ilícitas, entre otros.
Todos fueron capturados gracias al Régimen de Excepción.
Entre los condenados a cadena perpetua están Josué Germain González Mejía, quien tenía el rango de corredor de clica, y Giovanni Andrés Hernández, identificado como homeboy.
Las condenas fueron impuestas por el Tribunal Cuarto Contra el Crimen Organizado de San Salvador.
— Fiscalía General de la República El Salvador (@FGR_SV) October 9, 2026
La Fiscalía aseguró que durante el proceso judicial presentó elementos probatorios relacionados con homicidios, desapariciones de personas, extorsiones, agrupaciones ilícitas y delitos vinculados con organizaciones terroristas. Sin embargo, la institución no precisó el número total de personas condenadas en este caso, las fechas de los hechos investigados ni las circunstancias particulares de cada delito. Las sentencias fueron dictadas por el Tribunal Cuarto Contra el Crimen Organizado de San Salvador.
Estas condenas se producen después de las reformas constitucionales y penales aprobadas en marzo de 2026, mediante las cuales El Salvador incorporó la prisión perpetua para delitos de extrema gravedad, como homicidio, violación y terrorismo. La modificación del artículo 27 de la Constitución permitió establecer esta sanción, cuya aplicación contempla mecanismos de revisión judicial después de determinados períodos de cumplimiento. En septiembre se conocieron las primeras sentencias bajo el nuevo marco legal, por lo que las resoluciones contra integrantes de la MS-13 representan nuevos casos de aplicación de esta pena.
Los condenados habían sido detenidos durante el régimen de excepción, vigente desde el 27 de marzo de 2022 y prorrogado periódicamente por la Asamblea Legislativa. El Gobierno sostiene que esta medida ha contribuido a reducir los homicidios y desarticular estructuras criminales, mientras organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por las garantías procesales en determinados casos. Las nuevas sentencias reflejan la aplicación del endurecimiento de las penas contra delitos graves en El Salvador, en medio de la continuidad de los procesos judiciales relacionados con las pandillas.




