Nacionales
2024, el año más seguro en la historia de El Salvador
En 2024 El Salvador alcanzó cifras históricas en seguridad, con lo cual no solo los homicidios reflejaron una cifra significativa de disminución, también los delitos que representan algún tipo de amenaza directa o de violencia sobre la persona registraron reducción arriba del 40% en comparación al 2023, informó el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.
«Estos son los delitos que le llamamos policialmente como delitos de eficacia, donde encontramos el hurto, las lesiones, la violación, el hurto de vehículos, robo, extorsión, hurto agravado, robo agravado, homicidios y robo de vehículos. En términos generales, es que todos aquellos delitos que representan algún tipo de amenaza directa o de violencia sobre la persona tienen reducción arriba del 40%», mencionó Villatoro y destacó la baja de casi el 60% en el delito de violación.
«Es parte de un compromiso que tenemos como Estado y una visualización en la preparación de la guerra que sabíamos que íbamos a tener, algún repunte en delitos contra la libertad sexual», aseguró Villatoro.
De acuerdo con las estadísticas oficiales, por ejemplo, los robos tuvieron una reducción del 44.86%; en 2023 hubo 876 casos de robo y el año pasado se redujeron a 483; respecto a las violaciones, el año pasado hubo 804, reflejando una reducción del 58.02% en comparación al 2023 cuando se registraron 1,915 casos.
Las extorsiones también se redujeron en 48.50%; en el 2024, ya que las autoridades reportaron 377 casos respecto al 2023, cuando registraron 732 denuncias por este delito.
Uno de los delitos más comunes en El Salvador que aún siguen preocupando a las autoridades son los hurtos, sin embargo, también tuvieron una disminución del 22.41% en el 2024.
«Acá otra vez volvemos al dato y no al relato, donde estamos demostrando que la reducción de homicidios viene acompañada también de la reducción de delitos contra el patrimonio, contra la libertad sexual y es donde estamos, poniendo un valladar bastante fuerte», añadió el titular de Seguridad.
Villatoro también dijo: «Esto nos lleva por supuesto a que esta transformación por la que pasa El Salvador, donde pasamos de escribir y vimos muy bien como los gobiernos anteriores escribían políticas de seguridad ciudadana, políticas de persecución al crimen, etcétera, etcétera. No era más que cuentos. Nosotros no nos dedicamos a escribir, nosotros realmente nos dedicamos a hacer seguridad pública y este país lo que le está demostrando al mundo es cómo se hace seguridad pública».
El fiscal general de la República, Rodolfo Delgado, destacó las históricas cifras en el tema de homicidios: el 2024 cerró con 114 muertes violentas, de las cuales 112 se han resuelto y ya se procesa a los responsables.
Delgado reiteró que haber llegado a una tasa de 1.9 homicidios por cada 100,000 habitantes es reflejo de un trabajo coordinado por miles de personas, el Gabinete de Seguridad Ampliado y el liderazgo del presidente Nayib Bukele.
Al cierre del 2024, el titular de la FGR dijo que los salvadoreños habían gozado de 684 días sin homicidios desde la implementación del Régimen de Excepción, que fue aprobado por la Asamblea Legislativa en 2022.

ENTREGA ESPECIAL
El Psicopata que cambio la regla del Narco
Edgar Valdés Villarreal, hijo de un pintor de casas mexicano y una ama de casa tejana, la Barbie. Un apodo que le pusieron en la secundaria por su cabello gero. Un apodo que terminaría escrito con sangre en las calles de Medio México. No había nada en su infancia que anunciara el monstruo. Jugaba fútbol americano en la Lincoln High School.
Linebacker, posición de impacto. Posición de violencia controlada. Sus compañeros lo recuerdan como un chavo popular. Nada extraordinario, nada que hiciera pensar en lo que vendría después. Pero Laredo no es cualquier ciudad, es la frontera y la frontera tiene sus propias reglas.
En los 90, Laredo era un punto de entrada clave para la coca que venía del sur. El cártel del Golfo controlaba la plaza. Los Zetas, un grupo recién formado por desertores del gafe mexicano con influencia de entrenamientos especializados.
Apenas comenzaban a operar como brazo armado. Valdés Villarreal no era un estudiante brillante, no era un atleta excepcional, pero tenía algo que llamaba la atención en ese mundo. No dudaba.
Y en la frontera eso vale más que un título universitario. Finales de los 90. Edgar, todavía adolescente, ya vende marihuana en pequeñas cantidades en su high school.
Nada mayor, nada que llame la atención de las autoridades, pero es suficiente para que los conectes locales lo noten. Un chavo bilingüe que puede moverse entre dos mundos sin levantar sospechas.
Eso es oro en el negocio. 2000. Edgar ya no está en la escuela, dejó el fútbol, dejó cualquier pretensión de vida normal.
Las autoridades de Texas comienzan a investigarlo por distribución de marihuana. Nada grave todavía. Pero suficiente para que tome una decisión que cambiaría todo.
Cruza el río, se va para Nuevo Laredo, del lado mexicano, donde las leyes americanas no llegan, donde un chavo con sus características puede desaparecer o puede convertirse en algo más grande.
Nuevo Laredo, Tamaulipas, 2001. La ciudad es un hervidero. El cártel del Golfo domina, pero enfrenta presión.
El gobierno de Vicente Fox promete mano dura contra el crimen organizado. Los operativos federales se intensifican por primera vez en décadas y en ese caos un gero de Texas encuentra su lugar.
Valdés Villarreal no llega como un narco hecho y derecho, llega como un refugiado, como alguien que huye de problemas menores en el norte, pero tiene conexiones.
Tiene un primo que trabaja para gente pesada y tiene ese perfil que nadie espera. Los primeros meses trabaja en lo básico, mueve paquetes, cobra deudas pequeñas, hace mandados, pero desde el principio muestra algo diferente, no duda.
Cuando le ordenan golpear a alguien, lo hace sin preguntar. Cuando le dicen que entregue un mensaje violento, lo entrega con exceso.
Los jefes locales comienzan a notar al americanito, no por su experiencia, por su disposición. Arturo Beltrán Leyva, el Barbás, en ese momento es uno de los operadores principales de la Federación de Sinaloa en la zona del Golfo.
Controla rutas, coordina envíos masivos y necesita gente de confianza en Nuevo Laredo, gente que no tenga los vicios de los narcos tradicionales, gente que no esté quemada con las autoridades mexicanas.
Alguien le habla de un guero que acaba de llegar de Texas. Alguien que no tiene historial, alguien que puede pasar desapercibido. La primera vez que Valdés Villarreal se reúne con gente de Beltrán Leiva es en una casa de seguridad en la colonia Jardín 2002.
Barbas no está presente, pero sus lugartenientes sí le hacen preguntas, le prueban, le dan una tarea sencilla, recoger un paquete del otro lado y traerlo a Nuevo Laredo.
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Edgar lo hace en menos de 6 horas sin problemas, sin nervios. Cuando regresa, los lugartenientes se miran entre ellos. Este chavo sirve. Los siguientes meses, Valdés Villarreal se convierte en un operador de confianza
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Agresión con botella en Soyapango deja un lesionado y una mujer detenida
Una mujer fue capturada en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, luego de protagonizar un hecho de violencia contra su compañero de vida durante una discusión.
La detenida fue identificada como Zenaida Beatriz Gámez Lara, de 37 años, quien habría agredido a la víctima con una botella de vidrio mientras ambos se encontraban consumiendo alcohol.
De acuerdo con el informe, los equipos intervinieron de manera oportuna, evitando que la agresión continuara. La persona lesionada fue trasladada a un centro asistencial, donde se encuentra estable.
Las autoridades informaron que Gámez Lara será remitida por el delito de lesiones, reiterando que, incluso bajo los efectos del alcohol, cada decisión tiene consecuencias.
Principal
Bomberos reportan menos emergencias a nivel nacional
El subdirector de Bomberos de El Salvador, Erick Vásquez, presentó un balance preliminar de los incendios atendidos entre el 28 de marzo y el 1 de abril, en el marco del Plan Verano 2026, destacando variaciones importantes en comparación con el mismo período del año anterior.
De acuerdo con los datos oficiales, los incendios en vehículos disminuyeron de 10 casos en 2025 a 7 en 2026. Asimismo, los incendios forestales registraron una baja significativa, pasando de 19 a 9 incidentes.
En cuanto a los incendios estructurales, se reportaron 18 este año, apenas uno más que los 17 contabilizados en 2025. Por otro lado, las autoridades señalaron un incremento en los incendios en basureros, que pasaron de 6 a 9 casos.
Mientras tanto, los incendios en maleza reflejaron una reducción considerable, disminuyendo de 167 a 116, lo que evidencia el trabajo constante de la institución durante el período vacacional para atender emergencias y prevenir mayores afectaciones.






