Internacionales
Una mujer mantuvo a su hija sana en una silla de ruedas durante 6 años tras exagerar una serie de síntomas
La Justicia británica ha fallado en contra de una mujer que crió a su hija «físicamente normal» como una niña discapacitada tras sobredimensionar una serie de comportamientos y síntomas. El dictamen fue emitido recientemente por un tribunal de Londres, informan medios locales.
La jueza Justice Judd señaló que la menor sufrió un «daño significativo» debido a las exageraciones de su progenitora frente a los médicos, quien habría «perpetuado la noción» de que la niña padecía varias condiciones de salud que incluso la obligaron a utilizar silla de ruedas durante seis años.
Según el reporte, la menor, que ahora tiene 12 años, fue sometida a «investigaciones y evaluaciones excesivas» que desencadenaron tratamientos con medicamentos que aparentemente no eran necesarios. Uno de ellos habría afectado su vista provocando una grave interrupción en su educación escolar.
Inicio de las sospechas
Las sospechas comenzaron en 2018 cuando los médicos empezaron a cuestionar diagnósticos pasados. Posteriormente, la niña fue enviada a casa para ser evaluada por una unidad especializada, al tiempo que se iniciaba una investigación sobre protección infantil.
Los servicios sociales argumentaron que, aparentemente, desde 2011 la madre había ofrecido datos exagerados o incorrectos a los médicos sobre la salud y el comportamiento de su hija, perpetuando la idea de que la niña tenía «epilepsia y autismo incontrolados», así como otras enfermedades.
«Ella no tiene un diagnóstico de epilepsia activa […] no tiene ningún rasgo de autismo […] Ella es físicamente bastante normal y enérgica», expresó Judd al referirse al estado de salud de la menor involucrada, quien habría sufrido convulsiones cuando era muy pequeña.
Por otra parte, la jueza consideró legítimas las preocupaciones de la mujer en cuanto a su hija, explicando que ese factor pudo haberla llevado a «interpretar en exceso» los problemas médicos, pero a su vez mencionó que su actitud había ido «mucho más allá» de lo razonable.
«No puedo decir en este punto qué fue lo que llevó a la madre a retratar a su hija con tantos problemas, ya sea un sistema de creencias distorsionado provocado por la ansiedad, un anhelo de ayuda de una forma u otra, una manifestación de angustia más generalizada o algo completamente diferente», agregó Judd.
Mientras duran las investigaciones, la menor fue trasladada desde hace varios meses a vivir temporalmente con otros familiares, pero aún no se ha determinado quién se hará cargo de su cuidado a largo plazo.
Internacionales
VIDEO | Niño de 11 años arrolla a grupo de monjes durante peregrinación en Tailandia; nueve fallecieron
Nueve monjes budistas murieron y al menos 14 más resultaron heridos luego de que una camioneta conducida por un niño de 11 años embistiera a un grupo de religiosos que realizaba un peregrinaje junto a una carretera en la provincia noroccidental de Mukdahan, en Tailandia.
El grupo estaba integrado por 35 monjes y cinco seguidores laicos cuando ocurrió el incidente.
«El sospechoso es un niño. El vehículo fue llevado a una evaluación forense para determinar la causa» del accidente, declaró a la prensa Pairoj Thaiphutsa, comandante de la policía provincial de Mukdahan.
El jefe policial agregó que las autoridades solicitaron la presencia de los padres del menor para establecer quién era responsable de su cuidado y continuar con el proceso legal.
Según la policía, el niño tomó sin autorización la camioneta de sus padres, perdió el control del vehículo y chocó contra el grupo de monjes.
Uno de los sobrevivientes, identificado como Phra Sompong, relató en un video difundido por equipos locales de rescate que vio a un niño al volante de la camioneta mientras recitaba el mantra de meditación «Buddho, Buddho».
«Luego, de repente, la camioneta nos embistió a toda velocidad», afirmó. «Por suerte, otro monje y yo logramos apartarnos a tiempo. Los nueve monjes que encabezaban la fila sobrevivieron, pero los demás, que fueron alcanzados por el vehículo, salieron despedidos por los aires», añadió.
#CRONIO #ADVERTENCIA 🚨 Tragedia en Tailandia. Un niño de 11 años atropelló a un grupo de monjes que participaba en una peregrinación.
Cinco de las víctimas murieron en el lugar del accidente y tres más fallecieron en el hospital. Posteriormente, las autoridades confirmaron la… pic.twitter.com/Tu8ftdv6nV
— Diario Digital Cronio (@croniosv) July 2, 2026
Por su parte, Prayut Ruanthongkam, jefe de la policía de la ciudad de Mukdahan, confirmó a la AFP que el conductor tiene 11 años.
Cinco monjes fallecieron en el lugar del accidente y otros tres murieron posteriormente en un hospital. Más tarde, la oficina provincial de Mukdahan confirmó el fallecimiento de un noveno monje.
Además, cuatro monjes permanecían en estado crítico en el mismo centro asistencial y otros diez presentaban heridas graves.
Los monjes budistas son figuras profundamente respetadas en Tailandia, donde desempeñan un papel central en la preservación y transmisión de las enseñanzas de Buda. Es habitual que participen en ceremonias y procesiones públicas, además de recibir ofrendas de la población.
Tailandia figura entre los países con los peores registros de seguridad vial del mundo. Los accidentes de tránsito con víctimas mortales son frecuentes y suelen estar relacionados con el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol y el insuficiente cumplimiento de las normas de circulación.
Internacionales
Piloto que colisionó contra un rascacielos en Pekín manifestó ideas suicidas
Las autoridades de China informaron este jueves que el piloto que murió tras impactar una avioneta contra la Torre CITIC, el rascacielos más alto de Pekín, había escrito en su diario sobre la idea de suicidarse. El accidente dejó además 13 personas lesionadas.
El hombre, de 66 años, estrelló la aeronave contra la Torre CITIC, de 528 metros de altura, la tarde del viernes en el distrito empresarial de la capital china.
El incidente generó dudas sobre la seguridad de la aviación en la ciudad, ya que la Torre CITIC se encuentra a siete kilómetros de Zhongnanhai, el complejo gubernamental donde residen las máximas autoridades chinas.
Periodistas de AFP observaron en el lugar un agujero en la ventana de uno de los pisos más altos del edificio. Asimismo, varios testigos reportaron la presencia de restos de la aeronave y un pequeño incendio al pie de la torre.
En un comunicado, la administración del distrito de Chaoyang indicó que el piloto, identificado únicamente por el apellido Liu, estaba divorciado, vivía solo en Pekín y «sufría desde hacía mucho de insomnio y ansiedad, y su diario contiene múltiples referencias a «terminar con su vida»».
«Este fue un incidente que puso en peligro la seguridad pública por motivos personales», señaló la administración.
Las autoridades también informaron que el día del accidente Liu despegó desde un aeropuerto ubicado en el distrito periférico de Pinggu, pero «se desvió de la zona designada y perdió contacto con el aeropuerto» antes del impacto.
Tras el accidente, fotografías y videos del hecho fueron retirados rápidamente de las redes sociales chinas, mientras que la policía impidió que periodistas y transeúntes tomaran imágenes del edificio.






