Internacionales
INCREÍBLE | Sujeto quema a su joven pareja por «negarse a lavar los platos» y obtiene prisión domiciliar
Un juez colombiano concedió este lunes prisión domiciliaria para un hombre que quemó a su pareja por negarse a lavar los platos en Bogotá, una decisión que ha causado indignación en el país porque la mujer está en un hospital luchando por sobrevivir.
“¿Cómo es posible que en un caso de feminicidio, con plena evidencia de un hombre que quema a su pareja y la tiene entre la vida y la muerte, el juez da prisión domiciliaría al victimario? La impunidad incita más violencia e inseguridad. ¿Qué espera, que la reciba en casa si se salva?”, escribió en Twitter la alcaldesa de Bogotá, Claudia López.
La víctima de este caso es Laura Vanessa Rincón, de 21 años y a quien su pareja le pidió que lavara los platos en la madrugada del sábado, a lo que ella se negó.
El hombre la agredió físicamente, luego le arrojó un líquido inflamable y la incendió con un mechero, por lo cual la mujer tuvo que ser trasladada al Hospital Simón Bolívar con quemaduras de segundo grado en el 40 % de su cuerpo.
El agresor, Andrés Yobani Rivera, es procesado por los delitos de feminicidio agravado, violencia intrafamiliar y maltrato animal (en el ataque también resultó herido un perro).
Sin embargo, el juez decidió enviarlo a prisión domiciliaria en la casa de su madre en el municipio de Cajicá, cercano a Bogotá, con el argumento de que “no había antecedentes de violencia o delincuencia por parte del señor Rivera”.
“La selección de la medida de detención en residencia obedeció a la acreditación, por la defensa de esta persona, de un ámbito domiciliario alejado y diferente al de la víctima”, agregó el Juzgado 31 Penal con Función de Control de Garantías de Bogotá en un comunicado.
La secretaria encargada de la Mujer de la Alcaldía de Bogotá, Lisa Gómez, afirmó que esa entidad asignó a “una abogada del litigio que se encargará de la representación de la víctima en el proceso penal” y “velará para que se haga justicia”.
Internacionales
Ecuador empieza 15 días de operaciones antinarco con apoyo de EE.UU.
Fiel aliado de Washington, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, implementa desde hace más de dos años una política de mano de hierro contra los carteles de la cocaína, pero las cifras de homicidios, desapariciones, extorsiones y otros delitos no ceden.
Entre el domingo en la noche y el 31 de marzo en la mañana las fuerzas militares ecuatorianas lanzarán una «ofensiva muy fuerte» con «asesoramiento» de Estados Unidos, anticipó el martes el ministro de Interior, John Reimberg.
El gobierno se ha mantenido hermético sobre el detalle de estas operaciones y si desplegará militares estadounidenses en su territorio como ha ocurrido durante el mandato de Noboa.
A lo largo de dos semanas los ecuatorianos de las provincias costeras de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro tendrán prohibido salir entre las 23H00 locales (4H00 GMT) y 05H00 (10H00 GMT).
«Estamos en una guerra», dijo Reimberg: «No se arriesguen, no salgan, quédense en casa, dejen que la fuerza pública con los aliados haga el trabajo que tiene que hacer», añadió.
Aunque no produce cocaína, Ecuador se ha convertido en el principal punto de partida de la droga que llega a Estados Unidos mientras en sus calles la guerra se ensaña contra la población local.
Vecino de los mayores productores del polvo blanco, Colombia y Perú, el país pasó de ser una isla de paz a tener una de las tasas de homicidio más altas de Latinoamérica: 52 por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio del Crimen Organizado.
Durante el toque de queda sólo podrán salir viajeros con tiquete de avión en mano, personal de salud y de emergencias.
La medida preocupa a periodistas, transportistas, dueños de restaurantes, bares y otros negocios nocturnos y personas que viven lejos de sus trabajos.
Martha Ladines, de 28 años, es panadera en Guayaquil y no podrá comenzar a tiempo su jornada laboral.
«Nos han dicho que esa hora no se recupera porque hay turnos de los otros compañeros, y nos descontarán del sueldo», dice a la AFP la madre de dos niños.
«Será duro»
Ecuador forma parte de la alianza de 17 países creada por Donald Trump para combatir al narcotráfico en la región, tras un acuerdo sellado a comienzos de mes en Miami bajo el nombre de «Escudo de las Américas».
Noboa se alinea con países como El Salvador y Argentina, dispuestos a respaldar la campaña estadounidense para ampliar su influencia en Latinoamérica tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar ordenada por Trump en Venezuela.
Desde hace meses las Fuerzas especiales estadounidenses apoyan a los comandos ecuatorianos en entrenamiento, inteligencia y financiación.
El miércoles el gobierno anunció la inauguración de la primera Oficina Federal de Investigación del FBI en Ecuador.
La semana pasada bombardeó con apoyo de Estados Unidos un campamento de los Comandos de la Frontera, una disidencia de la guerrilla colombiana de las FARC, que opera en los límites de ambos países.
Esta ofensiva divide a los ecuatorianos, ante denuncias de organismos de derechos humanos sobre excesos de la fuerza pública durante los frecuentes estados de excepción ordenados por Noboa desde que llegó al poder en noviembre de 2023.
El toque de queda «será duro para muchos por el trabajo, pero se necesita para tratar de controlar la inseguridad que vivimos. Ojalá las autoridades hagan un buen operativo táctico y no haya tantos muertos», dice Luis Villacís, un guardia de seguridad de 58 años.
Los ecuatorianos votaron «no» al regreso de bases militares extranjeras al país en un referendo promovido por Noboa.
Estados Unidos tuvo por una década una instalación de la Fuerza Aérea en Manta, principal puerto pesquero ecuatoriano, de los más estratégicos para el comercio y un bastión narco.
Internacionales
Tiroteo mortal retrasa entrada de aficionados a tradicional torneo de golf en EE.UU.
La Oficina del Sheriff del condado de St. John, en Ponte Vedra Beach, Florida, informó que dos personas fueron abatidas y fallecieron en un intercambio armado que se produjo el viernes por la noche a aproximadamente una milla (1,6 kms) de TPC Sawgrass, sede de la competición.
El sospechoso de los homicidios huyó posteriormente hacia el campo de golf antes de ser detenido a primera hora del sábado en el condado de Nassau, a casi 50 kilómetros al norte del lugar donde se disputa el certamen.
El sheriff Robert Hardwick identificó al presunto tirador como Christian Barrios, de 32 años, y reveló que el sospechoso había estado en «contacto» con empleados de TPC Sawgrass mientras huía de la escena del crimen.
«Tomó lo que creemos fue una radio que pertenecía al PGA Tour, no una de las nuestras, y sabemos que la tiró después de eso», dijo Hardwick en una rueda de prensa.
«Nuestros canes la utilizaron como rastro de olor cuando llegaron allí», añadió.
El incidente llevó a los organizadores del torneo a retrasar 90 minutos la entrada de los aficionados al campo a primera hora del sábado por «razones operativas», aunque la tercera ronda comenzó puntualmente.
El sueco Ludvig Aberg lideraba el torneo con dos golpes de ventaja antes del arranque de la jornada sabatina.
Internacionales
Canadá construye un nuevo rompehielos para reforzar su presencia en el Ártico
Canadá invierte en una nueva generación de rompehielos de última tecnología para reforzar su presencia en el Ártico, una región estratégica donde se intensifican las tensiones geopolíticas.
El buque es construido en un inmenso hangar de un astillero de North Vancouver, en el oeste del país, donde obreros lijan largas vigas metálicas.
El extremo norte de Canadá está en el centro de las prioridades del primer ministro Mark Carney, de visita en Noruega para observar ejercicios militares en el Ártico que reúnen a tropas de 14 países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
«Canadá es y siempre será un país ártico», declaró antes de su partida. «Frente a nuevas amenazas, estamos reforzando la colaboración en materia de defensa con nuestros socios del Ártico», agregó.
Las inquietudes ligadas a las ambiciones de Rusia han reavivado la atención prestada al Ártico, donde las actividades militares se intensifican.
El calentamiento climático también acentúa los desafíos estratégicos. El deshielo del casquete polar abre progresivamente nuevas rutas marítimas y hace accesibles recursos naturales hasta ahora difíciles de explotar.
Las capacidades de navegación en el Ártico se han convertido, por lo tanto, en un elemento central: «Nos esforzamos en reafirmar nuestra posición de superpotencia en materia de rompehielos», explica a la AFP Wesley Wark, experto en seguridad.
Actualmente se construyen dos nuevos buques, cada uno por un costo superior a 3.000 millones de dólares canadienses (2.200 millones de dólares estadounidenses).
El que toma forma en North Vancouver será «la joya de la corona», declara a la AFP Eddie Schehr, vicepresidente de producción del grupo Seaspan.
Su entrega está prevista para 2032. El otro, ensamblado en parte en Finlandia, debería entregarse en 2030.
Deberán sustituir progresivamente a una flota envejecida que desde hace décadas garantiza las misiones de soberanía, abastecimiento y seguridad marítima en las aguas árticas.
Esta modernización se había emprendido antes del regreso al poder del presidente estadounidense Donald Trump. Pero las relaciones a veces tensas entre los dos vecinos han contribuido a devolver la cuestión ártica al centro del debate.
Mark Carney mencionó en varias ocasiones los nuevos riesgos planteados por Estados Unidos. Durante la última campaña electoral, acusó a Donald Trump de querer debilitar a Canadá y afirmó que el presidente estadounidense buscaba «rompernos para que Estados Unidos pueda poseernos».
Según el experto Wesley Wark, los desafíos de Canadá en el Ártico se articulan en dos frentes.
Primero, demostrar su capacidad de contribuir a «la seguridad colectiva de la OTAN» en una región donde la actividad de los rusos, que poseen la mayor flota de rompehielos del mundo, provoca una inquietud creciente. Luego, mantener presente que «los propios Estados Unidos representan potencialmente un peligro para la seguridad canadiense».
«Preocupaciones estadounidenses»
Donald Trump habló en varias ocasiones de la anexión de Canadá.
El martes volvió a burlarse de Carney calificándolo de «gobernador» de un estado estadounidense, una burla que dirigía antes al ex primer ministro Justin Trudeau.
Para Wark, el riesgo de un enfrentamiento militar directo entre los dos países es poco probable, pero el peligro inmediato sería que Washington considere a Ottawa incapaz de garantizar la defensa del Ártico e intervenga directamente con su ejército en la región.
«El refuerzo de la potencia militar canadiense está motivado en parte por estas preocupaciones estadounidenses», añade el experto.
A diferencia de Rusia, Canadá no prevé que sus nuevos rompehielos porten armas. Sin embargo, los buques están diseñados para operar todo el año en las condiciones extremas del Ártico.
Serán utilizados para vigilancia, recopilación de información, misiones de rescate y para apoyar actividades científicas en la región.




