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Barcelona se impuso al Villarreal y sigue prendido en la lucha por el título
El Barcelona superó una nueva prueba de cara a la lucha por el título. Los dirigidos por Ronald Koeman se impusieron por 2-1 al Villarreal en el Estadio de La Cerámica con dos tantos de Antoine Griezmann. A los 26 minutos Samuel Chukwueze abrió el marcador.
Éste nuevo triunfo le da esperanzas a Lionel Messi y compañía, que están obligados a ganar los seis partidos restantes si desean conquistar el campeonato local, entre ellos el duro encuentro que le espera el próximo 8 de mayo ante el Atlético de Madrid.
A la espera de la presentación del cuadro colchonero, el conjunto culé se ubica tercero con 71 puntos, al igual que el Real Madrid, pero con un partido menos. Hasta el momento, el Aleti es líder con 73 unidades.
Antoine Griezmann marcó un doblete en La Cerámica (Efe)
El Villarreal salió a presionar desde el inicio del partido con la intención de impedir que los defensores azulgranas salieran jugando desde abajo. Así llegó la primera jugada importante para el Submarino amarillo con un remate de cabeza de Gerard Moreno desde un córner por la izquierda que pasó muy cerca del travesaño.
Con el 0-0, los de Ronald Koeman tuvieron la opción más peligrosa a los 15 minutos con un avance por derecha de Sergino Dest. El estadounidense comandó el ataque y el traslado se fue hacia la izquierda para una nueva aparición de Jordi Alba, que habilitó a De Jong abajo del arco y no pudo convertir en las dos oportunidades consecutivas que tuvo gracias a los reflejos de Sergio Asenjo.
Barcelona dio vuelta el resultado tras comenzar perdiendo 1-0 a los 26 minutos (Reuters)
En el mejor momento del cuadro culé, cuando dominaba el partido y comenzaba a inquietar a los locales, llegó la apertura del marcador del Villarreal en los pies de Samuel Chukwueze, que trazó una diagonal para quedar mano a mano con Ter Stegen ante un buen pase de Pau Torres. A los 26 minutos el nigeriano eludió al arquero alemán y definió para el 1-0.
Sin embargo, el Barcelona iba a reaccionar rápidamente. Tras el saque del centro, Oscar Mingueza habilitó a Antoine Griezmann en carrera. El francés puso la igualdad con un excelente toque por arriba del portero español para volver a poner el empate en el tablero
A los 35 minutos, el defensor argentino Juan Marcos Foyth fue protagonista de un grave error que el Principito aprovechó para dar vuelta el resultado. El ex Tottenham recibió el balón y lo jugó de primera para atrás con el arquero, pero allí estaba el galo para interceptar, acomodar la pelota junto al palo izquierdo y poner el 2-1 antes del cierre de la primera mitad.
Lionel Messi recibió atención dentro del campo tras una patada de Manu trigueros (Reuters)
El complemento empezó más friccionado que la primera parte, el Villarreal dejó de presionar a la defensa para centrarse en el mediocampo por lo que el Barça empezó a predominar con la posesión de balón pero sin inquietar a Asenjo durante los primeros minutos.
La situación empeoró para los dirigidos por Unai Emery a los 65 minutos, cuando el mediocampista Manuel Trigueros vio la tarjeta roja por una “plancha” a Lionel Messi en una pelota dividida. El argentino sembró preocupación durante unos segundos hasta que pudo levantarse por su cuenta y continuar en el campo.
Pese a quedarse con uno menos, el Villarreal continuó apostando para llegar al empate, a tal punto que a los 76, Gerard Moreno tuvo una nueva ocasión para igualar el marcador tras un pase del nigeriano Chukwueze, de buen desempeño en La Cerámica.
Los de Ronald Koeman pudieron sentenciar el partido a los 84 minutos tras una oportunidad desperdiciada de Frenkie De Jong, que no estuvo en su mejor tarde de cara al arco. El holandés recibió para irse mano a mano contra el arquero rival pero, tras picarla por encima, el balón se fue cerca del palo derecho de Asenjo.
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Real Madrid gana al Rayo 2-1 con gol de Mbappé de penal en el descuento
Un tanto de penal de Mbappé en el tiempo de prolongación dio la victoria al Real Madrid que se impuso 2-1 al Rayo Vallecano este domingo en el Bernabéu, lo que permite al club blanco seguir el ritmo del líder FC Barcelona, que ganó el sábado al Elche (3-1).
Tras la derrota en Lisboa el pasado miércoles en Liga de Campeones, los hinchas madridistas recibieron a sus jugadores al salir a calentar y durante el anuncio de las alineaciones con una sonora pitada, con Vinícius y Jude Bellingham una vez más como protagonistas del descontento de la afición, como ya ocurrió en el duelo ante el Levante hace dos semanas, tras la derrota en la final de la Supercopa frente al Barça y el cese del entonces entrenador Xabi Alonso.
El brasileño Vinícius (15′) adelantó a los merengues, ventaja que contrarrestó Jorge Frutos (49′) y que Mbappé (90+10′) acabó por decantarlo a favor de los merengues en los últimos instantes.
El Real Madrid, que llegaba tras tras caer ante el Benfica (4-2) en la última fecha de Champions y quedarse fuera de los ocho primeros clasificados en la fase de liguilla, por lo que deberá jugar los playoffs de acceso a octavos, también ante el equipo de José Mourinho.
Con esta victoria, el club madrileño alcanza los 54 puntos en la clasificación de LaLiga, uno menos que el Barça.
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Trinidad y Tobago el muro que separa a la Azulita Sub-17 del Premundial
Hoy más que nunca la Sub-17 femenina urge de mantener su portería en cero. Las pupilas de Debbie Gómez están a las puertas de la antesala del cielo y un resbalón resultaría carísimo para los sueños de las chicas de la Azulita.
El representativo cuscatleco camina con paso de modelo en la pasarela del Clasificatorio al Premundial de Concacaf en Curazao: ha firmado dos victorias en dos salidas a la cancha, ocho goles a favor y cero en contra.
En su partido de estreno le pegó 0-6 a Barbados y la noche del viernes sirvió un 0-2 a costa del anfitrión. El esfuerzo, sin embargo, podría valer únicamente para las estadísticas si no firman este domingo al menos el empate ante Trinidad y Tobago que saldrá en plan de amenaza.
Las triniteñas acumulan por ahora cuatro puntos y son el equipo más goleador de este grupo: 10 dianas a favor y dos en contra, lo que le vuelve un rival peligroso sobre todo en ataque.
De ahí que si El Salvador consigue mantener su portería en cero automáticamente estaría conquistando su boleto para asistir al Premundial de Concacaf donde se repartirán los boletos a la Copa del Mundo Sub-17 Marruecos 2026.
El crucial encuentro de la Azulita será es domingo cuando se mida a las triniteñas a la 1:00 de la tarde.
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Mourinho saca los colores al Madrid
El Benfica de Mourinho colocó en cuarentena el efecto Arbeloa y frenó en seco el crecimiento del Madrid. Volvió la versión blanda y desconectada del equipo blanco, perdiendo todos los duelos, recordando los partidos del Metropolitano o Anfield. Fue de mal en peor en un partido que empezó ganando y que perdió con todo merecimiento, recibiendo incluso un gol del portero contrario, Trubin, en el 98′, cuando los madridistas ya estaban con nueve por expulsiones de Asencio y Rodrygo. En Da Luz, donde conquistó la gloria europea, y ante ‘O Glorioso’, el Madrid se despidió del top 8 mostrando todos sus defectos. Que no son pocos.
El Benfica fue fiel al estilo Mourinho. Un equipo serio, agresivo, dejándose el alma en cada duelo. El ardor encarnado y la tormenta empequeñeció a un Madrid que recordó partidos pasados. Frágil sin balón, impreciso con él. En media hora acumuló el Glorioso un puñado de ocasiones, desde un tirazo de Prestianni que exigió un paradón de Courtois sobre el larguero a un rechace de Araújo tras un córner que casi acaba en gol. No entra en la cuenta el penalti señalado por Massa al ver derribo de Bellingham en lo que fue despeje. Lo anuló, VAR mediante, y Mou entró en combustión. Le tuvieron que sujetar sus asistentes.
El caso es que el Madrid amagó con salir por izquierda, en una aparición de Bellingham, pero golpeó por la derecha. Después de una posesión larga, superada la media hora de naufragio, la jugada desembocó en Asencio en el interior derecho. El central sirvió con rosca un balón medido para la entrada de Mbappé, que cabeceó a la red.
Así que llegó el gol antes que el juego, y durante un puñado de minutos, cinco, el Madrid pareció gobernar el duelo. Incluso desvió Trubin un buen cabezazo de Asencio tras un córner. Pero el Madrid no es equipo de Mourinho, y por eso con ventaja y posesión bastó una pérdida para detonar la contra a pares, se resbaló ante Pavlidis Asencio, dos veces, y el centro estupendo del griego encontró la cabeza de Schjenderup. El mismo que tuvo el 2-1 cuatro minutos después. Lo salvó Valverde bajo palos con el muslo. Y en el córner siguiente, Barreiro, completamente solo en el segundo palo, cabeceó al lateral de la red.
Merecía ir al descanso con ventaja el Benfica por fútbol. Con Vinicius castigado por la defensa intimidante de Dedic y Prestianni, y con Mastantuono desacertado con la pelota, pareció salvar el segundo Courtois de nuevo tras un remate de Dedic, a quien no persiguió nadie. Pero fue en otro córner donde Otamendi aprovechó toda su experiencia para sacar el penalti de Tchouaméni. Se agarraron ambos, se tapó bien el argentino y se dejó caer para que Massa, achicado por un partido áspero, cobrara el penalti. Transformó Pavlidis, y el Madrid se fue al descanso dando gracias de no irse goleado al vestuario.
No hizo cambios esta vez Arbeloa en la pausa, pero su equipo pareció entrar más centrado. De hecho, tuvo la primera en un centro pasado de Mbappé que Vinicius no pudo embocar de cabeza. Pero bastó que ajustara la presión el Benfica para retomar la iniciativa. Perdonó Pavlidis tras una pérdida de Mastantuono, exigido. Y en otra salida veloz del ataque benfiquista recibió Schjenderup en izquierda, midió Asencio y el noruego sorprendió con un tiro seco por el ángulo corto. El top 8, en serio peligro.
Es cierto que la respuesta del Madrid fue inmediata. Entraron Camavinga, con cabreo manifiesto de Tchouaméni, y Rodrygo, que combinó en el ataque por derecha con Arda Güler, retrasó el centro y Mbappé remató con limpieza. Quedaba media hora larga para arreglar el desaguisado. Pero era tarde. Cuando quiso igualar la intensidad, el Benfica ya volaba. Arbeloa hizo un triple cambio y se le revolvió Güler, que iba a lanzar el córner. Es imposible contentar a todos. Sumó algunas ocasiones el Madrid, es cierto, con un par de remates lejanos que sacó Trubin.
El duelo de Da Luz iba con claro retraso respecto al resto, por la tardanza en volver al campo de los dos conjuntos. Lo que sabe Mourinho. Salvó una a quemarropa Courtois, de Barreiro, y el Madrid se despeñó en los últimos minutos. Vio la segunda amarilla Asencio, se ganó otra doble Rodrygo por protestar, y Camavinga acabó el último ataque blanco con un absurdo centro frontal. En la vuelta, Massa pitó una falta inexistente de Bellingham, Mourinho mandó al portero a rematar y en el 98, Trubin batió a Courtois en la misma portería donde recibió el gol de Ramos. De cabeza. La historia es caprichosa. El escenario donde Arbeloa tocó la gloria vivió una pesadilla ante su maestro. El fútbol es pura épica.


