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ALERTA FOTOS – Redondel El Platillo de Ciudad Merliot es un ¨NIDO DE LADRONES¨
Diferentes usuarios han denunciado a través de redes sociales los hurtos en vehículos estacionados en parqueos de negocios ubicados en diferentes puntos, sin embargo, la falta de denuncias ante la Policía Nacional Civil (PNC) mantiene la impunidad en estos casos.
«Por lo general son personas particulares que andan viendo cualquier vehículo que les resulte llamativo y en un descuido sacan las herramientas que cargan y abren los carros», sostuvo la fuente policial.
Falta de denuncias mantiene en la impunidad hurtos en carros estacionados en negocios de Ciudad Merliot

Fuentes policiales de La Libertad señalaron que hasta el momento no se tienen denuncias de los casos que se han conocido en la web e hicieron un llamado a los afectados a denunciar para investigar cada uno de los hurtos.
La zona del redondel El Platillo de Ciudad Merliot es el punto que ha sido señalada en varios casos de hurtos en vehículos cuando sus propietarios se encuentran realizando diligencias en establecimientos.
Uno de los casos conocidos por El Salvador Times es el de un usuario de Banco Agrícola quien el 16 de enero perdió a manos de delincuentes una computadora, escáner y una cámara la cual le servía para trabajar. Los objetos fueron sustraídos del parqueo de la agencia bancaria.
Queriendo obtener ayuda, la víctima consultó con el vigilante sobre la situación obteniendo como respuesta que su trabajo no era cuidar carros; en tanto, el gerente de la sucursal se negó a mostrar los videos del sistema de vigilancia alegando que esto se hace con dos días de anticipación.
Seis días después se conoció un segundo caso con similares características, esta vez el escenario fue el parqueo del Mister Donut, sobre la calle Chiltiupán, la víctima en este caso manifestó que le habían abierto su carro y le robaron su DVD Player.

La reacción del afectado también fue consultarles a los guardias sobre la situación y estos le señalaron que no habían visto nada, al buscar a la gerente del negocio esta alegó que no estaba autorizada para mostrarle los videos.
La delincuencia no solo afecta a los visitantes de los negocios, según el relato de un residente, un familiar que sale a correr por las mañanas fue interceptado por dos sujetos quienes con amenazas y un arma de fuego le robaron el celular.
Como operan los delincuentes
Una fuente policial consultada detalló la forma de operar de los delincuentes quienes se valen de tecnología sofisticada para detectar en que carros se encuentran objetos de valor.
«Ubican los vehículo que les resultan llamativo y sacan las herramientas que cargan para abrir los carros», sostuvo la fuente policial.
El problema de hurtos en la zona no es nuevo, según señalaron las autoridades, hace un año se tuvo una ola de hurtos en negocios y que se detuvieron con la instalación de cámaras de video vigilancia en el perímetro.

Recomendaciones de la PNC
Tratando de prevenir que se den más casos como los señalados, policías recomendaron a los automovilistas que no dejen cosas de valor en el interior de los vehículos o que estos no estén visibles, porque eso llama la atención de los delincuentes.

Otra recomendación es dejar el vehículo estacionado cerca de la entrada de los negocios, ya que hay más circulación de personas.
Nota completa de El Salvador Times
Las denuncias publicadas en redes sociales


ENTREGA ESPECIAL
El Psicopata que cambio la regla del Narco
Edgar Valdés Villarreal, hijo de un pintor de casas mexicano y una ama de casa tejana, la Barbie. Un apodo que le pusieron en la secundaria por su cabello gero. Un apodo que terminaría escrito con sangre en las calles de Medio México. No había nada en su infancia que anunciara el monstruo. Jugaba fútbol americano en la Lincoln High School.
Linebacker, posición de impacto. Posición de violencia controlada. Sus compañeros lo recuerdan como un chavo popular. Nada extraordinario, nada que hiciera pensar en lo que vendría después. Pero Laredo no es cualquier ciudad, es la frontera y la frontera tiene sus propias reglas.
En los 90, Laredo era un punto de entrada clave para la coca que venía del sur. El cártel del Golfo controlaba la plaza. Los Zetas, un grupo recién formado por desertores del gafe mexicano con influencia de entrenamientos especializados.
Apenas comenzaban a operar como brazo armado. Valdés Villarreal no era un estudiante brillante, no era un atleta excepcional, pero tenía algo que llamaba la atención en ese mundo. No dudaba.
Y en la frontera eso vale más que un título universitario. Finales de los 90. Edgar, todavía adolescente, ya vende marihuana en pequeñas cantidades en su high school.
Nada mayor, nada que llame la atención de las autoridades, pero es suficiente para que los conectes locales lo noten. Un chavo bilingüe que puede moverse entre dos mundos sin levantar sospechas.
Eso es oro en el negocio. 2000. Edgar ya no está en la escuela, dejó el fútbol, dejó cualquier pretensión de vida normal.
Las autoridades de Texas comienzan a investigarlo por distribución de marihuana. Nada grave todavía. Pero suficiente para que tome una decisión que cambiaría todo.
Cruza el río, se va para Nuevo Laredo, del lado mexicano, donde las leyes americanas no llegan, donde un chavo con sus características puede desaparecer o puede convertirse en algo más grande.
Nuevo Laredo, Tamaulipas, 2001. La ciudad es un hervidero. El cártel del Golfo domina, pero enfrenta presión.
El gobierno de Vicente Fox promete mano dura contra el crimen organizado. Los operativos federales se intensifican por primera vez en décadas y en ese caos un gero de Texas encuentra su lugar.
Valdés Villarreal no llega como un narco hecho y derecho, llega como un refugiado, como alguien que huye de problemas menores en el norte, pero tiene conexiones.
Tiene un primo que trabaja para gente pesada y tiene ese perfil que nadie espera. Los primeros meses trabaja en lo básico, mueve paquetes, cobra deudas pequeñas, hace mandados, pero desde el principio muestra algo diferente, no duda.
Cuando le ordenan golpear a alguien, lo hace sin preguntar. Cuando le dicen que entregue un mensaje violento, lo entrega con exceso.
Los jefes locales comienzan a notar al americanito, no por su experiencia, por su disposición. Arturo Beltrán Leyva, el Barbás, en ese momento es uno de los operadores principales de la Federación de Sinaloa en la zona del Golfo.
Controla rutas, coordina envíos masivos y necesita gente de confianza en Nuevo Laredo, gente que no tenga los vicios de los narcos tradicionales, gente que no esté quemada con las autoridades mexicanas.
Alguien le habla de un guero que acaba de llegar de Texas. Alguien que no tiene historial, alguien que puede pasar desapercibido. La primera vez que Valdés Villarreal se reúne con gente de Beltrán Leiva es en una casa de seguridad en la colonia Jardín 2002.
Barbas no está presente, pero sus lugartenientes sí le hacen preguntas, le prueban, le dan una tarea sencilla, recoger un paquete del otro lado y traerlo a Nuevo Laredo.
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Edgar lo hace en menos de 6 horas sin problemas, sin nervios. Cuando regresa, los lugartenientes se miran entre ellos. Este chavo sirve. Los siguientes meses, Valdés Villarreal se convierte en un operador de confianza
Principal
Agresión con botella en Soyapango deja un lesionado y una mujer detenida
Una mujer fue capturada en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, luego de protagonizar un hecho de violencia contra su compañero de vida durante una discusión.
La detenida fue identificada como Zenaida Beatriz Gámez Lara, de 37 años, quien habría agredido a la víctima con una botella de vidrio mientras ambos se encontraban consumiendo alcohol.
De acuerdo con el informe, los equipos intervinieron de manera oportuna, evitando que la agresión continuara. La persona lesionada fue trasladada a un centro asistencial, donde se encuentra estable.
Las autoridades informaron que Gámez Lara será remitida por el delito de lesiones, reiterando que, incluso bajo los efectos del alcohol, cada decisión tiene consecuencias.
Principal
Bomberos reportan menos emergencias a nivel nacional
El subdirector de Bomberos de El Salvador, Erick Vásquez, presentó un balance preliminar de los incendios atendidos entre el 28 de marzo y el 1 de abril, en el marco del Plan Verano 2026, destacando variaciones importantes en comparación con el mismo período del año anterior.
De acuerdo con los datos oficiales, los incendios en vehículos disminuyeron de 10 casos en 2025 a 7 en 2026. Asimismo, los incendios forestales registraron una baja significativa, pasando de 19 a 9 incidentes.
En cuanto a los incendios estructurales, se reportaron 18 este año, apenas uno más que los 17 contabilizados en 2025. Por otro lado, las autoridades señalaron un incremento en los incendios en basureros, que pasaron de 6 a 9 casos.
Mientras tanto, los incendios en maleza reflejaron una reducción considerable, disminuyendo de 167 a 116, lo que evidencia el trabajo constante de la institución durante el período vacacional para atender emergencias y prevenir mayores afectaciones.






