Internacionales
Muere mujer de 39 años tras someterse a una cirugía estética
Sara Gómez, era una mujer originaria de España que se sometió a un tratamiento quirúrgico de belleza el pasado 2 de diciembre, sin embargo, el procedimiento no fue lo esperado.
La intervención médica por la que la mujer pagó 5,700 dólares duró aproximadamente cinco horas. Según las declaraciones que el médico brindó a la persona que acompañó a Gómez, todo había salido bien, pero le informó que había perdido cantidades grandes de líquido y sangre.
No obstante, tres horas después, se dio a conocer que la mujer de 39 años, tenía que ser trasladada al Hospital General Santa Lucía, en Cartagena de Murcia, España, esto como un procedimiento de prevención.
Según el reporte de ese hospital, Gómez ingresó en un estado de shock hipovolémico y se encontraba en un estado grave. También reportaron que presentaba varias lesiones como: periotonitis fecaloidea, biliar, necrosis isquémica de colon ascendente, perforación duodenal, perforaciones intestinales, laceraciones hepáticas, necrosis de pared abdominal y evisceración contenida.
Sara estuvo hospitalizada 29 días y el pasado sábado 1 de enero de 2022 falleció.
Tras lo ocurrido, la familia de la española presentó una denuncia ante la Fiscalía por el delito de imprudencia profesional.
La denuncia solicita que el médico y el anestesista presenten una documentación que los acredite como profesionales y las muestras de análisis toxicológicos por posible consumo de drogas.
El caso de Sara causó conmoción entre miles de mujeres españolas y entre la profesión médica, debido a que trascendió que el que el médico que operó a la joven mujer era cirujano cardiovascular y no había completado la especialidad de Cirugía Plástica, reparadora y Estética de cinco años.
Internacionales
Trump augura un «futuro fantástico» para EEUU y China al iniciar cumbre con Xi
El presidente estadounidense, Donald Trump, le aseguró este jueves a su par chino, Xi Jinping, que ambos países tendrán «un futuro fantástico juntos», al dar inicio a su esperada cumbre en Pekín para tratar temas espinosos como Irán, el comercio y la provincia china de Taiwán.
Elogiando efusivamente a su anfitrión, Trump le dijo a Xi que era «un honor ser su amigo», mientras que el líder chino, en un tono menos entusiasta, afirmó que ambas partes «deberían ser socios, no rivales».
Xi recibió con un apretón de manos al magnate republicano al pie de las escalinatas del monumental Gran Salón del Pueblo de la plaza Tiananmén, el centro neurálgico del poder comunista en la capital, decorada para la ocasión con los colores de China y Estados Unidos.
Al son de una salva de cañones, recorrieron la alfombra roja ante cientos de niños que portaban flores y agitaban banderas mientras coreaban «¡bienvenido!».
Xi se preguntó si Pekín y Washington podrían construir una cooperación en lugar de encaminarse hacia la confrontación, al tiempo que subrayó que «una relación estable entre China y Estados Unidos es una bendición para el mundo».
«La cooperación beneficia a ambas partes, mientras que la confrontación perjudica a ambas», recalcó.
La relación entre ambas potencias ha encontrado momentos bajos luego de la anterior visita de Trump en 2017, cuando el mandatario también tuvo una acogida fastuosa con una recepción privada en la majestuosa Ciudad Prohibida de Pekín.
Pero apenas unas semanas después, el mandatario estadounidense lanzó una oleada de aranceles y restricciones sobre los productos chinos.
Al volver a la Casa Blanca en 2025, Trump reanudó su ofensiva arancelaria y provocó una guerra comercial que repercutió en la economía mundial, antes de pactar una tregua con Xi en octubre.
El futuro de los intercambios comerciales entre las dos mayores economías mundiales es, precisamente, uno de los principales temas de esta esperada cumbre, precedida el miércoles por negociaciones comerciales y económicas entre delegaciones de ambos países en Corea del Sur.
Entre las prioridades de Washington está alcanzar acuerdos en el ámbito de la agricultura y, si es posible, la confirmación de un pedido masivo de aviones al fabricante estadounidense Boeing.
Trump lleva en su delegación al director ejecutivo de la empresa aeronáutica, Kelly Ortberg, pero también a destacados empresarios estadounidenses como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) o Jensen Huang (Nvidia).
Durante su largo vuelo hacia China, Trump dijo en redes sociales que iba a presionar a Xi para «abrir» el gigante asiático a las empresas estadounidenses.
Estados Unidos, como otros países occidentales, acusan a Pekín de beneficiarse de un superávit comercial y de incurrir en prácticas de competencia desleal o violaciones de la propiedad intelectual.
Pero existen muchos otros puntos de fricción como el suministro de tierras raras o semiconductores, la situación de Taiwán o, desde febrero, el conflicto con Irán.
China pide «estabilidad»
Según el gobierno estadounidense, Trump quiere convencer a China, el principal importador de petróleo y socio estratégico de Irán, de usar su influencia para encontrar una salida a la crisis en el Golfo.
«Esperamos convencerlos de que desempeñen un papel más activo para lograr que Irán abandone lo que está haciendo ahora», dijo el secretario de Estado, Marco Rubio, a Fox News, según un extracto de una entrevista grabada durante el vuelo a China.
Trump, por su parte, había precisado que preveía «una larga conversación» con Xi sobre Teherán.
El cierre casi total del estrecho de Ormuz como consecuencia de los bloqueos iraní y estadounidense afecta directamente a China, que antes de la visita insistió en que espera «más estabilidad» en la escena internacional.
Más allá de los posibles anuncios comerciales, los expertos no muestran mucha esperanza en que la cumbre atenúe significativamente la rivalidad en todos los frentes entre ambas potencias.
Otro foco de atención serán las declaraciones de ambas partes sobre Taiwán, una isla con gobierno y ejército propios que China considera parte de su territorio y cuyo principal apoyo es Estados Unidos.
Internacionales
Director de FBI increpa a senador demócrata por «beber margaritas en El Salvador»
El senador demócrata de Maryland, Chris Van Hollen, fue cuestionado por el director del FBI, Kash Patel, sobre su viaje a El Salvador y «beber margaritas» con un «violador y pandillero condenado», refiriéndose a Kilmar Ábrego García.
El enfrentamiento se originó durante una audiencia en el Congreso de Estados Unidos en la que el director del FBI es cuestionado por Van Hollen, por un supuesto «consumo excesivo de alcohol» y ausencias durante su gestión, y las cuales habían sido reportadas por medios como The Atlantic. La discusión llamó la atención por el tono agresivo y las fuertes acusaciones entre ambos funcionarios.
El demócrata cuestionó directamente esas denuncias, pero el intercambio rápidamente se volvió personal y confrontativo cuando Patel respondió con acusaciones contra Van Hollen.
«La única persona que estaba sirviendo margaritas en El Salvador con dinero de los contribuyentes junto a un violador pandillero condenado eras tú [..] La única persona que acumuló una cuenta de bar de $7,000 en Washington D.C., en el bar del lobby, fue usted», le reprochó Patel.
«La única persona en esta sala que ha estado bebiendo con dinero de los contribuyentes durante el día eres tú […] Este es el máximo ejemplo de hipocresía. No permitiré que manchen mi nombre con acusaciones infundadas», añadió el director del FBI.
El encuentro de Van Hollen con el deportado Ábrego García, según EE.UU. por ser integrante de la MS-13, se difundió en abril del año pasado, cuando circularon unas fotografías de ambos junto a un abogado en un hotel de El Salvador.
«Kilmar Ábrego García, milagrosamente resucitado de los “campos de exterminio” y la “tortura”, ¡ahora tomando margaritas con el senador Van Hollen en el paraíso tropical de El Salvador!», escribió el presidente de la república, Nayib Bukele, a propósito de la foto que circulo en ese momento sobre el encuentro en San Salvador entre el demócrata y el delincuente.
Internacionales
Nada indica que la cepa Andes del hantavirus haya mutado, estima agencia sanitaria de la UE
La agencia sanitaria de la Unión Europea, el ECDC, estimó este miércoles que ningún elemento sugiere que la cepa Andes del hantavirus haya mutado tras el brote mortal ocurrido a bordo de un crucero.
Otros siete pasajeros dieron positivo al virus, entre ellos una francesa en estado crítico, mientras que un octavo caso es considerado «probable», según un recuento de la AFP.
Todos los pasajeros fueron evacuados y se encuentran actualmente en cuarentena.
«Las investigaciones preliminares basadas en la secuenciación completa del genoma de la que disponemos sugieren que no hay ninguna indicación de que este virus se comporte de manera diferente al virus conocido que circula en ciertas regiones del mundo», declaró a los periodistas Andreas Hoefer, del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, en inglés), con sede en Estocolmo.
«Todas las secuencias obtenidas hasta ahora son prácticamente idénticas, lo que significa que probablemente solo hubo un único caso de transmisión de un animal infectado a un humano», añadió Hoefer, microbiólogo y epidemiólogo molecular.
La enfermedad suele transmitirse por roedores infectados, principalmente a través de la orina, los excrementos y la saliva.
Pruebas de laboratorio realizadas en Sudáfrica y Suiza confirmaron que se trataba de la cepa Andes, única cepa conocida de hantavirus capaz de transmitirse entre humanos.
No existe vacuna ni tratamiento específico contra el hantavirus.
Las directrices del ECDC y de la Organización Mundial de la Salud prevén una cuarentena de 42 días y una vigilancia constante de los contactos de alto riesgo, ya que el período de incubación puede durar seis semanas.
«Debido al largo período de incubación, todavía es posible que aparezcan más casos entre los pasajeros que actualmente están en cuarentena», declaró Pamela Rendi Wagner, directora del ECDC. «Eso no puede descartarse».




