Internacionales
Jovencita trabajó como albañil para pagar sus estudios y hoy se titula como abogada
Magali Giménez trabajó por mucho tiempo como ayudante de albañil para poder pagarse sus estudios lográndose titularse como abogada exitosamente en Paraguay.
Magali hoy puede decir que es una abogada titulada gracias a su esfuerzo y al de su padre, con quien trabajó con construcción pues cuando a penas empezaba sus estudios no tenía ni para la matricula por lo que decidió unirse a su trabajo y pagarlo con su propio esfuerzo.
Eso es algo que nunca contó a nadie ya que ella quería hacer bien las cosas, hasta llegar a donde se lo propuso y así fue. “Realmente nunca publiqué esto, yo nomás ayudaba a mi papá todas las veces que podía porque también tenía que ir a la facultad, entonces con él con quien trabajaba”, contó Magalí a Unicanal.
Magalí tuvo mucha suerte con tener una familia que la apoyó en todo lo necesario para cumplir su meta y jurar ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Paraguay. “No existía mucho problema (…) es algo que nosotros hacíamos con la familia para tratar de cubrir estos gastos”, dijo la abogada al mismo canal.
Magali es consiente de lo afortunada que es pues dice que en el mundo hay personas que tienen caminos mas difíciles. “Quizás no tengan esa fuente de trabajo y esas oportunidades que yo, por bendiciones del Señor, pude tener, pero yo les digo que no se rindan”, expresó Magalí al medio citado.
Internacionales
Tragedia en Honduras: familias enteras que regresaban de un retiro espiritual quedaron marcadas por la muerte en un fatal accidente en Santa Barbara
El siniestro, que tuvo lugar durante el retorno de un grupo de vecinos de Tegucigalpa tras un retiro religioso en Guatemala, una tragedia que ha marcado a una colectividad entera y pone en cuestión los controles de seguridad en el transporte de carga peligrosa.
El hecho, reportado por diversas fuentes locales, involucró un microbús tipo coaster, conducido por Javier Deras, de 48 años, quien viajaba junto a su esposa, su madre y otros familiares y vecinos. La familia, residente en la colonia La Torocagua de Tegucigalpa, compartía el viaje junto con otros miembros de la comunidad, en su mayoría habitantes de la misma cuadra o incluso de casas contiguas.
Entre las personas a bordo se contaban mujeres reconocidas en el sector, como doña Lila, cuya participación intensifica el carácter colectivo del duelo. Los lazos comunitarios han convertido la tragedia en un dolor compartido y la han dotado de un significado que supera la suma individual de las vidas perdidas.
La tragedia dejó al menos diez víctimas fatales y otras siete personas heridas, algunas en estado grave, según información recabada en el lugar. La cifra, validada por las autoridades, amplifica el impacto de un hecho con consecuencias físicas y emocionales de largo alcance. Entre las personas lesionadas se confirman menores de edad, incluido un niño de nueve años y una adolescente de diecisiete, testigos directos del accidente y portadores ahora de secuelas físicas y trauma emocional.
El accidente también destaca por la composición de sus víctimas: muchas de ellas eran familia, vecinos o amigos de toda la vida. Lidia Elena Cubas Murillo y su hija Lidia Abelina Zelaya Cubas murieron juntas en el trayecto, reflejo de la pérdida simultánea de dos generaciones.
Se identificaron, además, a Orestila Castellano, de 64 años, y María Cupertina Ortiz, de 61, cuyo hijo Manuel Amaya compartió la dificultad adicional que enfrentan los deudos para celebrar honras fúnebres debido a la presencia de cianuro en el lugar del siniestro y las restricciones impuestas por la magnitud del impacto.
La madre de Javier Deras, Francisca Zelaya, también figura entre los nombres de fallecidos. Según allegados, sufrió un infarto tras enterarse de la muerte de su hijo y falleció en un centro asistencial, un dolor que se suma a la cadena de pérdidas. La lista se completa con Mirna Álvarez, de 63 años, y Yarely Rodríguez, de 40, esposa de Deras, ampliando la tragedia a diferentes generaciones y reforzando el carácter luctuoso de este evento.
Las circunstancias del accidente abrieron una línea de indignación particularmente sensible. De acuerdo con las autoridades, el conductor de la rastra que transportaba cianuro no contaba con la licencia correspondiente para manejar carga pesada. Este dato relevante plantea dudas sobre el rigor de los controles vehiculares y la normativa de transporte, especialmente en relación con sustancias peligrosas como el cianuro.
El hijo de una de las víctimas detalló el desafío que ha supuesto para las familias la manipulación de los cuerpos y la organización de los sepelios: “Ella venía de Antigua Guatemala. Ya me decía que nunca iba a viajes, es la primera vez que salía así con personas particulares”, Según declaraciones de Manuel Amaya al referirse a la experiencia de su madre María Cupertina Ortiz.
Los relatos indican que un microbús con al menos 17 pasajeros proveniente de un retiro religioso en Guatemala fue embestido por una rastra que transportaba cianuro en Quimistán, Santa Bárbara; el saldo es de al menos diez personas fallecidas y siete heridas, incluyendo menores de edad y varios miembros de la misma familia y comunidad, según confirmaron las autoridades locales y testimonios de vecinos.
La colonia La Torocagua, en Tegucigalpa, se ha convertido en un epicentro del dolor colectivo: buena parte de sus habitantes viajaba junta en el microbús y, ahora, comparte el luto en una cotidianidad marcada por la ausencia. Los vecinos se reconocen en las historias personales: viviendas vacías, sillas sin ocupar, y recuerdos de días recientes en que la comunidad preparaba con entusiasmo el viaje espiritual a Guatemala.
El testimonio recogido entre la población local revela el grado de cohesión social previo al incidente. La tragedia no ha dejado únicamente víctimas individuales, sino que ha fracturado relaciones cotidianas y un entramado de solidaridad.
En la evaluación de los hechos, la suma de factores humanos, la posible negligencia y las deficiencias en el control del transporte de materiales peligrosos han potenciado el impacto de este accidente. Sin embargo, para las familias y sobrevivientes, el dolor trasciende cualquier balance institucional: cada nombre perdido es una vida, una biografía interrumpida y un legado que permanece en la memoria de la comunidad
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¡Indignación en México! Asesinada por celos: dos “amigas” estrangularon a Leyla Monserrat y la justicia les cobra solo 5 mil pesos
Un triángulo amoroso entre adolescentes terminó en uno de los crímenes más salvajes de los últimos meses en Sonora. Leyla Monserrat Lares Becerra, de solo 15 años, fue brutalmente asesinada el 25 de septiembre de 2025 en el ejido El Desierto, municipio de General Plutarco Elías Calles.Sus dos supuestas “mejores amigas”, de 13 y 15 años, la citaron con el engañoso pretexto de “darle una sorpresa”.
Una vez allí, la ataron, le vendaron los ojos y la estrangularon hasta quitarle la vida. No conformes con eso, grabaron el asesinato con un celular y luego enterraron su cuerpo en el patio de una vivienda, cubriéndolo con cal para acelerar la descomposición y borrar las evidencias.
El móvil del crimen, según confesaron las propias agresoras, fueron celos sentimentales: una de ellas estaba enamorada del mismo joven con quien Leyla mantenía una relación y no soportó la competencia.La investigación dio un giro clave cuando un video del crimen fue enviado anónimamente a la madre de la víctima, Carmen Becerra. Tras la detención y confesión de las menores, un juez del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes dictó sentencia en marzo de 2026.
La joven de 15 años fue condenada a dos años y diez meses de internamiento, mientras que la de 13 años recibió once meses de libertad asistida. Ambas deberán pagar, de manera mancomunada, apenas 5 mil 657 pesos como reparación del daño moral.
La cifra ha provocado una enorme indignación en todo el país. Carmen Becerra denunció que ni siquiera pudo despedirse dignamente de su hija: el ataúd llegó cerrado debido al terrible estado en que fue encontrado el cuerpo. Los gastos del funeral superaron los 30 mil pesos, y la familia aún no ha recibido ni un peso de la reparación económica, que considera una verdadera burla a su dolor.
El caso ha reabierto el debate sobre la legislación de justicia juvenil en México. Colectivos feministas y miles de usuarios en redes sociales exigen reformas urgentes para que crímenes de esta brutalidad no queden prácticamente impunes bajo el argumento de la minoría de edad de las responsables. Muchos consideran que se trató de un feminicidio y cuestionan que el sistema parezca proteger más a las victimarias que a las víctimas.
Mientras las dos adolescentes cumplen penas cortas y podrían pronto retomar sus vidas normales, la madre de Leyla Monserrat sigue sin poder cerrar su duelo y se pregunta cómo es posible que en México el valor de la vida de una niña de 15 años se mida en apenas cinco mil pesos.
Internacionales
Astronautas de Artemis II se convierten en los humanos que viajaron más lejos de la Tierra
Los cuatro astronautas de la misión lunar Artemis II de la NASA se convirtieron este lunes en los seres humanos en volar a mayor distancia de la Tierra, mientras se preparan para observar zonas de la Luna solo vistas mediante imágenes tomadas por satélites.
El equipo de Artemis II batió el récord anterior de 400,171 kilómetros establecido por la misión Apolo 13 en la década de 1970. Se espera que durante el día de hoy esta misión supere en más de 6,600 kilómetros la anterior marca, para alcanzar 406,778 kilómetros de distancia.
La nave Orion viaja alrededor de la Luna para llevar a cabo un sobrevuelo histórico, durante el cual dedicarán más de seis horas a analizar y documentar las características de la superficie lunar, antes de emprender el regreso.
«Es un día histórico y sé lo ocupados que estarán, pero no se olviden de disfrutar la vista», dijo Jim Lovell, quien participó en las misiones Apolo 8 y 13, a la nueva generación de astronautas en una grabación realizada poco antes de su muerte el año pasado.
«Estoy orgulloso de pasarles la antorcha mientras orbitan alrededor de la Luna», añadió.
La misión, iniciada el miércoles, ingresó a lo que la NASA denomina la esfera de influencia lunar el lunes alrededor de las 04H42 GMT para llevar a cabo el primer sobrevuelo lunar desde 1972.
El periodo de observación del satélite de la Tierra durará cerca de siete horas a partir de las 18H45 GMT.
La agencia espacial estadounidense publicó el domingo una imagen tomada por la tripulación en la que se ve la Luna y su Cuenca Oriental.
«Esta misión marca la primera vez que toda la Cuenca ha sido vista por ojos humanos», dijo la NASA. Se trata de un enorme cráter parecido a una diana que ya había sido fotografiado antes por cámaras en órbita.
En la nave Orion viajan los estadounidenses Christina Koch, Reid Wiseman y Victor Glover, junto con el canadiense Jeremy Hansen.
«Gracias a ustedes y a todo el equipo en tierra por perpetuar el legado de Apolo con Artemis. Buen viaje y regreso seguro», les deseó el astronauta del programa Apolo, Charles Duke, que hoy tiene 90 años.
El estadounidense es uno de los últimos hombres que se aventuraron hasta el astro, en 1972. Desde entonces, ningún ser humano se había acercado a él.
Planes de sobrevuelo revisados
La NASA señaló que la tripulación de Artemis ha completado una prueba para asegurarse que el pilotaje manual funciona y también revisó su plan de observación científica para identificar y fotografiar diversos accidentes geográficos de la superficie lunar.
Los astronautas han recibido formación en geología para poder fotografiar y describir los rasgos lunares, incluidos antiguos flujos de lava y cráteres de impacto.
Verán la Luna desde un punto de vista único en comparación con las misiones Apolo de las décadas de 1960 y 1970. Podrán observar la superficie completa y circular de la Luna, incluidas las regiones cercanas a ambos polos.
Nunca antes visto
Los astronautas de Artemis II ya han observado perspectivas totalmente nuevas.
«Anoche tuvimos nuestra primera vista de la cara oculta de la Luna, y fue absolutamente espectacular», dijo Koch durante una entrevista en directo desde el espacio.
La misión se inscribe en un plan a largo plazo para regresar de forma sostenida a la Luna, con el objetivo de establecer una base permanente que sirva de plataforma para futuras exploraciones.
Durante el sobrevuelo del satélite, «vamos a aprender enormemente sobre la nave espacial», subrayó el domingo el director de la NASA, Jared Isaacman, en CNN.
«Es lo que más nos interesa en términos de datos», añadió, recordando que la cápsula Orion no había transportado hasta ahora a ningún ser humano.
La NASA aspira a un alunizaje en 2028, es decir, antes del final del mandato de Donald Trump.






