Nacionales
Proponen una reforma a la ley para que conductores muestren fotos y videos de accidentes a las aseguradoras y así evitar congestionamientos
Los conductores que se vean involucrados en accidentes de tránsitos leves podrían utilizar fotos y vídeos tomadas con sus celulares o cualquier dispositivo como prueba del percance vial a las compañías aseguradoras.
Además, los conductores involucrados ya no deberán esperar hasta que la Policía llegue al lugar de los hechos para mover los vehículos, lo podrán hacer para evitar tráfico.
Aunque lo anterior para muchos motoristas podría sonar bien, se trata de una propuesta para reformar la Ley de Procedimientos Especiales en su apartado de accidentes de tránsito que permitiría flexibilidad para el manejo de estos casos, la cual fue presentada en la Asamblea Legislativa, la mañana del lunes, por los diputados de ARENA, David Reyes y José Andrés Hernández.
Uno de los objetivos de modificar la normativa es que el resto de ciudadanos no se vean afectado por el tiempo que tardan los agentes de las aseguradoras para documentar y tomar fotos del percance, así como la inspección de la Policía de Tránsito.
De acuerdo con lo planteado por los legisladores, los cambios se realizarían en los artículos 11 y 19 de la ley antes mencionada.
“Para que tengan una idea, el artículo 11 dice que cuando hay un accidente de tránsito los vehículos no se pueden mover del lugar hasta que llega la Policía hacer una inspección personal; con esta reforma se permitiría que cualquier involucrado en accidente pueda registrar el accidente con una foto de su celular o cualquier tipo de dispositivos y que se puedan mover los vehículos a la derecha para que no puedan seguir obstaculizando el libre tránsito”, explicó Reyes.
Los legisladores consideran que es una necesidad de la que muchos ciudadanos se han quejado, sobre todo, cuando los percances ocurren en las llamadas horas pico.
“Este es un clamor de toda la población salvadoreña… En horas pico, ustedes sabrán se forma caos con el tráfico… Estamos solicitando y presentando estas reformas para que se pueda dejar plasmado que se pueda tomar como evidencia desde cualquier instrumento de tecnología, ya sea un celular, cámara digital, una tableta y la evidencia suficiente que pueda sustentar para todo lo que sea accidentes leves de tránsito”, manifestó el diputado Hernández.
De aprobarse los cambios en la normativa, no será aplicable en casos de accidentes graves, aseguraron los legisladores.
Nacionales
Sepultan a Junior Serrano, el futbolista de Quezaltepeque abandonado en una cuneta tras un accidente de moto

Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




