Internacionales
Las técnicas que usó el ”monstruo de la soga», asesinó serial que eliminó a 60 mototaxistas
El asesino en serie que cumple 36 años de condena dice ahora que fue enviado por un grupo armado para cometer los crímenes y que solo se acuerda de 23 casos.
Con un complejo sistema de nudos, Luis Gregorio Ramírez Maestre, conocido como el «monstruo de la soga» hacía que sus víctimas murieran por su propio peso, y esperaba horas viéndolas sufrir. De esa forma asesinó a cerca de 60 conductores de mototaxis durante cinco años, en cinco departamentos diferentes de Colombia. Hace poco, con cinismo, dijo en una entrevista que no se consideraba psicópata, pues supuestamente recibía órdenes de un grupo armado para cometer los crímenes.
Ramírez seleccionaba hombres de entre 19 y 30 años, de no más de 1,70 metros de estatura y con un peso máximo de 60 kilos. El común entre sus víctimas es que todos eran mototaxistas. Solicitaba un viaje hacia las afueras de los pueblos, y antes de llegar a destino les sujetaba la garganta para asfixiarlos hasta que perdieran el conocimiento, pero evitaba matarlos.

Inconscientes, los hombres eran atados del cuello, de piernas y brazos, y sujetados a un árbol. Los amarres se activaban con el movimiento de las extremidades, de forma que cuando despertaban no podían estirar las piernas porque automáticamente la cuerda se tensionaba en el cuello y les provocaba ahorcamiento.
Pero con el paso de las horas las víctimas no resistían más y terminaban bajando las piernas y muriendo por su propio peso, de forma lenta y angustiante. Y Ramírez se quedaba todo ese tiempo para no perderse detalle. Luego, los arrastraba. A unos los enterraba y a otros los dejaba a la intemperie para que se descompusieran. Y de trofeo tomaba algunas pertenencias de los cadáveres que conservaba en su casa.
«Son tres nudos muy difíciles. La persona que no tiene conocimiento de un lazo nunca da para hacerlo. Primero, el lazo del cuello se activa cuando se activa el de las manos. Es decir, apenas usted estira las piernas, se activa el lazo de las muñecas y a su vez ese activa el del cuello, que es el más fuerte. Apenas la persona hace un movimiento, se le corta la respiración inmediatamente«, explicó el asesino a Semana.

De esa forma, el campesino de 38 años y padre de 3 niños asesinó a 60 personas entre 2007 y 2012, aunque solo reconoció 23 de los casos. Por el número de víctimas es considerado uno de los 10 mayores asesinos seriales de la historia reciente, aunque él lo niega. En distintas ocasiones ha indicado que pertenecía a un grupo paramilitar que hacía limpieza social de delincuentes que extorsionaban bajo su nombre.
Actualmente cumple una condena de 30 años en la cárcel de alta seguridad de Valledupar, donde están recluidos otros de los grandes criminales del país, como Rafael Uribe Noguera, el reconocido empresario que violó, torturó y asesinó a una niña de 7 años, y Luis Alfredo Garavito Cubillos, el conocido pedófilo que secuestró, violó, torturó y mató a un centenar de menores de edad.
La precaria imagen muestra uno de los nudos que Luis Gregorio Ramírez Maestre hacía en los pies de sus víctimas
La precaria imagen muestra uno de los nudos que Luis Gregorio Ramírez Maestre hacía en los pies de sus víctimas
El «monstruo de la soga» fue sentenciado en 2016 solo por el homicidio de 6 personas. Aunque su captura se dio en 2012 por la Policía, que realizó un exhaustivo perfil criminal asesorado por expertos en asesinos seriales del FBI y de agencias del Reino Unido.

La investigación logró el hallazgo de 23 cuerpos, aunque faltan unos 37 mototaxistas de las zonas que están reportados como desaparecidos y que según las autoridades todo indica que fueron asesinados de la misma manera. Ramírez no quiso colaborar con la Fiscalía, porque espera una rebaja de pena por buen comportamiento.
Internacionales
Presidente Paz decreta estado de excepción en Bolivia tras más de seis semanas de protestas
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, decretó este sábado el estado de excepción y ordenó la movilización de policías y militares tras más de seis semanas de protestas y bloqueos protagonizados por indígenas aimaras y campesinos afines al exmandatario Evo Morales, quienes exigen su renuncia.
Las manifestaciones comenzaron a principios de mayo, cuando obreros, campesinos e indígenas iniciaron una huelga y cortes de rutas para exigir al Gobierno soluciones a la crisis económica, considerada la más grave del país en cuatro décadas, y para rechazar la venta de gasolina de mala calidad, situación que generó malestar general.
Aunque el viernes el Gobierno alcanzó un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) para pacificar el país, indígenas de la Federación Túpac Katari y cocaleros afines a Morales decidieron mantener los bloqueos de carreteras.
Ante la falta de acuerdos, los sectores movilizados incorporaron la demanda de renuncia presidencial y extendieron los bloqueos a nivel nacional. Asimismo, durante varios días se registraron enfrentamientos con la Policía en La Paz, ciudad que junto con su vecina El Alto enfrenta escasez de alimentos, medicinas y combustibles.
“Hemos tomado la decisión de declarar el estado de excepción en todo el territorio nacional”, afirmó Paz durante un mensaje difundido por el canal estatal desde el Palacio de Gobierno. El mandatario sostuvo además que la medida responde a “un intento de golpe de Estado desde el narcoterrorismo”.
El Gobierno de centroderecha de Paz, que asumió el poder en noviembre tras dos décadas de gobiernos de izquierda, acusa a Morales de impulsar las protestas y de utilizar recursos provenientes del narcotráfico, aunque no ha presentado pruebas. Morales permanece oculto en la región cocalera de Chapare para evitar una orden de captura por un caso de trata de menor, acusación que niega. También ha rechazado los señalamientos sobre presuntos vínculos con el narcotráfico.
En su mensaje, Paz informó que instruyó a la Policía Boliviana y a las Fuerzas Armadas ejecutar las acciones necesarias para restablecer el libre tránsito, recuperar las carreteras y garantizar la seguridad de la población.
El decreto, publicado posteriormente en la Gaceta de Bolivia, tendrá una vigencia máxima de 90 días. Además, establece que los ministerios de Gobierno y Defensa podrán emitir resoluciones conjuntas para restringir, cuando sea necesario, los derechos de circulación, locomoción y reunión. La medida deberá ser ratificada por el Congreso, que convocará reuniones en las próximas horas.
La declaración del estado de excepción se produjo un día después de que el Gobierno alcanzara un acuerdo con la COB. Mario Argollo, máximo dirigente de la organización sindical, anunció el levantamiento de las medidas de presión a nivel nacional y destacó el compromiso gubernamental de cumplir de forma inmediata lo acordado.
Paz celebró el entendimiento alcanzado con la central sindical y afirmó que “el diálogo es más fuerte que la propia fuerza, no sobreviven los más fuertes, sobreviven los que se saben adaptar”.
Durante la semana pasada, el Gobierno instaló mesas de trabajo con dirigentes sindicales y ministros para negociar una salida al conflicto. Entre los acuerdos alcanzados figura el estudio de la liberación de personas detenidas durante las marchas en La Paz y los bloqueos de carreteras. La Defensoría del Pueblo reportó más de un centenar de arrestados.
Asimismo, la administración de Paz se comprometió a no privatizar empresas estatales, una de las principales demandas de los sindicatos.
Sin embargo, tras conocerse el acuerdo, organizaciones campesinas y cocaleras anunciaron que mantendrían las medidas de presión. El dirigente campesino Antonio Mallku aseguró que se determinó radicalizar los grupos de huelga en las carreteras.
Por su parte, los cocaleros informaron en un comunicado difundido por una radio de su propiedad que mantendrán la movilización y los bloqueos de caminos, al tiempo que calificaron la firma del convenio entre el Gobierno y la COB como una “traición”.
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Brote de ébola en RDC infecta a 75 médicos desde mayo
Una alta funcionaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este viernes que trabajadores de la salud estuvieron entre las primeras personas infectadas durante el actual brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC).
La directora de Emergencias de la OMS, Marie Roseline Belizaire, señaló mediante videoconferencia desde el oriente de la RDC que, oficialmente, desde que se declaró el brote el 15 de mayo, 75 trabajadores sanitarios contrajeron ébola y 17 de ellos fallecieron.
“Es un precio verdaderamente elevado el que el sistema, el sistema de salud, está pagando porque no tenemos suficientes trabajadores sanitarios en RDC”, afirmó la funcionaria.
En respuesta a consultas de periodistas, Belizaire explicó que cerca del 90 % de los pacientes con ébola no presentaron inicialmente síntomas hemorrágicos. Debido a ello, muchas personas permanecieron en sus hogares automedicándose o buscaron atención con sanadores tradicionales. Asimismo, indicó que el cuerpo de una persona fallecida por ébola es más contagioso que cuando la persona estaba viva.
La directora de Emergencias de la OMS enfatizó que, aunque el brote de ébola continúa siendo una preocupación importante, otras enfermedades, especialmente la malaria, representan desafíos sanitarios significativos y no deben ser descuidadas.
Belizaire también informó que China desplegó un equipo médico para fortalecer los esfuerzos de respuesta ante la emergencia, mientras que Uganda se prepara para enviar otro contingente de apoyo.
La funcionaria advirtió que la situación sigue siendo grave y continúa evolucionando. Agregó que todavía se reportan nuevos casos en múltiples regiones, lo que pone de manifiesto la necesidad de mantener y acelerar las medidas de respuesta.
Hasta este viernes, la República Democrática del Congo confirmó 896 casos de ébola y 232 fallecimientos distribuidos en 33 zonas sanitarias de tres provincias.
Internacionales
La epidemia de ébola se propaga rápidamente en la RDC
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este viernes que la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa propagándose rápidamente, pese al fortalecimiento de las acciones para combatir el virus.
Marie-Roseline Belizaire, responsable de emergencias para África en la OMS, afirmó que el brote sigue siendo grave y está evolucionando con rapidez, al tiempo que alertó sobre una transmisión acelerada de la enfermedad.
En declaraciones ofrecidas a periodistas en Ginebra desde Bunia, capital de la provincia de Ituri, Belizaire señaló que, aunque la situación es preocupante, la respuesta sanitaria se fortalece cada día.
El brote fue declarado el 15 de mayo, aunque la transmisión de la rara cepa Bundibugyo del virus pasó desapercibida durante un período de tiempo.
Según el más reciente informe de la OMS, se han confirmado 896 casos de ébola en la RDC, incluidos 232 fallecimientos. Además, en las últimas 24 horas se registraron 21 nuevos contagios.
La epidemia se concentra principalmente en la provincia de Ituri, afectada por el conflicto y donde se reporta más del 90 % de los casos conocidos. No obstante, el virus también se ha extendido a las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur.
Belizaire explicó que la velocidad con la que avanza la enfermedad obliga a acelerar la respuesta para evitar perder terreno frente al brote.
Entre los avances alcanzados, destacó el incremento en la disponibilidad de camas para pacientes con ébola, pasando de cero a más de 500 espacios de tratamiento.
Asimismo, los equipos de vigilancia investigan cerca de 400 alertas diarias y tienen capacidad para realizar más de 2,000 pruebas cada día.
Las autoridades sanitarias también han intensificado el rastreo de contactos de casos confirmados, alcanzando ya al 75 % de las personas identificadas. Sin embargo, la OMS indicó que es necesario localizar al 95 % de los contactos para lograr controlar la epidemia.
La organización recordó que el ébola se transmite mediante contacto estrecho con fluidos corporales infectados. Además, destacó que una mejor detección permite realizar entierros seguros y dignos, reduciendo el elevado riesgo que representa para los familiares la manipulación de cadáveres infectados.
La situación en la vecina Uganda presenta un panorama distinto. Ese país ha registrado 19 casos confirmados, incluidos dos fallecimientos, mientras que 10 pacientes se han recuperado. Además, no se han reportado nuevos casos durante los últimos 12 días.




