Nacionales
21 pandilleros acusados de provocar alzas de homicidios en 2021 y 2022
El Estado salvadoreño ha iniciado la acusación y el proceso judicial en contra de 494 pandilleros de la MS que cometieron miles de crímenes en contra de los salvadoreños a lo largo de una década. En la primera, de muchas acusaciones que el Estado presentará, se incluyeron a los jefes de la pandilla que conforman la ranfla histórica, la ranfla en libertad, y los corredores de 32 programas de la MS, que es la denominada cúpula de la Mara Salvatrucha.
«La acusación va contra todo ese “Estado criminal paralelo” que controló este país del 2012 al 2022, esa es la acusación que marca la pauta de como El Salvador va a enfrentar a esta organización criminal que básicamente se convierte en un estado criminal paralelo», informó el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.
Dentro de esta primera acusación se incluyen a 21 pandilleros de la ranfla en libertad de la MS, quienes fueron responsables y ordenaron el alza de los homicidios registrados en noviembre de 2021 y en marzo de 2022, los hechos violentos dieron paso a la implementación del régimen de excepción por parte del Gobierno.
Según las investigaciones, los pandilleros ordenaron matanzas o las denominadas «válvulas abiertas» en Santa Ana, Ahuachapán, Sonsonate, La Libertad, San Salvador, La Paz, Cabañas y San Miguel.
Las autoridades detallaron en que el occidente los crímenes contra los salvadoreños fueron ordenados por Edras Josué Urquilla Morán, alias Mercenario o Shangui de Stoner; Bayron Arístides Salazar Ramírez, alias Sleepy de Criminal Mafiosos; Carlos Alfredo Reyes Amas, alias Chory; y desde México Santos Santiago Fabián Mancía, alias Inocente.
Mientras que, en La Paz, Cabañas y San Miguel, los atentados contra la vida de la población fueron dirigidos por: Manuel Alfredo Herrera Durán, alias Kalifa; Julio Cesar León Zelaya o José Ernesto Zelaya, alias Twister; Gustavo Adolfo Martínez, alias Smile; desde Estados Unidos Héctor Yovany Argueta Salvador, alias Yova o Siniestro; y desde México Remberto Delgado Escolero, alias Mesías; y Víctor Manuel Rodríguez Ramos, alias Chino de Wesley Vagos.
Las investigaciones detallan que en San Salvador y La Libertad un total de 11 pandilleros de la ranfla en libertad estuvieron a cargo del alza de asesinatos cometidos en noviembre de 2021 y marzo de 2022, en ambos departamentos.
Estos 11 criminales han sido identificados como: Misael Alberto Romero Mejía, alias Danger; José Rómulo Sánchez Quijano, alias Viejo Flash; Franklin Yohalmo Álvarez Rodríguez, alias Guanaco de Tecla; Jorge Alberto Urbina Escamilla, alia Saeta; Eduardo Pérez o Héctor Geovany Carpio, alias Scooby; Carlos Mariano Aquino Dueñas, alias Enano; desde México Carlos Antonio Pérez Nieto, alias Lola de city Paraíso; Luis Alexander Ramírez Molina, alias Diablito; Jorge Alexander de la Cruz, alias Cruger; Elmer Canales Rivera, alias Crook; y desde México Elvis Enrique Mejía, alias Sayco de Esperanzas.
El régimen de excepción fue aprobado la madrugada del 27 de marzo de 2022, luego que las autoridades reportaran 89 muertes a causa de violencia a escala nacional entre el 25 y el 27 de marzo, cuatro meses antes, entre el 9 y el 11 de noviembre de 2021 la policía registró un total de 48 asesinatos.
La medida fue solicita por el presidente Nayib Bukele para contar con las facultades extraordinarias constitucionales para combatir la ola de violencia y a las pandillas.
Recientemente el ministro de Seguridad afirmó que todos los procesos judiciales que han iniciado en contra de los pandilleros homicidas se han logrado gracias a las herramientas legales brindadas por el régimen de excepción.
«La última herramienta constitucional que teníamos para recuperar el Estado de Derecho deseado era el régimen de excepción, el presidente de la República, Nayib Bukele, tuvo el valor de activarlo. Lo que el presidente quiere con el inicio de estos procesos judiciales es que nos garanticemos que los miembros de esta organización criminal no van a salir de la cárcel», apuntó Villatoro.
La medida de seguridad, implementada por el Gobierno, ha permitido una drástica disminución de homicidios por parte de las maras, de los 154 homicidios registrados en todo el año 2023, solo el 6 % fue cometido por pandilleros.
ENTREGA ESPECIAL
Del Uber de confianza al asesino: La brutal historia de Glenda Hernández que conmocionó El Salvador
En las calles de Santa Ana todavía pesa el eco de un CRIMEN que estremeció a todos.
Un caso más de VIOLENCIA que comenzó mucho antes del ASESINATO, porque según las investigaciones de la Fiscalía, la víctima vivía atrapada en un círculo constante de MALTRATO, AMENAZAS y MIEDO por parte de Diego Antonio Santos Villanueva, de 34 años, su expareja.

Al principio, él era solo el taxista de confianza —ese conductor que le hacía viajes periódicos y se ganó su confianza hasta entrar en su vida—. Ella le abrió la puerta pensando que sería diferente, que el amor podía cambiarlo. Pero ya no pudo salir. Aunque dijera NO, aunque supiera que el peligro crecía, tuvo tiempo para salir de allí pero no lo intentó. El miedo la paralizó. Pensó que las cosas serían diferentes esta vez.
La tragedia alcanzó su punto más BRUTAL el 19 de abril de 2026, en su propia vivienda en el barrio San Rafael, calle Libertad Oriente, Santa Ana Centro. Ese día, Villanueva entró a la casa. Tras una discusión, la furia se desató sin PIEDAD. Armado con un CUCHILLO, la atacó con saña hasta arrebatarle la vida dentro del lugar donde debía sentirse segura.

La víctima era Glenda Isabel Hernández Trujillo, de 28 años, una joven madre originaria de Texistepeque: trabajadora, instructora de gimnasio, dedicada a su hija de apenas 8 años, amiga de todos, apasionada por el ejercicio y con sueños aún por cumplir. Una mujer que, según sus cercanos, brillaba por su amabilidad y su fuerza.
Pero esa tarde, la pequeña de 8 años se convirtió en la voz que rompió el silencio. Encontró a su madre tirada en el piso de la entrada, con sangre en la cabeza, y marcó a sus familiares por teléfono. “Mamá tuvo un accidente”, dijo con la inocencia rota de quien aún no entiende la magnitud del horror. Los familiares llegaron corriendo, pidieron ayuda médica en el Hospital San Juan de Dios… pero ya era tarde. Glenda yacía sin vida. La Policía Nacional Civil confirmó el feminicidio por arma blanca.
Después del CRIMEN, no hubo remordimiento. Hubo fuga.
Villanueva escapó de la escena, ocultó su vehículo e intentó desaparecer cruzando la frontera hacia Guatemala para burlar a la justicia. Pero la huida terminó cuando agentes policiales lo capturaron y lo entregaron a El Salvador.
Ahora, la Fiscalía General de la República logró que Diego Antonio Santos Villanueva continúe en prisión provisional mientras avanza el proceso penal en su contra por feminicidio agravado. El Juzgado Primero de Paz de Santa Ana ya lo decretó: seguirá tras las rejas.
Pero en la calle se sabe una verdad amarga: cuando la violencia se normaliza, cuando los gritos se ignoran y cuando el miedo se calla, muchas veces la historia termina en TRAGEDIA.
Hoy él duerme tras las rejas. Ella no volverá jamás.
La hija de 8 años tuvo que despedir a su madre en el cementerio de Texistepeque, con el corazón hecho pedazos. Otra familia rota. Otro hogar enlutado.
Y Santa Ana, una vez más, amanece con rabia.
Glenda Isabel Hernández Trujillo. Otro nombre que se suma a la lista de mujeres arrebatadas por la VIOLENCIA. Otro recordatorio de que el miedo no es debilidad… hasta que te mata.

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La UES lidera proyecto para incorporar prácticas profesionales al inicio de la carrera universitaria
La Universidad de El Salvador (UES), en coordinación con el Ministerio de Educación (Mined), participa en el proyecto DUALELS, una iniciativa que pretende impulsar cambios en el proceso de enseñanza aprendizaje e incorporar las prácticas profesionales desde el inicio de las carreras.
El proyecto denominado «Fortalecimiento de las capacidades para la implementación de la educación dual en la educación superior de El Salvador» es una iniciativa internacional cofinanciada por la Unión Europea que busca implementar un modelo de educación dual en la educación superior de El Salvador.
Esta iniciativa pretende fortalecer las competencias de los graduados y mejorar su empleabilidad al integrar formación académica teórica con prácticas reales en empresas.
De acuerdo, con Eric Guardado, docente de la Facultad de Ciencias Agronómicas, en este proyecto participan la facultad que representa y la de Química y Farmacia.
Guardado explicó que este proyecto permitirá que los estudiantes durante su formación puedan realizar prácticas y recibir un ingreso económico, al tiempo que la práctica le cuenta como experiencia laboral. «Eso le va a catapultar su currículo y de esa manera puede ser competitivo a escala nacional», enfatizó.
El proyecto inició en 2024 y actualmente se encuentra en la etapa de elaboración del modelo genérico, que tiene tres fases: un borrador, el modelo genérico y un pilotaje.
También incluye la búsqueda y selección de las empresas que puedan participar de este proceso, así como la elaboración de los criterios de selección de los estudiantes que se enviarán a las empresas.
Representantes de las universidades privadas también participaron en el taller de revisión de modelo de educación dual, en la Universidad de El Salvador, para analizar dicha propuesta que buscan implementar en el futuro.
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ESIT impartirá el curso Introducción a redes
La Escuela Superior de Innovación y Tecnología (ESIT) invita a que participen los salvadoreños en el curso Introducción a redes, mediante el cual podrán aprender los fundamentos de la conectividad y como se comunican los dispositivos en una red.
La capacitación tendrá una duración de 20 horas y es en nivel básico.
Los asistentes recibirán sus clases de forma virtual y en el tiempo que deseen, ya que la modalidad es asincrónica. Los interesados se pueden inscribir en el sitio web: esit.gob.sv.
El curso es en alianza con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid). El Gobierno del presidente Nayib Bukele a través de la ESIT abre este tipo de espacios para la formación gratuita de los salvadoreños, con el propósito de que adquieran nuevas habilidades tecnológicas.





