Judicial
Un conductor y un empleado de aduanas son detenidos por contrabando de encomiendas en El Amatillo
La División de Seguridad Fronteriza, en coordinación con la División Central de Investigaciones (DCI) y la Dirección General de Aduanas, capturó a 2 personas e incautó 268 cajas de encomiendas.
Los arrestos se llevaron a cabo en el paso fronterizo de El Amatillo, La Unión, en contra de Roberto Carlos Lozano, de 30 años de edad, por atribuírsele el delito de contrabando de mercadería, la cual trasladaba en el cabezal placas hondureñas AAM5288 y el remolque placas salvadoreñas RC2996, consistente en 268 bultos entre cajas de cartón y barriles, conteniendo diferentes mercancías, conocidas como encomiendas, las cuales ingresaron provenientes de Honduras, sin realizar ningún trámite aduanero y sin pagar los derechos e impuestos relativos a la importación.
El medio de transporte fue intervenido sobre el Puente Cuscatlán, municipio de San Idelfonso, San Vicente, en donde el conductor presento una Declaración Única Centroamericana DUCA, en donde aparecía que llevaba tarimas plásticas, pero al verificar se comprobó que era falso.
Las autoridades obligaron al sujeto a regresar con las cajas con encomiendas, enviadas desde Estados Unidos, a la frontera El Amatillo, para realizar una verificación en coordinación con Aduanas, en donde se determinó que los artículos no fueron declarados y no debieron salir de la frontera.
En este caso, también se procedió a la detención en flagrancia del empleado de Aduanas que se desempeñaba como cntrolador de medios de transporte a la hora que salió este furgón. El trabajador es Álvaro Antonio Gómez Mejía, de 46 años de edad, quien también fue remitido por el delito de contrabando de mercaderías, al permitir la salida del medio de transporte sin cumplir los requisitos legales y sin el pago de los impuestos y derechos respectivos.
Ambas detenciones se realizaron a las 7 horas del día 11 de julio del presente año, en la frontera El Amatillo, incautando la mercancías y vehículos involucrados, de lo cual se informó a la Fiscalía de San Miguel.
De enero a la fecha, la División de Seguridad Fronteriza capturó a 62 personas por contrabando de mercaderías, incautando diferentes tipos de mercancías con un valor comercial aproximado de$700,000.00 en procedimientos realizados en diferentes partes del país.
Judicial
Prisión para sujeto que asesinó al esposo de su amante en San Miguel
La Fiscalía General de la República (FGR) logró que Víctor Manuel Benítez Lazo fuera condenado a 25 años de prisión por asesinar al esposo de su amante en San Miguel.
El crimen por el que fue declarado culpable el empresario migueleño ocurrió el 7 de junio de 2025.
La investigación fiscal estableció que el procesado y Rubidia de los Ángeles Castro Zúniga -ya condenada-, mantenía una relación extramarital. Ambos planearon y ejecutaron el homicidio.

Castro Zúniga contrajo matrimonio con la víctima el 29 de marzo de 2025. El día del crimen, con engaños llevó a su esposo hasta una calle rústica que conduce al cantón El Pilón y Loma Larga, en La Unión, donde la mujer y el procesado le dispararon en la cabeza. Posteriormente trasladaron a la víctima hasta un negocio propiedad de Benítez Lazo, ubicado a inmediaciones del puente Luis de Moscos, en la ciudad de San Miguel.
En el lugar se percataron de que la víctima aún estaba con vida, por lo que la asfixiaron hasta causarle la muerte y luego la enterraron en una fosa clandestina.

La víctima fue reportada como desaparecida por su esposa el 10 de junio de 2025.
El 11 de julio de 2025, Castro Zúniga se sometió a un proceso abreviado en el Juzgado Segundo de Paz de San Miguel, donde fue sentenciada a 10 años de prisión por desaparición de personas y a 15 años por homicidio agravado. En total deberá cumplir 25 años de cárcel.
Benítez Lazo era el propietario de una empresa de venta de repuestos y fue condenado por homicidio simple por el Tribunal Primero de Sentencia del distrito de San Miguel.
Judicial
Condenan a 15 años de prisión a hombre por extorsionar a un comerciante en Apopa
El Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador condenó a 15 años de prisión a Julio César Durán Ramos por el delito de extorsión agravada, en perjuicio de un comerciante del distrito de Apopa, municipio de San Salvador Oeste.
De acuerdo con las investigaciones, el 28 de noviembre de 2015 el imputado llegó al negocio de la víctima y se identificó como palabrero de la pandilla 18 que operaba en el sector donde el comerciante desarrollaba su actividad.
Según la investigación, posteriormente Durán Ramos exigió el pago de una renta mensual de 150 dólares y amenazó a la víctima con quitarle la vida si no entregaba el dinero.
Ante las amenazas, el comerciante accedió a pagar la cuota al finalizar cada mes para poder continuar con su actividad laboral.
La Fiscalía informó que eran diferentes personas las que se acercaban a reclamar el dinero de la extorsión y señaló que varios de esos extorsionistas ya han sido procesados y juzgados por separado.
Judicial
44 años de prisión para agresores y asaltantes de mujeres
Irvin Iván Quintanilla Méndez y Ovidio Samuel Gutiérrez Lazo fueron condenados a 44 años de prisión por ofrecer servicios de transporte a mujeres para luego privarlas de libertad, agredirlas sexualmente y despojarlas de sus pertenencias.
La condena fue impuesta por el Tribunal Cuarto de Sentencia de San Salvador, que los declaró responsables de los delitos de robo agravado, privación de libertad y otras agresiones sexuales, en perjuicio de dos víctimas, cuyas identidades permanecen bajo régimen de protección.
Durante la vista pública, la Fiscalía General de la República expuso que los condenados habían adoptado un modus operandi para planificar y ejecutar los ataques sexuales, utilizando como fachada un servicio de transporte privado.
Según la investigación presentada por la Fiscalía, las víctimas solicitaban los viajes desde sus lugares de trabajo, ubicados en la zona del Paseo General Escalón, en el distrito de San Salvador, con destino a distintos puntos del área metropolitana.
Mientras se encontraban en el trayecto, los imputados simulaban desperfectos mecánicos en el vehículo. Al detenerse, un delincuente armado salía del baúl para someter y amenazar a la pasajera, con lo que facilitaban la comisión de los delitos.













