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Bukele comparte reportaje de CNN donde salvadoreños expresan que «nunca se han sentido tan libres»
El presidente de la República, Nayib Bukele, compartió un extenso reportaje publicado este jueves a través de la cadena CNN, titulado «Los críticos denuncian que su gobierno es una dictadura, pero esta gente dice que nunca se ha sentido tan libre».
El mandatario señaló que estas investigaciones cobran validez cuando son constatadas en el terreno y no desde una oficina en el extranjero.
«Durante décadas, para muchos salvadoreños, las opciones de vida eran sombrías: irse o morir. Apodada la ‘capital mundial del asesinato’, a principios de 2016 se cometía un homicidio por hora en promedio en este país de apenas 6 millones de habitantes (dos millones menos que los que viven en Nueva York). Las guerras entre pandillas provocaron un éxodo de salvadoreños, en su mayoría hacia el norte, a Estados Unidos. Pero ahora, la situación de seguridad es tan diferente que la gente está regresando, incluso después de haber construido una buena vida durante décadas en Estados Unidos». Así inicia el amplio reportaje sobre la nueva realidad que vive El Salvador, durante el segundo mandato de Bukele.
Los periodistas afirman que estas transformaciones son gracias al presidente Bukele «y a su creciente control del poder» que le ha permitido llevar la paz a las calles «aunque con un costo», resalta, en clara referencia al régimen de excepción, mediante el cual se han suspendido algunos derechos constitucionales como el debido proceso. Esta medida ha permitido la encarcelación de más de 80 mil personas acusadas de ser pandilleros o colaboradores de estructuras terroristas. Una de las consecuencias negativas es la encarcelación de algunos inocentes, lo que le ha valido críticas de organismos de derechos humanos.
El artículo no deja de brindar testimonios de salvadoreños que agradecen las medidas de seguridad que ha implementado el gobierno, por lo que ahora se puede vivir en un entorno más seguro, con una delincuencia al mínimo, y una innegable reducción en los índices de homicidios.
«El Salvador, otrora sinónimo de violencia y oleadas de emigración, experimentó una drástica caída de la delincuencia. Para muchos ciudadanos, este cambio ofreció algo más que seguridad: ofreció una esperanza muy necesaria», continúa el texto periodístico.
Mejoramiento en la infraestructura pública, servicios más ágiles, nuevas inversiones, despertar de la economía, familias más seguras, esto es lo que constataron los periodistas de CNN en el territorio luego de haber hablado con salvadoreños residentes en el país y de fuera.
«Los críticos sostienen que los salvadoreños han cambiado la libertad por la seguridad, pero las personas que conocimos dicen que nunca se han sentido tan libres. Está la madre riéndose mientras lleva a su hijo al parque, sin miedo a verse atrapada en un tiroteo o tropezarse con un cadáver o tener que pagar la ‘renta’ de extorsión de las pandillas simplemente para entrar en su propio vecindario. Está el padre, que ya no teme que las pandillas recluten a su hijo. A diferencia de lugares como Cuba o China, donde los residentes pueden parecer nerviosos al criticar regímenes represivos, en El Salvador el optimismo parece real», afirma la investigación.
«Mientras el país lidia con su transformación, el legado de Bukele y sus tácticas controvertidas se pondrán a prueba. Solo el tiempo dirá si la nueva estabilidad de El Salvador perdura o se tambalea. Pero por ahora, entre quienes dicen que sus vidas han cambiado, hay pocas dudas: creen en Bukele y volverían a seguirlo», finaliza el reportaje de CNN.
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Tripulación de Artemis, a pocas horas de su regreso a la Tierra
Tras un vuelo alrededor de la Luna lleno de momentos intensos y simbólicos, los cuatro astronautas de la misión Artemis II deben volver a atravesar la atmósfera terrestre y amerizar el viernes por la noche frente a las costas de California.
«Podremos empezar a alegrarnos cuando la tripulación esté a salvo» a bordo del buque encargado de recuperarla, señaló el jueves Amit Kshatriya, administrador adjunto de la NASA, durante una rueda de prensa.
«Será realmente en ese momento cuando podremos dejar que las emociones tomen el control y empezar a hablar de éxito», añadió.
Tras aventurarse a más de 406.000 km de la Tierra, más lejos que nadie antes que ellos, la cápsula Orión que transporta a los estadounidenses Christina Koch, Victor Glover y Reid Wiseman y al canadiense Jeremy Hansen debe posarse frente a San Diego hacia las 17H07 hora local (00H07 GMT del sábado).
El amerizaje debe coronar esta misión de diez días que hasta ahora se ha desarrollado con una ejecución perfecta.
Un regreso sano y salvo proporcionaría a la NASA el alivio de haber logrado enviar de nuevo astronautas lejos en el espacio, por primera vez desde el final del programa Apolo en 1972, tras años de retrasos y dudas.
Un éxito que exige que el escudo térmico de Orión resista los 2.700 °C generados por el rozamiento con la atmósfera en el momento del regreso.
«Atravesar la atmósfera como una bola de fuego» será una gran experiencia, señalaba el piloto Victor Glover a principios de esta semana, y confesó que desde su selección para la tripulación en 2023 siente aprensión ante ese momento.
Si esta fase siempre es delicada para los astronautas que regresan de la Estación Espacial Internacional, en esta ocasión las inquietudes se ven reforzadas por el hecho de que se trata del primer vuelo tripulado de Orión y de que se detectó un problema durante una prueba sin tripulantes en 2022.
De regreso a la Tierra, el escudo térmico que protege la nave se había alterado «de una manera inesperada», según un informe técnico.
A pesar de esta anomalía, la agencia espacial estadounidense decidió continuar con el mismo escudo, revisando la trayectoria para escoger un ángulo de entrada en la atmósfera más directo y así limitar el rebote que había contribuido a deteriorar el escudo térmico.
Una decisión que ha generado ríos de tinta y que sigue atormentando a los máximos responsables de la NASA.
«No voy a dejar de pensar en ello hasta que estén en el agua», reconoció recientemente el jefe de la NASA, Jared Isaacman, en una entrevista.
«Es imposible decirles que no persiste ninguna aprensión irracional», admitió el jueves su mano derecha, al tiempo que aseguraba no tener ningún temor racional al respecto.
Insistiendo en las múltiples pruebas, simulaciones y modelizaciones realizadas, los responsables de la NASA aseguran confiar en los cálculos de sus ingenieros y contar con un margen de seguridad suficiente.
Todos contendrán la respiración durante los 13 minutos -seis de ellos sin posibilidad de comunicación con la tripulación- que separan la entrada en la atmósfera de la nave, que alcanzará los 38.000 km/h, y su amerizaje en el Pacífico, después de haber sido frenada por una serie de robustos paracaídas.
Las familias de los astronautas estarán presentes para la ocasión en el centro espacial de la NASA en Houston, que coordina la misión.
Al ser ante todo una misión de prueba, Artemis II debe permitir a la NASA asegurarse de que sus sistemas están listos para posibilitar el regreso de los estadounidenses a la superficie lunar, con el fin de establecer allí una base y preparar futuras misiones hacia Marte.
La NASA ambiciona un primer alunizaje en 2028, es decir, antes del final del mandato de Donald Trump y de la fecha fijada por sus rivales chinos para caminar sobre la Luna en 2030.
Pero los expertos esperan nuevos retrasos, ya que los alunizadores siguen en desarrollo por parte de las empresas de los multimillonarios Elon Musk y Jeff Bezos.
Mientras tanto, esta primera misión tripulada de un programa que ha costado decenas de miles de millones de dólares y ha sufrido numerosos contratiempos y retrasos buscaba reavivar la pasión espacial de los estadounidenses.
Pero también, esperaba la tripulación, «permitir, aunque fuera por un instante, que el mundo hiciera una pausa», confiaba el comandante Reid Wiseman esta semana.
Internacionales
Al menos seis personas mueren en un ataque armado en Colombia
Al menos seis personas fueron asesinadas y varias están gravemente heridas tras un ataque el jueves en una zona rural del suroeste de Colombia, sometida a la presión de grupos armados que se nutren del narcotráfico, informaron autoridades.
En medio de su peor crisis de violencia en la última década, Colombia sufre embates de guerrillas y otras organizaciones que aterrorizan a la población civil, especialmente en zonas remotas del país.
Hombres con armas de corto y largo alcance llegaron en dos camionetas a una hacienda cercana a la ciudad de Popayán, en el departamento del Cauca, y abrieron fuego contra varias personas, dijo en una declaración a medios el secretario de gobierno de la ciudad, Felipe Acosta.
Los agresores ultiman a una persona que estaba fuera y a cinco más que estaban dentro de la finca, agregó.
En el departamento operan disidencias de la extinta guerrilla FARC y otras organizaciones ilegales.
Las autoridades aún no tienen pistas sobre los autores de la masacre, a la espera de que la policía pueda ingresar a la zona con el apoyo del ejército.
El ataque dejó además un número indeterminado de personas gravemente heridas, dijo en la red social X el alcalde de Popayán, Juan Carlos Muñoz.
Con esta son 36 las masacres registradas en el país en el transcurso del año, según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, una cifra récord desde la firma del histórico acuerdo de paz entre las FARC y el gobierno en 2016.
Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda de Colombia, llegó al poder en 2022 con el objetivo de firmar acuerdos de paz con todos los grupos armados.
Pero a cuatro meses de dejar el poder, ningún proceso ha tenido avances significativos.
Internacionales
Intento de suprimir feriado del 1º de mayo enfurece a sindicatos e izquierda en Francia
Los sindicatos y los partidos de izquierda franceses cargaron este viernes contra la propuesta de autorizar a los empleados, especialmente del comercio de proximidad, a trabajar el 1º de mayo, día feriado y símbolo en Francia de la lucha sindical.
La legislación laboral establece que «el 1º de mayo es día festivo y no laborable», aunque prevé que un panadero o un florista puedan abrir ese día pero sin sus empleados, so pena de multas de hasta 1,500 euros ($1,750).
Los legisladores de centro y derecha, con el apoyo del gobierno, buscan cambiar la ley para permitir trabajar ese día a los empleados de los comercios de proximidad y de salas culturales, si lo deciden de forma «voluntaria». Recibirían el doble de salario.
«No queremos tocar la conquista del 1º de mayo», sino «dar seguridad al marco existente», aseguró esta semana el ministro de Trabajo, Jean-Pierre Farandou, que anunció el objetivo de aplicar el cambio, si se aprueba, desde este año.
Según los sindicatos, esta ley permitiría que al menos 1,4 millones de empleados más trabajen el 1º de mayo. Sus opositores consideran además que no se respetará la cuestión del voluntariado, ya que los empleados se sentirán obligados a trabajar.
«El voluntariado no existe», criticó Natalie Huyghe, empleada de jardinería de 57 años y afiliada al sindicato CGT. «Si esto funciona, se va a extender a todos los sectores», abundó Hadjia Djebbar, de 62 años, durante una protesta cerca del Parlamento.
La proposición de ley ya fue adoptada una primera vez en el Senado y, este viernes, superó un nuevo trámite en la Asamblea Nacional (Cámara Baja), no sin polémica.
Ante la posibilidad de que no llegara a votarse por las 140 enmiendas presentadas, los partidarios del cambio decidieron de forma táctica rechazar su ley sin debate para así acelerar el trámite parlamentario de cara a su adopción antes de finales de mes.
«Es una puñalada en la espalda de millones de trabajadores y trabajadoras», denunció la líder del sindicato CGT, Sophie Binet.
Su par de la CFDT, Marylise Léon, criticó en la televisión TF1 la «cantinela de que los franceses trabajarían menos que los demás». «Eso no es verdad. En Francia hay 11 días festivos. En otros países de Europa, hay 14, 15», agregó.
Esta tradicional fiesta nació el 1º de mayo de 1886 con el llamado a la huelga de sindicatos estadounidenses para exigir una jornada laboral máxima de ocho horas diarias. Durante este movimiento murieron varios huelguistas y policías.





