Judicial
Alumna de cuarto grado de colegio García Flamenco sufrió un intento de estrangulamiento a manos de una compañera
Padres de familia de una estudiante del Colegio García Flamenco, de San Salvador, denunciaron el intento de estrangulamiento que sufrió su hija a manos de una compañera de estudios dentro de la institución, este viernes 17 de agosto.
Los padres detallaron que su hija fue atacada por la espalda por su compañera de estudios cuando se encontraba colocando en su lugar instrumentos musicales tras completar un ensayo.
“Nuestra hija fue atacada por la espalda por una niña de la misma sección frente a sus compañeros, siendo amarrada de los brazos con una cuerda hasta llegar al cuello e intentar ser estrangulada, a lo cual los alumnos que estaban presentes y siendo testigos del ataque procedieron a auxiliar a nuestra hija y llevarla de emergencia a enfermería”, expresó uno de los padres afectas que se comunicó con este periódico.
Los padres afirman que cuando acudieron a la institución tras ser alertados sobre el ataque, las autoridades intentaron hacerles creer que todo se trataba de un “accidente” que ocurrió cuando ambas menores se encontraban “jugando”.
“Al llegar el personal administrativo ya nos estaba esperando y nos hicieron pasar a enfermería en dónde mi hija estaba sentada en un shock emocional y con marcas en brazos y cuello provocados por la cuerda… lo más indignante es que las autoridades del colegio quisieron disfrazar el hecho con reportarnos que ‘las niñas estaban jugando’ cuando habían más de 10 alumnos presentes los cuales mantienen que mi hija fue atacada por la espalda”, enfatiza uno de los padres de familia.
Según el relato de los padres, esta no era la primera vez que su hija era atacada por su compañera de estudios, pues en ocasiones anteriores habían denunciado ante las autoridades del colegio que su hija sufría de “bullying” por parte de la otra menor.

Actitud arrogante y prepotente
Los padres que se comunicaron con este periódico afirman que les pareció indignante la actitud de los padres de la menor agresora, pues cuando acudieron al colegio llegaron con una actitud burlesca.
“Lo más preocupante es que los padres de la menor agresora se presentaron con actitud prepotente y burlesca saludando efusivamente al representante legal del colegio en una actitud de amistad e identificándose como abogado de la República y aeromoza”, afirman.
Los padres de la menor afecta afirman que llegaránr hasta las últimas consecuencias legales para sentar un precedente en la institución. Actualmente, el caso ya se encuentra en manos Consejo Nacional de la Niñez y de la Adolescencia (CONNA), quienes van a realizar una investigación de lo sucedido.
Escrita por Warner Velásquez
Judicial
Fuerza Armada captura en Apopa a presunto gatillero de la MS-13 con orden de apremio por arma de fuego
Soldados de la Fuerza Armada ubicaron este domingo en Apopa, San Salvador Oeste, a Brandon Alexander Hernández, alias “Seco” o “Terrible”, señalado como homeboy de la MS-13 con función de gatillero. El detenido fue entregado de inmediato a la Policía Nacional Civil para continuar el proceso.
Según el parte militar, Hernández tenía vigente una orden de apremio por tenencia, portación o conducción ilegal de arma de fuego y registra antecedentes por el delito de agrupaciones ilícitas. Las autoridades no detallaron la colonia exacta del procedimiento ni si en el momento de la captura le decomisaron armas u otros objetos.
Apopa fue durante años una de las plazas más disputadas por estructuras de la MS-13 y el Barrio 18. En 2023 el Gobierno desplegó miles de efectivos en urbanizaciones como Popotlán y Valle Verde. Capturas como esta se enmarcan en el Plan Control Territorial y en el régimen de excepción, que sigue vigente.
El señalado queda a la orden de la PNC. Corresponderá a la Fiscalía formalizar la imputación y a un juez determinar si enfrenta detención provisional. Hasta ahora, el único reporte oficial es el de la Fuerza Armada.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.
Judicial
Solicitó un viaje, amenazó al conductor y terminó robándole sus pertenencias
La Fiscalía General de la República (FGR) logró una condena de 13 años de prisión contra José David Villanueva, quien fue encontrado culpable de los delitos de robo y daños.
De acuerdo con la información proporcionada, Villanueva solicitó un viaje a través de una plataforma digital. Durante el trayecto, amenazó a la víctima con un arma blanca para despojarla de sus pertenencias y posteriormente robó el vehículo en el que se transportaban.
Tras el atraco, la víctima interpuso la denuncia de inmediato, lo que permitió a las autoridades localizar el vehículo. Este había sido chocado y posteriormente abandonado.
Villanueva fue identificado y posteriormente capturado.
La condena de 13 años de cárcel fue impuesta por el Tribunal Primero de Sentencia de Santa Tecla.




