Internacionales
EE.UU., inicia vacunación contra el COVID para niños de 6 meses a 5 años en la Gran Manzana
La semana pasada las autoridades federales dieron visto bueno al uso de las vacunas contra el COVID de las farmacéuticas Pfizer y Moderna para niños de 6 meses a 5 años, y este miércoles la Ciudad de Nueva York arrancó oficialmente el proceso de inmunización.
Con la apertura de un centro de vacunación en Times Square, equipado con varios puestos y personal especializado, comenzaron a aplicarse las primeras dosis de las vacunas para los más pequeños, que ya están disponibles en toda la ciudad de Nueva York. El plan es abrir 10 centros para niños en toda la Gran Manzana.
En las primeras horas de la mañana llegaron hasta el lugar varios padres de familia con sus niños, quienes se declararon emocionados por el acceso de los más pequeños al medicamento para protegerlos contra el COVID-19.
Uno de ellos fue Max Bookman, quien cargando a su pequeña Cara, de 2 años y medio, mencionó sentirse aliviado de saber que su hijita recibiría la vacuna.
“Poder venir hoy hasta aquí y vacunar a nuestros niños de menos de 5 años, significa que finalmente podremos volver a hacer algunas de las cosas normales que todos los demás han estado haciendo durante un tiempo”, dijo el feliz padre. “Ella es una niña valiente y sé que todos vamos a sentirnos más tranquilos con la vacuna“.
Una vez en la cabina de vacunación, la pequeña y su padre recibieron información sobre el medicamento, y con mucha ternura la enfermera le aplicó la primera dosis en uno de sus muslos, quien tras el pinchazo apretó los ojos, pero segundos después aplaudió junto a su padres.
Durante la apertura del centro de vacunación, exclusivo para niños, el comisionado de Salud de la Ciudad de Nueva York, Dr. Ashwin Vasan, hizo un llamado a los padres de familia y a los adultos responsables de los menores de 5 años a que vacunen a sus niños.
“A los padres que tengan dudas sobre la vacuna del COVID, les digo que esta vacuna es segura y es efectiva contra la transmisión y las complicaciones del COVID-19”, comentó el funcionario, quien destacó que el mejor respaldo para saber que las dosis no representan riesgo son los más de 7,310,580 neoyorquinos que tienen al menos la primera dosis puesta.
“Ahora tenemos más de 18 meses de datos para demostrar que estas vacunas funcionan, que son efectivas, salvan vidas, previenen hospitalizaciones y previenen la transmisión de COVID-19“, dijo Vasan.
El funcionario también pidió a los padres de familia que todavía tienen dudas sobre si vacunar o no a sus pequeños, a que soliciten información sobre la inmunización, a fin de aclarar dudas y desmitificar falsas ideas que han surgido alrededor de ese medicamento contra el COVID-19.
“Estamos aquí para servir a todos los padres que tienen dudas de vacunar a todas sus familias. En los sitios a los que pueden llevar a sus hijos y en los consultorios de los pediatras en los cinco condados tenemos a personas preparadas para responder todo tipo de preguntas que surjan. Estamos aquí para aclarar todas las dudas y sabemos que las elecciones sobre la salud de nuestros hijos son importante”.

Vasan agregó que las autoridades de salud tienen claro que deben llegar más a la comunidad latina para que los padres den el paso adelante y vacunen a los más pequeños, y aseguró que para ello han lanzado una campaña con comerciales y asociaciones con organizaciones hispano hablantes para llevar el mensajes y suministrar información en español.
El alcalde Eric Adams se sumó al llamado y tras la inauguración del centro de vacunación en Manhattan, pidió a los adultos de la Gran Manzana que cumplan con la responsabilidad de inmunizar a los más pequeños del hogar y los instó a solicitar sus citas, a través de la página de la ciudad.
“A partir de hoy los niños de 6 meses en adelante son elegibles para vacunarse contra el COVID-19. Pongan la salud de sus familias primero. Hagan una cita hoyen: http://vax4nyc.nyc.gov“, comentó el burgomaestre.
Internacionales
Sismo de magnitud 4.0 sacude Venezuela durante la madrugada de este martes
Los venezolanos aún no han terminado de recuperarse del impacto de los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio, que dejaron miles de personas fallecidas y daños en la infraestructura del país sudamericano. En este contexto, un nuevo sismo de magnitud 4.0 volvió a sacudir Venezuela durante la madrugada de este martes.
De acuerdo con información de las autoridades venezolanas, el movimiento telúrico se registró a las 3:07 a. m., con epicentro localizado a 10 kilómetros al noroeste de La Guaira y una profundidad de 10 kilómetros.
El sismo también fue percibido en Caracas, donde habitantes reportaron haberse despertado debido al movimiento y haber recibido alertas sísmicas en sus teléfonos.
Hasta el momento, no se reportan personas afectadas ni daños materiales relacionados con este nuevo sismo.
Internacionales
Casi 13,000 desplazados tras el terremoto en Indonesia
Miles de personas desplazadas por un potente terremoto registrado en el este de Indonesia aguardaban el lunes la llegada de ayuda, mientras permanecían acampadas frente a escuelas, estaciones policiales y oficinas del gobierno.
El sismo, de magnitud 7,7, ocurrió el sábado y dejó 53 personas fallecidas y más de 100 heridas. Organismos de rescate señalaron que no existen reportes de personas desaparecidas.
Sin embargo, el número de personas que no pueden regresar a sus viviendas aumentó el lunes a 12,800 en varias localidades de la isla de Flores, informó a la AFP Berton Suar Pelita Panjaitan, portavoz de la agencia nacional de desastres de Indonesia (BNPB).
Muchos habitantes de Flores pasaron una segunda noche consecutiva a la intemperie por temor a regresar a sus casas debido a las centenares de réplicas registradas en la zona.
Periodistas de la AFP observaron a varios residentes de la localidad de Mbay, ubicada cerca del epicentro, acampados en tiendas improvisadas construidas con lonas y tubos.
«Nuestras casas ya no son habitables porque muchas han colapsado, están agrietadas y no podemos entrar», comentó Junaidin, un residente de Mbay de 32 años, frente a la tienda improvisada donde dormían unas 30 personas.
El residente explicó que únicamente regresan a sus viviendas para recoger agua, ropa y almohadas, para luego pasar la noche en el campamento.
«Estamos aquí por nuestra cuenta», agregó Junaidin, quien, al igual que muchos indonesios, lleva un solo nombre.
El hombre también expresó su frustración por la aparente demora en la llegada de ayuda, mientras Indonesia celebraba el lunes su día de independencia con actos y ceremonias en la capital, Yakarta.
«En cuanto a la ayuda del gobierno, no ha habido ninguna, ni tiendas, ni medicinas, ni comida ni agua potable, nada», afirmó Junaidin.
Ante la situación, la fuerza aérea de Indonesia informó que transportaría 13 toneladas de ayuda de emergencia en aviones y movilizaría helicópteros para trasladar los suministros a los sobrevivientes de comunidades aisladas, según la agencia noticiosa estatal Antara.
Internacionales
La epidemia de ébola en RD Congo es la más mortífera de la historia del país
La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) se convirtió el lunes en la más mortífera registrada en la historia del país, luego de superar en solo tres meses las 2,300 muertes contabilizadas durante el brote de 2018-2020.
La epidemia «es la de más rápida propagación jamás registrada» y «mata a una persona cada 30 minutos», alertó la semana pasada el jefe de asuntos humanitarios de la ONU, Tom Fletcher.
Por el momento, no existe vacuna ni tratamiento disponible para la variante Bundibugyo, identificada como responsable de esta epidemia.
El brote se originó en Ituri, en el noreste de la RDC, y corresponde a la decimoséptima epidemia de ébola registrada en la historia del país. Actualmente, se extiende con fuerza por provincias del este y noreste, donde la presencia del Estado es débil y las infraestructuras sanitarias son precarias.
Pacientes llegan tarde a los centros de tratamiento
En Ituri, uno de los principales epicentros de la epidemia, el hermano de Flavier Ngurima murió poco antes de llegar a un centro de tratamiento (CTE).
«Habíamos llamado a una enfermera de confianza para que lo atendiera en casa, ya que tanto él como sus familiares temían acudir al CTE. Decían que allí muere mucha gente», relató Ngurima.
La situación no sería aislada. En el territorio de Djugu, también en Ituri, parte de la población considera que los síntomas corresponden a «un envenenamiento u otras afecciones», explicó Jean-Paul Malo Lotsima, un líder local.
Según Lotsima, las familias llevan a los enfermos al hospital «en el último momento, cuando la familia ve que la situación empeora», y en algunos casos los pacientes «mueren por el camino».
Mohamed Janabi, director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para África, aseguró que «más del 70% de las personas fallecen en la comunidad» en lugar de hacerlo en los centros de tratamiento.
Hasta el momento, el brote registra 2,325 fallecidos y 4,945 casos confirmados, superando las cifras de mortalidad de la epidemia de 2018-2020 en el este de la RDC, que dejó 2,299 muertos y 3,381 casos confirmados.
Además, los primeros tres meses de esta epidemia registraron siete veces más contagios y cinco veces más muertes que los primeros tres meses de la peor epidemia de ébola de la historia, que afectó a África Occidental en 2014, según la Agencia sanitaria de la Unión Africana (Africa CDC).
En Bunia, capital de Ituri, se ha registrado cerca del 90% de los casos desde mediados de mayo. Sin embargo, las medidas para combatir la epidemia apenas son visibles, pese a la gravedad de la situación.
Un corresponsal de la AFP también observó que las personas continúan aglomerándose en los mercados y prestan poca atención a las medidas de protección.
«La participación de la comunidad en la respuesta sigue siendo insuficiente», afirmó Janabi.
Situación en Uganda
Uganda, país vecino de la RDC, registró 20 casos confirmados, incluidas dos muertes. Sin embargo, a mediados de julio anunció que ya no tenía casos activos del virus.
La Organización Mundial de la Salud declaró el miércoles que espera revertir la tendencia al alza de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo en un plazo de tres meses.








