Judicial
ÚLTIMA HORA: Fiscalía acusa a Pastor Carlos Rivas por conducción peligrosa
La Fiscalía General de la República FGR, solicitó al Juzgado 4º de Paz de San Salvador audiencia inicial contra el pastor general del Tabernáculo de Avivamiento Internacional TAI, Carlos Rivas, por el delito de Conducción Peligrosa de Vehículos Automotores establecido en el artículo 147 E del Código Penal.
El proceso iniciará a las 9 de la mañana, del lunes 29 de abril.
Rivas fue detenido la madrugada del jueves y, de acuerdo con personal de la Policía Nacional Civil (PNC), se negó a realizarse la prueba de alcotest tras ser detenido, pero se encontraba en evidente estado de ebriedad. Sin embargo, al día siguiente, la Fiscalía General de la República (FGR) pidió su liberación.
El pastor del Tabernáculo de Avivamiento Internacional (TAI), Carlos Rivas, quien fue detenido el jueves santo por manejar en estado de ebriedad, anunció a sus fieles en medio de un sermón tras ser liberado que se retira temporalmente para no seguir “alimentando” la situación y se defendió de los señalamientos asegurando que el día de su detención estaba «desvelado».
Rivas fue detenido la madrugada del jueves y, de acuerdo con personal de la Policía Nacional Civil (PNC), se negó a realizarse la prueba de alcotest tras ser detenido, pero se encontraba en evidente estado de ebriedad. Sin embargo, al día siguiente, la Fiscalía General de la República (FGR) pidió su liberación.
El líder religioso anunció que se retirará temporalmente de los sermones en el Tabernáculo, ya que dijo que la noticia le afectó a su familia, por lo que quiere estar con ellos en este momento y evitar que también sean “blancos de ataque” de esa “sociedad enferma”.
“En estos días, hermanitos, yo no voy a predicar, con dolor de mi alma pero lo voy a hacer porque no quiero seguir alimentando todo eso, donde ya no hay material para sacar y aún así lo están sacando. Necesito tomarme un tiempo para estar con mi familia, mi hija, mi nieto, quiero estar con ellos para apoyarlos”, anunció.
Rivas explicó que un grupo de pastores quedará al cargo del TAI mientras él está con su familia. Sin embargo, no especificó el tiempo que eso duraría, se limitó a decir «de manera indefinida». También pidió a los fieles que oren por él y por su familia.
Por otro lado, intentó explicar al situación a su feligresía y aseguró que cuando fue detenido estaba «desvelado» no en estad de ebriedad.
“Al no acceder (a la prueba e alcotest) me llevan y me toman esa foto, que es ilegal, eran más o menos las cinco y media de la mañana, no había dormido en toda la noche, estaba de aquí para allá. Toman esa foto y se genera la noticia que sale”, dijo el religioso en una actividad a la que se dirigió a sus fieles.
También criticó a las redes sociales y a medios de comunicación han contribuido a un “linchamiento” en su contra de parte de alguna parte de la población que solo quiere “hacer leña del árbol caído”.
“Se persigue ahora un afán de linchamiento que existe en el país, es una cosa tremenda, ese deseo mal sano de la desgracia del otro y hacer leña del árbol caído, de difamar sin razón alguno, de odiar al que piensa diferente… esa costumbre malsana de condenar aunque no se haya vencido en juicio, de un linchamiento, son los resultados de una sociedad que está dolida y enferma y que busca un lugar para hacer catarsis y desahogar toda la frustración que hay”, denunció el pastor.
Planteó que esto incrementa si el blanco es una persona conocida, en este caso él que es un pastor de una iglesia con miles de fieles en el país y es por eso que algunos “más se van a ensañar”.
Debido a que Rivas fue liberado antes de que se cumpliera el plazo de ley que se estipula para los conductores detenidos en estado de ebriedad, 72 horas, el fiscal general, Raúl Melara ordenó verificar el proceso y dijo que si es necesario se van a deducir responsabilidades.
Judicial
Condenan a 15 años de prisión a hombre por extorsionar a un comerciante en Apopa
El Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador condenó a 15 años de prisión a Julio César Durán Ramos por el delito de extorsión agravada, en perjuicio de un comerciante del distrito de Apopa, municipio de San Salvador Oeste.
De acuerdo con las investigaciones, el 28 de noviembre de 2015 el imputado llegó al negocio de la víctima y se identificó como palabrero de la pandilla 18 que operaba en el sector donde el comerciante desarrollaba su actividad.
Según la investigación, posteriormente Durán Ramos exigió el pago de una renta mensual de 150 dólares y amenazó a la víctima con quitarle la vida si no entregaba el dinero.
Ante las amenazas, el comerciante accedió a pagar la cuota al finalizar cada mes para poder continuar con su actividad laboral.
La Fiscalía informó que eran diferentes personas las que se acercaban a reclamar el dinero de la extorsión y señaló que varios de esos extorsionistas ya han sido procesados y juzgados por separado.
Judicial
44 años de prisión para agresores y asaltantes de mujeres
Irvin Iván Quintanilla Méndez y Ovidio Samuel Gutiérrez Lazo fueron condenados a 44 años de prisión por ofrecer servicios de transporte a mujeres para luego privarlas de libertad, agredirlas sexualmente y despojarlas de sus pertenencias.
La condena fue impuesta por el Tribunal Cuarto de Sentencia de San Salvador, que los declaró responsables de los delitos de robo agravado, privación de libertad y otras agresiones sexuales, en perjuicio de dos víctimas, cuyas identidades permanecen bajo régimen de protección.
Durante la vista pública, la Fiscalía General de la República expuso que los condenados habían adoptado un modus operandi para planificar y ejecutar los ataques sexuales, utilizando como fachada un servicio de transporte privado.
Según la investigación presentada por la Fiscalía, las víctimas solicitaban los viajes desde sus lugares de trabajo, ubicados en la zona del Paseo General Escalón, en el distrito de San Salvador, con destino a distintos puntos del área metropolitana.
Mientras se encontraban en el trayecto, los imputados simulaban desperfectos mecánicos en el vehículo. Al detenerse, un delincuente armado salía del baúl para someter y amenazar a la pasajera, con lo que facilitaban la comisión de los delitos.
Judicial
Prisión para sujeto que asesinó a su madre para apoderarse de sus bienes
El Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador condenó a 40 años de prisión a Klaus Fernando Orantes Ramírez por el delito de homicidio agravado en perjuicio de su madre, Eneyda Ramírez, crimen cometido en febrero de 2021.
El homicidio ocurrió en una vivienda ubicada en la colonia Escalón, en San Salvador. De acuerdo con las investigaciones, la víctima y el imputado regresaban de un viaje a la playa y, bajo los efectos del alcohol, Orantes Ramírez la asfixió utilizando una cadena metálica.
Tras cometer el crimen, el condenado se infligió varios golpes y desordenó la vivienda para simular un robo e intentar despistar a las autoridades.
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que las investigaciones determinaron que Klaus Fernando Orantes Ramírez planificó el homicidio junto con su primo, Pedro Antonio Gálvez, quien fue detenido anteriormente. Según la acusación, ambos pretendían vender un inmueble y apropiarse del dinero de la venta, así como de los recursos obtenidos por la administración de los demás inmuebles propiedad de la víctima.
«Los imputados, para desvirtuar su participación, simularon que personas desconocidas se metieron a su casa a robar, y se golpearon entre sí para despistar que ellos cometieron el homicidio», detalló la Fiscalía.
En este caso también fue capturada Fernanda Nicole Orantes Ramírez. Sin embargo, en enero de 2023, el Juzgado Cuarto de Paz de San Salvador resolvió que continuara el proceso penal con medidas sustitutivas a la detención, tras pagar una fianza de $5,000.
En esa ocasión, el juzgador señaló que la decisión obedecía a que la violencia psicológica que recibió Fernanda Orantes Ramírez no le permitía ser considerada cómplice, sino víctima. Hasta la fecha, se desconoce el estado actual de su proceso judicial.
Crimen planificado
Al momento de las capturas, la Policía Nacional Civil (PNC) informó que los imputados planearon el asesinato de Eneyda Ramírez, a quien acusaban de «ser tacaña y no darles dinero», pese a que poseía varias viviendas en alquiler.
Según la corporación policial, con el pretexto de celebrar el Día de San Valentín, llevaron a la víctima a la playa, donde le suministraron abundantes bebidas alcohólicas. Al regresar a su vivienda en la colonia Escalón, continuaron dándole alcohol hasta dejarla inconsciente y posteriormente la asfixiaron con una cadena metálica.
La PNC agregó que, para evitar ser descubiertos, los dos hermanos y el primo simularon haber sido víctimas de un robo. «Los 2 hermanos y el primo se dieron varios golpes entre ellos, fingiendo que los supuestos ladrones los habían atacado y desordenaron toda la casa para hacer creíble su historia», detalló la institución.






