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Criminólogo Fuentes: «La población tiene más confianza para denunciar la presencia de pandilleros»
«En El Salvador, a principios de la década de los noventa existían pandillas de tipo barrial, sin mayor incidencia en la sociedad, pues eran grupos de jóvenes sin supervisión adulta. Sin embargo, durante los 30 años de gobiernos de los dos partidos mayoritarios del pasado, estas pandillas desarrollaron sus actividades económicas ilícitas, pues la identidad y la conexión de estos pandilleros pasaron de la defensa del barrio a un interés económico», aseguró durante nuestra entrevista El Salvador Today; Daniel López Fuentes, historiador y criminólogo, quien agregó que «el abandono de los gobiernos de turno permitió dejarles la territorialidad a los pandilleros, quienes crearon zozobra e inseguridad nacional».
Recordemos que a mediados de la década de los noventa, El Salvador recién había firmado los Acuerdos de Paz y terminado 12 años de conflicto armado; en dichos acuerdos se solicitaba eliminar los antiguos cuerpos de seguridad, estipulando que en lugar de esos que estaban bajo la administración del Ministerio de la Defensa Nacional se crearía el Ministerio de Seguridad Pública, y con ello un nuevo cuerpo policial: la PNC, la cual se fundó en 1993 bajo un vacío de autoridad en el sistema de seguridad nacional, pues se creó sin capacidad de ejercer las funciones de seguridad pública al no tener las herramientas humanas, tecnológicas y administrativas para operar. Es decir, antes de consolidarla se destruyó toda la experiencia en manejo territorial que tenía el Estado, valorando más los aspectos políticos que los aspectos técnicos.
«Tal fue el abandono de los gobiernos anteriores que, a mediados de la década del 2000, la mutación de las pandillas pasó de lo local a lo trasnacional. Así, la idea de barrio fue entendida como el conjunto de miembros que integran la pandilla, quienes se identificaban con sus propios símbolos, ideología y rituales», indica Fuentes.
Cabe señalar que por los gobiernos de la década del 2010, estas pandillas trataron de influir en la política nacional, legitimándolo a través de asesinatos de pandilleros y gente civil (quienes eran víctimas indefensas por no tener un Estado que los protegiera), instaurando el terror como parte del control que ejercían gracias a treguas, pactos y la negligencia estatal de los gobiernos anteriores.
Además, las pandillas fueron el resultado de frágiles estructuras familiares debido a la migración ilegal, falta de escuelas, insuficiente presencia de instituciones estatales (policial y médica), limitadas oportunidades sociales y económicas por la corrupción y más de 30 años de un tejido social desarticulado y desmembrado por la inoperancia de los gobiernos de esa época.
Para Fuentes, favorablemente, en esta década del 2020 en el Gobierno del presidente Nayib Bukele se construye una nueva historia. «La población salvadoreña pueda vivir en una verdadera paz y justicia social a través de la guerra contra las pandillas y el Plan Control Territorial, procurando el desarrollo nacional», destacó.
Por otra parte, hizo énfasis a que la denuncia ciudadana ha comenzado a ser trascendente para combatir a las pandillas, ya que la población muestra más confianza en las autoridades de seguridad.
«La confianza recuperada radica en que ahora la población observa que denunciar da resultado, ya que es información que las autoridades utilizan para capturar a los delincuentes inmediatamente», indica. «
La población ya no tiene miedo de denunciar, porque ahora se hace efectiva la acusación», señala.
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Capturan a «Pericón», señalado de asesinar a otro gatillero de la MS13 en Usulután
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, informó sobre la captura de Pedro Antonio Quinteros, alias «Pericón», identificado como gatillero de la MS13 y perfilado en la clica Vatos Locos Salvatruchos.
Según el funcionario, alias «Pericón» es señalado como el responsable del homicidio de Carlos Mario Ramírez, alias «Wiza», también gatillero de esa estructura criminal. El hecho ocurrió el pasado 13 de julio.
Villatoro indicó además que, tras cometer el crimen, el presunto responsable intentó esconderse de las fuerzas de seguridad, pero fue localizado y capturado por elementos de la Policía Nacional Civil (PNC), con el apoyo de fuerzas especiales.
De acuerdo con el ministro, esta captura forma parte de las acciones para desarticular la estructura criminal que operaba en la Isla San Sebastián, en el departamento de Usulután.
Asimismo, destacó que las denuncias ciudadanas fortalecen el trabajo de las autoridades y contribuyen a sacar de circulación a los remanentes de pandillas que, según afirmó, aún pretenden amenazar la tranquilidad de los salvadoreños.
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«Hoy fue mi última quimioterapia»: salvadoreña comparte emotivo mensaje en redes sociales
Una salvadoreña compartió en redes sociales que este viernes recibió su última sesión de quimioterapia y expresó su agradecimiento a Dios por haber concluido el tratamiento.
La cuscatleca manifestó que este momento representa un «milagro y bendición» del Padre Celestial, al considerar que sus oraciones fueron escuchadas.
Tras finalizar el tratamiento, informó que regresará a su hogar para descansar y celebrar la noticia junto a sus seres queridos.
La quimioterapia es un tratamiento utilizado principalmente para destruir células cancerosas y constituye un proceso difícil tanto para los pacientes como para sus familiares.
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VMT soluciona crisis de transporte en el cantón El Morro, de Santiago Texacuangos
El pasado 6 de julio Diario Digital Cronio publicó una denuncia ciudadana debido a la falta de transporte público en el cantón El Morro, del distrito de Santiago Texacuangos (municipio de San Salvador Sur), pero el problema ya fue solucionado.
Pasaron más de 25 años para que los más de 2,000 residentes entre los kilómetros 13 y 22 de la antigua carretera a Zacatecoluca tuvieran su propio sistema público de transporte.
Y es que desde este jueves (16 de julio) comenzaron a circular microbuses de la nueva ruta 21A, la cual opera desde el desvío a Olocuilta (km 22 de la calle vieja a Zacatecoluca) hasta el Centro Histórico de San Salvador.
Las unidades comenzaron a prestar servicio a las 4:30 de la mañana y de acuerdo con la Dirección General de Transporte Terrestre (DGTT), del Viceministerio de Transporte (VMT), el último viaje saldrá, preliminarmente, a las 7:30 p. m. del centro capitalino.
Cuando otras unidades se unan a la ruta el servicio será de 4:30 a.m. a 8:00 p. m., y se mantiene como meta la 8a. Calle Oriente del centro de San Salvador, en los alrededores del Cine Apolo. La tarifa autorizada es de $O.40 por persona.
La autorización de la nueva ruta ha provocado reacciones positivas entre los residentes y autoridades locales.
El jefe del distrito, Diego López (quien también acompañó la petición del servicio de transporte), afirmó que la 21A mejorará la calidad de vida de los residentes.
«El problema del transporte en El Morro afectaba gravemente la movilidad de los habitantes, quienes enfrentaban serias dificultades para trasladarse a sus lugares de trabajo, estudio y para recibir atención en salud», dijo.
López verificó los recorridos de la primeros microbuses autorizados placas MB1537, MB1531, MB2151, MB5838 y MB2198, los cuales tendrán una frecuencia de recorrido de entre 15 y 20 minutos aproximadamente.
En su resolución, la Dirección de Tránsito detalla las paradas autorizadas en el cantón El Morro: desvío a Santiago Texacuangos, Km 14.5, Km 15,
Caseta de Control, El Amate, La Cancha del Km 16, El Sauce y La Virgen.
En el cantón La Esperanza las paradas son: El Triángulo, Instituto de Olocuilta, El Taller, Las Rosas, Señal, La Ceiba, Escuela Nueva, Escuela Vieja, Las Flores, Los Almendros, Tres Ceibas, Km 17 y Las Gradas.
Con las nuevas disposiciones se beneficia directamente a niños y adultos residentes en El Morro, Cuesta Blanca, El Sauce, La Virgen, La Cuchilla, La Esperanza y El Coco.
Vecinos del sector agradecieron al Director de Transporte Terrestre, Iván José Díaz, por resolver con prontitud su problema, ya que no se verán obligados a trasladarse por peligrosas veredas ni caminar más de tres kilómetros para llegar a sus destinos.






