Internacionales
China intentó hackear los teléfonos de campaña de Trump y Harris
Los piratas informáticos del gobierno chino han intentado acceder a los teléfonos utilizados por el ex presidente Donald Trump, el senador J.D. Vance y otros que trabajan en su campaña para la Casa Blanca, así como en la campaña de Harris, dijeron el viernes funcionarios familiarizados con el asunto.
Los piratas informáticos del gobierno chino han intentado acceder a los teléfonos utilizados por el ex presidente Donald Trump, el senador J.D. Vance y otros que trabajan en su campaña para la Casa Blanca, así como en la campaña de Harris, dijeron el viernes funcionarios familiarizados con el asunto.
No se pudo saber de inmediato si los intentos de piratería de los dispositivos de los candidatos republicanos tuvieron éxito, pero se cree que el ataque afectó a los teléfonos de los empleados, dijeron dos de las personas. Otras dos fuentes confirmaron que el ataque se dirigió a Trump y Vance, algo que fue informado por primera vez por el New York Times.
Una persona familiarizada con los atentados contra la campaña de Harris no quiso precisar si los objetivos eran la vicepresidenta Kamala Harris y el gobernador de Minnesota Tim Walz, aludiendo a una investigación policial en curso. Otros demócratas sí fueron objeto de ataques, incluido el personal del líder de la mayoría del Senado, el demócrata Charles E. Schumer, según otra persona familiarizada con el asunto.
La campaña Trump-Vance fue notificada por el FBI esta semana después de que Verizon descubriera el ataque, indicaron las fuentes. Mientras la campaña espera una lista completa de personas que pueden haber sido atacadas, varios miembros de alto rango del personal recibieron teléfonos nuevos en las últimas 24 horas.
Algunos miembros de alto rango del personal estaban comenzando a usar dispositivos encriptados para hacer incluso llamadas telefónicas básicas, afirmó un asesor de Trump.
El FBI les comunicó a los asesores de Trump que los piratas informáticos también estaban apuntando a algunos miembros de los medios de comunicación y otros estadounidenses prominentes. “Dejaron muy claro que no éramos solo nosotros”, dijo una persona familiarizada con la sesión informativa.
El esfuerzo chino se considera “bipartidista” por ahora, indicaron dos funcionarios, y señalaron que también ha habido intentos de atacar las comunicaciones del presidente Joe Biden. Atacar a candidatos y líderes para espiar es una práctica estándar de las potencias mundiales, y los funcionarios dijeron que no consideran que los últimos intentos sean una interferencia electoral.
Dentro del gobierno federal, “estamos en el nivel 10, en rojo intermitente en China en este momento”, dijo un alto funcionario estadounidense, hablando bajo condición de anonimato, como otros entrevistados para este artículo, para discutir asuntos delicados.
Al menos otros dos miembros de la familia Trump fueron atacados, apuntó una persona familiarizada con el asunto.
Los ataques siguen a una intrusión profunda previamente reportada en proveedores de telecomunicaciones estadounidenses por un grupo de piratas informáticos chino que ha sido bautizado como Salt Typhoon por Microsoft, que rastrea los ataques cibernéticos que involucran su software y servicios. Dos personas familiarizadas con los intentos anteriores de piratería de la campaña de Trump dijeron que el grupo Salt Typhoon había usado ese acceso para tratar de entrar en los teléfonos de Trump.
Ese caso ya había alarmado a la Casa Blanca, que creó un equipo de respuesta especial para lidiar con el asunto. Los piratas informáticos entraron en hasta una docena de empresas, informó The Washington Post, incluidas AT&T y Verizon. En algunas empresas, incluida Verizon, tenían esencialmente el mismo acceso que los ingenieros superiores, lo que les permitía extraer registros de cuentas y redirigir el tráfico de clientes.
Los funcionarios dijeron que Salt Typhoon estaba conectado al poderoso Ministerio de Seguridad del Estado de China, la principal agencia de espionaje del país.
“Los datos de los registros de llamadas son exactamente el tipo de información que [la República Popular de China] querría como parte de una operación de inteligencia contra los principales proveedores de comunicaciones”, dijo Brandon Wales, quien se desempeñó hasta agosto como director ejecutivo de la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad de Estados Unidos. “Atacar campañas, candidatos y líderes nacionales ha sido una prioridad constante para China. Dado el nivel de acceso informado a estas empresas, supongo que había muchos otros objetivos que no se han hecho públicos”.
Aunque la intrusión de Salt Typhoon ha sido una preocupación crítica desde agosto, el FBI emitió su primera declaración confirmando los ataques recién el viernes.
“El gobierno de Estados Unidos está investigando el acceso no autorizado a la infraestructura de telecomunicaciones comerciales por parte de actores afiliados a la República Popular de China”, dijo la agencia en un comunicado conjunto con la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad. El comunicado señala que después de detectar las intrusiones, el FBI y la CISA “notificaron a las empresas afectadas, brindaron asistencia técnica y compartieron rápidamente información para ayudar a otras posibles víctimas”.
Un portavoz de la embajada china en Washington dijo que no estaba al tanto del ataque y no podía hacer comentarios al respecto. “Las elecciones presidenciales son asuntos internos de Estados Unidos. China no tiene intención de interferir en las elecciones estadounidenses y no lo hará. Esperamos que la parte estadounidense no haga acusaciones”, dijo el portavoz Liu Pengyu.
Advirtió contra lo que describió como esfuerzos estadounidenses para “difundir todo tipo de desinformación sobre las llamadas ‘amenazas de piratería informática chinas’”.
A diferencia de Rusia e Irán, China hasta ahora no ha hecho ningún movimiento detectable importante para apoyar a uno u otro candidato presidencial, dijeron esta semana funcionarios de inteligencia estadounidenses. Sin embargo, agentes afiliados al gobierno chino han estado involucrados en un puñado de contiendas al Congreso, publicando en las redes sociales contra algunos candidatos que han sido especialmente críticos con el país, indicaron los funcionarios.
Los funcionarios advirtieron que China busca beneficiarse del caos interno en Estados Unidos y podría tratar de amplificar la desinformación en torno a las elecciones o en las semanas posteriores, especialmente si hay importantes denuncias internas de fraude en torno a una votación impugnada.
“Evaluamos que China busca denigrar la democracia estadounidense, pero sin alimentar la percepción de que busca influir o interferir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos”, dijeron los líderes de inteligencia el lunes en un memorando recientemente desclasificado
Internacionales
Seis muertos tras ataque de drones ucranianos en Rusia
Al menos seis personas resultaron muertas y otras 15 están desaparecidas luego de un ataque ucraniano con drones contra el Colegio Starobelsk, afiliado a la Universidad Pedagógica de Lugansk, afirmaron el viernes autoridades rusas, aunque Kiev afirmó que era el cuartel general de una unidad militar rusa.
Según fuentes rusas, 86 jóvenes de entre 14 y 18 años se encontraban en un dormitorio de varios pisos, que se derrumbó tras un ataque llevado a cabo durante la noche en Starobelsk, una ciudad de unos 16,000 habitantes.
«En estos momentos sabemos que seis personas han perdido la vida, que 39 han resultado heridas y 15 están desaparecidas, ya que continúa la remoción de los escombros», declaró el presidente Vladímir Putin tras un minuto de silencio retransmitido por televisión.
De acuerdo con Putin, el ataque «no fue accidental» y se desarrolló «en tres oleadas, con 16 drones dirigidos al mismo lugar».
«No había ningún objetivo de carácter militar, ni instalaciones pertenecientes a los servicios de inteligencia o a servicios afines» en las inmediaciones, aseguró el presidente ruso, quien prometió una respuesta de su ejército.
En tanto, la cancillería rusa mencionó un «ataque deliberado contra la población civil» y denunció la asistencia de países occidentales, que «proporcionan información a las fuerzas armadas ucranianas y las ayudan a dirigir sus ataques».
El gobernador de la región de Lugansk, Leonid Pasetchnik, había difundido previamente en redes sociales fotos de edificios gravemente dañados: uno en llamas y parcialmente derrumbado, y otro con las paredes calcinadas y las ventanas destrozadas.
«Es un crimen monstruoso […] del régimen de Kiev», acotó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
De su lado, el Estado Mayor ucraniano afirmó que sus fuerzas habían bombardeado el «cuartel general» de una unidad militar rusa en la región ocupada.
Internacionales
Renunció la directora de Inteligencia Nacional de Donald Trump, Tulsi Gabbard
Tulsi Gabbard renunció como directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, según confirmó este viernes a través de una carta dirigida al presidente Donald Trump. La salida, efectiva el 30 de junio de 2026, se produce tras el diagnóstico de cáncer de hueso de su esposo, Abraham Williams, y convierte a Gabbard en la cuarta secretaria de gabinete —todas mujeres— en abandonar la administración Trump durante su segundo mandato.
“Mi esposo ha sido diagnosticado recientemente con una forma extremadamente rara de cáncer de hueso”, escribió Gabbard en la carta, que también publicó en X. “No puedo en buena conciencia pedirle que enfrente esta batalla solo mientras continúo en este cargo tan exigente”.
Gabbard, de 45 años, veterana de la guerra de Irak y oficial en reserva del Ejército, describió a Williams como su “roca” durante los 11 años de matrimonio. Señaló que su fortaleza la sostuvo a lo largo de despliegues militares, campañas electorales y su paso por la administración Trump. La directora notificó su decisión al presidente durante una reunión en el Despacho Oval.
Tras la renuncia, Trump elogió a Gabbard: “Tulsi ha hecho un trabajo increíble y la echaremos de menos”, dijo Trump en su red social Truth, y añadió que su adjunto, Aaron Lukas, asumiría el cargo de director interino de Inteligencia Nacional.
La salida de Gabbard se da en un momento en que Estados Unidos atraviesa un estancamiento en su guerra contra Irán, conflicto que desencadenó una crisis energética global tras el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán, la vía que conecta el Golfo Pérsico con el Mar Arábigo. Con un historial de oposición a las intervenciones militares estadounidenses en el exterior —incluidas las guerras de Irak y Afganistán—, Gabbard quedó en una posición incómoda tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
En una audiencia ante el Comité de Inteligencia del Senado en marzo, sus respuestas esquivaron de forma reiterada las preguntas sobre si la Casa Blanca había sido advertida de las posibles consecuencias del conflicto. Gabbard declaró por escrito que Irán no había intentado reconstruir su capacidad nuclear tras los ataques estadounidenses, afirmación que contradijo directamente a Trump. El presidente respondió: “No me importa lo que ella dijo. Creo que estaban muy cerca de tener una”.
La directora sostuvo que “no es responsabilidad de la comunidad de inteligencia determinar qué constituye o no una amenaza inminente”. Esa postura, junto con su tibia respuesta ante la decisión de atacar Irán, alimentó durante semanas la especulación sobre su permanencia en el cargo.
Según informó NBC News, Gabbard nunca logró integrarse al entorno más cercano del presidente. En momentos decisivos —cuando Trump deliberaba sobre acciones militares o seguía en tiempo real las operaciones en Irán y Venezuela— Gabbard frecuentemente no estaba en la sala. Mantuvo fricciones con su par en la CIA, John Ratcliffe, y con otros funcionarios de la administración.
En agosto, Gabbard sorprendió a la agencia al revelar el nombre de un agente encubierto de la CIA en una lista de personas a quienes retiró credenciales de seguridad, según reportó NBC News. También desclasificó un documento sobre interferencia electoral rusa con escasas redacciones, lo que generó alarma en la sede de la agencia. El portavoz de Gabbard negó que hubiera omitido consultar a la CIA en ambos casos.
Su confirmación como directora de Inteligencia Nacional había sido aprobada por 52 votos contra 48, con el senador republicano Mitch McConnell como único voto en contra de su propio partido. Casi 100 exfuncionarios de diplomacia, seguridad nacional e inteligencia —con experiencia bajo administraciones de ambos partidos— habían escrito a los líderes del Senado para expresar su preocupación por la nominación.
Joe Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista y uno de los principales asesores de Gabbard, había renunciado en marzo alegando que “no podía en buena conciencia” respaldar la guerra, y sostuvo en una carta pública que Israel indujo a Trump a creer que Irán representaba una amenaza inminente. Kent y Gabbard compartían una visión crítica de las intervenciones militares externas, forjada en sus trayectorias como veteranos.
Las otras tres salidas del gabinete incluyeron a la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, removida por Trump a fines de marzo en medio de críticas por su gestión de la política migratoria y la respuesta a desastres naturales; a la fiscal general Pam Bondi, quien renunció ante el creciente malestar por el manejo del Departamento de Justicia en relación con los archivos de Jeffrey Epstein; y a la secretaria de Trabajo Lori Chavez-DeRemer, que dejó el cargo en abril tras ser objeto de diversas investigaciones por conducta indebida.
Internacionales
Hallan descuartizados y quemados a cinco agentes de la Dipampco en Omoa
Honduras volvió a estremecerse luego de conocerse nuevos y escalofriantes detalles sobre el asesinato de cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), cuyos cuerpos fueron encontrados descuartizados y parcialmente quemados en una zona montañosa de Corinto, Omoa, departamento de Cortés.
Los agentes habían desaparecido durante un operativo antidrogas ejecutado en una zona fronteriza con Guatemala, donde presuntos integrantes de una estructura criminal vinculada al narcotráfico los habrían privado de libertad antes de asesinarlos con extrema violencia.
Las autoridades confirmaron que los cuerpos presentaban múltiples impactos de bala y señales de tortura, además de haber sido desmembrados y quemados posteriormente por sus atacantes.
La Secretaría de Seguridad confirmó oficialmente la identidad de los policías que murieron durante el operativo en Corinto, Omoa.
Los cinco agentes pertenecían a la Dipampco y habían salido desde Tegucigalpa para participar en una operación contra estructuras criminales dedicadas al tráfico y distribución de drogas en la zona fronteriza.
El caso ha generado una fuerte conmoción nacional debido al nivel de violencia con el que fueron asesinados los uniformados.
De acuerdo con los reportes preliminares, equipos especiales de rescate ingresaron fuertemente armados a una zona montañosa de Omoa luego de recibir información sobre el posible paradero de los agentes desaparecidos.
Las autoridades detallaron que los agentes habrían sido capturados por miembros de una organización criminal durante el operativo antidrogas y posteriormente ejecutados.
El informe preliminar indica que los cuerpos presentaban múltiples heridas de bala y signos de extrema violencia.
Las investigaciones revelaron además que los responsables desmembraron los cuerpos de los agentes, los decapitaron y posteriormente intentaron quemarlos para dificultar su identificación.
Las imágenes y detalles del crimen generaron indignación en distintos sectores del país y reavivaron el debate sobre el avance de estructuras criminales fuertemente armadas en Honduras.
Hasta el momento, las autoridades descartaron bajas civiles relacionadas con el operativo. Sin embargo, se presume que varios miembros de la estructura criminal lograron escapar hacia Guatemala tras el ataque.
Por esa razón, Honduras ya coordinó acciones con autoridades guatemaltecas para intentar ubicar a los sospechosos que cruzaron la frontera.
Las autoridades consideran que existieron fallas operativas que terminaron exponiendo a los agentes asesinados durante el operativo antidrogas.
Mientras tanto, más de 500 policías y 200 militares permanecen desplegados en la zona realizando operaciones de búsqueda, rastreo y aseguramiento del sector.
La ola de violencia ha provocado preocupación nacional e internacional por el deterioro de la seguridad en distintas regiones del país.




